English / Français
www.unicef.org
 
Selecciona un niño para saber más
Keabetswe, Botswana Leeda, Camboya Ali, Jordania Himal, Nepal Martha, Sierra Leona Ishen, Reino Unido Nodira, Uzbekistán Yuleini, Venezuela

El abandono y la estigmatización pueden llevar a la exclusión de los niños y niñas con discapacidades

En el mundo hay alrededor de 150 millones de niños y niñas con discapacidades, la mayoría de los cuales afrontan la realidad de la exclusión. La gran mayoría de los niños y niñas con discapacidades en los países en desarrollo no tienen acceso a ningún tipo de servicio de rehabilitación o apoyo y muchos no pueden recibir una educación oficial.

En muchos casos, los niños y niñas discapacitados viven retirados de la esfera comunitaria; incluso cuando no se les rehuye o no se les maltrata de manera activa, carecen a menudo de la atención que requieren. Cuando se toman medidas en favor de los niños y niñas con discapacidades, a menudo se les segrega en instituciones: por ejemplo, la proporción de niños y niñas discapacitados que viven en instituciones públicas ha aumentado en los países de Europa Central y del Este desde el comienzo de la transición política.

Muchas discapacidades se pueden atribuir directamente a las privaciones de bienes y servicios esenciales, especialmente durante la primera infancia. La falta de atención prenatal aumenta el riesgo de discapacidad, mientras que la desnutrición puede provocar bajo peso o una escasa resistencia a la enfermedad. Las discapacidades que son consecuencia de una nutrición inadecuada o de la falta de vacunas deben abordarse mediante la acción conjunta y el apoyo de los donantes. El asalto en todo el mundo contra la poliomielitis -una importante causa de discapacidad en el pasado- ha producido una reducción espectacular de la enfermedad, de 350.000 casos en 1988, cuando se inició la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Poliomielitis, a menos de 1.255 a finales de 2004.

Entre 250.000 y 500.000 niños y niñas aún pierden la vista todos los años debido a la carencia de vitamina A, un síndrome que se puede evitar fácilmente mediante una cápsula anual que solamente cuesta dos centavos.

Los niños y niñas que realizan trabajos peligrosos o que han sido reclutados como soldados corren un mayor peligro de sufrir lesiones. Las minas terrestres y los restos de explosivos siguen lesionando o discapacitado a los niños incluso en los países donde ya han terminado los conflictos. De los 65 países donde hubo víctimas infantiles debidas a las minas entre 2002 y 2003, en cerca de dos terceras partes no había un conflicto activo durante ese periodo.

Independientemente de la causa, los niños y niñas con discapacidades necesitan una atención especial. Si no es así, corren el riesgo de que se les excluya de la escuela y de sus sociedades, comunidades e incluso de sus hogares.