Contenido Prefacio por Kofi A. Annan, Secretario General de las Naciones Unidas Estado Mundial de la Infancia 2002: Capacidad de liderazgo Por Carol Bellamy, Directora Ejecutiva, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia Es necesario que los gobiernos, así como las instituciones internacionales, asuman su responsabilidad y muestren su capacidad de liderazgo para dar prioridad a los derechos y el bienestar de la infancia por encima de otras preocupaciones. Y quienes no cumplan con este cometido, también deben rendir cuentas. Asegurar los derechos y el bienestar de la infancia es la clave para el desarrollo sostenible en un país y para la paz y la seguridad en el mundo. La esencia de la capacidad de liderazgo es cumplir con esta responsabilidad de una manera plena, coherente y a cualquier costo. En mayor medida, esta responsabilidad corresponde a los Jefes de Estado y de Gobierno, pero todo el mundo debe aportar su compromiso y su voluntad de actuar: desde los activistas de la comunidad hasta los empresarios, desde los artistas hasta los científicos, desde los dirigentes religiosos hasta los periodistas, y también los propios niños y los adolescentes. I. Nacimiento y promesas rotas: En la aldea reinaba una gran expectación, el clima de alegría y optimismo que sólo puede causar la llegada de un recién nacido. Ayodele era una bebé muy bella, con un potencial ilimitado y toda una vida por delante. Como debería ocurrir cada vez que nace un niño, con la llegada de Ayodele todos se olvidaron de sus temores y dudas sobre el futuro, de su preocupación por la salud de la familia y por sus posibilidades de cosechar una cantidad suficiente de alimentos. Todos felicitaron a los padres de Ayodele y compartieron con ellos las nuevas esperanzas que siempre trae aparejadas una nueva vida Al mismo tiempo, al otro lado del Atlántico, se produjo un nacimiento diferente, que también fue recibido con una gran esperanza. Un número inusitado de presidentes y dirigentes nacionales de diversos países se reunieron en Nueva York para celebrar la Cumbre Mundial en favor de la Infancia. Era el mes de septiembre de 1990, una época en que reinaba en el mundo un extraordinario optimismo. II. "Cambiar el mundo con los niños": Desde sus primeros días de existencia, el UNICEF ha tratado de concienciar al mundo sobre la situación de los niños: sobre los numerosos menores que han sufrido por la manera en que funcionan las sociedades nacionales y la economía mundial; sobre la forma en que los niños han sufrido porque sus padres eran pobres; sobre la manera en que su salud se ha resentido debido a la carencia de alimentos o de inmunización; sobre cómo unas malas condiciones de salud, el maltrato o la falta de educación han afectado su desarrollo mental. Ante todo esto, el UNICEF ha actuado con el fin de reparar esos daños. III. Acciones que pueden cambiar el mundo: Indudablemente, los países económicamente más poderosos del mundo deben demostrar capacidad de liderazgo en la lucha en pro de los derechos de la infancia. Pero la situación de desventaja en que se encuentran los países en desarrollo no exime a sus gobernantes de la obligación de demostrar también esas aptitudes en favor de los niños. Los derechos de los niños son indivisibles y supremos. Ninguna sociedad debería sentirse satisfecha hasta que no garantice y respete los derechos de todos sus integrantes. La inversión en la niñez constituye, pura y simplemente, la mejor inversión que puede realizar un gobierno. Ningún país ha ingresado en la senda del desarrollo significativo y sostenido sin haber realizado una inversión considerable en beneficio de sus niños. RECUADROS 1. Inmunización universal y más 2. Tostan: Un movimiento decisivo 3. Niños de Liberia: Decididos a cambiar su destino 4. Educar a todos los niños: Los sueños de Nagaland 5. PYALARA: Jóvenes dirigentes palestinos 6. Encuestas que recogen la opinión de los niños 7. Movimiento Mundial en favor de la Infancia: una función para cada uno 8. El mejor punto de partida para la infancia: escuelas para progenitores en Jordania 9. Desde el aula en Malawi: La lucha contra el VIH/SIDA 10. Libros a lomo de mula: La educación de las niñas en Badakhsha¯n 11. El maestro anónimo: éste es el verdadero mago 12. La participación de niños en los conflictos armados: Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño 13. La venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía: Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño 14. Crónica de un desastre anunciado 15. En Timor Oriental: capacidad de liderazgo para establecer un país independiente LA JUVENTUD OPINA 1. Sobre cambiar el mundo con los niños 2. Sobre el VIH/SIDA 3. Sobre el conflicto 4. Sobre la discriminación 5. Sobre la pobreza y la educación PROTAGONISTAS EN DEFENSA DE LA INFANCIA CONSULTAS REGIONALES Extractos de las declaraciones aprobadas en reuniones regionales de alto nivel que se celebraron en 2000-2001 como preparación de la Sesión Especial en favor de la Infancia. REFERENCIAS GLOSARIO --------------------------------- PRÓLOGO Al igual que millones de ciudadanos de todo el mundo, yo también he suscrito la campaña "Decir sí por los niños", en la que se declara que "todos los niños deben crecer libres y saludables en un mundo de paz y dignidad". ¿Hay acaso algún otro deber que se compare con la obligación sagrada de velar por los derechos del niño con el mismo celo con que defendemos los derechos de quienes ya no lo son? ¿Hay muestra de iniciativa mayor que abocarse a la tarea de asegurar que los niños del mundo, sin excepción alguna, disfruten de estas libertades? En la Sesión Especial en favor de la Infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se celebra en el mes de setiembre, la comunidad internacional asumirá este desafío cuando examine los logros obtenidos desde que se realizó en 1990 la Cumbre Mundial en favor de la Infancia. Diez años después, los frutos obtenidos son dispares. Gracias en buena medida a los programas de vacunación y al esfuerzo desplegado por familias y comunidades, se ha logrado reducir en tres millones la cifra anual de mortalidad de niños menores de cinco años. En los países en desarrollo, 28 millones de niños se han salvado de padecer los efectos debilitantes de la malnutrición. Se ha erradicado la poliomielitis en más de 175 países y en 104 se ha logrado vencer el tétanos neonatal. Pese a estos logros, todos los años mueren aún 10 millones de niños a causa de enfermedades prevenibles y el número de niños que aún viven en situación de pobreza ronda los 600 millones. La cifra de menores que no reciben instrucción escolar, en su mayoría niñas, supera los 100 millones. De todas las experiencias que hemos adquirido durante el último decenio, tal vez la más importante en el nuevo siglo sea la capacidad de liderazgo. Esta capacidad va a ser fundamental si aspiramos a mejorar la situación de los niños y de sus familias y sus comunidades. Las decisiones políticas y comerciales han de girar en torno al interés del niño y su bienestar ha de ser el eje de nuestras actitudes y actividades cotidianas. De ahí que la versión del Estado Mundial de la Infancia que el UNICEF nos ofrece este año resulte especialmente oportuna. En ella se exhorta a que en cada continente y en cada sector social se manifieste una capacidad de liderazgo. El informe contiene numerosos ejemplos que ilustran las distintas maneras en que centenares de personas han demostrado su compromiso con el bienestar de la infancia. En el informe se subraya también la necesidad de brindar a los niños el mejor comienzo en la vida, velar por que todos los niños terminen la educación básica y lograr que los niños, en especial los adolescentes, participen en la adopción de decisiones que afectan a sus vidas. Las metas que nos hemos trazado distan de ser modestas, especialmente habida cuenta de la pobreza imperante, de la desigualdad y el conflicto, y de los estragos que provocan el VIH/SIDA y otras enfermedades que se pueden evitar. No hay gobierno en el mundo ni organización alguna capaces de alcanzar tales metas por sí solos. Pero unidos podemos construir un mundo a la medida de los niños si cada quien cumple con lo que le corresponde y asume como responsabilidad propia el bienestar de la infancia. El período extraordinario de sesiones debe servir para aunar nuestros esfuerzos colectivos. El informe que aquí se presenta aspira a contribuir a esa insoslayable labor. Confiemos por ello en que alcance la difusión que merece. Kofi A. Annan Secretario General de las Naciones Unidas Capacidad de liderazgo Capitulo I Nacimiento y promesas rotas En la aldea reinaba una gran expectación, el clima de alegría y optimismo que sólo puede causar la llegada de un recién nacido. Ayodele era una bebé muy bella, con un potencial ilimitado y toda una vida por delante. Como debería ocurrir cada vez que nace un niño, con la llegada de Ayodele todos se olvidaron de sus temores y dudas sobre el futuro, de su preocupación por la salud de la familia y por sus posibilidades de cosechar una cantidad suficiente de alimentos. Todos felicitaron a los padres de Ayodele y compartieron con ellos las nuevas esperanzas que siempre trae aparejadas una nueva vida1. Al mismo tiempo, al otro lado del Atlántico, se producía un nacimiento de otra índole, pero que también era motivo de grandes esperanzas. Un número inusitado de presidentes y líderes nacionales se reunían en Nueva York con motivo