{\rtf1\ansi\ansicpg1252\deff0{\fonttbl{\f0\fnil\fcharset0 Courier New;}} \viewkind4\uc1\pard\lang1033\f0\fs20 EL ESTADO MUNDIAL DE LA INFANCIA 2003\par Version en texto\par \par PR\'d3LOGO\par \par El tema principal del Estado Mundial de la Infancia de este a\'f1o, la participaci\'f3n infantil, tiene por objetivo recordar a los adultos su obligaci\'f3n de obtener los puntos de vista de los ni\'f1os, las ni\'f1as y los j\'f3venes y considerarlos cuando toman las decisiones que afectan a sus vidas.\par \par El tema del informe corresponde al esp\'edritu de la hist\'f3rica Sesi\'f3n Especial de la Asamblea General en favor de la Infancia, celebrada en mayo de 2002. Por primera vez, la Asamblea General se reuni\'f3 para analizar de manera exclusiva cuestiones relacionadas con la infancia; y, tambi\'e9n por primera vez, numerosos ni\'f1os y ni\'f1as participaron como miembros oficiales de las delegaciones, representando a los gobiernos y a las organizaciones no gubernamentales.\par \par La presencia de los ni\'f1os transform\'f3 la atm\'f3sfera de las Naciones Unidas. En medio de nuestros debates generalmente mesurados y diplom\'e1ticos, los ni\'f1os introdujeron sus pasiones, sus preguntas, sus temores, sus desaf\'edos, sus entusiasmos y su optimismo. Nos trajeron sus ideas, sus esperanzas y sus sue\'f1os. Dieron vida a los valores de la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o. Y contribuyeron con algo que s\'f3lo ellos conocen: la experiencia de ser un joven en el siglo XXI, en una \'e9poca en que el VIH/SIDA sigue aumentando a un ritmo devastador; en un \'e9poca en que una riqueza sin precedentes coexiste con una pobreza extrema; en una \'e9poca en que los derechos de la infancia, al tiempo que han sido reconocidos de manera casi universal, sufren violaciones sistem\'e1ticas y cotidianas en todo el mundo.\par \par En el documento final de la Sesi\'f3n Especial, los gobiernos declararon su compromiso para cambiar el mundo con los ni\'f1os y construir un mundo apropiado para los ni\'f1os en el siglo XXI. Solamente conseguiremos lograrlo si los gobiernos cumplen con la promesa de escuchar a los ni\'f1os y los j\'f3venes cuando expresen sus opiniones en voz alta y clara; si aseguramos la participaci\'f3n plena de los ni\'f1os en la labor de construir un futuro mejor.\par \par Kofi A. Annan\par Secretario General de las Naciones Unidas\par \par \par 1\par \par HAY QUE ESCUCHAR A LA NI\'d1EZ\par \par "Los adultos no lo entienden. \'bfCu\'e1ndo se considera que un ni\'f1o sabe lo bastante como para contribuir y participar de forma activa? Si no se les da la oportunidad de participar, no adquirir\'e1n los conocimientos. Dadnos antes esa oportunidad, y ver\'e9is c\'f3mo volamos."\par \par Khairul Azri, de 17 a\'f1os, delegado de Malasia ante la Sesi\'f3n Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia\par \par Cuando la ni\'f1a de 10 a\'f1os Mingyu Liao, de China, habl\'f3 en septiembre de 2002 ante la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de Johannesburgo, Sud\'e1frica, era una de las tres representantes de la Conferencia Internacional de los Ni\'f1os del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que tres meses antes hab\'eda reunido a 400 ni\'f1os y ni\'f1as de m\'e1s de 80 pa\'edses. "Todos ten\'edamos muchas cosas que decir", inform\'f3 la ni\'f1a, "sin embargo, lo que m\'e1s preocupaba a todos los delegados era que la mayor parte de los l\'edderes no escuchan".\par \par Mingyu Liao compart\'eda el estrado con otros cuatro ni\'f1os, Justin Friesen, de Canad\'e1, Analiz Vergara, de Ecuador y Julius Ndlovena y Tiyiselani Manganyi, ambos del pa\'eds anfitri\'f3n, Sud\'e1frica, cuando entre todos lanzaron su desaf\'edo. "\'a1No pedimos demasiado! \'a1Dijeron que esta Cumbre se centraba en acciones! Necesitamos algo m\'e1s que sus aplausos, o sus comentarios de 'bien hecho' o 'buen discurso'. Necesitamos ACCI\'d3N".\par \par Nadie iba a negar a estos j\'f3venes activistas sus propuestas. Con su visi\'f3n del futuro y su pasi\'f3n, inspiraron a los delegados del mismo modo que otros ya lo hab\'edan hecho durante la Sesi\'f3n Especial en favor de la Infancia de mayo de 2002. "Piensen en los ni\'f1os", solicitaron. "\'bfQu\'e9 clase de mundo quieren dejarles?"\par \par Al final, los ni\'f1os lograron algo que no hab\'eda sido posible durante el proceso habitual de negociaciones entre los adultos para obtener una declaraci\'f3n final de la Cumbre: los dirigentes mundiales reconocieron que ten\'edan la responsabilidad no s\'f3lo ante los dem\'e1s l\'edderes, sino ante los ni\'f1os, cuando se comprometieron a liberar al mundo de la pobreza, la degradaci\'f3n del medio ambiente y las pautas de desarrollo insostenible1.\par \par En las aldeas rurales del sur de la India, la ONG Myrada organiz\'f3 a grupos de ni\'f1os y ni\'f1as de la comunidad en torno a dos cuestiones relacionadas con la justicia social: el trabajo en condiciones de servidumbre, que obliga a los ni\'f1os a trabajar y a soportar unas condiciones laborales a menudo perjudiciales durante largos per\'edodos con el fin de pagar las deudas de sus padres, y el matrimonio en la infancia, por el cual ni\'f1as de incluso 11 a\'f1os se ven obligadas a casarse y, por tanto, a asumir unas funciones maritales perjudiciales para su bienestar.\par \par Varios clubes infantiles de distintas comunidades trabajaron juntos para entablar un di\'e1logo respetuoso con los padres, otros adultos de la comunidad y las autoridades locales con dos objetivos: convencer a algunos terratenientes y due\'f1os de f\'e1bricas de la zona de la importancia de liberar a los ni\'f1os de la servidumbre, y persuadir a algunos padres de ni\'f1as destinadas a contraer matrimonio para que revocaran su decisi\'f3n de casar a sus hijas. En ambos casos los esfuerzos tuvieron \'e9xito.\par \par Adem\'e1s, el proyecto de Myrada cre\'f3 una "comunidad de apoyo" en torno a temas educativos, en la que dirigentes comunitarios y autoridades locales, padres y notables, j\'f3venes y ni\'f1os trabajaron juntos para hacer un seguimiento del absentismo escolar y de los alumnos que dejan los estudios, dirigi\'e9ndose a los padres de los ni\'f1os que no estaban en la escuela.\par \par En los parlamentos escolares, los ni\'f1os y ni\'f1as asumieron tareas dentro de la escuela y en su entorno, y tambi\'e9n en la comunidad. Eligieron un "partido de la oposici\'f3n" cuya responsabilidad era llevar a cabo un control de los proyectos, compromisos, promesas y acciones de los estudiantes que ya ocupaban cargos. Mediante el ejercicio del liderazgo, los ni\'f1os aprendieron que tienen unas responsabilidades y deben rendir cuentas a quienes los eligieron, y que asumir un cargo electo exige entrega, y estar a la altura de las promesas y responsabilidades2.\par \par Estos no son sino dos de los muchos ejemplos de distintos contextos y diferentes culturas que demuestran que es posible lograr cambios que de otro modo no podr\'edan conseguirse cuando se ofrece a los ni\'f1os y a los j\'f3venes la oportunidad de contribuir.\par \par Aptitudes para la vida\par \par Cada generaci\'f3n debe afrontar nuevos desaf\'edos: estar atentos a los puntos de vista de los ni\'f1os y ni\'f1as, y prestarles atenci\'f3n, es uno de nuestros desaf\'edos. Este a\'f1o, el informe sobre el Estado Mundial de la Infancia se centra en la responsabilidad que tienen los adultos de recabar los puntos de vista y las opiniones de los ni\'f1os, y tom\'e1rselos en serio; y en la responsabilidad de los adultos para ayudar a ni\'f1os y adolescentes a desarrollar sus aptitudes para participar en el mundo de una forma aut\'e9ntica y significativa.\par \par Con este fin, los propios adultos deben desarrollar nuevas aptitudes. Debemos aprender a recabar de una forma efectiva los puntos de vista de los ni\'f1os y los j\'f3venes, a reconocer sus opiniones diversas, las distintas maneras que tienen ni\'f1os y j\'f3venes de expresarse, y a interpretar sus mensajes, sean verbales o no verbales. Es m\'e1s, debemos garantizar que hay oportunidades, tiempo y lugares seguros para que las opiniones de ni\'f1os y ni\'f1as sean o\'eddas y se les de el peso que merecen. Y debemos desarrollar nuestras propias capacidades para responder de una forma apropiada a los mensajes y opiniones de ni\'f1os y j\'f3venes.\par \par Los objetivos del UNICEF con este informe son:\par \par \bullet Llamar la atenci\'f3n del p\'fablico sobre la importancia, motivo, valor y viabilidad de una participaci\'f3n activa de los j\'f3venes en la familia, la escuela, la comunidad y la vida nacional;\par \par \bullet Alentar a los Estados, las organizaciones de la sociedad civil y al sector privado a que fomenten una aut\'e9ntica participaci\'f3n de los ni\'f1os y ni\'f1as en las decisiones que afectan sus vidas;\par \par \bullet Ofrecer ejemplos de c\'f3mo las vidas de ni\'f1os y ni\'f1as, familias y comunidades han cambiado cuando los ni\'f1os han tenido la oportunidad de aportar su contribuci\'f3n en asuntos que les afectaban; y\par \par \bullet Promover actividades, en las que se incluya a los ni\'f1os y los j\'f3venes, para cumplir con las metas de "Un mundo apropiado para los ni\'f1os" y los Objetivos de Desarrollo para el Milenio. A medida que avanzan las labores hacia el logro de estos objetivos, la mejora en las vidas de los ni\'f1os, las ni\'f1as y los j\'f3venes ser\'e1 necesariamente el n\'facleo de todas las actividades; la participaci\'f3n de los ni\'f1os, las ni\'f1as y los j\'f3venes ser\'e1 el elemento central de todos los triunfos que se logren.\par \par Definici\'f3n de participaci\'f3n\par \par La participaci\'f3n es una cuesti\'f3n sujeta a una definici\'f3n amplia y a m\'faltiples interpretaciones (v\'e9ase el Recuadro 2, "Participaci\'f3n Infantil: Mitos y Realidades", p\'e1g. 16). Lo cierto es que los ni\'f1os han participado siempre en la vida de distintas maneras: en el hogar, en la escuela, en el trabajo, en las comunidades, en las guerras. En unas ocasiones de forma voluntaria y heroica, en otras a la fuerza y sometidos a la explotaci\'f3n. No hay cultura que no tenga un h\'e9roe infantil en su pante\'f3n hist\'f3rico y cuentos de hadas que hablen de ni\'f1os y ni\'f1as que han contribuido a cambiar su mundo.\par \par Lo que ha sucedido es que la ni\'f1ez, como concepto social, ha evolucionado a medida que cambiaban las sociedades y los valores, y los ni\'f1os como grupo han ido poco a poco transform\'e1ndose en personas con derechos y en actores sociales. Sin embargo, puesto que la marginaci\'f3n es todav\'eda una realidad insoslayable para la mayor\'eda de los ni\'f1os y ni\'f1as del mundo, los esfuerzos estructurados para garantizar su participaci\'f3n y para protegerlos han pasado a ser esenciales.\par \par La participaci\'f3n se define a menudo como el "proceso por el que se comparten decisiones que afectan la propia vida y la vida de la comunidad en la que uno habita. Es el medio por el cual se construye la democracia, y es un patr\'f3n que debe servir para las democracias"3.\par \par Reconocida como un fen\'f3meno de m\'faltiples facetas, la participaci\'f3n puede incluir una amplia gama de actividades que difieren en forma y estilo seg\'fan sea la edad del ni\'f1o: buscar informaci\'f3n, expresar el deseo de aprender incluso a una edad muy temprana, formarse puntos de vista, expresar ideas; intervenir en actividades y procesos; ser informado y consultado en la toma de decisiones; iniciar ideas, procesos, propuestas y proyectos; analizar situaciones y elegir entre varias opciones; respetar a los otros y ser tratado con dignidad4.\par \par El objetivo para ni\'f1os y j\'f3venes no consiste simplemente en obtener un mayor grado de participaci\'f3n, sino en aumentar al m\'e1ximo sus oportunidades para conseguir una participaci\'f3n significativa. Es importante se\'f1alar, sin embargo, que por muy atractiva que pueda parecer la idea de participaci\'f3n infantil, no se trata, como a menudo se cree, de un "bien gratuito"; tampoco est\'e1 garantizado que introduzca mayor racionalidad en un proyecto. Tiene costos directos y costos de oportunidad. Los conocimientos pr\'e1cticos para la participaci\'f3n deben aprenderse y practicarse teniendo en cuenta los costos a medio y largo plazo que para una sociedad tiene el no facilitar la participaci\'f3n: un mundo de adultos j\'f3venes que no saben expresarse, negociar diferencias, entablar un di\'e1logo constructivo o responsabilizarse de s\'ed mismos, su familia, su comunidad y su sociedad.\par \par Lo m\'e1s importante es, sin embargo, que la participaci\'f3n infantil es una responsabilidad y una obligaci\'f3n de todos cuantos se rigen por la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o. En el contexto de la Convenci\'f3n, la participaci\'f3n supone el acto de animar y capacitar a los ni\'f1os y ni\'f1as para que hagan saber su punto de vista sobre los asuntos que les afectan.\par \par Cuando se pone en pr\'e1ctica, la participaci\'f3n requiere que los adultos escuchen a los ni\'f1os, que est\'e9n atentos a sus m\'faltiples y variadas formas de comunicarse, y que garanticen su libertad de expresarse; asimismo, cuando llegue el momento de tomar decisiones que les afecten, requiere que tengan en cuenta sus puntos de vista.\par \par El principio de que los ni\'f1os deben ser consultados sobre aquello que les afecta se encuentra a menudo con la resistencia de aquellos que lo ven como una forma de socavar la autoridad de los adultos dentro de la familia y la sociedad. Sin embargo, escuchar las opiniones de los ni\'f1os no significa simplemente respaldar sus puntos de vista. M\'e1s bien, de lo que se trata es de entablar con ellos un di\'e1logo y un intercambio que les permita aprender formas constructivas de influir en el mundo que les rodea. El toma y daca social de la participaci\'f3n alienta a los ni\'f1os a asumir responsabilidades cada vez mayores como ciudadanos activos, tolerantes y democr\'e1ticos en proceso de formaci\'f3n.\par \par Participaci\'f3n aut\'e9ntica\par \par Puesto que la participaci\'f3n infantil puede adoptar varias formas de intervenci\'f3n, entrega y compromiso, es necesario actuar con cautela, ya que no toda participaci\'f3n infantil es activa, social, significativa o constructiva. A menudo, la participaci\'f3n de los ni\'f1os, incluso cuando ha sido concebida por adultos con buenas intenciones, se convierte en una falta de participaci\'f3n si se les manipula o se les utiliza como elementos decorativos o de manera protocolaria (v\'e9ase "the ladder of participation"5). Con demasiada facilidad, la participaci\'f3n infantil puede convertirse en una actividad centrada en el adulto, puede imponerse sobre ni\'f1os que no desean participar o resultar inapropiada para la edad y la capacidad del ni\'f1o. En su peor manifestaci\'f3n, la participaci\'f3n infantil puede ser represiva, explotadora o abusiva.\par \par Por el contrario, la aut\'e9ntica participaci\'f3n infantil debe partir de los propios ni\'f1os y j\'f3venes, en sus propios t\'e9rminos, dentro de sus propias realidades, y orientada a sus propias visiones, sue\'f1os, esperanzas o preocupaciones. Para que puedan participar de una forma apropiada y que refuerce su dignidad y autoestima, los ni\'f1os necesitan informaci\'f3n, apoyo y unas condiciones favorables.\par \par Si se lleva a cabo en el espacio adecuado, la aut\'e9ntica participaci\'f3n tiene que ver con valorar a las personas -los ni\'f1os y las ni\'f1as- dentro de un contexto inmediato en el que intervienen otras personas, y en relaci\'f3n con los dem\'e1s y el mundo.\par \par El que un ni\'f1o participe de forma efectiva en el mundo depende de varios factores, entre ellos las capacidades de desarrollo del ni\'f1o, la disposici\'f3n de sus padres y otros adultos a dialogar, y que en la familia, la comunidad y la sociedad existan espacios seguros que permitan ese di\'e1logo. Tambi\'e9n depende de un determinado contexto sociocultural, econ\'f3mico y pol\'edtico.\par \par Sobre todo, una participaci\'f3n aut\'e9ntica y significativa exige un cambio radical en la forma de pensar y la conducta de los adultos, de una actitud exclusiva hacia los ni\'f1os y sus capacidades a otra inclusiva; de un mundo definido exclusivamente por los adultos a otro en el que los ni\'f1os hagan su aportaci\'f3n al tipo de mundo en el que quieren vivir.