Unicef Logo and the text: Children Under Threat. The State of The World's Children 2005.

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John McConnico

Después de años de conflicto, los conjuntos didácticos de emergencia ofrecen a los niños y niñas la oportunidad de estudiar

Es el segundo día de clase para Genevieve. La nueva alumna tiene un aire inseguro, probablemente porque a pesar de haber cumplido ya 17 años acaba de comenzar la escuela primaria.

Vestida con sencillez y descalza, Genevieve inclina la cabeza mientras se mordisquea las uñas. Aunque en la escuela la han colocado en el quinto grado, Genevieve, que vive con su hermana mayor, se esfuerza por estar a la altura.

Como decenas de miles de jóvenes de la isla de Bougainville, en el Pacífico sudoccidental, Genevieve no tuvo la oportunidad de recibir una educación. Nació poco antes del comienzo de la guerra civil que ha durado diez años y en la que se ha dirimido la independencia de la isla respecto a Papua Nueva Guinea. El conflicto finalizó oficialmente en 1998 y el Acuerdo de paz de Bougainville se firmó el 31 de agosto de 2001, con lo que daba comienzo una fase de avance hacia la paz permanente, un gobierno autónomo y un referéndum de independencia.

No pudo asistir a la escuela

Al llegar Genevieve a la edad escolar, el conflicto estaba su apogeo. Genevieve pasó su niñez escondida en las montañas y en la selva tropical, en un ejercicio de supervivencia. Durante el conflicto, las escuelas fueron quemadas y los maestros huyeron. Al llegar a la edad de 12 años, Genevieve asistió ocasionalmente a escuelas provisionales en la zona de conflicto atendidas por maestros poco formados, pero las clases eran esporádicas y tenían lugar solamente cuando las situación bélica lo permitía. "Pasaba escondida en las montañas la mayor parte del tiempo", afirma. "No podía asistir a la escuela con frecuencia".

Genevieve baja la vista otra vez y guarda silencio. La joven no ofrece mucha información espontáneamente. Cuando se le pregunta si ha perdido a algún miembro de su familia, dice con suavidad: "Acabábamos de regresar de las montañas y pensábamos que la situación era segura". Hace otra pausa. "En ese momento yo dormía. Los soldados llegaron a mi casa y mataron a tiros a mi tío delante de mí. Luego quemaron la casa. Así que tuvimos que volver a marcharnos. Sigo con el recuerdo de la muerte de mi tío, especialmente cuando veo gente de uniforme".

Otro joven estudiante llamado Tom (nombre ficticio) dice no saber qué edad tiene, pero aparenta en torno a los 15 años. Está en el cuarto grado escolar y ha recibido alguna enseñanza por parte de voluntarios mientras estaba en la montaña. Ha pasado la mayor parte de su vida como combatiente infantil. "Era miembro de las fuerzas revolucionarias", afirma. "Sé utilizar un fusil. Protegía a mi pueblo. Quería proteger también a mi madre, porque a mi padre lo habían matado a tiros". Cuando se le pregunta sobre su futuro afirma: "No sé nada del futuro".

La posibilidad de que Genevieve y Tom reciban educación básica por primera vez se debe un empresario local, Andrew Nompo. Reunió a un grupo de niños sin escolarizar, muchos de los cuales habían sido combatientes, y con ellos construyó las aulas. La escuela ha sido registrada este año en el Ministerio de Educación con el nombre de Escuela primaria St. Andrew.

Las aulas son construcciones sencillas, realizadas con materiales de la zona, y se hallan en un exuberante valle de hibiscos rojos y flores de buganvilla, a las afueras de la ciudad de Arawa. Para la estructura los jóvenes utilizaron madera, para los muros bambú entrelazado y la techumbre la hicieron de hojas de palma.

Cinco maestros trabajan en la escuela y el alumnado está compuesto por 61 niñas y 75 niños. La mayor parte de los alumnos proviene de la zona conocida como "zona de interdicción", en la que la fuerza de defensa Me'ekamui y sus seguidores siguen en armas y controlan un territorio en el que viven aproximadamente 40.000 personas.