de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia. Era el mes de septiembre de 1990, una época de extraordinario optimismo en el mundo. La revolución en materia de salud infantil, que había comenzado hacía varios decenios, tuvo su apogeo en los años ochenta, cuando una campaña mundial de inmunización salvó la vida de millones de jóvenes. La Guerra Fría había concluido y reinaba la esperanza generalizada de que el dinero que se había gastado hasta entonces en armamentos pudiera dedicarse en adelante al desarrollo humano para obtener un "dividendo de la paz". La misma Cumbre Mundial en favor de la Infancia parecía una señal de que el mundo había iniciado una etapa nueva y luminosa, en la que dirigentes políticos y funcionarios de gobierno podían reunirse para decidir cómo garantizar que los niños tuvieran vidas mejores, en lugar de debatir sobre las consecuencias de la rivalidad de las superpotencias. La Cumbre Mundial reflejaba las esperanzas del mundo con respecto a los niños. Los dirigentes prometieron que ratificarían la Convención sobre los Derechos del Niño, que había sido aprobada por unanimidad apenas un año antes por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y fijaron metas ambiciosas para la reducción de la mortalidad infantil, el aumento de la cobertura de inmunización, la prestación de servicios de educación básica y otros muchos objetivos que se debían alcanzar para el año 2000. Reinaba la esperanza de que mediante una combinación de marcos jurídicos específicos y un plan de acción que estableciera metas concretas en plazos precisos, sería posible transformar las vidas de los niños durante los diez años siguientes. La supervivencia, el desarrollo, la protección y la educación de los niños ya no eran una cuestión de caridad, sino compromisos jurídicos. La Declaración que rubricaron los lideres mundiales era audaz y clara: "Para velar por el bienestar de los niños se deben adoptar medidas políticas al más alto nivel". Por primera vez en la historia de la humanidad, la causa de los niños ocupaba probablemente el primer lugar en el temario mundial. Once años después Ayodele tiene hoy 10 años y está a punto de cumplir 11. Aunque ella quizá no lo sepa, alguien le ha engañado. Su vida es muy similar a la que habría vivido de haber tenido en 1990 la edad que tiene ahora. Debe trabajar mucho. Todas las noches, se ve obligada a moler el cereal para la cena. Esa tarea no es de ninguna manera la primera que realiza todos los días. A la hora en que ayuda a preparar la cena, Ayodele ya ha recogido cuatro grandes recipientes de agua, los ha cargado sobre su cabeza hasta la vivienda familiar, ha ayudado en los campos de cultivo, ha limpiado la casa y ha cuidado a sus hermanitos y hermanitas. Le gustaría ir a la escuela, pero los libros de texto son muy caros y, además de ello, su familia la necesita en la casa. La vida de Ayodele es una de las muchas piezas de un rompecabezas compuesto por numerosas pruebas que demuestran que los pronósticos más optimistas que se hicieron en su aldea y en Nueva York para la época de su nacimiento no se han hecho realidad. Aunque Ayodele sobrevivió a sus primeros cinco años de vida, dos de sus hermanos nacidos después de la Cumbre Mundial no tuvieron la misma suerte, ya que murieron de enfermedades infantiles contra las cuales podrían haber recibido inmunización o un tratamiento sencillo. Ayodele nunca pudo desarrollar plenamente su potencial para aprender. La escuela no es el único sitio donde se pueden adquirir conocimientos, y la niña ha obtenido, tanto por medio de lecciones prácticas como de ejemplos, muchas de las capacidades que necesitará para hacer frente a la vida en su aldea y fuera de ella. Pero Ayodele no sabe leer y apenas entiende algunos conceptos muy rudimentarios de aritmética. Tampoco sabe nada de lo que ocurre en el mundo fuera del perímetro de su aldea y carece de toda noción sobre sus derechos. Los niños del decenio de 1990 Aunque la situación de una sola niña no representa al mundo en su totalidad, el cuadro que ofrece toda la familia humana, a pesar de algunas mejoras con respecto a las condiciones mucho más graves que imperaban en 1990, es la prueba de que la promesa que se hizo a niños como Ayodele no se ha cumplido aún. Los niños nacidos al comienzo del último decenio del siglo XX constituyeron la generación más numerosa de la historia. Si se pudiera reducir de manera proporcional en un grupo de 100 niños a todos los nacidos en la época de la Cumbre Mundial, ¿cómo serían? ¿Y cuáles habrían sido sus experiencias durante los últimos 10 años? De esos 100 niños, 55 habrían nacido en Asia, y de ellos, 19 serían indios y 18 chinos. Ocho serían nativos de América Latina y el Caribe, siete de Oriente Medio y África Septentrional, 16 de África al sur del Sahara, seis de Europa Central y Oriental, de la Comunidad de Estados Independientes y de los Estados Bálticos, y ocho de los países industrializados. Los nacimientos de 33 de esos niños no habrían sido registrados, de manera que carecerían de existencia oficial y de nacionalidad reconocida. Algunos no tendrían acceso a establecimientos sanitarios o a las escuelas por carecer de una prueba oficial de edad e identidad. Unos 32 de esos 100 niños habrían sufrido desnutrición durante sus primeros cinco años de vida y 27 no habrían sido inmunizados contra ninguna enfermedad. Nueve habrían muerto antes de cumplir los cinco años. De los 91 restantes, 18 no irían a la escuela, entre ellos 11 niñas. Dieciocho carecerían de acceso al agua potable y 39 no contarían con saneamiento ambiental. La mejora en las condiciones de vida de esos 100 niños y las de un grupo comparable de niños que tenían 11 años en 1990 no es tan grande como ambicionó la comunidad internacional cuando inició la empresa hace un decenio. Once años después de la Cumbre Mundial, los dirigentes mundiales se reunirán una vez más en Nueva York para evaluar el estado de la infancia del mundo y pasar revista a lo ocurrido desde que se enunciaron las admirables palabras de la Declaración y se establecieron aquellas metas fundamentales y específicas con respecto al mejoramiento de las vidas de los niños. Los datos que se recibirán demostrarán que el progreso ha sido desigual y que el balance es una mezcla de triunfos encomiables y de fracasos desalentadores. La conquista de las metas... y los fracasos La primera meta de la Cumbre Mundial consistió en reducir en una tercera parte las tasas de mortalidad infantil y de los menores de cinco años entre 1990 y 2000. La reducción general fue del 14%, lo que implica una importante mejora, ya que significa que en diez años, tres millones más de niños superan con vida su quinto año de vida. Más de 60 países conquistaron el objetivo de reducir en una tercera parte esas tasas, entre ellos la mayoría de los países de la Unión Europea y África Septentrional, y muchos otros de Asia Oriental, Oceanía, las Américas y Oriente Medio (véase la Meta 1). Pero esa imagen mundial oculta las enormes disparidades de los logros obtenidos por regiones y naciones diversas. Algunos países ricos no conquistaron esa meta, mientras que algunos muy pobres lograron alcanzarla mediante esfuerzos y políticas eficaces. La tragedia de la epidemia de VIH/SIDA, especialmente en África, no sólo desencadenó un aumento notable de las tasas de mortalidad infantil de algunos países tras decenios de progreso, sino que se reflejó de manera negativa en las tasas mundiales. En el caso de la diarrea, una de las enfermedades más letales para la niñez, el mundo pudo conquistar la meta de reducir a la mitad las tasas de mortalidad infantil. La meta con respecto al sarampión había sido más ambiciosa aún, ya que se había propuesto una disminución del 95% del número de muertes debidas a esa infección, así como una reducción de un 90% del número de casos de sarampión para 1995. Durante todo el decenio, los casos de sarampión han mermado en casi dos terceras partes, lo que constituye de cualquier manera un logro notable. Igualmente ambiciosa fue la meta fijada con respecto al tétanos neonatal: su eliminación completa para 1995. Según los datos más recientes, 104 de los 161 países en desarrollo han conquistado ese objetivo, y un 90% de los restantes casos de tétanos neonatal se registran en sólo 27 países. La poliomielitis debía haber sido eliminada para 2000. También en este caso, se lograron avances extraordinarios, aunque no se haya conquistado la meta fijada. Más de 175 países han sido oficialmente declarados libres de la poliomielitis, y el mundo tiene ahora posibilidades de lograr el objetivo de eliminar la enfermedad para 2005 a más tardar, siempre y cuando no flaquee el compromiso adquirido. Cuando eso ocurra, la poliomielitis será la segunda enfermedad, después de la viruela, que habrá sido erradicada gracias a la voluntad y la solidaridad de la humanidad. El número de casos registrado de la enfermedad del gusano de Guinea, mientras tanto, se redujo durante el decenio en el 97%. Esa enfermedad sólo afecta actualmente a 13 países africanos y uno de Oriente Medio. Los logros en materia de salud infantil alternan con la inquietud, ya que lo que en 1990 parecía un avance incontenible hacia la inmunización infantil universal, ha perdido ímpetu en el decenio posterior. Hoy se sabe que las tasas de inmunización en la época de la Cumbre Mundial, del orden del 73%, eran inferiores a lo que se suponía entonces. No sólo no se ha conquistado la meta de una cobertura del 90% que