\par \par "Si creen ustedes que los ni\'f1os no pueden influir de un modo apreciable, est\'e1n muy equivocados. \'bfQui\'e9nes, sino los ni\'f1os, pueden describir todo lo que de malo hay en el mundo? Hay que escuchar a los ni\'f1os, y prestar atenci\'f3n a sus ideas y opiniones. Quiz\'e1 entonces los dirigentes mundiales pensar\'edan en todo el da\'f1o que est\'e1n haciendo al mundo, y es posible que intentaran ayudar a todos los ni\'f1os del mundo".\par \par Urska Korosec, de 16 a\'f1os, Eslovenia\par La Juventud Opina, Sitio Web\par 24 de marzo de 2002\par \par \par 2\par \par \'bfPOR QU\'c9 LA PARTICIPACI\'d3N Y POR QU\'c9 AHORA?\par \par En un mundo en el que a tantos adultos se les niega la oportunidad de participar de forma plena en la sociedad -a las mujeres, por ejemplo- fomentar la participaci\'f3n de los ni\'f1os y ni\'f1as, \'bfno es ir demasiado lejos? En un momento en el que 150 millones de ni\'f1os de los pa\'edses en desarrollo est\'e1n todav\'eda desnutridos, cuando todav\'eda hay 120 millones de ni\'f1os en edad escolar primaria que no van a la escuela, cuando cada d\'eda 6.000 j\'f3venes se infectan con el VIH, cuando hay ni\'f1os que sufren en la guerra o trabajando en condiciones peligrosas, \'bfpor qu\'e9 es tan vital escuchar las voces y opiniones de los ni\'f1os?\par \par Porque fomentar una participaci\'f3n significativa y de calidad de los ni\'f1os y adolescentes es esencial para garantizar su crecimiento y desarrollo. Un ni\'f1o cuya integraci\'f3n activa en el mundo ha sido alentada desde el principio ser\'e1 un ni\'f1o apto para desarrollarse durante la primera infancia, para responder a las oportunidades educativas y para pasar a la adolescencia con confianza, firmeza y las capacidades necesarias para contribuir al di\'e1logo y a los usos democr\'e1ticos en casa, en la escuela, en la comunidad y en el pa\'eds.\par \par Porque los ni\'f1os han demostrado que, cuando se involucran, pueden influir de un modo apreciable en el mundo que les rodea. Poseen las ideas, la experiencia y las intuiciones que enriquecen el entendimiento de los adultos y realizan una aportaci\'f3n positiva a las acciones de los adultos.\par \par Porque cuando en mayo del 2002, en la clausura de la Sesi\'f3n Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia, la Asamblea General se comprometi\'f3 a construir "un mundo apropiado para los ni\'f1os y las ni\'f1as", los dirigentes mundiales pusieron de manifiesto su compromiso de cambiar el mundo no s\'f3lo para los ni\'f1os sino con su participaci\'f3n6.\par \par Porque la construcci\'f3n de la democracia es un tema de gran importancia para la paz y el desarrollo internacionales7; y los valores de la democracia, tales como el respeto por los derechos y la dignidad de todas las personas, por su diversidad y su derecho a participar en las decisiones que les afectan, se aprenden por primera vez, y de un modo m\'e1s eficaz, en la ni\'f1ez. La participaci\'f3n, con todo el entendimiento que proporciona a los ni\'f1os involucrados, es la piedra angular de una sociedad cohesionada que, a su vez, es la piedra angular de la paz en el mundo.\par \par Porque no tenemos otra opci\'f3n que prestar atenci\'f3n ahora. El impulso a la participaci\'f3n es innato en los seres humanos, y est\'e1 a punto para desarrollarse en cada beb\'e9 reci\'e9n nacido, listo para ser influenciado en cada uno de los 2.000 millones de ni\'f1os que hay hoy d\'eda en el mundo.\par \par Cuando no se respeta ni se fomenta este impulso, cuando los adultos excluyen o pasan por alto a los ni\'f1os, se pone en peligro su potencial para contribuir a sus comunidades. Es muy probable que estos ni\'f1os act\'faen de la misma manera que se les ha tratado -es decir, como marginados de la sociedad- y dirijan sus energ\'edas y creatividad hacia determinadas subculturas en lugar de ponerlas al servicio de la creaci\'f3n de una sociedad unida.\par \par No se trata de plantearse c\'f3mo ser\'edan las cosas si los ni\'f1os participaran, sino de c\'f3mo participan; \'e9sa es ahora la cuesti\'f3n fundamental, cuando tantos millones de ni\'f1os sufren a causa del hambre, las enfermedades o la explotaci\'f3n. Lo que ahora nos corresponde mejorar es la calidad de su forma de interrelacionarse, y de la forma en que todos los ni\'f1os tienen de relacionarse con su entorno social.\par \par Una revoluci\'f3n silenciosa\par \par A lo largo de los dos \'faltimos decenios, se ha exhortado a los adultos, los padres y las madres, los maestros, los dirigentes, los encargados de formular pol\'edticas, las autoridades, diversos sectores de la sociedad civil y los gobiernos, a que asuman la responsabilidad que tienen entre todos en lo que se refiere al derecho de ni\'f1os y ni\'f1as a la supervivencia, el desarrollo, la protecci\'f3n y la participaci\'f3n. Y es mucho lo que se ha aprendido a lo largo de los a\'f1os: que trabajar conjuntamente con familias, padres y madres, comunidades y autoridades locales puede servir para crear las condiciones y el contexto necesarios para el desarrollo; que quienes se ven afectados por las decisiones pol\'edticas son quienes deber\'edan participar en su dise\'f1o, aplicaci\'f3n y evaluaci\'f3n; y que la discriminaci\'f3n y la exclusi\'f3n tienen costes humanos. Millones de d\'f3lares en ayuda al desarrollo y miles de proyectos en el mundo entero han demostrado que es necesario escuchar las opiniones y las realidades de las personas, y aprender de ellas.\par \par Hasta hace poco, estas ense\'f1anzas no se han aplicado al trabajo con ni\'f1os y j\'f3venes. A menudo, los adultos y las organizaciones no han sabido considerar como recursos a los ni\'f1os y los j\'f3venes, ni tampoco como individuos con derechos ni como personas con dignidad, con todo el derecho a que las escuchen y tengan en cuenta en lo que se refiere a las decisiones que les afectan.\par \par Al mismo tiempo se ha estado produciendo otra revoluci\'f3n silenciosa y respetuosa. Los ni\'f1os y los j\'f3venes han mostrado su voluntad y su energ\'eda, sus intuiciones y sus aportaciones, para lograr que el mundo sea mejor. En pa\'edses distintos, en tradiciones religiosas y culturales diferentes, en contextos pol\'edticos, castas y clases diversas, los ni\'f1os y ni\'f1as que obtuvieron el espacio y la oportunidad para participar de un modo apropiado actuaron en la mayor\'eda de los casos de forma responsable y efectiva.\par \par La democracia comienza por la infancia\par \par Enfrentados al fantasma y a la realidad del terrorismo, con unos niveles de pobreza extremos y degradantes en todo el mundo y un sentimiento cada vez m\'e1s extendido de privaci\'f3n de derechos, los dirigentes mundiales han reconocido la necesidad de "ahondar la democracia", de fomentar una democracia que sea m\'e1s integradora y abierta8. Esta necesidad, y el compromiso de tomar medidas sobre el estado de la democracia en el mundo, se hizo patente cuando los Estados Miembros de las Naciones Unidas manifestaron en la Declaraci\'f3n del Milenio que "no escatimaremos esfuerzo alguno para promover la democracia y fortalecer el imperio del derecho y el respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales internacionalmente reconocidos, incluido el derecho al desarrollo"9.\par \par Como parte de sus esfuerzos en aras del desarrollo, los Estados Miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a lograr hacia 2015 ocho objetivos, seis de los cuales est\'e1n directamente relacionados con los ni\'f1os (v\'e9ase "Objetivos de Desarrollo para el Milenio", p\'e1gina 11). Estos ocho objetivos, a su vez, est\'e1n estrechamente vinculados a los principales compromisos surgidos de la Sesi\'f3n Especial en favor de la Infancia del 2002, es decir: que todos los gobiernos trabajar\'e1n para fomentar y proteger los derechos de todos los ni\'f1os; y que, mediante la adopci\'f3n de medidas en el plano nacional y la cooperaci\'f3n internacional, fomentar\'e1n una vida sana para los ni\'f1os y las ni\'f1as, les proporcionar\'e1n una educaci\'f3n de calidad, los proteger\'e1n contra los malos tratos, la explotaci\'f3n y la violencia, y combatir\'e1n el VIH/SIDA (v\'e9ase "Un mundo apropiado para los ni\'f1os", p\'e1gina 11).\par \par Lo que resulta evidente es que si los gobiernos y los organismos nacionales y los diferentes aliados internacionales no se ocupan de los derechos y el bienestar de los ni\'f1os, no ser\'e1 posible alcanzar los objetivos de desarrollo. Y si no se cumplen los Objetivos de Desarrollo para el Milenio ni los compromisos alcanzados en la Sesi\'f3n Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia, no cabe duda de que la pobreza persistir\'e1 y la democracia languidecer\'e1.\par \par Las opiniones, intuiciones, experiencias, capacidades y energ\'edas de los propios ni\'f1os y j\'f3venes constituyen un recurso para afrontar los desaf\'edos de la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o y las promesas y objetivos incluidos en la Declaraci\'f3n del Milenio y en "Un mundo apropiado para los ni\'f1os". Esto no significa que los adultos, los gobiernos y la sociedad civil del mundo puedan abandonar sus responsabilidades o trasladar la carga a los ni\'f1os. Sin embargo, s\'ed significa que es posible establecer una nueva asociaci\'f3n entre adultos, ni\'f1os y j\'f3venes, recabando sus opiniones y teni\'e9ndolas en cuenta en la familia, la comunidad, la escuela, en nuestras organizaciones y en la sociedad.\par \par Las necesidades de la democracia\par \par Hoy d\'eda, el n\'famero de pa\'edses que, al menos nominalmente, son democr\'e1ticos es muy superior al de hace 20 a\'f1os, y la mayor parte de los habitantes del mundo pueden emitir un voto que contribuir\'e1 a la formaci\'f3n del gobierno nacional o servir\'e1 para influir en \'e9l. Adem\'e1s, 140 pa\'edses del mundo celebran actualmente elecciones multipartidistas, m\'e1s que en cualquier otro momento de la historia10. No obstante, la buena salud de esas democracias es motivo de preocupaci\'f3n en todos los pa\'edses industrializados y en desarrollo.\par \par En primer lugar, el desencanto de los j\'f3venes con el proceso democr\'e1tico es quiz\'e1 el mayor motivo de preocupaci\'f3n. En algunas regiones del mundo, menos de la mitad de los ni\'f1os encuestados consideraba el voto como una forma efectiva de mejorar su pa\'eds, y casi un tercio dec\'eda que desconfiaba de su gobierno (v\'e9ase el recuadro 6, "Les pedimos que hablaran", p\'e1gina 50).\par \par Dada esta situaci\'f3n, las opiniones de los j\'f3venes del mundo son extraordinariamente similares a las de los adultos: el Estudio del Milenio de Gallup Internacional realizado entre 57.000 personas de 60 pa\'edses, indic\'f3 que s\'f3lo 1 de cada 10 cre\'edan que su gobierno obedec\'eda a la voluntad del pueblo11. Incluso pa\'edses industrializados que se sienten relativamente seguros en su percepci\'f3n de s\'ed mismos como democracias maduras, se ven afectados por un desencanto cada vez mayor de los votantes con respecto a los pol\'edticos y al sistema pol\'edtico en su conjunto. En la mayor parte de los pa\'edses occidentales el porcentaje de personas en edad de votar que realmente emiten su voto no ha dejado de disminuir durante el decenio de 1990 (v\'e9ase el Gr\'e1fico 3, p\'e1gina 12).\par \par Adem\'e1s, el desencanto de los habitantes de los pa\'edses en desarrollo con la pol\'edtica interna y con el proceso pol\'edtico internacional causa una preocupaci\'f3n todav\'eda mayor. "Los poderes mundiales se percatar\'e1n cada vez m\'e1s de que un sentimiento general de impotencia y marginaci\'f3n de los pa\'edses en desarrollo puede poner en peligro el crecimiento econ\'f3mico y la seguridad tanto en los pa\'edses industrializados como en los pa\'edses en desarrollo"12.\par \par La esperanza de la democracia\par \par Desarrollar la democracia no consiste simplemente en celebrar elecciones mutipartidistas. Fomentar la ciudadan\'eda democr\'e1tica y el entendimiento exige "...un proceso profundo de desarrollo pol\'edtico para que la cultura y los valores democr\'e1ticos puedan arraigar en todos los sectores de la sociedad (proceso que nunca llega a completarse)"13. Es un proceso que comienza en la primera infancia y conlleva "ampliar las capacidades en materias tales como la ense\'f1anza, hacer posible que la gente desempe\'f1e una funci\'f3n m\'e1s activa en tales pol\'edticas [democr\'e1ticas], y fomentar el desarrollo de grupos de la sociedad civil y de otras instituciones extraoficiales"14. As\'ed, se debe comenzar a construir la democracia con los ni\'f1os, a partir de lo que aprenden en el proceso de crecimiento y desarrollo.\par \par El ejercicio de la acci\'f3n y de una ciudadan\'eda responsable no es algo que uno adquiera de pronto al cumplir los 18 a\'f1os. Los ni\'f1os, al igual que los adultos, obtienen la autoestima por medio de una integraci\'f3n positiva y activa en el mundo. El sentimiento de respeto y responsabilidad por la propia persona y por los dem\'e1s es un valor que se vive desde los primeros momentos de la vida, y se experimenta constantemente al relacionarse con el mundo.\par \par La esperanza para la democracia est\'e1 en los ni\'f1os, a quienes desde la primera infancia se les ha preparado para triunfar en la escuela, y cuyas opiniones y perspectivas son valoradas por sus familias, escuelas, comunidades y sociedades, ni\'f1os que han aprendido lo que es la diversidad de la experiencia humana y cu\'e1l es el valor del debate, y que han tenido m\'faltiples oportunidades de adquirir y desarrollar sus competencias. Ni\'f1os as\'ed fortalecen la sociedad civil, tanto la del presente, en su papel de ni\'f1os, como la del futuro, en su funci\'f3n de adultos.\par \par La democracia es algo que los ni\'f1os aprenden a medida que van pasando de la infancia a la adolescencia. Cuando se les proporciona durante la infancia las oportunidades de desarrollar las competencias y los conocimientos pr\'e1cticos necesarios para la participaci\'f3n, los ni\'f1os y ni\'f1as, cuyas capacidades son mucho mayores de lo que generalmente se reconoce, aprenden lo que necesitan para ser miembros efectivos de una sociedad democr\'e1tica. Un ni\'f1o cuya integraci\'f3n activa en el mundo se ha visto fomentada desde el primer momento ser\'e1 un ni\'f1o y un ciudadano del mundo con m\'e1s posibilidades de valorar su propia opini\'f3n y sus creencias, y las opiniones y creencias de los dem\'e1s.\par \par All\'ed donde vemos aut\'e9nticos casos de participaci\'f3n infantil en la familia, la escuela, la comunidad y la sociedad, escuchamos a ni\'f1os y j\'f3venes que nos cuentan que tienen m\'e1s confianza en s\'ed mismos, que tienen m\'e1s conciencia de la comunidad en que viven y de sus problemas, que est\'e1n m\'e1s comprometidos a ayudar a otras personas y a colaborar con ellas, y que se sienten m\'e1s optimistas sobre el futuro y su papel en \'e9l.\par \par Tambi\'e9n escuchamos a padres que nos dicen que sus hijos son m\'e1s responsables en la casa, que se levantan m\'e1s temprano, que son mejores estudiantes, m\'e1s comunicativos y m\'e1s respetuosos, y se preocupan m\'e1s por el mundo.\par \par Los maestros nos cuentan que se sienten impresionados porque sus alumnos prestan m\'e1s atenci\'f3n, se toman m\'e1s en serio sus estudios, y est\'e1n m\'e1s dispuestos a ayudar a los otros alumnos, haciendo de tutores de sus compa\'f1eros y mejorando su educaci\'f3n.\par \par Gracias a la participaci\'f3n y la integraci\'f3n a edades tempranas en temas que les ata\'f1en, lejos de fomentar la anarqu\'eda o la falta de respeto a la autoridad, o de socavar la autoridad paterna, vemos una generaci\'f3n de j\'f3venes que es m\'e1s respetuosa y se preocupa m\'e1s por sus derechos y los derechos de los dem\'e1s.\par \par Vemos una generaci\'f3n mejor preparada y capaz de enfrentarse a los problemas, desigualdades e injusticias que ha heredado. Vemos a ni\'f1os y j\'f3venes dispuestos a hacer avanzar los principios democr\'e1ticos que los dirigentes mundiales han abrazado.\par \par "Los Estados Partes garantizar\'e1n al ni\'f1o que est\'e9 en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opini\'f3n libremente en todos los asuntos que afectan al ni\'f1o, teni\'e9ndose debidamente en cuenta las opiniones del ni\'f1o, en funci\'f3n de la edad y madurez del ni\'f1o."