La familia ampliada es, y debe seguir siendo, la fuente fundamental de apoyo para los niños y las niñas huérfanos a causa del VIH/SIDA. Cuando se les priva de la oportunidad de crecer en un entorno familiar acogedor, los niños y las niñas reciben menos estímulos, atención individual y cariño y se encuentran mal preparados para la vida y para una interacción social sana. Los niños y niñas que crecen fuera de un ambiente familiar, ya sea porque viven en las calles o en las instituciones, sufren a menudo discriminación y pueden sentirse poco queridos o excluidos. En el peor de los casos, los niños y las niñas que pierden contacto con sus familias pueden ser víctimas de malos tratos físicos o psicológicos.
Entre los distintos enfoques que se pueden adoptar para fortalecer la capacidad de las familias y las comunidades de cuidar a los niños y niñas huérfanos se encuentran:
- Fomentar el bienestar económico de los hogares que se ocupan de huérfanos, asegurando por ejemplo que tengan acceso a redes de seguridad social y a iniciativas para la reducción de la pobreza, inclusive la financiación inicial para establecer pequeñas empresas y métodos para mejorar la eficiencia de la agricultura.
- Ofrecer a los niños y a sus cuidadores orientación y apoyo psicosocial.
- Mejorar la capacidad de los cuidadores para ocuparse de los niños, especialmente en la esfera del desarrollo en la primera infancia y promover la atención infantil basada en la comunidad.
- Ayudar a los progenitores a preparar sus propios testamentos y a establecer futuras carreras para sus hijos.
- Lograr que los progenitores vivan más tiempo, mejor y con mayor dignidad.
- Mejorar las aptitudes para la vida práctica de los jóvenes que incluyen el conocimiento de técnicas para evitar la infección por VIH