se fijó en la Cumbre Mundial, sino que al mundo le ha costado mucho trabajo mantener los niveles de cobertura de aquella época. Aún no se vacuna de manera regular a más de una cuarta parte de los niños del mundo (unos 30 millones). En África al sur del Sahara, apenas el 47% de los niños ha sido vacunado contra la difteria, la tos ferina y el tétanos. En lo que concierne a la nutrición, la meta principal consistía en reducir a la mitad las tasas de desnutrición de los niños menores de cinco años. Aunque ese objetivo se ha logrado con creces en América del Sur, el declive en los países en desarrollo ha sido sólo de un 17%. En Asia, donde habitan más de dos terceras partes de los niños desnutridos, la disminución de las tasas de desnutrición ha sido relativamente modesta, ya que bajaron del 36% al 29%, mientras que en África al sur del Sahara, el número absoluto de niños desnutridos ha aumentado (véase la Meta 3). Por otra parte, dos de los micronutrientes que en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia se mencionaron como factores fundamentales para la prevención del "hambre oculta" -la vitamina A y el yodo- se convirtieron en elementos clave para la mejora de la salud durante el decenio de 1990. La carencia de vitamina A puede causar ceguera a los niños y aumentar la posibilidad de que contraigan enfermedades, pero es posible superarla mediante el fortalecimiento de los alimentos o la distribución de cápsulas de esa vitamina durante las campañas de inmunización. Entre 1996 y 1999, el número de países con cobertura de vitamina A del 70% por lo menos aumentó de 11 a 43 (véase el Recuadro 1). Por lo que se refiere a la carencia de yodo, que es la principal causa del retraso mental susceptible de prevención, se puede tratar con mayor facilidad mediante el simple proceso de la yoduración de la sal. Aunque no se conquistó la meta de la eliminación casi total de las enfermedades debidas a la carencia de yodo, el porcentaje de habitantes de los países en desarrollo que consumen sal yodada ha aumentado de menos de un 20% a un 72%, aproximadamente. A la luz de esos avances, la eliminación de las enfermedades causadas por la carencia de yodo para 2005 parece una posibilidad real, aunque requerirá esfuerzo y compromiso, ya que aún hay 37 países donde menos de la mitad de las familias consumen sal yodada. Las metas de la Cumbre Mundial de acceso universal al agua potable y a los medios sanitarios de eliminación de los excrementos para 2000 distaron mucho de haber sido conquistadas en el decenio de 1990. El porcentaje de personas que disponen de esos servicios ha aumentado; del 79% al 82% en el caso de acceso al agua, y del 55% al 60% en el del acceso al saneamiento ambiental. Sin embargo, unos 1.100 millones de personas carecen aún de agua potable y 2.400 millones no tienen saneamiento ambiental adecuado. La mayor parte de estos últimos se encuentran en Asia (véanse las Metas 4 y 5). La meta del acceso universal a la educación básica también está lejos de haber sido conquistada. Aunque las tasas netas de matriculación primaria aumentaron en todas las regiones, todavía hay más de 100 millones de niños que no van a la escuela y muchos más que reciben una instrucción de mala calidad. La brecha entre los géneros -la diferencia entre la matriculación y terminación de los estudios escolares de los niños y las niñas- sigue siendo demasiado profunda, aunque en términos generales haya disminuido levemente, y en la mayoría de los países de Oriente Medio y África septentrional se haya reducido de manera significativa. Hubo un leve descenso del analfabetismo de los adultos, aunque mucho menor que la reducción del 50% que se esperaba lograr (véase la Meta 6). Progresos casi nulos Sin embargo, es en la esfera de la salud de las mujeres donde los países no han logrado ningún avance discernible, lo que refleja la escasa categoría que aún tienen las mujeres en muchas sociedades. La meta consistía en reducir la mortalidad materna a la mitad, pero no hay indicio de que se haya producido una disminución importante de esa tasa. Otra meta que guardaba relación con la mortalidad materna, la de brindar a todas las embarazadas atención prenatal mediante personal capacitado, también dista de haber sido conquistada, ya que en apenas un 29% de los alumbramientos en Asia Meridional, y en un 37% de África al sur del Sahara, participa el personal adecuado (véase la Meta 2). El UNICEF está decidido a llamar la atención sobre esta empresa inconclusa, y sobre los niños que, como Ayodele, aún no reciben la ayuda a la que tienen derecho. El mundo no se debería hacer falsas ilusiones: a pesar de los avances realizados, el decenio pasado fue una oportunidad desperdiciada de proporciones trágicas. El dolor y el ingenio humanos Cuando los dirigentes se refieren a millones de personas, estas cantidades de individuos se suelen reducir a simples cifras, y se suele transformar su dolor en estadísticas y tendencias. Sin embargo, cada uno de los niños nacidos desde 1990 es un ser humano con nombre e historia. Cada uno tiene derecho a la salud, al aprendizaje y a la protección; así como derecho a desarrollar al máximo sus posibilidades y a participar en la construcción de su mundo. Se trata de derechos que en demasiados casos han sido violados. ¿Por qué se siguen quebrantando los derechos de los niños? ¿Son la pobreza y la mala salud de los niños monstruos insuperables e invencibles con los que tendremos que convivir para siempre? ¿Es la explotación de los niños una circunstancia de la vida a la que nunca se podrá poner fin? De ninguna manera. En ese mismo decenio, la humanidad demostró una y otra vez su enorme ingenio y capacidad tecnológica. Año tras año fue aumentando la comprensión de la constitución genética de los seres humanos, y este hecho podría determinar que para la próxima generación hasta las enfermedades más incurables, desde el cáncer hasta la fibrosis cística, resulten menos aterradoras y fatales de lo que fueron para todas las generaciones anteriores. En ese decenio se clonó por primera vez un mamífero, la oveja Dolly, que posteriormente alumbró corderos normales y saludables. En el decenio de 1990, la Internet pasó de ser un juguete para unos pocos privilegiados a un medio de comunicación con posibilidades de modificar profundamente nuestra percepción del mundo. Se calcula que para el año 2000, más de 300 millones de personas empleaban la Internet, que pasó a ser la herramienta de comunicación de crecimiento más veloz de la historia2. En 1990 se puso en órbita el telescopio espacial Hubble, que a un costo de 2.000 millones de dólares es el observatorio espacial más complicado y sensible que se haya construido. En 1995, un vehículo espacial estadounidense se acopló a la estación espacial rusa Mir, lo que representó un avance histórico tanto en materia de tecnología como de cooperación internacional. Y en 1998, un cohete ruso puso en órbita el primer componente de la nueva Estación Espacial Internacional, que será el objeto más caro jamás construido3. Hacia el fin del decenio, unos 1,5 billones de dólares cambiaban diariamente de manos en operaciones especulativas de los mercados internacionales de divisas4. ¿Hay alguien que ante estos sucesos extraordinarios pueda afirmar seriamente que la declaración de compromiso con los niños que formularon los dirigentes mundiales en 1990 representa un sueño imposible? Contamos con los recursos y los conocimientos tecnológicos necesarios para hacerla realidad. Que esas riquezas y esas aptitudes no hayan sido empleadas plenamente para conquistar un mundo justo para los niños, por lo tanto, refleja los errores de los dirigentes y constituye un abandono del deber. La capacidad de liderazgo Tanto los gobiernos como las instituciones internacionales deben rendir cuentas por su capacidad de liderazgo a la hora de dar prioridad a los derechos y el bienestar de los niños y colocarlos por encima de cualquier otra cuestión. Y quienes no obren de esa manera, también deben rendir cuentas. La vigencia de los derechos de los niños, así como su bienestar, resulta fundamental para el desarrollo sostenido de los países y para la paz y la seguridad del mundo. El cumplimiento de esa responsabilidad a cualquier costo y de manera plena y consecuente representa la esencia de la capacidad de liderazgo. Aunque el grueso de la responsabilidad recaiga sobre los Jefes de Estado y Gobierno, a todos nos corresponde comprometernos y tomar medidas en ese sentido: a los activistas comunitarios, a los empresarios, a los artistas, a los científicos, a los dirigentes religiosos y a los periodistas; y hasta a los propios niños y adolescentes. El Secretario General de las Naciones Unidas afirmó en el informe que presentó a la Cumbre del Milenio: "Ningún cambio en la manera en que pensamos o actuamos podrá ser más decisivo que éste: debemos poner a las personas en el centro de todo lo que hagamos. No hay vocación más noble ni responsabilidad mayor que la de facilitar los medios a hombres, mujeres y niños, en las ciudades y pueblos de todo el mundo, para que puedan vivir mejor"5. Todos disponemos de oportunidades para demostrar nuestra capacidad de liderazgo en nuestro quehacer cotidiano. Para ello, es necesario que nos detengamos un momento y nos preguntemos: "¿De qué manera esta decisión o esta opción afecta las vidas de los niños?" El fallecido Julius Nyerere demostró su capacidad de liderazgo cuando construyó la nación de Tanzanía, basándose