\par \par Art\'edculo 12 de la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o\par \par \par 3\par \par INTEGRARSE EN LA VIDA\par \par La participaci\'f3n no s\'f3lo parece diferente a distintas edades, sino que es diferente. Alentar a los ni\'f1os y ni\'f1as a que participen implica escuchar no s\'f3lo a los ni\'f1os mayores, a los m\'e1s aventajados o a los que se expresan mejor, sino a ni\'f1os y ni\'f1as de todas las edades y capacidades. Los ni\'f1os participan en la vida desde el primer momento, y su competencia para expresar sus necesidades y frustraciones, sus sue\'f1os y sus aspiraciones, cambia con la edad y va haci\'e9ndose m\'e1s compleja a medida que avanza la ni\'f1ez y se pasa a la edad adulta. Aunque la participaci\'f3n del ni\'f1o de menor edad difiere de un modo muy marcado de la del adulto joven, la evoluci\'f3n de las capacidades mantiene una continuidad que es posible seguir desde los primeros movimientos del beb\'e9 a las acciones pol\'edticas del adolescente.\par \par El desarrollo de cada ni\'f1o es propio y singular. El entorno, incluyendo la clase social y las condiciones econ\'f3micas, las normas culturales as\'ed como las tradiciones y expectativas locales o familiares, influyen en su modo de crecer y aprender. La competencia de un ni\'f1o refleja las oportunidades de participaci\'f3n -o su carencia- que ha experimentado en las primeras etapas de su vida. Tanto en un sentido negativo como positivo, cada fase de la ni\'f1ez se levanta sobre la anterior.\par \par El mejor comienzo posible\par \par Los ni\'f1os de corta edad se comunican mediante movimientos no verbales y expresiones faciales. No s\'f3lo pueden dar a conocer sus deseos, sino que son capaces tambi\'e9n de "hablar" con sus cuidadores, imitando sus acciones. En los \'faltimos 20 a\'f1os, los investigadores han reconsiderado la creencia, dominante hace a\'f1os, de que los beb\'e9s son incapaces de imitar durante los primeros meses de vida; en condiciones controladas de laboratorio, beb\'e9s nacidos hac\'eda apenas unas horas han reproducido una amplia gama de gestos15. Cada gesto es por s\'ed mismo una clave para los progenitores y otros cuidadores, quienes, al responder, refuerzan y ampl\'edan el repertorio del ni\'f1o.\par \par Son cada vez m\'e1s los padres y madres que se dan cuenta de que la interacci\'f3n con su beb\'e9 es un camino en dos direcciones. La sonrisa de un beb\'e9 es una se\'f1al instant\'e1nea que suscita una respuesta cordial por parte del adulto, aunque hay muchas otras oportunidades de comunicaci\'f3n e integraci\'f3n entre adultos y ni\'f1os muy peque\'f1os. El factor m\'e1s importante en el desarrollo psicosocial del ni\'f1o es que tenga al menos una relaci\'f3n fuerte con un adulto que le dispense cuidados16. Si los padres, madres y cuidadores siguen las indicaciones del ni\'f1o durante su primer a\'f1o de vida (como cuando se establece la lactancia materna), el intercambio mutuo contribuye a que el ni\'f1o desarrolle una relaci\'f3n sana.\par \par El que en a\'f1os posteriores la participaci\'f3n de los ni\'f1os en la vida y en la sociedad sea efectiva depende de que la participaci\'f3n se fomente desde el principio. Para desarrollarse de una forma sana, el crecimiento de los ni\'f1os debe apoyarse en tres elementos clave: salud, buena nutrici\'f3n y cuidados -y por "cuidados" se entiende la protecci\'f3n y un entorno cari\'f1oso, receptivo y estimulante17. La receptividad de un progenitor o cuidador es importante, por ejemplo, para el desarrollo intelectual y ling\'fc\'edstico de los ni\'f1os. Puede aumentar el estado nutricional de los ni\'f1os; cuando se alimenta a los ni\'f1os malnutridos, los que han recibido est\'edmulos verbales y cognitivos experimentan unas tasas de crecimiento superiores a las de quienes no han recibido dicho est\'edmulo18.\par \par Cuanto m\'e1s interactiva y participativa sea la relaci\'f3n entre el ni\'f1o peque\'f1o y su cuidador, m\'e1s sano ser\'e1 el desarrollo del ni\'f1o, y m\'e1s productivos ser\'e1n los resultados para la sociedad en su conjunto. Puesto que tanto en las sociedades ricas como en las pobres la mayor\'eda de los ni\'f1os en edad preescolar reciben cuidados en sus propios hogares y familias, es esencial llegar a los padres y las madres, ofreci\'e9ndoles apoyo all\'ed donde sea necesario, y tambi\'e9n informaci\'f3n sobre las necesidades para el desarrollo durante la primera infancia y la mejor manera de responder a ellas.\par \par Preocupaciones\par \par Cuando el proceso por el que se desarrollan v\'ednculos sanos se ve perturbado por los malos tratos, la desatenci\'f3n o por cambios reiterados de cuidador, el resultado puede traducirse, entre otras cosas, en desconfianza del ni\'f1o hacia los adultos que detentan la autoridad, en incapacidad para dar y recibir afecto y una imposibilidad de desarrollar empat\'eda, es decir, conciencia o compasi\'f3n hacia los dem\'e1s19 . Estas consecuencias negativas son susceptibles de aparecer sobre todo en un entorno institucional: en el sistema penal y en la poblaci\'f3n de desamparados hay una representaci\'f3n desmesurada de personas que han crecido en instituciones20.\par \par Estos resultados negativos previsibles forman la base de la enorme preocupaci\'f3n que se ha generado en torno al n\'famero cada vez mayor de ni\'f1os peque\'f1os que se quedan hu\'e9rfanos a causa del SIDA. Esta preocupaci\'f3n es especialmente aguda en 10 pa\'edses de \'c1frica subsahariana, donde m\'e1s del 15% de los ni\'f1os menores de 15 a\'f1os son hu\'e9rfanos: Botswana, Burundi, Lesotho, Malawi, Mozambique, Rep\'fablica Centroafricana, Rwanda, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe. Se teme que aumente el n\'famero de hu\'e9rfanos y se calcula que para 2010 m\'e1s del 20% de los ni\'f1os menores de 15 a\'f1os de cuatro pa\'edses -Botswana, Lesotho, Swazilandia y Zimbabwe- ser\'e1n hu\'e9rfanos21.\par \par Aumentar las posibilidades de participaci\'f3n del ni\'f1o\par \par La responsabilidad de garantizar a los ni\'f1os el mejor inicio posible en la vida mediante la ampliaci\'f3n y el refuerzo de su forma de participar la comparten las familias, los gobiernos locales, la sociedad civil y el sector privado. Los gobiernos nacionales deben proporcionar los marcos de pol\'edticas e institucionales -y la capacidad de liderazgo- en apoyo de las iniciativas locales.\par \par El Programa de Servicios de Efectividad Paterna de Filipinas es un ejemplo de un tipo de enfoque que ense\'f1a a las familias a escuchar y entender lo que su hijo intenta comunicar. Los padres aprenden, por ejemplo, la importancia de leerle cuentos al ni\'f1o, o de ver con \'e9l un programa educativo de televisi\'f3n. El Programa ha mejorado la nutrici\'f3n infantil y reducido tanto los malos tratos a los ni\'f1os como los castigos corporales excesivos por parte de los padres. En Turqu\'eda, la Iniciativa para una Paternidad Mejor, que ahora funciona en todas las regiones del pa\'eds, utiliza v\'eddeos y grupos de discusi\'f3n para ayudar a los padres a entender lo que necesitan los ni\'f1os y lo que ellos pueden hacer para mejorar el entorno de sus hijos. Las evaluaciones han demostrado la efectividad de estos enfoques en la mejora del desarrollo y la educaci\'f3n de ni\'f1os y ni\'f1as.\par \par En Am\'e9rica Latina, como en muchos centros de primera ense\'f1anza de todo el mundo, la participaci\'f3n infantil se reconoce como un aspecto crucial de un buen plan de estudios y como algo necesario para una experiencia educativa de calidad. En el pasado, se ve\'eda a los ni\'f1os como educandos pasivos, como receptores y como el objeto de la educaci\'f3n; ahora, sin embargo, se les ve cada vez m\'e1s como agentes de su propio aprendizaje, creadores de su plan de estudios y promotores de sus posibilidades22.\par \par Se ha comprobado que la participaci\'f3n cada vez mayor de los ni\'f1os y ni\'f1as en su propio aprendizaje repercute en su rendimiento escolar. En Cuba, por ejemplo, el UNICEF ha trabajado con \'e9xito junto al Gobierno para apoyar un programa nacional de primera infancia llamado Educa a tu hijo, que ampl\'eda la participaci\'f3n del ni\'f1o peque\'f1o fuera de la familia al proporcionar servicios basados en la comunidad a m\'e1s de 600.000 ni\'f1os con edades comprendidas entre los 0 y los 6 a\'f1os, entre ellos m\'e1s de 440.000 ni\'f1as peque\'f1as y sus familias. Con m\'e1s de 14.000 promotores y m\'e1s de 60.000 voluntarios, el programa se dirige a los futuros padres y madres, as\'ed como a familias con ni\'f1os peque\'f1os. Durante visitas con m\'e9dicos y enfermeras o, despu\'e9s del nacimiento del ni\'f1o, durante visitas peri\'f3dicas a domicilio, salidas en grupo o clases y discusiones familiares, las familias reciben informaci\'f3n y asesoramiento para un embarazo sano y sobre las necesidades de desarrollo de los ni\'f1os peque\'f1os.\par \par El programa hace un esfuerzo especial para llegar a ni\'f1os de zonas rurales y alejadas, y para integrar a familias y comunidades en las responsabilidades de la primera infancia. El sistema nacional cubano de programas de educaci\'f3n para la primera infancia y ni\'f1os en edad preescolar, implantado desde hace mucho tiempo, hab\'eda beneficiado al 98,3 de los ni\'f1os de entre 0 y 6 a\'f1os a finales de 2000. Este sistema ha tenido un \'e9xito mensurable en lo que se refiere al incremento de los logros en materia de desarrollo y educaci\'f3n de los ni\'f1os de Cuba. Un estudio reciente indic\'f3 que los ni\'f1os cubanos obtienen unas calificaciones significativamente m\'e1s altas en matem\'e1ticas y lengua espa\'f1ola que sus hom\'f3logos de otros pa\'edses de Am\'e9rica Latina23.\par \par En Nigeria fue necesario que ni\'f1os mayores desempe\'f1aran papeles din\'e1micos para asegurarse que miles de ni\'f1os peque\'f1os fueran inmunizados, una de las condiciones para garantizar el mejor comienzo posible en la vida. En Afugiri, una comunidad periurbana de Umuahia, en el estado de Abia, donde los escolares participaron en un ejercicio de ubicaci\'f3n de reci\'e9n nacidos entre la poblaci\'f3n, los trabajadores sanitarios del UNICEF pudieron conseguir y mantener una tasa muy alta de inmunizaci\'f3n.\par \par Antes del inicio del proyecto en el a\'f1o 2000, la comunidad de Afugiri, cuya poblaci\'f3n se estima en unas 25.000 personas, apenas utilizaba los servicios del bien equipado y f\'e1cilmente accesible centro primario de salud. Durante un per\'edodo de 11 meses, por ejemplo, cada mes se inmunizaba s\'f3lo a un promedio de entre seis y ocho ni\'f1os de corta edad, de una poblaci\'f3n de 1.000 ni\'f1os con edades comprendidas entre los 0 y los 11 meses. Un promedio de cinco a siete mujeres al mes acud\'edan a los servicios de atenci\'f3n prenatal, y en ocho meses s\'f3lo seis partos tuvieron lugar all\'ed.\par \par Entonces, los alumnos de entre 10 y 16 a\'f1os del club de derechos infantiles de la escuela secundaria Williams Memorial decidieron hacer algo por su cuenta a prop\'f3sito de las abismales tasas de inmunizaci\'f3n de su comunidad y de todo el estado de Abia. Organizaron debates sanitarios sobre la inmunizaci\'f3n, el VIH/SIDA, la terapia de rehidrataci\'f3n oral, la lactancia materna exclusiva y cuestiones relacionadas con los derechos de los ni\'f1os. Movilizaron a las mujeres para que llevaran a sus hijos a vacunar y, despu\'e9s de asistir a talleres de d\'eda y medio dirigidos por oficiales exteriores del UNICEF y funcionarios del ministerio de sanidad del estado, asumieron con entusiasmo el reto de localizar beb\'e9s y encontrar a quienes se resist\'edan a la inmunizaci\'f3n.\par \par Estos alumnos de entre 10 y 16 a\'f1os fueron de casa en casa identificando a los ni\'f1os peque\'f1os que deb\'edan inmunizarse. Cumplimentaron comprobantes de localizaci\'f3n que fueron entregados a los progenitores y ni\'f1os mayores, a los que se pidi\'f3 que llevaran a los peque\'f1os al centro primario de salud. Los resultados fueron espectaculares: en ocho meses, se inmuniz\'f3 a un promedio de 328 ni\'f1os al mes, frente a 8 los ni\'f1os por mes antes del inicio del proyecto.\par \par Lo que es m\'e1s, los trabajadores sanitarios captaron a las madres que llevaron a sus hijos a vacunar para que participaran en diversas actividades relacionadas con la salud materna e infantil. Se form\'f3 a las madres sobre la maternidad sin riesgo, la prevenci\'f3n y el tratamiento dom\'e9stico de enfermedades comunes, dando especial importancia a la diarrea; se distribuyeron sales de rehidrataci\'f3n oral, se pes\'f3 a los ni\'f1os y se anotaron los datos en las tarjetas de control del crecimiento; se ense\'f1\'f3 la lactancia materna exclusiva y se hizo una demostraci\'f3n, como se hizo tambi\'e9n con la alimentaci\'f3n complementaria y la diversificaci\'f3n de la dieta.\par \par Estos servicios adicionales sirvieron para que todav\'eda m\'e1s mujeres acudieran al centro. Mensualmente, la asistencia aument\'f3 de menos de 5 a 7 mujeres antes del inicio del proyecto, a m\'e1s de 300. Los partos en el centro ascendieron de menos de 6 al mes a poco menos de 15.\par \par No satisfechos con limitarse a conseguir que las madres llevaran a sus hijos para recibir su primera inmunizaci\'f3n, muchos escolares hicieron un seguimiento de varios casos, garantizando que los ni\'f1os recibieran tres dosis de la vacuna triple. El extraordinario \'e9xito obtenido mediante la participaci\'f3n activa de los ni\'f1os en el ejercicio de movilizaci\'f3n ha despertado inter\'e9s en otros estados, que ahora proyectan copiarlo24.\par \par \par 4\par \par APRENDIZAJE ACTIVO\par \par Las escuelas figuran entre los lugares donde los ni\'f1os adquieren conocimientos fundamentales y aprenden a conocer el mundo, y donde son "socializados", donde se les hace tomar conciencia de lo que la sociedad espera de ellos en el futuro como ciudadanos. A menudo, esto ha conllevado la imposici\'f3n de una obediencia y una deferencia ciegas. Sin embargo, las escuelas son cada vez m\'e1s lugares para una socializaci\'f3n diferente, donde se capacita a los ni\'f1os para pensar cr\'edticamente, donde aprenden sobre sus derechos y responsabilidades y donde se preparan activamente para desempe\'f1ar su papel como ciudadanos.\par \par Los menores apoyan la educaci\'f3n de las ni\'f1as\par \par Hace tiempo que las organizaciones para el desarrollo de todos los tama\'f1os est\'e1n de acuerdo en que es rentable invertir en la educaci\'f3n de la ni\'f1a y en la urgente necesidad de hacer esa inversi\'f3n, sobre todo en el \'c1frica subsahariana y en el Sur de Asia, donde hay m\'e1s de 50 millones de ni\'f1as en edad escolar primaria que no asisten a la escuela25.\par \par Sin embargo cuando en agosto del 2001 se lanz\'f3 en Uganda el Movimiento para la Educaci\'f3n de las Ni\'f1as, se diferenciaba de otras medidas del pasado en que eran los propios ni\'f1os y adolescentes africanos, tanto ni\'f1as como ni\'f1os, quienes encabezaban la iniciativa, utilizando cuando era necesario los conocimientos y el consejo de los adultos y aportando al movimiento su propio fervor y entusiasmo.\par \par La participaci\'f3n infantil fue de por s\'ed educativa: los j\'f3venes kenianos y ugandeses que participaron en el Movimiento para la Educaci\'f3n de las Ni\'f1as desde sus inicios, entre los que hab\'eda algunos con discapacidades, hab\'edan recibido formaci\'f3n para utilizar m\'e9todos creativos de promoci\'f3n. Esto les permiti\'f3 organizar en Sud\'e1frica y Zambia talleres similares para difundir la informaci\'f3n poco despu\'e9s de la celebraci\'f3n del Parlamento de los Ni\'f1os y los J\'f3venes en Kampala. "Esta conferencia fue un punto de inflexi\'f3n para muchas ni\'f1as peque\'f1as que al principio no pod\'edan decir nada", dijo Caroline, estudiante y voluntaria ugandesa. "Nos dot\'f3 de confianza y de seguridad en nosotras mismas y comenzamos a pensar de forma positiva sobre nuestras habilidades"26.