Este conflicto se calcula que ha costado la vida a 20.000 personas y ha dejado a un gran número de jóvenes sin escuela. La tarea de vuelta a la normalidad es enorme: es preciso coordinar el desarme, establecer un sistema judicial y policial efectivo y reconstruir toda la red social. El desgaste psicológico que todo ello implica es particularmente alto, especialmente para los jóvenes.

"La posibilidad de asistir a la escuela tiene una importancia fundamental para los jóvenes de la isla", afirma Simon Koraikove, director de la Escuela Primaria St. Andrew.

Un acontecimiento logístico

En la actualidad, el UNICEF suministra a la escuela los materiales básicos que precisa, como por ejemplo cuadernos de ejercicios, plumas, lápices, gomas de borrar, un reloj y otros materiales escolares. A comienzos de 2004, el UNICEF había ya distribuido en Bougainville 40 conjuntos didácticos de emergencia, repartidos en 20 escuelas, la mayor parte de ellas construidas por las comunidades. Asimismo, el UNICEF contribuyó a formar a los maestros de éstas y otras escuelas.

Transportar los citados conjuntos didácticos a las escuelas que se hallan en las zonas periféricas de la "zona de interdicción" no es tarea fácil. Los conjuntos didácticos salen del centro de suministros del UNICEF en Copenhague y se transportan por vía aérea a la capital, Port Moresby. Desde allí se transportan en otro vuelo desde el continente a la isla de Bougainville. Cuando llegan a Buka, capital de Bougainville, se trasladan las pesadas cajas a un camión todo terreno que las transporta en un corto recorrido de diez minutos, y luego se transbordan a un pequeño buque a motor. El trayecto en el buque es corto, apenas cinco minutos, y una vez al otro lado del canal otro camión todo terreno recoge las cajas.

"La falta de un puente hace que tengamos aquí un importante problema logístico", afirma Bruce Grant, funcionario del UNICEF, al referirse a la falta de infraestructura básica derivada del reciente conflicto armado.

El recorrido de tres horas, por fangosas carreteras de montaña que atraviesan la exuberante selva húmeda tropical y plantaciones de cocos, está lleno de obstáculos. Sólo 15 minutos después de comenzado el viaje, nos encontramos con un camión que está descargando grava en la carretera. Debemos esperar 20 minutos hasta que, sin ninguna prisa, los trabajadores llenen con ella los numerosos baches de la carretera.

Tan pronto como el camión reanuda su recorrido, nos topamos con un río de aguas rápidas. El puente de cemento ha sido arrastrado por las aguas. Sin embargo, nuestro conductor está acostumbrado a estas situaciones y con toda habilidad consigue llevar el camión al otro lado del río. El agua se acumula a ambos lados del vehículo, que en este momento más parece ya un buque.

Cuando las cajas llegan a su destino, el director de la escuela está encantado. Los anteriores conjuntos didácticos se habían agotado ya y los nuevos alumnos, como Genevieve, se encuentran sin materiales de clase.

El director de la escuela, que perdió a dos de sus hermanos en el conflicto armado, cree firmemente que la educación es fundamental para la juventud de Bougainville. "El principal desafío es conseguir que se consideren a sí mismos alumnos escolares. Han estado en la montaña demasiado tiempo. Muchos de los muchachos han sido antes soldados y siguen actuado como soldados. Les gusta vestir de uniforme y encuentran dificultades para expresarse. No están acostumbrados a socializar".

Genevieve afirma que se siente extraña en una escuela primaria, pero, aunque sólo está en su segundo día, se siente motivada. "Debería estar ya en secundaria, pero quiero continuar aprendiendo. Quiero tener un día un empleo en una oficina, de manera que pueda atender a mi familia. Muchas de mis amigas siguen sin escuela. Me considero afortunada."


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La labor del UNICEF en materia de protección infantil [Web]

Adult Wars, Child Soldiers [PDF, English only]

El VIH/SIDA y los niños en situaciones de conflicto armado [PDF]

No queremos pistolas ¡Somos niños! [PDF]


"Otro factor que actúa contra la concienciación del VIH/SIDA es el hecho de que... una serie de adultos, como los encargados de establecer políticas, los maestros y los padres y las madres, consideran que el tema es muy sensible para los niños y las niñas o demasiado controversial…"
Por Maytex1, 21 años, Nigeria

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Número de Objetivos de Desarrollo del Milenio: 8;  objetivos relacionados con la infancia: 8.
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