en lo que describió como "los valores de la justicia; el respeto por los seres humanos; un desarrollo en el que la gente ocupa el papel central; un desarrollo preocupado por la gente6...". En 1961, cuando Nyerere ocupó por primera vez el cargo de Primer Ministro de esa nación recientemente independizada, el 85% de la población adulta era analfabeta, y en el país sólo había dos ingenieros diplomados y 12 doctores en medicina. Cuando abandonó la Presidencia, en 1985, su país tenía una tasa de alfabetización de los adultos del 91%, miles de ingenieros, médicos y docentes, y prácticamente todos los niños de la República Unida de Tanzanía iban a la escuela7. Hoy en día, Su Excelencia Maumoon Abdul Gayoom, Presidente de Maldivas, es uno de los Jefes de Estado contemporáneos que hace uso de su posición de liderazgo para invertir generosamente en el sector social, especialmente en programas que benefician a los niños. En Maldivas, esa inversión en los habitantes más jóvenes se refleja en algunos de los mejores indicadores sociales de la región, como por ejemplo en las tasas de mortalidad infantil, de educación básica de buena calidad y de alfabetización de esta nación insular. La gente común y corriente es capaz de demostrar capacidad de conducción igual que los primeros ministros y presidentes. Los directores de escuela, por ejemplo, la demuestran cuando aceptan niños en sus establecimientos a pesar de que sus familias no estén en condiciones de pagar los cargos requeridos, ya que comprenden que el costo de negarles educación representa un costo aún más elevado para los propios niños, sus familias y sus comunidades. En las comunidades donde lo normal es enviar sólo a los varones a la escuela, los padres que envían a sus hijas a clase también demuestran capacidad de liderazgo, que reiteran cuando resisten la presión social y no interrumpen la educación de las niñas para que contraigan matrimonio durante la adolescencia. Nueve jeques de Somalia demostraron su capacidad de liderazgo en 2000 cuando aceptaron la invitación del Centro Internacional Universitario Al-Azhar de Estudios Islámicos, en El Cairo, para participar en un curso sobre el daño que causa la mutilación genital femenina a las niñas y mujeres en varias culturas del mundo. Un carisma similar demostró el Dr. Ahmed R.A. Ragab, un erudito en cuestiones islámicas y ginecólogo que recorrió todas las regiones del país para divulgar a la comunidad las desastrosas consecuencias médicas de la mutilación genital femenina. Debido a ello, no sólo se declaró en la región de Awdal, en la porción noroccidental de Somalia, que la eliminación total de esa forma de mutilación era una meta prioritaria, sino que los dirigentes religiosos y las autoridades civiles se sumaron a esa causa, lo que representa un avance de gran importancia en un país donde más del 95% de las niñas ya han sufrido mutilación genital8 (véase el Recuadro 2). En Namibia, la capacidad para el liderazgo se refleja en el programa My Future is My Choice para diplomados de escuelas secundarias, quienes reciben un curso de capacitación de 10 días que los habilita para enseñar aptitudes para la vida a grupos de hasta 22 participantes de 15 a 18 años de edad. Entre 1997 y mediados de 2000, han participado en el programas unos 74.000 jóvenes, y para fines de 2001 el programa debería conquistar su meta de capacitar a un 80% de los jóvenes de esa edad9. Costa Rica ofrece un excelente ejemplo de cómo una buena manera de gobernar puede modificar el destino de un país, especialmente el de sus niños. El 1 de diciembre de 1948, el Presidente José Figueres abolió las fuerzas armadas. "El ejército", dijo, "entrega las llaves del cuartel, que se convertirá en un centro cultural. Somos el sostén de un nuevo mundo en América. La pequeña Costa Rica ofrece su corazón y su amor al gobierno civil y la democracia10". Figueres creía que las instituciones democráticas costarricenses sólo podrían fortalecerse si se desmantelaba el ejército. Al mismo tiempo, esa decisión le permitió promover los derechos de los niños, ya que todo el presupuesto de defensa fue automáticamente transferido al Ministerio de Educación. Más de medio siglo después, Costa Rica continúa disfrutando de los beneficios de esa sabia decisión. En los decenios posteriores al retiro de Figueres de la escena política, Costa Rica ha tenido diversos dirigentes y gobiernos, pero ni los de derecha ni los de izquierda han alterado ese legado que ha hecho posible que el país haya tenido y tenga los mejores indicadores del desarrollo humanos de la región. Aun durante el decenio terrible de 1980, cuando las sociedades de sus vecinos de El Salvador, Honduras y Guatemala sufrían la corrosión de los escuadrones de la muerte y de la tortura, y cuando en Nicaragua se libraba un conflicto armado desastroso, Costa Rica continuó progresando en un marco de paz y estabilidad. En 1999, la tasa costarricense de mortalidad de los niños menores de cinco años, que es con frecuencia el indicador más fiel del desarrollo humano porque mide resultados en lugar de datos, se mantuvo en 14 por cada 1.000, mientras que la de Guatemala llegaba a 60 por cada 1.000, la de Nicaragua a 47 por cada 1.000 y la de El Salvador y Honduras a 42 por cada 1.000. "Realmente empleamos el dinero en escuelas y atención de la salud", explica el economista Boris Segura. "Los ejércitos son un desperdicio de dinero. Es así de simple11". Vale la pena señalar que en 2000 y 2001 también se han visto notables ejemplos de capacidad de liderazgo en otras partes del mundo, como en el Afganistán, donde los niños han sufrido en forma desmesurada durante varias décadas de conflicto armado. En 2000 se llevaron a cabo en el Afganistán cuatro Días Nacionales de Inmunización y en cada caso se vacunó contra la poliomielitis a unos 5,4 millones de niños, como promedio. Para 2001 se planifica realizar otras cinco jornadas de vacunación. Todas esas actividades de eliminación de la poliomielitis se llevaron a cabo en un ambiente de tranquilidad, ya que las facciones en pugna y sus comandantes locales mantuvieron la paz en reconocimiento de la importancia superior de la campaña de vacunación12. Hacer frente al VIH Los conflictos representan uno de los mayores obstáculos para la conquista de los derechos de los niños; el VIH/SIDA es otro. En el ámbito internacional, los países industrializados no han asumido toda la responsabilidad que les corresponde en la batalla de la familia humana contra el virus. Desde mediados del decenio de 1980, las naciones más ricas respondieron en su totalidad, en forma inmediata y urgente, ante el peligro de la propagación de la epidemia en sus poblaciones mediante el activismo y las campañas de educación pública y de salud. Pero no bien tuvieron indicios de que la epidemia había sido contenida en sus países, muchos gobiernos no se interesaron suficientemente por lo que estaba sucediendo en el resto del mundo. Los gobiernos de los países industrializados se enfrascaron en las estadísticas de la enfermedad en sus propias poblaciones e ignoraron la tragedia que tenía lugar en los países en desarrollo. No fue sino hasta las vísperas del milenio que comprendieron que, ante una crisis de esta magnitud, las fronteras nacionales son insignificantes y la victoria o la derrota nos afectarán a todos. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas trató por primera vez la cuestión del SIDA en enero de 2000, cuando reconoció que la enfermedad constituye una amenaza para la paz y la seguridad internacionales. Posteriormente, ese mismo año, el Director Ejecutivo del ONUSIDA, Peter Piot, afirmó: "Sin duda, el 2000 puede ser descrito como el año en que se reconoció que el SIDA es un problema político... Es triste pero cierto: las principales personas encargadas de tomar decisiones no demostraron prácticamente ningún interés en el tema hasta que se les hizo comprender que corrían grave peligro la capacidad productiva y el crecimiento económico13". Las profundas consecuencias de la epidemia sobre las vidas de los niños y de sus familias amenazan no sólo la existencia y el espíritu de los individuos, sino la esperanza colectiva en el destino de la humanidad. En su Informe del Milenio de 2000, el Secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan pidió "que todos los países gravemente afectados hayan puesto en práctica un plan de acción nacional durante el próximo año a partir de la celebración de la Cumbre"; recomendó metas específicas para reducir las tasas de infección por el VIH; exhortó a los países desarrollados a producir vacunas efectivas y asequibles contra el VIH/SIDA mediante alianzas entre los sectores público y privado; pidió una mejor atención y apoyo para las personas que viven con el VIH/SIDA; y propuso que los gobiernos, las empresas farmacéuticas y las instituciones internacionales colaboren para asegurar que los medicamentos contra el VIH estén ampliamente accesibles cuando se necesiten14. En su informe de febrero de 2001 ante el Período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH /SIDA, el Secretario General se refirió a la epidemia del SIDA diciendo que representa una crisis de buen gobierno y una crisis de dirección. Y agregó que "la dirección, tanto en el plano internacional como nacional, constituye el factor individual más importante para poder revertir la epidemia"15. Unos meses después, en lo que sería una intensa campaña en las más altas esferas de la cooperación internacional, el