\par \par El Movimiento para la Educaci\'f3n de las Ni\'f1as no es la \'fanica iniciativa que ha reclutado a ni\'f1os en favor de la causa de la educaci\'f3n de las ni\'f1as. En la provincia de Baluchist\'e1n, en el Pakist\'e1n, donde la tasa de alfabetizaci\'f3n femenina es del 2%, la oficina local del UNICEF ya hab\'eda trabajado en colaboraci\'f3n con un movimiento muy motivado de boy scouts en campa\'f1as para a\'f1adir yodo a la sal e inmunizar contra la poliomielitis. En el a\'f1o 2000, sin embargo, la ampliaci\'f3n de estas campa\'f1as a la promoci\'f3n de la educaci\'f3n primaria para las ni\'f1as fue una innovaci\'f3n: nunca antes en la regi\'f3n hab\'edan participado los ni\'f1os en la promoci\'f3n de los derechos de las ni\'f1as. El proyecto se llamaba los Hermanos se unen a Meena, aludiendo al conocido personaje de dibujos del UNICEF, la ni\'f1a peque\'f1a Meena.\par \par Los scouts, entre los que est\'e1 Jehanzeb Khan, el ni\'f1o de 12 a\'f1os que particip\'f3 en la Sesi\'f3n Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia como portavoz del proyecto, fue de casa en casa controlando la asistencia de las ni\'f1as a la escuela y, all\'ed donde era necesario, intentado convencer a los padres para que matricularan a sus hijas. En parte para paliar la repercusi\'f3n pol\'e9mica del tema, los scouts hablaban tambi\'e9n de otros temas importantes, como la inmunizaci\'f3n y la construcci\'f3n de letrinas. En las aldeas donde no hab\'eda escuela primaria para ni\'f1as, los scouts convenc\'edan a la escuela de ni\'f1os para que admitieran a ni\'f1as; all\'ed donde una distancia larga hasta la escuela planteaba peligros, los scouts se ofrec\'edan para escoltar a las ni\'f1as.\par \par Los resultados del primer a\'f1o fueron alentadores: cada escuela que particip\'f3 en la campa\'f1a matricul\'f3 entre 10 y 15 nuevas ni\'f1as, llegando el total a unas 2.500. En la aldea de Killi Abdul Rasaq, donde los scouts estaban especialmente bien implantados, los resultados fueron todav\'eda mejores: 80 nuevas ni\'f1as ingresaron en la escuela de la aldea. "Sol\'edamos decir que educar a una ni\'f1a era como regar las plantas del vecino", admite Abdul Malam, el malik o dirigente tribal de la aldea. "Pero los boy scouts nos han hecho cambiar de opini\'f3n. Ahora queremos que nuestras hijas sean maestras, o m\'e9dicos, o cualquier otra cosa"27.\par \par Las escuelas y los ideales democr\'e1ticos\par \par Aunque en algunas regiones y pa\'edses del mundo se fomenta cada vez m\'e1s a menudo la creaci\'f3n de escuelas genuinamente acogedoras para los ni\'f1os, son todav\'eda un fen\'f3meno relativamente raro. El UNICEF sigue haciendo campa\'f1a en favor de unos m\'e9todos de ense\'f1anza que potencien al m\'e1ximo la participaci\'f3n de ni\'f1os y ni\'f1as, y que alienten el aprendizaje activo en lugar de la recepci\'f3n pasiva de datos y saberes tal cual se han transmitido. La experiencia indica que el aprendizaje centrado en los ni\'f1os y basado en la vida y el entorno de la comunidad, servir\'e1 tambi\'e9n para alentar la matriculaci\'f3n de las ni\'f1as y su permanencia en la escuela.\par \par Los centros de la Escuela Nueva de Am\'e9rica Latina, por ejemplo, se basan en grupos de varias edades en los que los derechos de los ni\'f1os y la participaci\'f3n democr\'e1tica son fundamentales. Un estudio reciente llevado a cabo en 25 escuelas de dos de las zonas m\'e1s violentas de Colombia respalda el argumento de que es posible ense\'f1ar cosas como la cooperaci\'f3n, la coexistencia y la soluci\'f3n pac\'edfica a los conflictos. Mediante entrevistas con padres, antiguos alumnos, maestros y directores de escuela, el estudio constat\'f3 que los 15 centros que utilizaban la metodolog\'eda de escuela nueva hab\'edan tenido una repercusi\'f3n directa e importante en la participaci\'f3n y la conducta democr\'e1tica de sus alumnos dentro de la comunidad, y en los h\'e1bitos de voto de los progenitores. Lo que es m\'e1s, el estudio se\'f1al\'f3 que el apoyo de organizaciones locales y de la sociedad civil hab\'eda sido uno de los factores que hab\'edan contribuido al \'e9xito del modelo, y que un movimiento de voluntarios hab\'eda desempe\'f1ado un importante papel dirigente. El marco del modelo de Escuela Nueva evoluciona constantemente, conclu\'eda el estudio, debido a la creatividad de los maestros y los \'f3rganos de gobierno de alumnos, padres y comunidades que comprenden el potencial del cambio28.\par \par El modelo original de Escuela Nueva en la Colombia rural ha tenido tanto \'e9xito y ha sido tan aplaudido internacionalmente que ahora lo han adoptado otros pa\'edses de Am\'e9rica Latina, como Honduras. Guatemala tambi\'e9n ha adoptado el modelo, y en el a\'f1o 2000 el nuevo programa escolar -Nueva Escuela Unitaria Biling\'fce Intercultural- abarcaba 210 escuelas y 23.000 alumnos, justo siete a\'f1os despu\'e9s de su inicio con 12 escuelas.\par \par Una de las piedras angulares del enfoque en Guatemala consiste en responder a los derechos de los ni\'f1os de la comunidad ind\'edgena maya, la cual, a pesar de constituir la mitad de la poblaci\'f3n, sufre una discriminaci\'f3n y una marginaci\'f3n considerables. La ense\'f1anza y el aprendizaje son participativos, y hacen un uso pleno de las lenguas y culturas mayas. El juego y el estudio se combinan de forma creativa en "rincones de aprendizaje", y cada escuela tiene un gobierno elegido formado por alumnos, con responsabilidades en cuestiones de disciplina, aprendizaje y actividades culturales. Los gobiernos de estudiantes han sido los responsables de pintar los edificios escolares y los pupitres, de construir los muros alrededor de las escuelas y de distribuir comida durante una hambruna. La participaci\'f3n de los padres y de la comunidad en un sentido amplio se considera vital.\par \par El \'e9xito de las nuevas escuelas puede medirse en parte por medio de la tasa de asistencia y finalizaci\'f3n de estudios, que es un 93%, m\'e1s alta que el promedio nacional, y tambi\'e9n por la tasa de matriculaci\'f3n de las ni\'f1as, que en estos momentos superan a los ni\'f1os. Estas escuelas hacen tambi\'e9n una importante aportaci\'f3n al fomento de una cultura de paz y democracia, en un pa\'eds en el que todav\'eda son visibles las hondas heridas causadas por muchos a\'f1os de conflicto civil. El Gobierno ha reconocido la importancia de las nuevas escuelas, y planea ampliar el programa a 2.000 centros y 120.000 alumnos m\'e1s29.\par \par Introducido en Guyana en 1998, el enfoque Escuela Nueva ya est\'e1 teniendo importantes repercusiones, entre otros motivos por el funcionamiento de gobiernos de alumnos en escuelas de zonas remotas. Cada gobierno estudiantil ha elegido a cargos, as\'ed como a comisiones responsables de la disciplina, la sanidad y el saneamiento, la biblioteca y el jard\'edn. A diario, los alumnos ayudan durante las asambleas, limpian el recinto de la escuela, organizan actividades para recaudar fondos e invitan a oradores de otros lugares. Un reciente estudio del UNICEF indic\'f3 que los ni\'f1os disfrutan del grado de participaci\'f3n y responsabilidad que los gobiernos estudiantiles les proporcionan, as\'ed como de los conocimientos que desarrollan en cuestiones de liderazgo, oratoria p\'fablica y organizaci\'f3n30.\par \par Aprender por medio del deporte\par \par Naturalmente, las escuelas no son el \'fanico terreno en que un ni\'f1o puede aprender los valores de la paz y la democracia. De igual importancia para el ni\'f1o y para el desarrollo y la paz son el juego y las actividades recreativas, que son su derecho y a la vez tienen un potencial enorme para cambiar las vidas de los ni\'f1os y mejorarlas. Los programas de deportes organizados est\'e1n adquiriendo un papel cada vez m\'e1s importante en el trabajo de las organizaciones internacionales, los miembros del movimiento mundial en favor de la infancia y las ONG locales, y en los programas que se dirigen tanto a las ni\'f1as como a los ni\'f1os, y a los menores con discapacidades y sin ellas. (V\'e9ase el recuadro 4, "\'a1Gran victoria para las ni\'f1as!", p\'e1gina 32.)\par \par Hace mucho tiempo que se reconoce el valor del deporte para el desarrollo f\'edsico y mental de un ni\'f1o. Y es mucho lo que se ha escrito sobre los valores y conocimientos sociales que se aprenden mediante los deportes en equipo, como por ejemplo la capacidad para resolver conflictos, para colaborar, para entender a tus oponentes y para ganar y perder respetando a los dem\'e1s. Los deportes proporcionan a los j\'f3venes un espacio propio, tanto f\'edsica como emocionalmente. Esto es especialmente importante para las ni\'f1as que a menudo disponen de menos oportunidades que los varones para relacionarse socialmente fuera del hogar y de las redes familiares. En muchos pa\'edses, los espacios p\'fablicos que se consideran los lugares leg\'edtimos para las ni\'f1as y las mujeres, por ejemplo, los mercados y las cl\'ednicas de salud, son aquellos que est\'e1n vinculados a sus funciones dom\'e9sticas como encargadas del hogar y madres. Por el contrario, cuando las ni\'f1as comienzan a participar en los deportes y a medida que las atletas femeninas obtienen un mayor reconocimiento del p\'fablico, adquieren nuevas amistades en la comunidad y acceso a nuevos espacios, encuentran mentores o se convierten en mentores de otras j\'f3venes, y comienzan a participar m\'e1s abiertamente en la vida comunitaria. Adem\'e1s, cuando el dominio tradicional del hombre en el terreno deportivo se transforma y las ni\'f1as y las mujeres j\'f3venes comienzan a participar, se resquebrajan los estereotipos que consideran a las ni\'f1as y a las mujeres como figuras decorativas o m\'e1s d\'e9biles que los ni\'f1os varones, tanto f\'edsica como emocionalmente.\par \par En la actualidad, cada vez est\'e1 m\'e1s difundida la creencia de que el deporte tiene un potencial para contribuir a que se logren los Objetivos de Desarrollo para el Milenio, y el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi A. Annan, ha nombrado un grupo especial sobre Deporte y Desarrollo, Salud y Paz, encargado de formular recomendaciones para utilizar el deporte como un instrumento para el desarrollo.\par \par "Hemos visto ejemplos de c\'f3mo el deporte puede forjar la autoestima, los conocimientos para el liderazgo y el esp\'edritu comunitario, y tambi\'e9n tender puentes por encima de las diferencias \'e9tnicas o comunales", dijo el Secretario General en el Foro de Asistencia Ol\'edmpica "Hemos visto c\'f3mo puede canalizar las energ\'edas y alejar la agresi\'f3n o la autodestrucci\'f3n, encamin\'e1ndolas hacia el aprendizaje y la motivaci\'f3n personal"31.\par \par Los deportes se utilizan a menudo para integrar a la comunidad en un proyecto com\'fan. En 1999, por ejemplo, durante la crisis de Kosovo, los j\'f3venes realizaron mediante el deporte importantes aportaciones a la reconstrucci\'f3n social y a la consolidaci\'f3n de la paz. En seis campamentos de refugiados de las proximidades de Kukes, Albania, se formaron Consejos de la Juventud Kosovar, en los que participaron unos 20.000 j\'f3venes de entre 15 y 25 a\'f1os. Con el apoyo del UNICEF y los Clubes de la Juventud Albanesa locales, los miembros de los consejos organizaron torneos deportivos y conciertos, y desempe\'f1aron un papel activo en la gesti\'f3n de los campos y en mantenerlos limpios y seguros. Ayudaron a integrar a las familias reci\'e9n llegadas y organizaron colectas de fondos para los miembros m\'e1s pobres de la comunidad del campamento. Los miembros ayudaron a los organismos de las Naciones Unidas y a las ONG en la distribuci\'f3n de informaci\'f3n sobre el peligro de las minas terrestres, y de materiales sobre el recreo organizado y el asesoramiento de los ni\'f1os m\'e1s peque\'f1os. La experiencia de organizar y participar en el Consejo aport\'f3 nuevos conocimientos sobre la capacidad de liderazgo y la resoluci\'f3n de problemas, y muchos de los miembros regresaron a Kosovo para ayudar a reconstruir sus comunidades32.\par \par \par 5\par \par EL PUNTO M\'c1S CR\'cdTICO\par \par Todos los ni\'f1os y ni\'f1as se encuentran en una situaci\'f3n de tensi\'f3n entre la participaci\'f3n y la protecci\'f3n; por a\'f1adidura, los adolescentes inevitablemente se encuentran en el punto m\'e1s cr\'edtico. Son quienes heredar\'e1n el mundo a corto plazo: la generaci\'f3n que se apresta a llegar a la edad adulta y a tener acceso a las ventajas y a las oportunidades que \'e9sta conlleva y, al mismo tiempo, el grupo que muy probablemente correr\'e1 el mayor peligro debido a las fallas m\'e1s terribles de la sociedad.\par \par En varios estudios recientes se confirm\'f3 lo que ya sab\'edan por su experiencia quienes trabajan con adolescentes: que \'e9stos se benefician cuando tienen s\'f3lidos v\'ednculos con su hogar y su escuela; que prosperan cuando tienen relaciones personales muy cercanas, cuando son valorados en su comunidad y tienen oportunidades de ser \'fatiles a los dem\'e1s; que aprecian las relaciones positivas con los adultos, los espacios de seguridad y las oportunidades de efectuar contribuciones significativas33.\par \par Descubrimiento de nuevas competencias\par \par Al igual que millones de otras ni\'f1as de todo el mundo, en el Pakist\'e1n las ni\'f1as de 11 a 17 a\'f1os, particularmente cuando sus familias tienen bajos ingresos, se ven privadas de la posibilidad de participar activamente en la sociedad y en el desarrollo de su propia persona. En el \'faltimo decenio, el Proyecto para la Ni\'f1a ha abordado esta cuesti\'f3n ampliando los medios de acci\'f3n de las ni\'f1as dentro de sus propias familias y comunidades. Se benefician con el proyecto 500 aldeas y poblados del Pakist\'e1n.\par \par Las ni\'f1as asisten durante cinco d\'edas a talleres de orientaci\'f3n donde profundizan su conciencia social y reciben informaci\'f3n pr\'e1ctica sobre salud, higiene y nutrici\'f3n que es de utilidad para toda la familia. A las que tienen un cierto grado de escolarizaci\'f3n se les entregan juegos de materiales para el aprendizaje en el hogar, que constan de una pizarra, tizas y carteles murales. As\'ed, muchas de esas ni\'f1as pueden establecer escuelas en miniatura para otras ni\'f1as que carecen de educaci\'f3n, con lo cual no s\'f3lo afianzan su autoestima y a veces obtienen un peque\'f1o ingreso, sino que benefician al mismo tiempo a otros miembros de la comunidad. Otras ni\'f1as optan por recibir capacitaci\'f3n en primeros auxilios o adquirir otros conocimientos pr\'e1cticos a fin de obtener ingresos. Uno de los aspectos m\'e1s exitosos del programa fue que las ni\'f1as descubrieron su propia capacidad y nuevas posibilidades en la vida y pasaron a ofrecer modelos de comportamiento para las dem\'e1s, comenzando as\'ed el largo y arduo proceso de quebrar las barreras tradicionales que obstaculizan la participaci\'f3n femenina34.\par \par "Hace unos pocos a\'f1os, yo era muy diferente", dice Sumera Zarfar, de 20 a\'f1os. "Era realmente desma\'f1ada y muy t\'edmida... Pero ahora, la gente conf\'eda en mi buen juicio. Las ni\'f1as de todo el vecindario acuden a consultarme sobre sus problemas y me piden consejos para superar graves problemas en el hogar. El Proyecto para la Ni\'f1a realmente ayud\'f3 a otras adolescentes como yo a creer en s\'ed mismas. Nos hizo saber que ser mujer no es una maldici\'f3n ni una condenaci\'f3n. Nos ense\'f1\'f3 a querernos a nosotras mismas y a enorgullecernos de quienes somos. Ahora, en verdad, pienso que las mujeres son tan importantes como los hombres...".\par \par Sumera comunica un mensaje propio dirigido a las ni\'f1as y mujeres del Pakist\'e1n: "Dejen de depender de los dem\'e1s y comiencen a creer en ustedes mismas. Tengan una opini\'f3n propia, dado que es la \'fanica manera de mejorar y adelantar en la vida"35.\par \par Lograr el cambio social\par \par En todo el mundo hay numerosos ejemplos de adolescentes que tratan de lograr el cambio social influyendo sobre el comportamiento de otros j\'f3venes. En Montenegro, Yugoslavia, el UNICEF ha apoyado seminarios para capacitar a j\'f3venes voluntarios de la Cruz Roja en m\'e9todos para la educaci\'f3n de j\'f3venes por otros j\'f3venes. Utilizan t\'e9cnicas innovadoras de juegos dram\'e1ticos sobre cuestiones que pueden afectar sus vidas: si deben tener o no relaciones sexuales, c\'f3mo negarse a participar en comportamientos peligrosos y c\'f3mo protegerse a s\'ed mismos contra las infecciones de transmisi\'f3n sexual, incluido el VIH/SIDA36.