Proteger los derechos de los niños y las niñas huérfanos o vulnerables a causa del VIH/SIDA
Cualquier reducción en la incidencia del VIH puede tardar hasta diez años en producir una reducción de las tasas de mortalidad derivadas del SIDA entre los progenitores, debido al prolongado lapso que transcurre entre la infección y la muerte. Por consiguiente, el número de huérfanos seguirá aumentando incluso en los países donde se hayan logrado avances contra la infección por VIH. En Uganda, por ejemplo, la incidencia de VIH alcanzó su cota máxima a finales de los años 1980, un 14%, y en 2001 había descendido a un 5%; sin embargo, el número de niños y niñas huérfanos a causa del VIH/SIDA mantuvo su aumento hasta que alcanzó el 14,6% de toda la población infantil en 2001. Debido a ello, proteger los derechos de los niños y niñas huérfanos o vulnerables a causa del VIH/SIDA debe seguir siendo una prioridad internacional por lo menos durante los próximos 20 años. Por lo que respecta a los niños y niñas atrapados en conflictos, respetar sus derechos significa fortalecer el entorno protector a todos los niveles.
Al reconocer la necesidad urgente de abordar el problema que se deriva de la cifra creciente de niños y niñas huérfanos o vulnerables a causa del VIH/SIDA y cumplir con los objetivos acordados por la comunidad internacional, el comité de organizaciones copatrocinadores de ONUSIDA formuló en marzo de 2004 una amplia estrategia de acción en los cinco frentes siguientes:
- Fortalecer la capacidad de las familias para proteger y cuidar a los niños y las niñas prolongando las vidas de sus progenitores y proporcionarles apoyo económico, psicosocial y de otro tipo.
- Movilizar las respuestas basadas en la comunidad y prestarles asistencia para proporcionar apoyo inmediato y a largo plazo a las familias vulnerables.
- Asegurar que los huérfanos y otros niños y niñas vulnerables tengan acceso a servicios esenciales, entre ellos la educación, la atención de la salud y la inscripción del nacimiento.
- Asegurar que los gobiernos protejan a los niños y niñas más vulnerables por medio de una mejora en las políticas y la legislación y canalizando recursos a las comunidades.
- Aumentar la concienciación a todos los niveles por medio de la promoción y la movilización social a fin de crear un entorno protector para todos los niños y niñas afectados por el VIH/SIDA