Secretario General realizó un llamamiento a la acción durante la Cumbre de Dirigentes Africanos sobre el VIH/SIDA, la Tuberculosis y otras Enfermedades Contagiosas, y propuso la creación de un fondo mundial para el SIDA y la salud con el apoyo de los gobiernos donantes, los países en desarrollo y el sector privado. El Sr. Annan anunció una donación personal de 100.000 dólares provenientes de un subsidio que recibirá junto al premio Philadelphia Liberty Award. El Secretario General, que aprovecha toda oportunidad que se le presenta para recalcar la necesidad de apoyo financiero para la lucha contra el VIH/SIDA, continuó la campaña con una serie de reuniones, como la organización de una consulta internacional en junio de 2001, en la que participaron unos 200 representantes de 50 países, organismos multilaterales y ONG, fundaciones privadas y otros, con el objetivo de que ese fondo entre en operaciones a la brevedad posible. Entre las respuestas al llamamiento del Secretario General figuran varias promesas de contribuciones de gobiernos, el sector privado y numerosas fundaciones, incluido el compromiso de donar un millón de dólares por parte de la empresa Winterthur Insurance, que pertenece al grupo Crédit Suisse. En un gesto extraordinario, la Fundación Bill y Melinda Gates aportó 100 millones de dólares al Fondo, lo que constituye la mayor donación privada realizada hasta la fecha. En junio de 2001, la Asamblea General de las Naciones Unidas convocó su primer período extraordinario de sesiones dedicado a una enfermedad. Delegaciones nacionales de alto nivel se comprometieron de manera conjunta a acelerar el ritmo de las actividades en los planos nacional, regional e internacional, y a establecer metas de acción concretas para luchar contra la epidemia y detener el rumbo letal que toma la enfermedad. En una Declaración de Compromiso, "Crisis Mundial - Acción Mundial", la Asamblea definió las esferas que requieren una mayor prioridad: la prevención, la mejora en el acceso al cuidado y el tratamiento, el cuidado de los niños huérfanos a causa del SIDA, una ampliación de las alianzas públicas y privadas, respuestas multisectoriales y una infusión considerable de apoyo financiero16. Las repercusiones del VIH/SIDA están frustrando los esfuerzos de los países de todo el mundo por dar prioridad al desarrollo humano y a los derechos de las mujeres y los niños. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, unos 210.000 niños y adultos se contagiaron el virus en 2000, lo que elevó a 1,8 millones el número de las personas con el VIH. El país más afectado de la región es Haití, donde se calcula que hay 74.000 niños huérfanos debido al SIDA17. Pero los sitios donde la epidemia tiene resultados más devastadores son las regiones meridional y oriental de África. Allí, después de varias décadas de constante mejoría, las tasas de esperanza de vida se están desplomando a los niveles que solían tener en la época colonial, antes de la independencia. Si la experiencia de África en cuanto al VIH/SIDA durante los últimos 10 años ha sido tan profunda y aterradoramente dispar de la de los países industrializados, no se ha debido a que la plaga castigó al azar a ese continente, y menos a que las tradiciones sexuales sean allí diferentes, sino a la pobreza. El SIDA es el índice más descarnado de las desigualdades que imperan en el mundo. Todas las infecciones proliferan donde reina la pobreza, la desnutrición y la carencia de agua potable. Esto tiene tanta validez en el caso del VIH/SIDA como en los de la tuberculosis y el sarampión. Los países industrializados no han demostrado suficiente capacidad de liderazgo en la esfera del VIH/SIDA. Los países de África que sufren en mayor medida la embestida de la epidemia también han tenido que demostrar su capacidad de liderazgo, y las respuestas de los distintos gobiernos ante la creciente amenaza han sido notablemente diversas. Algunos parecen haber adoptado durante mucho años la política del avestruz, al no prestar atención al aumento constante de la infección en sus regiones hasta que se convirtió en un aluvión incontenible. Otros, como Uganda, desempeñaron de manera eficiente un liderazgo ampliamente reconocido a fines del decenio de 1980 y principios del de 1990 . El Gobierno de Uganda puso en marcha un vasto programa de educación pública que informó a la población sobre la manera en que se contagia el VIH, fomentó el uso de condones y destacó la importancia de las prácticas sexuales seguras. El Presidente Yoweri Museveni demostró esas aptitudes de dirigente nacional cuando habló abiertamente sobre el virus y su propagación por la vía sexual, a pesar de que en la región existen tabúes que impiden referirse de manera clara a las cuestiones relacionadas con el sexo. Como resultado, y aunque nadie puede subestimar el dolor y las pérdidas que ha ocasionado el VIH/SIDA a los ugandeses, ese país ha logrado limitar la propagación de la epidemia. Las tasas de infección de los adultos con el VIH disminuyeron de un 30% a principios del decenio de 1990 a un 10%, lo que representa una de las tasas más bajas de la región oriental de África. Cuando un país se encuentra en una situación de tamaña gravedad, la necesidad de una dirección eficaz resulta más desesperada. En Botswana, el Gobierno inició la larga y dolorosa marcha hacia la recuperación poniendo en práctica el primer programa nacional africano de prevención del contagio del VIH de madre a hijo. En abril de 1999 se inauguró un proyecto experimental en las ciudades de Francistown y Gaborone, que en julio de 2000 fue ampliado a todo el país y que durará hasta diciembre de 2001 por lo menos. El proyecto suministra a las mujeres embarazadas información y educación, así como orientación y la posibilidad de hacerse la prueba del VIH de manera voluntaria y con carácter confidencial. Las mujeres infectadas también reciben medicamentos antiretrovirales durante el embarazo y el parto, y sus hijos jarabe de AZT durante el primer mes de vida18. África no es el único sitio donde se ha demostrado una capacidad de liderazgo con respecto al VIH/SIDA. También es digna de encomio la labor realizada por Tailandia, que fue la primera nación asiática que reconoció que tenía un grave problema de VIH/SIDA y dio prioridad absoluta a la lucha contra esa enfermedad. Conscientes de las pérdidas catastróficas que había causado el VIH/SIDA en África, las autoridades de Tailandia atacaron la epidemia en su fase inicial mediante una vasta campaña de educación. A partir de 1991 se instauró una política nacional tendiente a promover el empleo de condones, especialmente por parte de los jóvenes. Como parte de esa campaña, el Ministerio de Salud Pública comenzó a distribuir de forma gratuita unos 60 millones de condones por año, especialmente entre las profesionales del sexo. Poco después, la tasa de empleo de esos artículos de protección aumentó en más de un 30% y se redujo drásticamente el número de nuevas infecciones19. Políticas orientadas hacia los niños El Gobierno de Mauricio, entre tanto, ha demostrado una capacidad de liderazgo con respecto al creciente problema del abuso y la explotación sexual de los niños. Las autoridades de ese país han establecido la Unidad de Protección del Niño con la colaboración del UNICEF, el British High Commission y la ONG Soroptimist International. Los funcionarios de ese organismo han participado durante dos años en cursos de capacitación y desarrollo de la sensibilidad a cargo de expertos británicos en la protección de los niños, y cientos de niños de Mauricio se han beneficiado del mayor grado de comprensión que ha fomentado esa unidad. El Gobierno, entre tanto, ha realizado esfuerzos considerables para reducir el maltrato de menores en otra etapa de sus vidas al ampliar sus programas relacionados con el desarrollo del niño en la primera infancia y otros dedicados a mejorar las aptitudes de los padres para la crianza de sus hijos20. Algunos gobiernos nacionales han demostrado su capacidad de liderazgo al admitir la importancia suprema de una política especifica, y luego haber movido cielo y tierra para ponerla en práctica. Un claro ejemplo de esto fue la decisión que tomó Malawi en 1994 de garantizar la educación primaria universal gratuita. Se trató de una decisión enormemente popular mediante la cual la asistencia escolar aumentó de 1,9 millones a 2,9 millones de estudiantes. Aunque el sistema escolar sigue aún tratando de satisfacer la nueva demanda, la educación universal y gratuita continúa vigente. Como es de suponer, un gobierno que demuestra tal grado de compromiso en un aspecto del desarrollo humano, aplica similares criterios en otros. Malawi otorgó prioridad a la habilitación de la mujer, diseñó una política nacional sobre la igualdad entre los géneros en 2000 y colaboró con otros países del mundo en la organización de la campaña "16 días de actividades para poner fin a la violencia contra las mujeres". Además de ello, el Gobierno ha mantenido niveles de inmunización superiores al 80%: en 2000 no se registró en el país ningún caso de sarampión y desde 1992 no ha habido un solo caso de poliomielitis21. Camboya, China y la República Democrática Popular Lao ofrecen ejemplos especialmente notables en materia de inmunización. Por medio de la realización de varios Días Nacionales de Inmunización y la ejecución de una política basada en la movilización y respaldada por un firme compromiso gubernamental, tanto China como la