\par \par Los adolescentes educadores de otros j\'f3venes tambi\'e9n est\'e1n combatiendo el VIH/SIDA en todo el continente de \'c1frica, como en Zambia, en cl\'ednicas acogedoras para los j\'f3venes donde se sirven de representaciones dram\'e1ticas, poes\'edas, m\'fasica y medios electr\'f3nicos para transmitir informaci\'f3n b\'e1sica sobre el VIH/SIDA, otras enfermedades y el embarazo37 . Tambi\'e9n hay l\'edderes de la juventud en el Camer\'fan, donde confeccionan mapas de sus vecindarios para indicar las zonas donde es posible que se den comportamientos de alto riesgo -bares, salones donde acude el p\'fablico a mirar televisi\'f3n o cuarteles- y seguidamente ubican los grupos existentes de j\'f3venes y trabajan con ellos para concienciarlos sobre el peligro del VIH/SIDA38 . Entretanto, dentro y fuera de las escuelas de Namibia los j\'f3venes han impartido hasta la fecha a otros 100.000 j\'f3venes los conocimientos para la vida que reducen el embarazo en la adolescencia y previenen el contagio con el VIH/SIDA39.\par \par La idea de que sean los mismos adolescentes quienes abordan los comportamientos peligrosos de otros j\'f3venes se aplica siguiendo modalidades interesantes en algunas partes de los Estados Unidos, donde tribunales de j\'f3venes asumen la responsabilidad de sentenciar a otros j\'f3venes. Estos "tribunales de la juventud" est\'e1n constituidos por voluntarios de 8 a 18 a\'f1os de edad -algunos de ellos, ex infractores- que ejercen funciones de abogados, jueces y miembros del jurado en los procesos a otros j\'f3venes por delitos no violentos, infracciones viales o incumplimiento de reglamentos escolares40 . El modelo se est\'e1 ensayando ahora en Alemania y el Jap\'f3n.\par \par En Tailandia, como parte del Campamento de la juventud para eliminar la violencia contra los ni\'f1os y las mujeres, se capacit\'f3 a 60 j\'f3venes para que actuaran como voluntarios y agentes catalizadores, vigilando la violencia dom\'e9stica en su comunidad y promoviendo su eliminaci\'f3n. Como resultado de esa iniciativa, se est\'e1 considerando actualmente una ley nacional sobre violencia dom\'e9stica41.\par \par Durante la adolescencia, al igual que en la temprana infancia, los discapacitados est\'e1n excluidos sistem\'e1ticamente del curso normal de la vida cotidiana. En Belar\'fas, el UNICEF ha apoyado programas encaminados a integrar a los j\'f3venes discapacitados en la sociedad, form\'e1ndolos para que puedan vivir m\'e1s independientemente y dot\'e1ndolos de conocimientos para que puedan trabajar42. En la Rep\'fablica Isl\'e1mica del Ir\'e1n, se incorporaron la opini\'f3n y los puntos de vista de los ni\'f1os y ni\'f1as discapacitados en el proceso de formulaci\'f3n de programas del UNICEF mediante tres seminarios, donde 150 ni\'f1os y ni\'f1as de todo el pa\'eds que padecen deficiencias orales, auditivas, visuales o motoras, hablaron de los problemas comunes y seleccionaron estrategias y actividades \'fatiles. Adem\'e1s, ni\'f1os y ni\'f1as discapacitados fueron anfitriones de un seminario para conmemorar el aniversario de la ratificaci\'f3n por el Ir\'e1n de la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o43.\par \par El problema: ni\'f1os explotados por adultos\par \par Aun cuando se reconozca el potencial de los adolescentes y sus logros positivos, es muy importante reconocer tambi\'e9n que corren grandes peligros por los efectos potencialmente letales de comportamientos inexcusables de los adultos: por ejemplo, la trata de ni\'f1os como trabajadores forzados o para la prostituci\'f3n, o su reclutamiento por la fuerza como soldados.\par \par \bullet La trata de menores se ha convertido en un negocio que produce 1.000 millones de d\'f3lares anuales; se estima que, cada a\'f1o, son v\'edctimas de la trata 1,2 mill\'f3n de ni\'f1os y ni\'f1as44.\par \par \bullet Recientemente, se ha planteado como problema en \'c1frica al sur del S\'e1hara la trata de ni\'f1os y ni\'f1as para su explotaci\'f3n en la agricultura y las tareas dom\'e9sticas45.\par \par \bullet La trata de ni\'f1as para la prostituci\'f3n ha sido desde hace mucho tiempo motivo de preocupaci\'f3n en el Asia sudoriental, donde se ha establecido una lucrativa red en la que incluso puede que participen las autoridades policiales, los parientes y los tutores, cada uno de los cuales recibe su propia comisi\'f3n de las utilidades46.\par \par \bullet Hubo un pronunciado aumento en el n\'famero de ni\'f1as de la Rep\'fablica de Moldova, Rumania y Ucrania v\'edctimas de trata, llevadas a Europa occidental por pandillas oriundas de Albania, Bosnia y Herzegovina, o Kosovo (Yugoslavia)47.\par \par \bullet Se calcula que hay 300.000 ni\'f1os y ni\'f1as obligados bajo coacci\'f3n a servir en el ej\'e9rcito, ya sea como soldados, porteadores, mensajeros, cocineros o como esclavos sexuales; solamente en \'c1frica, se estima que hay 120.00048.\par \par Estos son casos extremos, pero en todas las sociedades, los adolescentes constituyen el grupo de edad con mayores probabilidades de ser marginados, maltratados, explotados y descuidados, pues est\'e1n ubicados en una peligrosa tierra de nadie, al no ser lo suficientemente j\'f3venes para inspirar la protecci\'f3n de los adultos ni lo suficientemente mayores para hacer uso del poder y aprovechar las posibilidades de la sociedad de los adultos. En casi todos los pa\'edses hay poblaciones de adolescentes que a duras penas sobreviven en las calles de sus centros urbanos. Seg\'fan las estimaciones m\'e1s recientes, hay 100 millones de ni\'f1os en esas condiciones49 . Muchos de ellos trabajan en las calles pero regresan a su hogar por la noche; pero otros est\'e1n alejados del \'e1mbito protector y los cuidados de la familia. Muchos tal vez nunca hayan considerado su familia como un refugio seguro, puesto que el maltrato infantil es a menudo uno de los motivos principales por los que el ni\'f1o decide marcharse del hogar y vivir en las calles.\par \par En todos los pa\'edses, los ni\'f1os que viven o pasan la mayor parte de su tiempo en las calles corren m\'e1s riesgos en todos los aspectos: desde padecer malnutrici\'f3n o contagiarse con el VIH hasta verse arrastrados al mundo clandestino de los estupefacientes. En algunas ciudades, su vida misma corre peligro a diario. Dado que inevitablemente viven al margen de la ley, pueden encontrarse en conflicto con autoridades locales; seg\'fan estudios realizados en muchos pa\'edses, el temor m\'e1s prevalente entre esos ni\'f1os es fallecer de una muerte violenta50.\par \par Una soluci\'f3n: organizados para su propia protecci\'f3n\par \par En el Brasil, los ni\'f1os y ni\'f1as que viven en las calles de la ciudad han encontrado en el MNMMR (Movimiento Nacional de Ni\'f1os y Ni\'f1as de la Calle) un espacio de participaci\'f3n que ha posibilitado que tomen conciencia de sus derechos, reorganicen sus perspectivas en la vida y luchen por que se respeten sus derechos. En 1985, educadores de todo el pa\'eds que ya estaban trabajando con ni\'f1os de la calle crearon el Movimiento tras una reuni\'f3n nacional a la que asistieron delegaciones de adolescentes en representaci\'f3n de grupos locales. En 1986, unos 600 ni\'f1os y ni\'f1as de la calle de todo el pa\'eds se reunieron con educadores callejeros y definieron los cuatro objetivos principales del Movimiento:\par \par \bullet cambiar las leyes que castigan a los ni\'f1os pobres por ser pobres\par \par \bullet combatir la violencia\par \par \bullet apoyar y ampliar el Movimiento para una mayor participaci\'f3n de ni\'f1os y ni\'f1as, y\par \par \bullet capacitar a educadores y otros activistas a fin de que adquieran la competencia necesaria y el enfoque apropiado para el trabajo con esos ni\'f1os y ni\'f1as.\par \par Con esos objetivos se estableci\'f3 el Movimiento, que procura fortalecer los v\'ednculos rec\'edprocos, el apoyo mutuo y los m\'e9todos educacionales en dos niveles de organizaci\'f3n: 1) los educadores en grupos de nivel local y de los estados, con una coordinaci\'f3n nacional; y 2) grupos de ni\'f1as y ni\'f1os en N\'facleos de Base, que se re\'fanen a nivel de municipio, de estado y del pa\'eds. La reuni\'f3n nacional se celebra cada tres a\'f1os; en 2002 congreg\'f3 a m\'e1s de 1.000 ni\'f1os y ni\'f1as en Brasilia, capital del pa\'eds.\par \par El Movimiento ha tenido efectos apreciables sobre la reforma de la legislaci\'f3n nacional. En 1988, propuso que se incorporara en la Constituci\'f3n del Brasil un art\'edculo en el cual se sintetizaba la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o. La nueva Constituci\'f3n se estaba redactando al emerger el pa\'eds tras 25 a\'f1os de dictadura militar. El Movimiento tambi\'e9n particip\'f3 en las conversaciones conducentes a la aprobaci\'f3n del Estatuto del Ni\'f1o y el Adolescente, 1990; y en otro frente, desempe\'f1\'f3 un papel protag\'f3nico al denunciar a los grupos de exterminaci\'f3n.\par \par Al participar en el Movimiento, los ni\'f1os y las ni\'f1as que han vivido en las calles aprenden c\'f3mo regresar a la vida en la familia y la comunidad, asistir a la escuela y aprovechar un espacio propio donde pueden luchar por sus derechos.\par \par \par 6\par \par ESCUCHAR A LA NI\'d1EZ\par \par "A veces me parece que el mundo quiere que yo crezca m\'e1s r\'e1pidamente. Tengo la impresi\'f3n de que, s\'f3lo a causa de mi edad, la gente no respeta lo que digo o lo que puedo ofrecer."\par \par Nikki Sanchez-Hood, 15 a\'f1os, Canad\'e1.\par \par La transici\'f3n desde la situaci\'f3n actual hasta un mundo donde se solicite sistem\'e1ticamente la opini\'f3n de la ni\'f1ez no puede efectuarse de la noche a la ma\'f1ana. Como todos los recorridos intelectuales, es un proceso que depende de adquirir nuevos conocimientos, comprender mejor y superar los temores y la resistencia. Y a medida que se lleva a cabo esta necesaria labor intelectual, todos los involucrados tendr\'e1n que adquirir nuevas aptitudes -los ni\'f1os y los adultos, las familias, las comunidades, las ciudades y las organizaciones.\par \par Las familias\par \par Debido a que la familia es el primer entorno donde los ni\'f1os aprenden a participar, es tambi\'e9n el mejor foro donde los ni\'f1os pueden aprender a expresar sus puntos de vista al mismo tiempo que respetan las perspectivas de los dem\'e1s. Tal como se\'f1al\'f3 el Comit\'e9 de los Derechos del Ni\'f1o en una de sus primeras sesiones, "Tradicionalmente se ha considerado al ni\'f1o como un miembro dependiente, invisible y pasivo de la familia. S\'f3lo \'faltimamente el ni\'f1o se ha vuelto 'visible' y la evoluci\'f3n de la situaci\'f3n tiende a crearle adem\'e1s un espacio en que pueda ser o\'eddo y respetado... A su vez, la familia se convierte en el marco ideal para la primera etapa de la experiencia democr\'e1tica de cada uno de sus miembros, incluso los ni\'f1os"51.\par \par Pero la tarea que confrontan los padres, las madres y la familia ampliada no es f\'e1cil, ya que tienen que equilibrar la responsabilidad de apoyar la participaci\'f3n del ni\'f1o con la de protegerle y orientarlo. De forma cotidiana y a menudo en el lapso de un momento a otro, las familias ponen en pr\'e1ctica el art\'edculo 5 de la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o cuando tratan de establecer "la evoluci\'f3n de las facultades" del ni\'f1o (aunque por lo general no utilizan estos t\'e9rminos para describir sus decisiones). Al reconocer la funci\'f3n esencial y vital de las familias, muchas organizaciones han formulado programas y campa\'f1as de promoci\'f3n que prestan apoyo a los progenitores y a las familias en estos esfuerzos. Por ejemplo, la Oficina Regional del UNICEF para Am\'e9rica Latina y el Caribe estableci\'f3 una serie de orientaciones para la formulaci\'f3n de pol\'edticas destinadas a facilitar el trabajo con los adolescentes, en las que se pide una serie de mecanismos para fortalecer a las familias:\par \par 1. Econ\'f3mica y materialmente, particularmente en las \'e1reas de empleo, generaci\'f3n de ingresos, vivienda, educaci\'f3n y salud;\par \par 2. Mediante la creaci\'f3n y fortalecimiento de programas comunitarios de apoyo a las familias para que las comunidades puedan actuar como protectoras de los adolescentes en casos de vulnerabilidad o necesidad;\par \par 3. Mediante la promoci\'f3n de los programas de beca escolar para que las familias puedan enviar a los estudiantes a la escuela y mantenerlos all\'ed;\par \par 4. Mediante la promoci\'f3n de la paternidad responsable, inclusive el reconocimiento jur\'eddico de la paternidad por parte de los hombres, la vinculaci\'f3n activa de los padres en la crianza y educaci\'f3n de sus hijos, y el fortalecimiento de una visi\'f3n positiva de la masculinidad;\par \par 5. Alentando modelos y pr\'e1cticas culturales basados en la igualdad y la responsabilidad compartida en lugar de los que refuerzan la discriminaci\'f3n de g\'e9nero;\par \par 6. Aplicando leyes y programas contra la violencia dom\'e9stica, acompa\'f1ados de capacitaciones sobre derechos de las mujeres y los ni\'f1os, formas de prevenci\'f3n de la violencia y resoluci\'f3n pac\'edfica de divergencias o conflictos;\par \par 7. Mediante la aplicaci\'f3n de medidas en favor de la erradicaci\'f3n de pr\'e1cticas sociales de abuso contra los adolescentes y los ni\'f1os;\par \par 8. Ofreciendo programas para la crianza de los ni\'f1os52.\par \par Organizaciones que escuchan a la ni\'f1ez\par \par Al igual que tradicionalmente se supuso que los progenitores saben qu\'e9 es lo mejor para sus hijos e hijas, del mismo modo las instituciones y las autoridades que trabajan en beneficio de la ni\'f1ez han tendido a hacer lo mismo sin considerar lo que piensan los beneficiarios de "sus" proyectos. Los resultados pueden ser desastrosos. Por ejemplo, en el Reino Unido, una serie de investigaciones p\'fablicas realizadas durante los decenios de 1980 y 1990 documentaron que el personal de los hogares de la infancia -las instituciones establecidas para proteger a la ni\'f1ez contra da\'f1os en sus propias familias- maltratataban f\'edsica y sexualmente a los ni\'f1os de manera sistem\'e1tica. Una de las principales lecciones de esas investigaciones fue que los malos tratos generalizados ocurrieron debido a que esos ni\'f1os y ni\'f1as no ten\'edan voz: cuando se quejaban, nadie les cre\'eda y eran castigados con tratos peores53.\par \par La otra cara de la moneda es que cuando los programas y las pol\'edticas toman en cuenta desde un principio las perspectivas de la ni\'f1ez, pueden producir mejores resultados para todos los involucrados. Un ejemplo ilustrativo es el caso de Christchurch (Nueva Zelandia). Las autoridades locales, en la creencia de que hab\'edan consultado suficientemente a la comunidad local, propusieron un l\'edmite de velocidad de 60 km. por hora en el lugar donde una autopista de seis carriles pasaba frente a una escuela elemental. Pero Christchurch es una ciudad singular, que cuenta desde 1997 con su propio Defensor de la Ni\'f1ez, y \'e9ste se\'f1al\'f3 que no se hab\'eda consultado a los alumnos y alumnas de la escuela. A continuaci\'f3n, \'e9stos observaron y fundamentaron que el nuevo l\'edmite de velocidad era muy alto y que una zona de 40 km. por hora ser\'eda menos peligrosa, no s\'f3lo para ellos, sino tambi\'e9n para los ancianos residentes en la zona. Se convino en ensayar el menor l\'edmite de velocidad, adem\'e1s de luces intermitentes que indicaban a los automovilistas la proximidad de la escuela. El nuevo m\'e9todo dio tan buenos resultados que se ha transformado en la norma de planificaci\'f3n en todo el pa\'eds54 . Actualmente, el Gobierno de Nueva Zelandia est\'e1 tratando de que los intereses de la infancia formen parte del n\'facleo del proceso nacional de adopci\'f3n de decisiones. Su Programa para la ni\'f1ez, de siete puntos, incluye crecientes oportunidades de tomar en cuenta las opiniones de la ni\'f1ez en los procesos de adopci\'f3n de decisiones por el Gobierno y la comunidad55.\par \par Tambi\'e9n la experiencia de PLAN en Indonesia se transform\'f3 tras consultar a los ni\'f1os y ni\'f1as. La organizaci\'f3n opinaba que hab\'eda realizado una buena tarea en la aldea de Padi: hab\'eda consultado al Comit\'e9 de la aldea sobre qu\'e9 se necesitaba, hab\'eda construido un camino y retretes y hab\'eda reparado el edificio escolar y la cl\'ednica. Los l\'edderes comunitarios manifestaron que estaban satisfechos.