
Somos los niños y niñas del mundo.
Somos las víctimas de la explotación y el abuso. Somos niños
y niñas de la calle. Somos niños y niñas de la guerra.
Somos las víctimas y los huérfanos del VIH/SIDA.
Se nos niega una educación de buena calidad, así como buenos
servicios de salud.
Somos las víctimas de la discriminación política, económica,
cultural, religiosa y del medio ambiente.
Somos los niños y niñas cuyas voces no se oyen: es hora de que
nos tomen en cuenta.
Queremos un mundo adecuado a las necesidades de los niños y niñas,
porque un mundo adecuado a nuestras necesidades es un mundo adecuado a las
necesidades de todos.
En este mundo,
Vemos respeto por los derechos del niño:
Vemos un final a la explotación, el abuso y la violencia:
Vemos un final a la guerra:
Vemos servicios de salud:
Vemos la erradicación del VIH/SIDA:
Vemos la protección del medio ambiente:
Vemos el fin del círculo vicioso de la pobreza:
Vemos educación:
Vemos la participación activa de los niños y niñas:
Exigimos una participación equitativa en la lucha por los derechos de los niños y niñas. Y a la vez que prometemos apoyar las acciones que ustedes tomen en nombre de los niños y niñas, les pedimos que se comprometan y apoyen las acciones que nosotros tomamos: porque los niños y niñas del mundo son mal interpretados.
Nosotros no somos la fuente de los problemas, somos los recursos que se
necesitan para resolverlos.
No representamos un gasto, representamos una inversión.
No solamente somos gente joven, somos personas y ciudadanos de este mundo.
Hasta que otros acepten la responsabilidad que tienen con nosotros, seguiremos
luchando por nuestros derechos.
Tenemos la voluntad, el conocimiento, la sensibilidad y la dedicación.
Prometemos que como adultos defenderemos los derechos de la infancia con la
misma pasión que lo estamos haciendo ahora como niños y niñas.
Prometemos tratarnos los unos a los otros con dignidad y respeto. Prometemos
ser abiertos y sensibles ante nuestras diferencias.
Somos los niños y niñas del mundo y a pesar
de nuestras diferencias, compartimos la misma realidad.
Estamos unidos en nuestra lucha para conseguir que el mundo sea un mejor lugar
para todos.
Ustedes nos llaman el futuro, pero también somos el presente.
Mensaje del Foro de la Infancia, presentado ante la Sesión Especial en favor de la Infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas por delegados menores de 18 años el 8 de mayo de 2002.