República Lao lograron que se las certificara libres de la poliomielitis a fines de 200022. Camboya obtuvo la misma distinción tras eliminar la poliomielitis en tres años, a pesar de tener que superar para ello difíciles obstáculos. En 2000, ese país demostró su compromiso con la inmunización de los pobladores de regiones distantes que no recibían suficientes servicios. Ese compromiso posibilitó que se inmunizara a un 65% de la población de esas regiones, lo que constituye la tasa más elevada que se haya logrado hasta la fecha23. En Tailandia, entretanto, la inmunización es prácticamente universal. El Gobierno se hace cargo de los gastos del programa con fondos de su propio presupuesto, y ha hecho hincapié en que puede garantizar que ningún niño menor de cinco años morirá debido a enfermedades susceptibles de prevención. La meta de liberarse de la poliomielitis también ha sido conquistada por las Naciones Insulares del Pacífico, que tienen grandes posibilidades de eliminar también el sarampión y el tétanos neonatal. En esa región, siete países han logrado y mantenido una cobertura de inmunización del 90%. En términos más generales, en los últimos años algunos gobiernos nacionales han demostrado su capacidad de liderazgo al tratar de proteger y mejorar las vidas de los niños, mientras que otros han tenido un rendimiento preocupante. La reducción de la mortalidad de los niños menores de cinco años que ha logrado Omán en los últimos 20 años ha sido espectacular, ya que la tasa de 146 muertes por cada 1.000 niños de 1980 se había reducido a 16 por cada 1.000 niños en 1999. Esa disminución refleja el compromiso especial con la causa de la salud infantil que ha adquirido el Gobierno, y especialmente el Ministro de Salud, el Dr. Ali bin Mohammed bin Moosa. Jamaica, por su parte, ha demostrado una prometedora disposición a reconocer que los niños deben ocupar el lugar central en las políticas públicas y programas y el Gobierno de esa nación está creando un organismo de desarrollo infantil que contará con amplios poderes para vigilar, evaluar y fijar las normas del desarrollo de los niños. También se está tomando los problemas de los adolescentes aun más seriamente que en el pasado, y una muestra de ello es la creación de un Centro Nacional de Desarrollo de la Juventud y la elaboración y ejecución de una política nacional con respecto a los jóvenes24. La decisión por parte de Venezuela de eliminar los costes de los servicios en los hospitales y los centros sanitarios, así como los de matriculación escolar primaria, constituye otro paso reciente extremadamente positivo. También lo han sido la incorporación de la Convención sobre los Derechos del Niño en la Constitución Nacional y la promulgación de nuevas leyes referidas a los niños y los adolescentes25. En Siria, una nueva iniciativa mediante la cual se brinda una segunda oportunidad de estudiar a 75.000 niñas adolescentes es una demostración práctica del compromiso cada vez mayor del Gobierno con el mejoramiento de la situación de la mujer. En Cabo Verde, el Gobierno ha demostrado un loable compromiso con la asignación de recursos para los niños, ya que durante el decenio de 1990 ha dedicado el 29% de su presupuesto a las actividades relacionadas directamente con el desarrollo de los niños y en los últimos años ha aumentado la proporción de fondos hasta alcanzar un 34% del presupuesto, lo que supera con creces el 20% que recomienda la Iniciativa 20/2026. La capacidad de liderazgo empresarial La capacidad de liderazgo no se limita al sector público, sin embargo. El presidente de una empresa que transciende los criterios estrechos de la "competitividad" o las normas de otras firmas similares, y establece normas estrictas contra el trabajo infantil o programas de apoyo a las familias, también ofrece un ejemplo de capacidad de liderazgo. Esta clase de visión de futuro por parte del sector privado puede verse en Camboya, donde el Sr. Bun Barang, que dirige la mayor empresa de comercialización de sal de mesa del país, se ha comprometido a yodurar un 60% de su producción para 2001 y el 100% para 200227. Existen amplias posibilidades para que las corporaciones demuestren que son capaces de ocupar una posición de liderazgo sabio y ético en la lucha mundial contra el VIH/SIDA. La empresa Coca-Cola anunció recientemente que pondrá su enorme red de distribución en África, mediante la cual logra enviar sus bebidas hasta los rincones más recónditos del continente, para hacer llegar condones, equipos de pruebas y materiales impresos a las clínicas más remotas de África. Coca-Cola es una de las muchas empresas que se han sumando al Consejo Mundial de Empresas para la lucha contra el VIH/SIDA, una iniciativa para movilizar al sector privado encabezada por William Roedy, presidente de MTV Networks International, y en el que participan, entre otras, las firmas AOL Time Warner, MAC Cosmetics y Unilever28. El Gobierno del Brasil, con el respaldo de un poderoso movimiento social, ha demostrado sin lugar a dudas que en el mundo en desarrollo es posible brindar tratamiento en gran escala a los pacientes de SIDA. Desde 1997, todas las personas con VIH del Brasil han recibido de manera gratuita los mismos "cócteles de tres medicamentos" que mantienen vivas a otras personas infectadas en América del Norte y Europa. Esto hace posible, por ejemplo, que Emerson, un niño de siete años que está infectado con el VIH desde que nació pero a quien no se le diagnosticó la enfermedad hasta que tenía seis años, aún siga viviendo feliz y saludablemente. Debido a esa política, el Brasil ha podido reducir a la mitad la tasa de mortalidad debida al SIDA, disminuir las tasas de contagio y estabilizar la epidemia. Para lograr esos objetivos, el Brasil ha estado fabricando desde 1998 medicamentos genéricos a partir de medicinas de marca registrada. Como resultado, el precio de esos medicamentos se redujo de manera notable: en Río de Janeiro, el costo anual de un cóctel triple es de unos 3.000 dólares, mientras que en Nueva York el precio de la misma dosis de un medicamento similar alcanza los 15.000 dólares. Y el Brasil espera reducir ese costo anual a unos 700 dólares en el futuro cercano. La adopción y mantenimiento de una política radical con respecto al SIDA por parte del Gobierno del Brasil se debió a la fuerza de los movimientos sociales en ese país durante el decenio de 1990. José Sarney, el primer presidente civil del Brasil después del gobierno militar, era senador en 1996, cuando se enteró de la eficacia del cóctel triple. A partir de entonces, Sarney apoyó firmemente la distribución de esos medicamentos aun a los pacientes más pobres. "Comprendí que la mayor parte de los medicamentos que componen los cócteles no estaban al alcance de los pobres, y me pareció que se trataba de la supervivencia de la especie", dice Sarney29. El Senador presentó un proyecto de ley donde se garantizaba que cada paciente de SIDA recibiera ese tratamiento. El proyecto resultó finalmente aprobado. A principios de 1999, la economía del Brasil atravesaba momentos difíciles y el Gobierno comenzó a recibir fuertes presiones para que abandonara el programa del SIDA. Con el apoyo de la sociedad civil, el Presidente Fernando Henrique Cardoso se mostró firme, convencido de que se debía mantener esa política previsora. Las empresas farmacéuticas tienen amplias oportunidades de demostrar su sentido de la responsabilidad y su inventiva a la hora de hacer frente a los problemas que presenta el VIH/SIDA. Bristol-Myers Squibb Company, una empresa con sede en los Estados Unidos, ha dado un paso en ese sentido al anunciar que venderá a un dólar diario didanosine y stavudine, dos medicamentos contra el SIDA patentados por esos laboratorios, a todo país africano que ponga en marcha actividades para combatir esa enfermedad con la colaboración de organismos internacionales, como el UNICEF. Esa decisión se produjo después de una serie de fuertes presiones en el plano local e internacional. Los estudiantes de la universidad estadounidense de Yale, por ejemplo, protagonizaron una campaña que tuvo amplias repercusiones para exigir que esa universidad, que gana 40 millones de dólares al año por la patente de la stavudine, emplee su influencia para garantizar que las naciones de África y otros países pobres puedan disponer de los medicamentos contra el SIDA a bajo costo. Además de ello, un fabricante de productos farmacéuticos de la India ofreció producir una versión genérica de stavudine a un precio tan bajo que pondría el medicamento al alcance de los sobrecargados sistemas de salud pública de África al sur del Sahara. Y más recientemente, los laboratorios Pfizer ofrecieron entregar de manera gratuita a los países menos desarrollados el medicamento fluconazole, que se emplea para tratar una infección micótica del cerebro que ataca frecuentemente a los pacientes del SIDA, y anunció asimismo que invertirá 11 millones de dólares en la construcción en Uganda de un centro de capacitación para médicos especializados en la lucha contra el SIDA30. GlaxoSmithKline, otra firma de productos medicinales, anunció que suministrará gratuitamente medicamentos contra el SIDA y el paludismo a 63 de los países más pobres del mundo31. Y en una decisión por la que habían abogado durante mucho tiempo los activistas de la lucha contra el SIDA, un grupo de empresas farmacéuticas propietarias de las patentes de diversos medicamentos contra esa enfermedad retiraron una demanda