Estado Mundial de la Infancia 2004

Adiós a los gastos de escolaridad

UNICEF Image
© African Women and Child Feature Service/2003/Mwangi
El aumento en la matriculación en Kenya ha venido acompañado de cambios… Las aulas construidas para 35 alumnos albergan ahora más de 70.

La Clase Modelo Básica de la escuela primaria Ayany, en Kibera, Kenya, es un hervidero. Los alumnos, en estado de gran animación, se sientan en el suelo alfombrado de rojo. Algunos escriben en la pizarra o en la pared, mientras que otros dedican su atención a los libros. Silvia Akinyi, de 10 años, demuestra sobre la pizarra las aptitudes recientemente adquiridas.

Hasta no hace mucho, Silvia no iba a la escuela. Siempre que hay que pagar un precio por la educación, los más vulnerables –los desposeídos, los huérfanos del SIDA, las niñas– quedan fuera de las aulas. Los gastos de escolaridad, junto a los costos ocultos, como el precio de los libros de textos, los uniformes y los exámenes, y los costos de oportunidad derivados de las responsabilidades domésticas, como la atención de los padres enfermos, siguen impidiendo que las familias pobres del mundo en desarrollo envíen a sus niños a la escuela.

Cuando Kenya abolió los costos de la escolaridad, muchas familias que antes no podían juntar los 133 dólares de matrícula ni los 27 dólares del uniforme escolar, comenzaron a enviar a sus hijos a la escuela. Desde enero de 2003, más de 1,3 millones de niños han comenzado a asistir a la escuela por primera vez como resultado de la política nacional de educación primaria gratuita. Esto ha incrementado el número de alumnos matriculados en las escuelas primarias de todo el país de 5,9 millones a 7,2 millones. En Malawi, la República Unida de Tanzanía y Uganda se registraron resultados similares.

El súbito incremento de la matriculación escolar ha dado lugar a nuevos desafíos: falta de pupitres y otros materiales y equipos escolares. Como respuesta al hacinamiento, la Iniciativa para una Escuela Primaria Acogedora, un proyecto conjunto del UNICEF y el Ministerio de Educación de Kenya iniciado en 2002, trató de mejorar la calidad de la enseñanza. El Banco Mundial, el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido y el UNICEF proporcionaron los libros de texto. Otras organizaciones distribuyeron materiales educacionales y equipos de esparcimiento, que permitieron a los maestros y las maestras que habían recibido capacitación en 2002 transformar cada Clase Modelo Básica en un ámbito de aprendizaje estimulante.

En 2002, el UNICEF dio apoyo a la capacitación de unos 1.000 docentes y capacitó a unos 5.000 más en el primer semestre de 2003. En 70 comunidades de nueve distritos de Kenya ya hay clases acogedoras para los niños y niñas.

La implantación en Kenya de la educación primaria gratuita renueva las esperanzas y encauza las vidas de la gente.


 

 

English   Français

New enhanced search