\par \par Pero persistieron las dudas acerca de si esos trabajos respond\'edan a los intereses de los m\'e1s pobres entre los pobres, que viv\'edan en las laderas monta\'f1osas, lejos de los caminos y del nuevo sistema de abastecimiento de agua. En consecuencia, cuando lleg\'f3 el momento de colaborar con la cercana aldea de Kebonsari, se procedi\'f3 de manera diferente: consultando a 150 ni\'f1os y ni\'f1as en edad escolar por intermedio de un grupo de artistas locales. Los ni\'f1os y ni\'f1as insistieron en que PLAN deb\'eda comenzar colaborando con los m\'e1s necesitados: aquellos cuyos padres hab\'edan migrado para encontrar trabajo o que carec\'edan de tierras, aquellos que se quejaban de ser apaleados en el hogar y en la escuela. Iniciaron una petici\'f3n para mejorar las condiciones de tr\'e1nsito por un puente peligroso y obtuvieron del jefe de distrito la promesa de repararlo. Quer\'edan que se instalaran bombas de agua a fin de que las ni\'f1as tuvieran m\'e1s tiempo para estudiar, en lugar de caminar largas distancias para recoger agua.\par \par La lecci\'f3n aplicada en Kebonsari -que es muy provechoso involucrar a la ni\'f1ez desde un comienzo- forma la base de los programas de PLAN en Indonesia. Adem\'e1s, en una cultura que espera que la ni\'f1ez d\'e9 muestras de deferencia hacia los mayores, los grupos infantiles participan ahora en bibliotecas rurales, proyectos para obtener peque\'f1os ingresos, edici\'f3n de sus propias revistas, programas de salud en que los ni\'f1os y ni\'f1as aprenden de otros de su misma edad y eliminaci\'f3n de residuos56.\par \par En las culturas y los \'e1mbitos donde se sigue esperando que los ni\'f1os y las ni\'f1as sean vistos pero no o\'eddos, no ser\'e1 f\'e1cil consultarlos. Pero, como en el caso de la labor de PLAN en Indonesia, una de las razones principales de que la pr\'e1ctica est\'e9 ganando terreno es que cuando se toman en cuenta aut\'e9nticamente las necesidades de la ni\'f1ez, los resultados tienden a ser beneficiosos para toda la comunidad. Por ejemplo, la mayor seguridad en las calles y la mayor limpieza del medio ambiente que suelen pedir los ni\'f1os y ni\'f1as, no s\'f3lo los beneficia a ellos sino tambi\'e9n a la gran mayor\'eda de los adultos.\par \par Consultar a los ni\'f1os y ni\'f1as como grupo -a escala regional, nacional o incluso internacional- tambi\'e9n puede ser inmensamente \'fatil para los encargados de formular pol\'edticas y los planificadores. En Bangladesh, el ministerio gubernamental encargado de formular el Plan de Acci\'f3n Nacional contra el Abuso Sexual y la Explotaci\'f3n de la Ni\'f1ez comenz\'f3 consultando a los afectados, entre ellos las ni\'f1as objeto de trata o participantes en la industria del sexo, y los ni\'f1os y ni\'f1as vulnerables a los malos tratos. Las respuestas de la ni\'f1ez implicaron en la trata a la polic\'eda, a varios magistrados y a otros funcionarios estatales. Las recomendaciones de la ni\'f1ez, en su mayor\'eda, se incluyeron en el Plan Nacional de 2002 y se est\'e1 estableciendo un "equipo infantil de tareas", como parte de las disposiciones para la supervisi\'f3n y la aplicaci\'f3n del Plan57.\par \par En diversos pa\'edses y regiones de todo el mundo, y tambi\'e9n cada vez m\'e1s en el \'e1mbito internacional, est\'e1n surgiendo acciones colectivas con el prop\'f3sito de recopilar, evaluar y analizar lo que se hace para propiciar la participaci\'f3n infantil. Uno de esos foros es la Alianza de Ni\'f1os como Asociados (CAPA), una coalici\'f3n integrada por ONG internacionales y nacionales que trabajan con ni\'f1os y que se reunieron recientemente con representantes del Comit\'e9 de los Derechos del Ni\'f1o, del Gobierno canadiense, j\'f3venes de organizaciones juveniles e investigadores. Las metas de CAPA consisten en aprender de la experiencia de otros proyectos que hayan trabajado con los j\'f3venes como aliados en todo el mundo y crear una base de datos accesible que re\'fana estas experiencias. Entre sus objetivos figuran establecer normas pr\'e1cticas de programaci\'f3n, investigaci\'f3n, di\'e1logo de pol\'edticas y promoci\'f3n, iniciar tareas de promoci\'f3n a alto nivel para la vigencia del derecho del ni\'f1o y la ni\'f1a a participar en las decisiones que afectan todos los aspectos de sus vidas, y apoyar el desarrollo de organizaciones dirigidas por ni\'f1os y ni\'f1as y de investigaciones participatorias realizadas por ni\'f1os, ni\'f1as y adolescentes58.\par \par Adultos que escuchan a la ni\'f1ez\par \par Estos ejemplos demuestran no s\'f3lo que vale la pena consultar a la ni\'f1ez, sino tambi\'e9n que es preciso que los adultos evolucionen en su pensamiento y su enfoque, a fin de aumentar su capacidad para escuchar y comprender a los ni\'f1os, las ni\'f1as y los adolescentes e incluir a unos y otros en los intercambios de ideas sobre asuntos "serios".\par \par Pese a que los adultos, en su mayor\'eda, no tienden espont\'e1neamente a trabajar en colaboraci\'f3n con la ni\'f1ez, muchos se han convencido del valor de esa colaboraci\'f3n, o bien gracias a campa\'f1as de educaci\'f3n p\'fablica, o bien por haber recibido capacitaci\'f3n al respecto. Quienes viven con los ni\'f1os y ni\'f1as y trabajan m\'e1s estrechamente con ellos -padres, madres, maestros, trabajadores de lugares de recreaci\'f3n- suelen ser los primeros en cambiar de opini\'f3n; pero lo propio ocurre con otros adultos que tradicionalmente se consider\'f3 que ten\'edan poca conexi\'f3n con la ni\'f1ez, como los agentes de salud y los planificadores urbanos.\par \par Hay grupos de adultos que se esfuerzan cada vez m\'e1s por "normalizar" sus percepciones de los ni\'f1os, las ni\'f1as y los adolescentes y sus relaciones con ellos. Pa\'edses con \'e1mbitos y tradiciones tan diferentes como Jamaica y Mongolia han sido elogiados por el Comit\'e9 de los Derechos del Ni\'f1o debido a la manera en que se han servido de talleres de capacitaci\'f3n para mejorar las aptitudes de progenitores y maestros, asesores de orientaci\'f3n y abogados, con miras a alentar el derecho de la ni\'f1ez a la autoexpresi\'f3n.\par \par En los Estados Unidos, el Child Life Council congrega a profesionales que trabajan en la atenci\'f3n de la salud y est\'e1n comprometidos a reducir el estr\'e9s y el trauma que sufre la ni\'f1ez en cl\'ednicas y hospitales. Lo peculiar de dicho grupo es que posee un riguroso sistema de puesta a prueba de profesionales de la salud para mejorar su trabajo con la infancia. La filosof\'eda y la pr\'e1ctica del Child Life Council tienen un sentido intr\'ednseco: relacionarse con los ni\'f1os y ni\'f1as y escucharlos no es "juego de ni\'f1os", sino un atributo esencial para el cual los profesionales deber\'edan estudiar y estar calificados59.\par \par Un ejemplo de la manera en que es posible capacitar a los adultos se encuentra en Kolkata (Calcuta) (India), donde una Iniciativa para una polic\'eda amiga de la infancia, establecida en 1998, ha logrado hasta el momento la colaboraci\'f3n de 42 comisar\'edas de polic\'eda urbana. Los agentes de polic\'eda asisten a cursos cuyo prop\'f3sito es sensibilizarlos con respecto a los derechos de los ni\'f1os que sufren privaciones y de los infractores juveniles, y establecer v\'ednculos con servicios de bienestar social y protecci\'f3n. La polic\'eda, con el apoyo de Rotary International\'b8 ofrece los domingos por la ma\'f1ana cl\'ednicas de salud en las comisar\'edas60 . Una iniciativa similar apoyada por el UNICEF ha tenido \'e9xito en la ciudad meridional de Bangalore (India), donde agentes de polic\'eda y ni\'f1os y ni\'f1as de la calle se congregan en sesiones de capacitaci\'f3n donde se conversa sobre los derechos de la infancia y la manera de hacer frente a circunstancias dif\'edciles. Hasta el momento, se ha impartido capacitaci\'f3n a 1.700 agentes de polic\'eda y se ha certificado a cinco comisar\'edas como acogedoras para los ni\'f1os. Uno de los agentes dijo: "Me esfuerzo por no tratar al ni\'f1o o la ni\'f1a como si fuera un criminal. Es preciso que comprendamos qu\'e9 lo ha impulsado a cometer acciones ilegales"61.\par \par En El Salvador, el proyecto de Defensor\'edas de Derechos Humanos de la Ni\'f1ez y la Adolescencia, comenzado en 1995 por el UNICEF con el apoyo de R\'e4da Barnen de Suecia y Save the Children del Reino Unido, ha adoptado como objetivo la transformaci\'f3n de una cultura que "no tiene en cuenta los derechos", y que predomina entre las familias y en las relaciones interpersonales e institucionales. Como parte de las Defensor\'edas, por primera vez en la historia de El Salvador, una Red de J\'f3venes se reuni\'f3 con el Ministro de Educaci\'f3n y elabor\'f3 una propuesta de pol\'edticas p\'fablicas para la ni\'f1ez y la juventud, incluida la rescisi\'f3n de la reglamentaci\'f3n seg\'fan la cual las ni\'f1as embarazadas deben dejar de asistir a la escuela. Esta propuesta se ha tomado en cuenta en la elaboraci\'f3n por la Secretar\'eda Nacional de la Familia de la Pol\'edtica Nacional sobre la Ni\'f1ez y la Adolescencia.\par \par Como resultado de la acci\'f3n de las Defensor\'edas, se presentaron las preocupaciones de la ni\'f1ez y la adolescencia en cabildos abiertos y los alcaldes se interesaron por esas cuestiones, asignando prioridad a los derechos de la ni\'f1ez y la adolescencia al adoptar decisiones presupuestarias. Esas prioridades se han percibido en la construcci\'f3n de parques, canchas, conjuntos deportivos, bibliotecas y puentes, la reparaci\'f3n de infraestructuras de centros educacionales y caminos, el abastecimiento de agua potable, la reforestaci\'f3n y protecci\'f3n del medio ambiente y la mayor seguridad policial, entre otros aspectos. En numerosos casos, los miembros de la Polic\'eda Civil Nacional tambi\'e9n han modificado sus actitudes para con los adolescentes en la comunidad y, m\'e1s a\'fan, padres, madres, maestros y maestras han replanteado la manera de corregir la conducta de sus hijos, hijas y estudiantes y ha disminuido la cantidad de denuncias sobre malos tratos.\par \par Ciudades que "escuchan" a la ni\'f1ez\par \par La iniciativa de Ciudades Acogedoras para los Ni\'f1os, un intento de adultos por crear espacios urbanos que optimicen la participaci\'f3n infantil, es una idea cada vez m\'e1s oportuna y va en aumento el n\'famero de autoridades locales y planificadores de las ciudades del mundo que tratan de poner en vigencia los derechos de la ni\'f1ez en el plano local, donde viven los ni\'f1os y ni\'f1as y pueden lograr cambios y transformar el medio ambiente urbano de modo que sea m\'e1s saludable para la infancia62 (v\'e9ase el Recuadro "Una estrategia municipal acogedora para la ni\'f1ez", p\'e1g. 47). Unos 1.000 millones de ni\'f1os y ni\'f1as viven en ciudades -casi la mitad del total en el mundo- y de ellos, al menos un 80% viven \'c1frica, Asia y Am\'e9rica Latina. En los pa\'edses en desarrollo es frecuente que entre la tercera parte y la mitad de la poblaci\'f3n urbana tenga ingresos inferiores al l\'edmite de pobreza y muchos viven en asentamientos construidos ilegalmente, con poco acceso a agua potable y saneamiento adecuado63.\par \par La iniciativa "Los Alcaldes, Defensores de los Ni\'f1os" fue emprendida en 1992 con el prop\'f3sito de involucrar a los l\'edderes municipales en la promoci\'f3n de los derechos de la infancia. La iniciativa reconoci\'f3 que, debido a la descentralizaci\'f3n, en todo el mundo se transfieren a los gobiernos locales cada vez m\'e1s responsabilidades en relaci\'f3n con los servicios b\'e1sicos. Esto no s\'f3lo otorga a las autoridades locales m\'e1s facultades para mejorar las vidas de los ni\'f1os y ni\'f1as y el \'e1mbito en que viven, sino que tambi\'e9n facilita su participaci\'f3n y la consulta con ellos en la esfera nacional. Esta cuesti\'f3n tiene una importancia a\'fan m\'e1s vital a partir de la segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (H\'e1bitat II), celebrada en 1996, que destac\'f3 que el bienestar de la ni\'f1ez es el indicador m\'e1s concluyente de que una sociedad es saludable.\par \par En Italia, el Ministerio del Medio Ambiente coordina la iniciativa de Ciudades Acogedoras para los Ni\'f1os. En 2001, unas 200 ciudades se hab\'edan sumado a ese movimiento. En reuniones anuales se intercambian nuevas ideas y se otorgan premios a las ciudades que han tenido mejor desempe\'f1o en diversas categor\'edas, entre ellas la planificaci\'f3n urbana centrada en la ni\'f1ez64 . En Filipinas, el movimiento tambi\'e9n se lleva a cabo a escala nacional mediante un programa con objetivos claros, encaminado a promover los derechos de la infancia en todos los niveles, desde la familia, el barangay (vecindario) hasta llegar a la ciudad o regi\'f3n65 . Al mismo tiempo, en Ucrania hay un fuerte movimiento de "alcaldes defensores de los derechos de la ni\'f1ez" en virtud del cual en 2000 los alcaldes de 35 ciudades del pa\'eds se comprometieron a involucrar a la ni\'f1ez en la planificaci\'f3n, el dise\'f1o, la aplicaci\'f3n y la evaluaci\'f3n de pol\'edticas que afectan a su salud, su desarrollo y su protecci\'f3n66.\par \par En Kolkata, India, un programa de acci\'f3n a escala urbana re\'fane a importantes organismos dedicados a proteger a los ni\'f1os y ni\'f1as que padecen privaciones -incluidos los que trabajan o carecen de vivienda- y a proporcionarles servicios b\'e1sicos. En virtud de un ambicioso proyecto de encuestas se ha identificado a cada uno de los ni\'f1os y ni\'f1as que no asisten a la escuela. Debido a que no hay suficientes escuelas para todos ellos, la ciudad est\'e1 creando 700 centros de educaci\'f3n primaria, que ser\'e1n administrados por ONG y conducidos por j\'f3venes especialmente capacitados como "maestros de pies descalzos"67.\par \par Incluso en lugares de conflicto, como el Territorio Palestino Ocupado, hay ejemplos de iniciativas de Ciudades Acogedoras para los Ni\'f1os. Se han establecido 15 centros de actividades infantiles para promover la participaci\'f3n comunitaria en la aplicaci\'f3n de los derechos de la ni\'f1ez. Esos centros hacen hincapi\'e9 en los ni\'f1os y ni\'f1as de corta edad, particularmente las ni\'f1as, y en quienes necesitan protecci\'f3n especial, pero tambi\'e9n atienden a los adolescentes, que reciben capacitaci\'f3n para poder contribuir a la labor de los centros68.\par \par \par 7\par \par ESPACIOS PARA LA PARTICIPACI\'d3N\par \par Para optimizar la participaci\'f3n infantil es preciso replantear el mundo de los adultos. Es menester que los adultos escuchen las sugerencias de los ni\'f1os y ni\'f1as y que les den un espacio. Esto significa alentar a la ni\'f1ez para que desarrolle y perfeccione sus competencias y ponga en pr\'e1ctica los valores democr\'e1ticos. Es preciso que los adultos compartan el control, el poder, la adopci\'f3n de decisiones y la informaci\'f3n.\par \par Pero, \'bfcu\'e1l es la probabilidad de que el mundo de los adultos est\'e9 dispuesto a hacer suyo el ideal de la participaci\'f3n infantil y, adem\'e1s, tener en cuenta las opiniones de la ni\'f1ez? M\'e1s probable que en el pasado, pero no tan probable como ser\'eda necesario.\par \par Los ni\'f1os y ni\'f1as padecen discriminaci\'f3n, simplemente porque son ni\'f1os y ni\'f1as. Prueba de ello es que en muchos pa\'edses sigue siendo legal vapulear a los menores. Persiste la creencia generalizada de que una "azotaina" es parte integral, y hasta esencial, de la disciplina que padres y madres imponen a sus hijos e hijas. En una encuesta de opini\'f3n realizada por el UNICEF en 35 pa\'edses de Europa y el Asia central se comprob\'f3 que 6 de cada 10 ni\'f1os son objeto de trato violento o agresivo en sus familias69.\par \par Esta misma discriminaci\'f3n est\'e1 presente en muchas otras instancias, por ejemplo, en la falta de acceso de los ni\'f1os y ni\'f1as a informaci\'f3n vital para su desarrollo y su capacidad de participar eficazmente en el mundo; y su falta de posibilidades de influir sobre los medios de difusi\'f3n (v\'e9ase el Recuadro 7, "Los ni\'f1os en los medios de comunicaci\'f3n", p\'e1gina 58).\par \par Acceso a la informaci\'f3n\par \par Para que la ni\'f1ez tenga una voz, es preciso que tenga acceso a una informaci\'f3n oportuna y comprensible en cada etapa de su evoluci\'f3n. La b\'fasqueda de informaci\'f3n comienza con el reci\'e9n nacido70 . El prop\'f3sito de la estimulaci\'f3n temprana es facilitar que la mente infantil establezca mecanismos de integraci\'f3n de las se\'f1ales recibidas desde el nacimiento y contribuir a incorporar en la estructura cerebral la capacidad de aprendizaje a partir de una corta edad. Adem\'e1s, el proceso educacional se encamina a dotar al ni\'f1o y a la ni\'f1a de la informaci\'f3n necesaria para comprender el \'e1mbito donde vive, controlarlo y participar en \'e9l.