judicial contra una ley sudafricana que hace posible la producción de los remedios a precio más bajo. Aunque se trata de iniciativas prometedoras, aún queda mucho por hacer al respecto32. Algunas empresas privadas han demostrado aptitudes diferentes de liderazgo al haber descubierto la forma en que las actividades comerciales de alta tecnología y de vanguardia pueden ayudar a satisfacer las necesidades de los más pobres. Nokia, la gigantesca empresa de telefonía portátil finlandesa, ha puesto en marcha iniciativas sociales orientadas a los niños en muchos países. Entre ellas figura su respaldo al periódico chino Pequeño Maestro, la enseñanza de aptitudes comerciales a jóvenes sudafricanos y la participación en un programa de tutoría en Alemania. "Debido a que coincidimos con que más vale prevenir que curar", afirma esa compañía, "participamos en proyectos a largo plazo cuyo objetivo es ayudar a los jóvenes a sentar bases firmes para ellos mismos y para su futuro"33. La venta de teléfonos portátiles también ha beneficiado a niños palestinos, ya que la compañía egipcia MobiNil donó 140.000 dólares a varios programas del UNICEF en la Margen Occidental y en Gaza34. En Bangladesh, entretanto, GrameenPhone dona al UNICEF dos dólares por cada teléfono que vende35. Cisco Systems Inc. se ha aliado al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para crear Netaid.org, que desempeña un papel fundamental en la creación de un Movimiento Mundial en favor de la Infancia como parte del proceso preparatorio de la Sesión Especial en favor de la Infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se llevará a cabo en septiembre de 2001. Sin embargo, no se debe creer que las nuevas compañías de alta tecnología sean las únicas empresas comerciales que demuestran su capacidad de liderazgo en favor de los niños. La firma siderúrgica Tata Iron Company, de la India, que fue uno de los fundadores del Pacto Mundial de las Naciones Unidas con el sector privado, mantiene un programa de salud maternoinfantil para sus empleados y las familias que residen en un radio de 50 kilómetros de su planta de producción central. Tata asigna normalmente el 10% de sus ganancias a las actividades de servicio social36. La capacidad de liderazgo personal Por lo general, el concepto de capacidad de liderazgo está más identificado con la idea de los individuos que de las organizaciones. Vale la pena destacar que los ejemplos más edificantes de liderazgo suelen ser los de personas ordinarias que por medio de acciones extraordinarias logran lo que parece imposible (véase el Recuadro 3). Las personas famosas que utilizan su celebridad y popularidad para lograr un mejor bienestar general pueden ejercer también una enorme influencia. Un clásico ejemplo de esta capacidad de liderazgo en favor de la infancia se produjo en octubre de 1999, cuando 23 de los principales intelectuales de América Latina y el Caribe dieron a conocer un franco y conmovedor manifiesto en el que desafiaron a los gobiernos y a los ciudadanos de la región a que dejaran de lado sus diferencias y establecieran un "pacto social" que beneficiara a los 192 millones de niños y adolescentes de la región. El grupo, del que formaban parte escritores como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Elena Poniatowska y Ernesto Sábato, advirtió acerca de las graves consecuencias que tendrá el mantenimiento del status quo. "En América Latina", afirmó el escritor uruguayo Eduardo Galeano, "la mayoría de los niños son pobres y la mayoría de los pobres son niños. La sociedad los usa, los castiga, a veces los mata; pero casi nunca los escucha y jamás los comprende". La novelista chilena Isabel Allende agregó: "Millones de niños mueren debido al abandono que la sociedad cruelmente tolera. Y todos formamos parte de esa sociedad. Ustedes y yo. Todos nuestros gobiernos han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño. Exijamos que se respete". Si se llevara a cabo una encuesta de la opinión pública y se le preguntara a la gente quién es el personaje vivo de proyección internacional que mejor personifica el concepto de capacidad de liderazgo, es prácticamente seguro que Nelson Mandela figuraría en primer lugar, o al menos entre los primeros. El ex Presidente de Sudáfrica ha sido una fuente de inspiración para todo el mundo, no sólo por su papel director en una causa tan obviamente justa como es la liberación de la población negra de su país de las cadenas del apartheid o por el enorme sacrificio que representa el haber pasado 27 años en prisión por sus principios. Desde su retiro de la presidencia, "Madiba" (como se le llama respetuosamente) ha seguido trabajando de manera incansable por las masas a las que se les niegan sus derechos, aprovechando su inmensa autoridad moral en el plano internacional para fines positivos, especialmente para tratar de resolver los conflictos y lograr que en muchos rincones de África reine la paz. Junto a Graça Machel, ex Ministra de Educación de Mozambique y líder mundial en materia de los niños en los conflictos armados, Madiba se ha dedicado a la causa de los derechos de los niños. Con el apoyo del UNICEF y otros importantes organismos dedicados a las cuestiones de la niñez, Machel y Madiba tratan de lograr que los líderes mundiales se comprometan a hacer todo lo que sea necesario para crear un mundo justo para los niños. "El futuro de nuestros niños depende de sus dirigentes y de las decisiones que tomen", han dicho ambos. "Exhortamos a todos aquellos a quienes ya nos hemos dirigido en el pasado para que se unan a nosotros en una nueva alianza mundial en favor [del cambio]. Invitamos a todos aquellos que nunca se han reunido con nosotros a que se unan al movimiento mundial en favor de la infancia37". Capitulo II "Cambiar el mundo con los niños" Desde sus primeros días de existencia, el UNICEF ha tratado de concienciar al mundo sobre la situación de los niños: sobre los numerosos menores que han sufrido por la manera en que funcionan las sociedades nacionales y la economía mundial; sobre la forma en que los niños han sufrido porque sus padres eran pobres; sobre la manera en que su salud se ha resentido debido a la carencia de alimentos o de inmunización; sobre cómo unas malas condiciones de salud, el maltrato o la falta de educación han afectado su desarrollo. Ante todo esto, el UNICEF ha actuado con el fin de reparar esos daños. Durante el decenio de 1980, el UNICEF concentró sus energías en la revolución de la salud infantil, consciente de que los procesos de fácil comprensión, como la inmunización, la lactancia materna y la terapia de rehidratación oral, podían salvar las vidas de millones de niños. Los avances que se lograron fueron notables, y demostraron que mediante la convergencia de la voluntad política, los conocimientos y los recursos adecuados era posible solucionar problemas aparentemente insolubles. La Convención sobre los Derechos del Niño, que fue aprobada en 1989 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y que entró en vigencia al año siguiente, modificó profundamente la naturaleza del compromiso del mundo con los niños. De manera similar a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, la Convención interpretó los elementos fundamentales del sentido de identidad de la humanidad y se convirtió en un hito y un punto de referencia para las generaciones futuras. De manera absolutamente original, la Convención ofreció una visión coherente de los derechos de los niños y sobre las maneras en que la sociedad podía hacerlos efectivos mediante los términos de un documento jurídico que instaba a los gobiernos nacionales a que aprobaran esos términos y que a partir de entonces rindieran cuenta sobre la manera en que acataban el nuevo tratado. La Convención está transformando el panorama mundial de los derechos de los niños no sólo porque los gobiernos que la ratifican aceptan una responsabilidad jurídica, sino porque la aceptación del concepto de los derechos de los niños genera una dinámica propia. La Convención está cambiando la manera en que el mundo concibe a la infancia. A la luz de la Convención, un niño es un miembro activo de su familia, su comunidad y su sociedad, a las que aporta sus propias contribuciones. Resulta cada vez más evidente que todo cambia cuando los adultos se relacionan con los niños respetando sus derechos. Este es un proceso silencioso pero vital que se ha desarrollado en todos los países del mundo durante el último decenio: los niños aprenden acerca de sus derechos y sus familias y sus comunidades aprenden de qué manera pueden aceptar el principio de los derechos de los niños y modificar sus actitudes y comportamientos para ajustarse a ellos (véase el Recuadro 4). La participación de los niños La perspectiva de los niños no es un simple accesorio, ya que desde su punto de vista el mundo es muy diferente de como lo ven los adultos. La participación de los niños altera el pensamiento, y modifica la manera en que se diseñan los proyectos y programas. "Si uno escucha a los niños, las cosas salen mejor38". Cuando PLAN International UK puso en marcha un programa de construcción de viviendas en Guatemala, por ejemplo, inicialmente se proponía construir casas de un ambiente. Pero tras consultar a las familias que las iban a habitar, la organización se inclinó por construir viviendas más caras, de dos ambientes. ¿Por qué? Porque no se consultó solamente a los adultos de esas familias, sino también a los niños. Y