Estado Mundial de la Infancia 2004

La comunidad que cambió las cosas en el Sudán

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© 2003/Rhodes
La sensibilidad en materia de género significa establecer sistemas escolares, aulas y sociedades en las que florezcan tanto las niñas como los niños.

En El-Geneina, en el estado de Darfur Occidental, una región sudanesa localizada cerca de la frontera con el Chad, UM-Jummah Abdullahi, de 11 años de edad, camina 10 kilómetros todos los días para recoger pasto que su familia vende en el mercado. Por dos días de trabajo gana menos de un dólar.

UM-Jummah no ha recibido nunca una educación primaria. El Sudán tiene una de las tasas netas de matriculación escolar femenina más bajas del mundo, un 42%, y en el estado de Darfur Occidental la tasa es de un 22%. En la región donde vive UM-Jummah, sólo un 1% de las niñas asiste a la escuela.

Pero ya se sienten aires de cambio. El Gobierno del Sudán y el UNICEF han puesto en marcha la Iniciativa de Comunidades Acogedoras para los Niños y las Niñas, que actúa en más de 370 comunidades de 9 de los estados en situación de mayor desventaja en el norte del país y 3 zonas urbanas del sur.

El UNICEF ayuda en la rehabilitación y construcción de escuelas, la adquisición de mobiliario para las aulas y de materiales de enseñanza y aprendizaje, así como para la Capacitación de los docentes. El Programa Mundial de Alimentos suministra utensilios de cocina y alimentos a fin de garantizar que más de 40.000 niños de seis estados reciban una comida por día en la escuela. Juntos, colaboran en la construcción de letrinas e instalaciones sanitarias en las escuelas.

Las escuelas ayudan a toda la comunidad. El programa de estudios contiene temas básicos de salud e higiene, y se refuerza mediante el establecimiento de clubes de la salud donde los niños aprenden acerca de la importancia de la vacunación y la prevención del SIDA. La instalación de una sola bomba de agua en una escuela tiene también consecuencias profundas, ya que los estudiantes llenan botellas y las llevan a sus hogares para beber o lavar. Además, los estudiantes animan a sus padres y madres para que inmunicen a sus hijos contra la poliomielitis y otras enfermedades susceptibles de prevención.

En materia de educación, las diferencias entre el presente y el pasado no podrían ser mayores. Los estudiantes solían pasar los días sentados en condiciones de hacinamiento sobre un suelo de tierra o de grava, tratando de aprender de memoria las lecciones por falta de papel. No probaban bocado hasta después de la larga caminata de regreso al hogar.

La Iniciativa de Comunidades Acogedoras para los Niños y las Niñas también ha  mejorado la calidad de la enseñanza. En 2002, el UNICEF brindó a 2.759 docentes de todo el país (de los cuales unos 1.200 eran mujeres) capacitación sobre nuevos métodos educativos de participación sensibles en materia de género.

UM-Jummah se beneficia de otro aspecto de la Iniciativa, los centros de educación Para adultos que tratan de captar a quienes no recibieron instrucción primaria en la niñez. El centro Al-Wehdalo le enseña materias elementales y ella adquiere conocimientos prácticos que le ayudarán a complementar sus ingresos. Los beneficios del centro llegan hasta su familia y su comunidad.


 

 

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