\par \par En muchas situaciones, la supervivencia depende del tener acceso a la informaci\'f3n; y hoy ese acceso es mucho m\'e1s urgente en medio de la pandemia del VIH/SIDA. Las ideas err\'f3neas y la ignorancia sobre esa enfermedad est\'e1n generalizadas entre los j\'f3venes. Tales ideas err\'f3neas var\'edan de una cultura a otra y en determinadas poblaciones se afianzan algunos rumores acerca de las v\'edas de contagio por el VIH (por ejemplo, picaduras de mosquitos o hechicer\'eda) y c\'f3mo se puede evitar (por ejemplo, comiendo cierto pescado). En encuestas realizadas en 40 pa\'edses se comprob\'f3 que m\'e1s del 50% de los j\'f3venes de 15 a 24 a\'f1os tienen nociones totalmente err\'f3neas sobre las v\'edas de transmisi\'f3n del VIH/SIDA.\par \par En medio de esta pandemia, es imprescindible impartir una educaci\'f3n b\'e1sica de buena calidad a todos los ni\'f1os y ni\'f1as -que ofrezca informaci\'f3n v\'e1lida sobre la sexualidad y el VIH, fomente la autoestima y las capacidades para tomar decisiones y ofrezca a los ni\'f1os la informaci\'f3n necesaria para protegerse a s\'ed mismos- con el objetivo de salvar vidas amenazadas por la ignorancia y el temor que rodean la enfermedad.\par \par Tal vez el aspecto m\'e1s importante del acceso a la informaci\'f3n es la manera en que ampl\'eda los medios de acci\'f3n de quienes la poseen. El acceso a la informaci\'f3n anima todo el proceso de evoluci\'f3n personal protegido por la Convenci\'f3n y es un factor de importancia cr\'edtica de dicho proceso hasta llegar a la edad adulta, as\'ed como del desarrollo social del ni\'f1o y la ni\'f1a hasta que lleguen a ser miembros plenos de su comunidad.\par \par Parlamentos infantiles\par \par La ni\'f1ez y la juventud son casi invisibles en las pol\'edticas p\'fablicas y sus opiniones est\'e1n casi siempre ausentes en el primer plano de la actualidad nacional. Incluso en las sociedades democr\'e1ticas m\'e1s robustas, dirigidas al servicio de los intereses de los votantes, hay tendencia a marginar a los ni\'f1os y ni\'f1as y suponer que sus progenitores hablar\'e1n en nombre de ellos. La ex Presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, manifest\'f3: "La relativa invisibilidad de la experiencia y la comprensi\'f3n de la ni\'f1ez en los principales foros legislativos y normativos se ha traducido en pol\'edticas que discriminan a la ni\'f1ez. En ning\'fan \'e1mbito es esto m\'e1s evidente que en materia de pol\'edtica econ\'f3mica, en que la ausencia de un an\'e1lisis activo de la situaci\'f3n de la infancia ha redundado en un inaceptable aumento de la pobreza infantil en toda la Uni\'f3n Europea"71.\par \par Una soluci\'f3n es el creciente n\'famero de parlamentos infantiles, una respuesta positiva a la necesidad de escuchar las opiniones de los j\'f3venes y fomentar el esp\'edritu de civismo democr\'e1tico. Tal vez por esta \'faltima raz\'f3n, hay un particular y alentador entusiasmo por esos parlamentos en pa\'edses recientemente democratizados, entre ellos Georgia, la Rep\'fablica de Moldova, Eslovenia y Timor-Leste, donde el Parlamento Estudiantil se reuni\'f3 unos pocos d\'edas antes de la independencia, en mayo de 2002, para poder presentar sus recomendaciones al nuevo Gobierno (v\'e9ase el Recuadro 5, "La rehabilitaci\'f3n de los pa\'edses", p\'e1gina 40).\par \par En Albania se establecieron en 2000 parlamentos regionales de la juventud con car\'e1cter de proyectos piloto en las prefecturas de Shkod\'ebr y Gjirokast\'ebr; en 2001 se establecieron en otras cuatro zonas y hacia fines de 2002 existir\'e1n en un 80% del territorio de Albania. Los parlamentos son elegidos cada dos a\'f1os y se re\'fanen una vez cada 15 d\'edas. Todas las asambleas regionales se re\'fanen en la capital, Tirana, para celebrar una sesi\'f3n anual en la que plantean importantes preocupaciones ante parlamentarios nacionales adultos. Entre sus iniciativas recientes figura una campa\'f1a contra la prospecci\'f3n de petr\'f3leo en los pantanos de Nartes, de gran valor ecol\'f3gico72.\par \par Es inevitable que en las modalidades de organizaci\'f3n haya grandes diferencias entre los distintos parlamentos infantiles. Ninguno posee facultades legislativas, pues esto exceder\'eda sus funciones consultivas y de asesoramiento a los gobiernos. Ninguno es elegido directamente por todos los ni\'f1os y ni\'f1as, aun cuando del sistema de escuelas p\'fablicas a veces surjan delegados elegidos por los dem\'e1s estudiantes. En algunos casos, los j\'f3venes se re\'fanen durante un solo d\'eda para debatir cuestiones de actualidad, sin preparaci\'f3n, capacitaci\'f3n o seguimiento.\par \par Pero otros parlamentos infantiles est\'e1n m\'e1s cuidadosamente establecidos y organizados. En Tailandia, por ejemplo, m\'e1s de 200 representantes de la juventud, entre ellos ni\'f1os y ni\'f1as discapacitados provenientes de escuelas de las 76 provincias, se congregaron durante tres d\'edas para participar en el Parlamento Nacional de la Juventud 2002. Mediante procedimientos democr\'e1ticos y participatorios, se seleccionaron y comunicaron varios problemas, que luego se debatieron activa y apasionadamente. Cuando el informe del Parlamento fue presentado el 22 de enero en una reuni\'f3n del Gabinete, se adopt\'f3 la participaci\'f3n de la juventud con car\'e1cter de pol\'edtica gubernamental73.\par \par En Irlanda, la creaci\'f3n del D\'e1il na n\'d3g -que se reuni\'f3 por primera vez en septiembre de 2001- hab\'eda sido solicitada especialmente por los j\'f3venes durante las consultas previas a la nueva Estrategia Nacional sobre la Infancia. Uno de los principales objetivos de la Estrategia es "la ni\'f1ez tendr\'e1 una voz". El Gobierno ha respaldado sus palabras aportando recursos: en marzo de 2002 anunci\'f3 contribuciones de 2.500 euros para cada ciudad y cada condado en Irlanda, a fin de sufragar la creaci\'f3n de sendos consejos de la infancia. Cada uno de esos consejos debatir\'e1 cuestiones locales y elegir\'e1 miembros al Parlamento nacional. La Ministra de Asuntos de la Infancia, Mary Hanafin, ha prometido que no se tratar\'e1 de una iniciativa vacua: "D\'e1il na n\'d3g no es meramente pasar un d\'eda en un edificio gubernamental, para que los ni\'f1os se quejen y los pol\'edticos finjan escucharlos. Hemos asumido el compromiso de que las ideas y las opiniones expresadas en cada D\'e1il na n\'d3g ser\'e1n tomadas en cuenta en las pol\'edticas gubernamentales. Lo mismo se aplicar\'e1 a los consejos locales de la infancia en todo el pa\'eds"74.\par \par En Jordania, donde el procedimiento electoral para el Parlamento de la Infancia es particularmente riguroso, los estudiantes eligen representantes -unos 3.500- que participan por separado en 18 conferencias sobre cuestiones que afectan a sus vidas, y que se celebran en cada gobernaci\'f3n. A su vez, esas conferencias eligen a 350 ni\'f1os para que asistan a una conferencia nacional, en la cual se prepara un plan de trabajo para el Parlamento de la Infancia y luego elige a sus 120 miembros. Los miembros electos, al igual que los parlamentarios adultos, ocupan sus esca\'f1os durante varios a\'f1os75.\par \par Hay un elemento com\'fan a todos los parlamentos de la juventud, pese a las diferencias entre ellos y el diverso grado en que influyen sobre la pol\'edtica del momento. Todos los parlamentos mejoran la participaci\'f3n infantil y ponen a los j\'f3venes en contacto con los mecanismos de un gobierno democr\'e1tico.\par \par En Georgia, por ejemplo, mientras los j\'f3venes participantes en el Parlamento de la Infancia y la Juventud lograron iniciar un movimiento contra la corrupci\'f3n y una serie de programas televisivos con debates acerca de los problemas que enfrentan los j\'f3venes georgianos, el efecto m\'e1s notable del Parlamento fue el ejercido sobre cada uno de los participantes. Seg\'fan un joven parlamentario, Badri Papava, "Nadie sabe lo que deparar\'e1 el futuro. Tal vez algunos prosigan su actividad pol\'edtica, otros tal vez escojan una esfera diferente de trabajo, pero todos los j\'f3venes aprovechar\'e1n la experiencia obtenida durante estos dos a\'f1os".\par \par El Vicepresidente del Parlamento, Tamar Janikashvili, explic\'f3: "Georgia ha educado a ni\'f1os y ni\'f1as que aspiran a participar en la administraci\'f3n del pa\'eds y que se preocupan por lo que ocurre en su patria"76.\par \par Riesgos de la participaci\'f3n infantil\par \par Pese a los ejemplos positivos, la participaci\'f3n infantil conlleva algunos riesgos y es preciso que tanto los ni\'f1os como los adultos se percaten de ellos. En las reuniones p\'fablicas, es posible que se utilice a los ni\'f1os y ni\'f1as para guardar las apariencias y demostrar que hay participaci\'f3n infantil; tal vez se les trate como si fueran representativos de otros ni\'f1os cuando no lo son; tal vez se haga hablar a los adolescentes en nombre de ni\'f1os y ni\'f1as de menor edad, cuando en verdad est\'e1n m\'e1s cerca de la edad adulta. Es posible que se conviertan en parte de una nueva elite debido a su participaci\'f3n frecuente en reuniones internacionales y pierdan la confianza de los grupos que les escogieron para que les representaran.\par \par Hay otros peligros a\'fan mayores. Si bien en pa\'edses relativamente estables el activismo pol\'edtico de los adolescentes puede ser un valioso componente del aprendizaje de las pr\'e1cticas de la democracia, alentar a ni\'f1os, ni\'f1as y adolescentes a que expresen su opini\'f3n en algunos \'e1mbitos sociales y pol\'edticos puede exponerles tal vez a correr mayores riesgos77 . No deber\'eda esperarse de la infancia que desempe\'f1e un papel prominente en el enfrentamiento con autoridades p\'fablicas represivas; en sociedades donde es arriesgado para sus padres y madres decir lo que piensan, no se debe arrojar a los menores a la palestra.\par \par En verdad, en algunas situaciones de conflicto la participaci\'f3n infantil se torna cada vez m\'e1s importante. Percibir a los ni\'f1os y ni\'f1as como v\'edctimas inermes y dependientes de los adultos en situaciones como los conflictos armados, no es necesariamente la mejor manera de ayudarles a hacer frente a esa situaci\'f3n. Es evidente que algunos ni\'f1os y ni\'f1as quedan profundamente traumatizados por sus experiencias y necesitan la atenci\'f3n de especialistas. Pero es importante reconocer que, por lo general, los ni\'f1os y ni\'f1as pueden contribuir mucho a su propia protecci\'f3n. Adem\'e1s, en la infancia no siempre se experimenta la adversidad de la misma manera que en la edad adulta; en consecuencia, si no se solicitan activamente sus opiniones y si no se toman en cuenta, las acciones bien intencionadas pueden resultar inapropiadas o hasta perjudiciales78.\par \par Escuchar a la ni\'f1ez acerca de la paz\par \par En los conflictos de antigua data, los ni\'f1os y las ni\'f1as suelen tener mucho que ofrecer en lo concerniente a crear puentes y establecer la paz. En un conflicto aparentemente tan refractario como el del Sud\'e1n meridional, por ejemplo, las opiniones de la ni\'f1ez influyeron sobre la programaci\'f3n del UNICEF. En noviembre de 1999, 37 ni\'f1os, ni\'f1as y adolescentes procedentes de diferentes grupos \'e9tnicos de toda la regi\'f3n del Sud\'e1n meridional, se reunieron y esbozaron el derrotero a seguir: lograr la paz mediante la educaci\'f3n. Este concepto influy\'f3 en gran medida en la ulterior formulaci\'f3n del programa del UNICEF en el Sud\'e1n meridional79.\par \par De manera similar, cuando en julio de 2000 se celebr\'f3 una conferencia sobre los ni\'f1os soldados en el Sud\'e1n meridional, la ni\'f1ez y la juventud desempe\'f1aron un importante papel, junto a padres, madres, maestros, jefes tradicionales, sacerdotes, l\'edderes espirituales, ONG y autoridades civiles y militares, en la formulaci\'f3n de planes de acci\'f3n para el futuro. Por ejemplo, ex ni\'f1os soldados dijeron que no volver\'edan a incorporarse a filas, sino que continuar\'edan su educaci\'f3n. Los escolares dijeron que querr\'edan seguir asistiendo a la escuela y solicitaron que se agregaran juegos y deportes a sus actividades extraescolares80.\par \par En Sri Lanka, la labor de Save the Children (Noruega) junto con sus aliados locales de la Organizaci\'f3n Oriental para el Despertar Autosuficiente y Comunitario (ESCO), tambi\'e9n ha demostrado que la participaci\'f3n infantil en zonas de conflicto puede en realidad contribuir a protegerlos. Por ejemplo, los ni\'f1os y ni\'f1as de la aldea tamil de Sivanthivu viven en una "zona gris" que no est\'e1 bajo control ni de las fuerzas gubernamentales ni de las fuerzas rebeldes de los Tigres de Liberaci\'f3n de Tamil Eelam. Una de las primeras acciones de su nuevo Club Infantil fue considerar el bloqueo del camino de acceso a la aldea, dispuesto por el Comandante local del Ej\'e9rcito de Sri Lanka. Ese bloqueo hab\'eda interrumpido en la pr\'e1ctica la educaci\'f3n de los alumnos y alumnas que viajaban en autob\'fas hasta la escuela, en la cercana localidad de Valachchenai; ir a la escuela a pie o en bicicleta habr\'eda expuesto a los ni\'f1os al acoso de los soldados. Si bien las gestiones anteriores de los aldeanos hab\'edan fracasado, el Club Infantil recolect\'f3 las firmas de todos los residentes de Sivanthivu al pie de una petici\'f3n. Varios agentes de ONG transmitieron esa petici\'f3n y la plantearon al Ej\'e9rcito, a un nivel superior. El camino fue debidamente franqueado y, desde entonces, el autob\'fas sigui\'f3 llegando hasta la aldea81.\par \par \par 8\par \par EN LA SESI\'d3N ESPECIAL DE LAS NACIONES UNIDAS EN FAVOR DE LA INFANCIA\par \par "En 1990, nuestros pa\'edses firmaron la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o, pero no han hecho casi nada para ponerla en pr\'e1ctica", dijo un delegado de 17 a\'f1os, cuyo cuerpo se agitaba al hablar, aunque no a causa de nerviosismo sino de su apasionamiento. "Estamos de acuerdo con las promesas que ustedes hacen, pero ahora deben demostrar que hablan en serio. Yo hablo desde el fondo de mi coraz\'f3n; ustedes deben hacer lo mismo"82.\par \par Todas las posibles oportunidades, beneficios y riesgos en torno a la ni\'f1ez y su participaci\'f3n fueron tema de debate durante los preparativos de la Sesi\'f3n Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas en favor de la Infancia celebrada en mayo de 2002. As\'ed se puso a prueba la participaci\'f3n significativa de la ni\'f1ez en el plano internacional, lo cual llev\'f3 al UNICEF, a los gobiernos y a las organizaciones no gubernamentales a recorrer caminos nunca antes transitados.\par \par A partir de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia celebrada en 1990 se fue reconociendo paulatinamente la importancia de la participaci\'f3n infantil, debido en gran parte a la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o, y tambi\'e9n se facilit\'f3 cada vez m\'e1s la participaci\'f3n en conferencias internacionales. En 1997, cuando el UNICEF pas\'f3 revista sistem\'e1ticamente a la participaci\'f3n infantil en su propia labor, un total de 302 programas apoyados por el UNICEF informaron al respecto, con tasas de participaci\'f3n particularmente altas en Europa central y oriental, la Comunidad de Estados Independientes y \'c1frica oriental y meridional.\par \par Los preparativos de la Sesi\'f3n Especial en favor de la Infancia comenzaron muy temprano, con amplias consultas regionales; las organizaciones de la juventud participaron en reuniones de alto nivel celebradas en Beijing, Berl\'edn, El Cairo, Katmand\'fa, Kingston, la Ciudad de Panam\'e1 y Rabat para examinar los progresos alcanzados despu\'e9s de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia y orientar las acciones para el futuro. Las reuniones oficiales preparatorias de la Sesi\'f3n Especial celebradas en Nueva York sirvieron para experimentar y aprender de los inevitables errores.\par \par El Movimiento Mundial en favor de la Infancia\par \par En las etapas inmediatamente anteriores a la Sesi\'f3n Especial, el Movimiento Mundial en favor de la Infancia reuni\'f3 a adultos, adolescentes, ni\'f1os, ni\'f1as, activistas, asesores y defensores de los derechos de la ni\'f1ez: todos aquellos que se preocupan por crear un mundo apropiado para la infancia. Si bien reconoci\'f3 que no puede esperarse de los ni\'f1os, las ni\'f1as y los adolescentes que cuestionen por s\'ed mismos las prioridades equivocadas del mundo, esta din\'e1mica alianza hizo suya la idea de que ese cuestionamiento no puede quedar a cargo de los adultos sin contar tambi\'e9n con la pasi\'f3n y las perspectivas de la ni\'f1ez.\par \par El Movimiento Mundial en favor de la Infancia centr\'f3 su atenci\'f3n en una importante campa\'f1a mundial, "Diga S\'ed por los ni\'f1os y las ni\'f1as", iniciada mediante actos en todo el mundo a partir de marzo de 2001. Se solicit\'f3 a los adultos y los ni\'f1os que dijeran "S\'ed" a una declaraci\'f3n de compromiso -"Creo que todos los ni\'f1os y ni\'f1as deben tener libertad para crecer en condiciones de salud, paz y dignidad"- y apoyaran el programa de acci\'f3n de 10 puntos del Movimiento Mundial. Seguidamente, se les pidi\'f3 que escogieran las tres prioridades que consideraban m\'e1s importantes para la acci\'f3n. En una campa\'f1a a escala tan vasta, la participaci\'f3n es, necesariamente, limitada. Pero el componente interactivo -por conducto o bien de la Internet, o mediante formularios impresos ampliamente distribuidos- contribuy\'f3 sin lugar a dudas a atraer a ni\'f1os, ni\'f1as y adultos hacia la campa\'f1a.\par \par En el momento en que las promesas de la campa\'f1a "Diga S\'ed" se presentaron a Nelson Mandela y Gra\'e7a Machel en el Foro de la Infancia, celebrado en Nueva York en mayo de 2002, el n\'famero total -muy superior a lo esperado- fue de casi 95 millones, entre ellos 20 millones procedentes de China y la respetable cantidad de 16 millones (una por cada cuatro personas) recibidas de Turqu\'eda. Una enorme mayor\'eda de esas promesas fueron formuladas por ni\'f1os; los tres temas considerados m\'e1s urgentes fueron la educaci\'f3n, la discriminaci\'f3n y la pobreza.\par \par Hay algo m\'e1s importante a\'fan: el impulso para involucrar a tantas personas como fuera posible dio oportunidad de promover el debate y crear conciencia sobre los derechos de la ni\'f1ez, como ocurri\'f3 en el Per\'fa, donde 800.000 ni\'f1os y ni\'f1as dijeron "S\'ed". En el Asia oriental, 10 pa\'edses aprovecharon la oportunidad y celebraron foros nacionales de la infancia como parte de la campa\'f1a "Diga S\'ed": enviaron representantes a un foro regional celebrado en la Rep\'fablica Democr\'e1tica Popular Lao y eligieron una delegaci\'f3n de ni\'f1os y ni\'f1as que concurrir\'eda en representaci\'f3n de la regi\'f3n a la Sesi\'f3n Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia. En la Rep\'fablica \'c1rabe Siria, un seminario nacional congreg\'f3 a 150 ni\'f1os y ni\'f1as de 6 a 12 a\'f1os de edad, quienes intercambiaron ideas acerca de la Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o con escritores, artistas, educadores y productores de televisi\'f3n. Los ni\'f1os y ni\'f1as presentaron al Primer Ministro una lista de recomendaciones entre las que figuraba un pedido de establecer el Parlamento de la Infancia, y manifestaron que abrigaban esperanzas de lograr cambios83.\par \par La campa\'f1a "Diga S\'ed por los ni\'f1os y las ni\'f1as" ofreci\'f3 un espacio de participaci\'f3n para millones de ni\'f1os, ni\'f1as y adolescentes, los cuales pudieron vincular la promesa efectuada en sus comunidades locales con l\'edderes como Nelson Mandela y Gra\'e7a Machel, y desde ellos hasta la Sesi\'f3n Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas en favor de la Infancia, y posteriormente, hasta el Documento Final y la Declaraci\'f3n de los gobiernos de todo el mundo.\par \par El Foro de la Infancia\par \par Los ni\'f1os y ni\'f1as que viajaron a la ciudad de Nueva York en mayo, m\'e1s de 400, a fin de asistir a la Sesi\'f3n Especial, proced\'edan de m\'e1s de 150 pa\'edses. La mayor\'eda de ellos eran adolescentes, aun cuando algunos ten\'edan s\'f3lo 10 a\'f1os. Algunos no hab\'edan sido elegidos, sino seleccionados por sus gobiernos o por ONG y, por ende, no pod\'edan ser considerados representativos. Por otra parte, muchos hab\'edan sido escogidos no meramente por su aplomo o su elocuencia, sino porque ya estaban participando apasionadamente en la promoci\'f3n de los derechos de la infancia o hab\'edan iniciado su propia campa\'f1a.\par \par El Foro de la Infancia, que dur\'f3 tres d\'edas, fue inaugurado por el Secretario General de las Naciones Unidas y clausurado con una ceremonia que presidieron Nelson Mandela, Gra\'e7a Machel y la Sra. Nane Annan en calidad de invitados de honor. En las reuniones celebradas en el intervalo entre esos dos actos, los \'fanicos adultos presentes fueron los int\'e9rpretes y los facilitadores. Los ni\'f1os comenzaron reunidos en grupos regionales, estableciendo las normas b\'e1sicas de respeto rec\'edproco y de "unidad en la diversidad" que iban a regir sus actividades mientras estuvieran reunidos. Seguidamente, se dividieron en grupos para considerar ocho cuestiones clave, a saber: explotaci\'f3n y abuso, medio ambiente, protecci\'f3n contra la guerra, participaci\'f3n infantil, salud, VIH/SIDA, pobreza y educaci\'f3n. Se eligieron relatores, as\'ed como un grupo que recibi\'f3 el encargo de redactar una declaraci\'f3n com\'fan.\par \par La declaraci\'f3n, "Un mundo apropiado para nosotros", fue le\'edda ante la Asamblea General de las Naciones Unidas durante su Sesi\'f3n Especial sobre la infancia por Gabriela Azurduy Arrieta, de 13 a\'f1os, de Bolivia, y Audrey Cheynut, de 17 a\'f1os, de M\'f3naco. (V\'e9ase el Recuadro 8, "Somos los ni\'f1os del mundo", y los mapas en las p\'e1gs. 74 a 79).\par \par "Hasta ahora, yo s\'f3lo me percataba de los problemas de la ni\'f1ez en mi comunidad, pero hoy, por primera vez, tom\'e9 conciencia de los problemas de los ni\'f1os y ni\'f1as en todo el mundo. La comunicaci\'f3n y la toma de conciencia nos aproximaron rec\'edprocamente y despertaron en nosotros empat\'eda por los dem\'e1s. Tambi\'e9n me persuadieron de que debo defender los derechos de la ni\'f1ez no s\'f3lo en mi pa\'eds, sino tambi\'e9n en todo el mundo. \'a1Estamos unidos!".\par \par "Las opiniones y las palabras de la ni\'f1ez incluidas en el documento fueron muy admirables. Fue la primera vez que escuch\'e9 leer un documento basado en las opiniones de ni\'f1os y ni\'f1as, incluida la m\'eda propia. Despu\'e9s de oirlas, pens\'e9 que la ni\'f1ez puede cambiar el mundo si se le da oportunidad. Debemos luchar por disponer de esa oportunidad"84 .\par \par - Jehanzeb Khan, 12 a\'f1os, Pakist\'e1n\par Hab\'eda ni\'f1os por todas partes\par \par El efecto de la presencia de los ni\'f1os en la Sesi\'f3n Especial reverber\'f3 m\'e1s all\'e1 del propio Foro de la Infancia. La presencia y la participaci\'f3n de los ni\'f1os cambiaron el estilo de la reuni\'f3n, impregnando las actuaciones con un grado de franqueza, idealismo y honestidad que suele estar ausente en esas reuniones internacionales. En las conferencias de prensa y en las reuniones de retroinformaci\'f3n, los delegados infantiles explicaron sus logros y expresaron sus expectativas con sorprendente aplomo, adem\'e1s de hacer gala de un esp\'edritu de innovaci\'f3n muy superior al reinante en otros intercambios entre adultos, que son a menudo austeros. Como dijo Manuel de Jes\'fas Acosta Delgado, de 15 a\'f1os, del Per\'fa: "La visi\'f3n de la infancia es m\'e1s profunda que la de un Presidente, pues \'e9ste lo considera todo a un nivel muy global. Los ni\'f1os y ni\'f1as son m\'e1s capaces de percibir directamente lo que debe hacerse. Dicen las cosas como son y c\'f3mo las sienten"85.\par \par En los talleres y sesiones paralelas hubo animados testimonios de ni\'f1os y ni\'f1as procedentes de todos los rincones del mundo. Su presencia, al igual que la esencia de sus palabras, constituy\'f3 su propio mensaje. Reson\'f3 por doquier la convicci\'f3n apasionada del valor de la participaci\'f3n infantil. Kateryna Yako, una adolescente ucraniana, dijo: "Estamos listos para proponer una alianza igualitaria y significativa...".\par \par En talleres de "Di\'e1logo entre generaciones", los delegados infantiles se reunieron personalmente con primeros ministros, pr\'edncipes, ministros y jefes de organismos internacionales. Con frecuencia se puso de manifiesto la vehemente franqueza infantil. Por ejemplo, cuando Fatoumatta Ndur\'e9, de 16 a\'f1os, de Gambia, dio la bienvenida a algunos participantes -entre otros, el Presidente de Mozambique y el Rey de Lesotho- en el Di\'e1logo entre generaciones sobre \'c1frica, que ella presidi\'f3, y dijo: "Doy la bienvenida en primer t\'e9rmino a la ni\'f1ez de \'c1frica, y tambi\'e9n a todos los adultos amigos de la ni\'f1ez".\par \par Es imposible medir los efectos positivos globales que tuvo la participaci\'f3n infantil en la Sesi\'f3n Especial, aun cuando s\'ed sea posible imaginar f\'e1cilmente el efecto de transformaci\'f3n y potenciaci\'f3n que tuvo en la vida de cada ni\'f1o y cada ni\'f1a.\par \par "\'c9sta es la primera vez que he salido de mi pa\'eds", explica Umo Aua Bari, de 17 a\'f1os, de Guinea-Bissau. "Fue maravilloso estar aqu\'ed, y conocer el lugar m\'e1s poderoso del mundo. Pero lo mejor de todo fue la compa\'f1\'eda de los ni\'f1os y ni\'f1as. Me parec\'eda haberme reunido aqu\'ed con el mundo entero. Yo ya conoc\'eda los problemas de la ni\'f1ez, especialmente en \'c1frica, pero no sab\'eda mucho acerca de sus posibilidades. Esta reuni\'f3n me ha demostrado que es posible crear un Nuevo Mundo. Ahora es preciso que todos lleguen a comprender que debemos cambiar el mundo; cada uno, en su propio lugar, debe tener presente que el futuro del mundo reside en los ni\'f1os y ni\'f1as".\par \par No podemos evitar pensar que la intensa interacci\'f3n de ni\'f1os y ni\'f1as con hombres y mujeres poderosos e influyentes en el mundo no puede ser sino beneficiosa. Por ejemplo, durante la Sesi\'f3n Especial, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebr\'f3 una reuni\'f3n oficial sobre la ni\'f1ez y los conflictos armados, en la que hicieron uso de la palabra tres ni\'f1os -de \'c1frica, Asia y Europa- cuyas vidas hab\'edan sido afectadas por la guerra.\par \par "Lo mejor que ustedes pueden hacer para ayudar a la infancia en situaciones de guerra", dijo al Consejo de Seguridad Eliza Kantardzic, 17 a\'f1os, de Bosnia y Herzegovina, "es eliminar la guerra, prevenirla. Y esto es algo que este Consejo tiene el poder de hacer. La verdadera cuesti\'f3n es: \'bfse utiliza este poder?".\par \par "El hecho mismo de que los ni\'f1os y ni\'f1as tuvieran la oportunidad de hablar ante el Consejo de Seguridad representa un cambio enorme y de gran importancia", dijo Gra\'e7a Machel, autora del Estudio sobre las repercusiones de los conflictos armados sobre los ni\'f1os, 1996, encomendado por las Naciones Unidas, y del libro de reciente publicaci\'f3n The Impact of War on Children, quien tambi\'e9n hizo uso de la palabra ante el Consejo. "Los ni\'f1os y ni\'f1as llegaron al m\'e1s alto nivel y pudieron comunicar a todos, inclusive a los gobiernos, sus pensamientos y sus expectativas respecto de los adultos"86.\par \par \par 9\par \par EL CAMINO HACIA ADELANTE\par \par Ya no retroceremos a la era en que la ni\'f1ez sufr\'eda en silencio y esperaba la protecci\'f3n y la caridad del mundo. La Convenci\'f3n sobre los Derechos del Ni\'f1o ha transformado irreversiblemente la situaci\'f3n. En sus 54 art\'edculos no s\'f3lo se expresa el pensamiento claro y con una elocuencia desusada en el caso de un instrumento de derecho internacional, sino que adem\'e1s se expresa una excepcional sabidur\'eda, de la cual el mundo deber\'eda enorgullecerse con toda raz\'f3n. El hecho de que la Convenci\'f3n haya sido ratificada casi universalmente es, en s\'ed mismo, un homenaje.\par \par El efecto de la Convenci\'f3n sigue siendo profundo. De Malasia a M\'e9xico, de Namibia a Noruega, cada d\'eda que pasa aumenta el n\'famero de ni\'f1os y ni\'f1as que comprenden mejor cu\'e1les son sus derechos y de personas que viven y trabajan con ellos y comprenden mejor la manera de respetar esos derechos. Si bien la labor de promover la participaci\'f3n infantil sigue siendo tentativa, desigual y en general no se supervisa adecuadamente, hay lecciones que no pueden olvidarse.\par \par Una de las lecciones m\'e1s amplias y profundas es que los ni\'f1os son capaces de mucho m\'e1s de lo que se supone habitualmente: a casi todas las edades, a partir del nacimiento, la capacidad de la ni\'f1ez es mayor que lo que se cre\'eda en el pasado. Los ni\'f1os y ni\'f1as se pondr\'e1n a la altura de los retos que enfrenten. Pero para los millones de ni\'f1os y ni\'f1as atrapados en conflictos armados o condenados a una desventurada vida de esclavitud sexual o trabajo riesgoso, los retos son excesivos. Es preciso que el mundo otorgue a su ni\'f1ez una protecci\'f3n muy superior a la actual, en momentos en que abre la puerta a su participaci\'f3n.\par \par Y es imprescindible que abra la puerta; no s\'f3lo porque los ni\'f1os y ni\'f1as que la trasponen estar\'e1n en mejores condiciones de protegerse a s\'ed mismos, sino tambi\'e9n porque no podemos dise\'f1ar un mundo apropiado para la infancia si no escuchamos escrupulosamente lo que tiene que decir.\par \par La democracia no es f\'e1cil ni est\'e1 garantizada. Como nos recuerda el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan: "Uno de los mayores retos de la humanidad en el nuevo siglo ser\'e1 la lucha por lograr que la pr\'e1ctica de la democracia sea verdaderamente universal"87.\par \par Si hemos de alcanzar las metas de "Un mundo apropiado para los ni\'f1os" y los Objetivos de Desarrollo para el Milenio, si hemos de cambiar este mundo dividido, maltratado y plagado de conflictos mediante la promoci\'f3n de la pr\'e1ctica de la democracia, si hemos de lograr que el mundo sea verdaderamente apropiado para la infancia, s\'f3lo podremos lograrlo con la plena participaci\'f3n de las ni\'f1as, los ni\'f1os y los adolescentes.\par \par \par RECUADRO 1\par \par LOS NI\'d1OS MUESTRAN LO QUE VEN\par \par Los ni\'f1os no s\'f3lo ven el mundo de un modo distinto que los adultos, sino que su capacidad de compartir lo que observan difiere seg\'fan sus edades. Mientras que los adultos y los ni\'f1os de m\'e1s edad -quienes, despu\'e9s de todo, ya tuvieron a\'f1os de pr\'e1ctica- se pueden expresar con relativa facilidad con palabras y frases, para los ni\'f1os de corta edad los medios m\'e1s id\'f3neos de expresi\'f3n suelen ser las c\'e1maras y los crayones. Como explica Nguyen Chau Thuy Trang, un joven vietnamita de 17 a\'f1os: "Hay algunas cosas que no podemos decir con palabras; determinadas emociones que se expresan mejor con im\'e1genes"1.\par \par En Rwanda, por ejemplo, donde cerca de 1 mill\'f3n de personas fueron asesinadas durante el genocidio de 1994, los 13 ni\'f1os que aparecen a la derecha (de arriba hacia la izquierda) Frederick, Gasore, Bakunzi, Dusingizimana, Uwamahoro, Imanizabayo, Ingabire, Elizabeth, Twagira, Jacqueline, Umuhoza, Gadi y Musa, aprenden el arte de narrar sus propias vidas en una serie de seminarios que se llevan a cabo como parte del programa "Through the Eyes of Children: The Rwandan Project". Fotos como las que aparecen en portada, a la derecha o en la p\'e1gina 68, forman todas ellas parte de un muestrario cada vez mas amplio a medida que estos ni\'f1os nos hablan del pa\'eds tal como lo ven.\par \par Pinturas y sue\'f1os\par \par El dibujo brinda a los ni\'f1os la oportunidad de "hacer o\'edr sus voces", y en muchos programas que se ponen en pr\'e1ctica en todo el mundo se les pide a los ni\'f1os que muestren en im\'e1genes lo que el mundo significa para ellos. Durante la Sesi\'f3n Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia, m\'e1s de 34.000 ni\'f1os de m\'e1s de 125 pa\'edses hicieron o\'edr sus voces por medio de sus pinturas. Sus obras, que se exhibieron de manera destacada en el vest\'edbulo de la entrada de visitantes de la Secretar\'eda de las Naciones Unidas, en Nueva York, constituyen la exposici\'f3n "Un mundo asombrado". El proyecto, que al