las niñas indicaron a los investigadores que no querían solamente una habitación en la que durmiera toda la familia: "Así nos tocarían partes del cuerpo que no queremos que nos toquen", dijeron. En otro ejemplo, PLAN participó en una serie de actividades relacionadas con una comunidad pobre de Nairobi. Los adultos de esa comunidad sostenían que los niños necesitaban mejores edificios escolares. Pero cuando se consultó a los niños por separado, ellos presentaron su propia lista de prioridades. Es verdad que querían edificios escolares, pero más aun querían escuelas donde no recibieran castigos físicos y donde los maestros se presentaran a trabajar; también querían calles con menos basura, padres que no llegaran a sus casas borrachos y protección contra el abuso sexual. Como demuestran los casos citados, los mensajes de los niños pueden ser embarazosos para los adultos; pero cuanto más embarazoso es el mensaje, más probabilidades existen de que, si no se hubiera pedido a los niños sus puntos de vista, los adultos lo hubiesen comprendido o previsto. Esto es especialmente cierto con respecto a los casos de abuso físico o sexual, que han sido un tema que aparece con regularidad en las encuestas que utilizan los investigadores para recabar la opinión de los niños. Cuando la oficina del UNICEF en Surinam consultó a los alumnos de escuelas primarias durante una campaña de promoción de los derechos de la niñez que se llevó a cabo en julio de 1999 en Marowijne, descubrió que entre las formas de abuso más graves figuraban las que implicaban castigos corporales. Debido a ello, el UNICEF organizó al año siguiente actividades complementarias dirigidas a fortalecer la capacidad de los adultos de disciplinar a los niños tanto en la escuela como el hogar sin tener que recurrir a la violencia física. Además de ello, los adultos participaron en dos cursillos prácticos sobre gestión del estrés diseñados para enseñarles a ejercer un mayor control sobre sí mismos39. En muchas ocasiones, vale la pena consultar a los niños en edad preescolar. En un distrito pobre de Londres, se pidió a un grupo de niños de cuatro y cinco años que crearan un mural en el que se mostrara el ambiente en que vivían y la manera en que les gustaría que fuera. Para sorpresa de los investigadores, los niños objetaron que los sitios de recreación estuvieran cubiertos de césped. ¿Por qué? Los niños preferían el suelo de material sólido porque en el césped les resultaba difícil ver los vidrios rotos, el excremento de los perros y las agujas descartadas por los adictos a drogas inyectables40. Cuando se trata de diseñar proyectos que benefician a los adolescentes es una grave equivocación no solicitar y tener en cuenta sus puntos de vista (véase el Recuadro 5). El Comité de Fomento Rural de Bangladesh (BRAC) conoce bien el valor de las consultas de ese tipo debido a sus más de 20 años de experiencia. Las aportaciones que han recibido de las adolescentes no sólo han facilitado la modificación de las escuelas y programas de BRAC, sino que también han echado por tierra la percepción original de los trabajadores de esa ONG, que creían que las niñas de las aldeas en que trabaja el BRAC estarían más interesadas en contraer matrimonio que en aprender. Ese prejuicio es un claro indicador de las tradiciones culturales y expectativas que limitan en muchas regiones del mundo la participación de los niños, así como las consultas a los mismos. Ahora, las adolescentes reciben del BRAC capacitación como docentes, coordinadoras de los centros de lectura y como fotógrafas41. En el ámbito nacional, los adolescentes de Bangladesh cuentan con la posibilidad de expresar sus opiniones en televisión. Un nuevo canal privado, Ekushey Television (ETV), difunde un programa de noticias llamado Mukto Khobor, cuyos presentadores son adolescentes42. En Guatemala, las agrupaciones de jóvenes fueron víctimas de persecución durante la época de la dictadura, y aún hoy siguen siendo organizaciones débiles. Sin embargo, han mostrado señales de un cierto renacimiento, y teniendo en cuenta que las organizaciones de jóvenes brindan a los adolescentes las mayores posibilidades de participar en la democracia, es fundamental reforzar esas agrupaciones para que constituyan la base sobre la que se edifiquen los futuros derechos humanos en ese país. La experiencia de esas organizaciones podría resultar aleccionadora, especialmente por las consecuencias que tendrán en las vidas de sus integrantes. En la localidad de Villa Nueva, por ejemplo, unos 50 miembros de dos pandillas rivales forman parte del grupo juvenil Iqui Balam. Tras la muerte del hermano menor de un jefe de una de las pandillas debido a una sobredosis de cocaína, el grupo renunció a la violencia y comenzó a participar en actividades teatrales, musicales y de salud de la comunidad. Los jóvenes ya han alcanzado un respetable nivel artístico y producen piezas de teatro que se inspiran en sus experiencias personales y por medio de las cuales difunden mensajes sobre la violencia familiar, las toxicomanías y el SIDA. Con el respaldo del UNICEF, ese grupo comenzará a funcionar como una ONG, y ofrecerá cursos de capacitación en materia de liderazgo y de administración de pequeñas empresas. A pesar de todo esto, son raras las ocasiones en que a los niños y adolescentes se les solicita su opinión de manera sistemática. Con miras a recabar sus opiniones de manera más metódica, el UNICEF ha comenzado a realizar una serie de encuestas regionales sobre la opinión de los jóvenes que tiene como propósito establecer una base de datos que permita a la organización evaluar si se están respetando los derechos de los niños43 (véase el Recuadro 6). La discriminación de los niños Cuando se escuchan las opiniones de los niños diciendo cosas así, está claro que para poder respetar sus derechos fundamentales, el mundo debe cambiar. La otra cara de la moneda es que debido a la falta de interés por la opinión de los niños, éstos han permanecido invisibles ante los ojos de las personas responsables de las políticas en todos los ámbitos de la sociedad. Y como afirmó la Presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, la invisibilidad de los niños conlleva "consecuencias discriminatorias"44. La idea de que los niños sufren discriminación sorprende a la gente cuando se enfrenta a ella por primera vez. Hasta los defensores más veteranos de los derechos de los niños pueden rechazar ese concepto. Es normal que la primera reacción consista en negar validez a esa afirmación, ya que los niños nos despiertan a todos una simpatía natural. ¿Cómo es posible que los discriminemos? La discriminación de los niños suele ser menos directa y evidente que, por ejemplo, la de algunos sectores raciales o étnicos. Se da por sentado que los niños y sus intereses son representados y defendidos por los adultos, ya se trate de sus padres, sus maestros o las autoridades. Pero los niños carecen del derecho al voto y a la representación política, o de acceso a los tribunales de justicia (véase el Recuadro 7). En muchos países, siguen siendo las únicas personas a las que no es ilícito agredir físicamente. Y los medios de comunicación rara vez solicitan o reflejan sus opiniones de manera significativa. Nadie propone que los niños de corta edad cuenten con derecho al voto. El artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño estipula claramente que en todos los asuntos que afectan al niño, se deben tener "debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño". Sin embargo resulta extraño que en todo el mundo los niños puedan contraer matrimonio o ser reclutados para la guerra antes de poder participar en elecciones. Y en los sistemas democráticos, el que carezcan de derecho al sufragio puede significar que los funcionarios electos no atiendan a sus intereses. Esto suele tener resultados desastrosos para la niñez. En los últimos 20 años, por ejemplo, en casi todos los países de la Unión Europea ha aumentado el nivel de pobreza de los niños al tiempo que ha disminuido la proporción de los gastos públicos destinados a la infancia. Y esto a pesar de que la región ha estado atravesando un período de constante crecimiento económico durante el cual ha aumentado en general el nivel de riqueza. La situación requiere una respuesta en dos direcciones. Los gobiernos deben aceptar la posibilidad de que los niños sufren discriminación, aunque se trate de una discriminación indirecta y no intencional, y deben establecer mecanismos específicos para garantizar que sus políticas y programas respeten los derechos de los niños. Algunos países han nombrado funcionarios que se encargan específicamente de diseñar mecanismos para recabar y tener en cuenta las opiniones y puntos de vista de los niños y los adolescentes. En Bolivia ya funcionan oficinas de defensa de los niños en 158 municipios, y la meta es que cada uno de los 314 municipios del país cuente con un organismo de ese tipo. Esas oficinas han denunciado numerosos casos de abuso que de otra manera habrían pasado desapercibidos, como el reciente caso de abuso sexual de una niña indígena por parte de 11 soldados. La consiguiente reacción de la opinión pública y de los medios de comunicación locales lograron el enjuiciamiento de los responsables, algo que en el pasado habría sido muy improbable45. Sin embargo, los gobiernos deben encontrar las fórmulas necesarias para poder tomar más en cuenta las opiniones de los niños, y especialmente de los adolescentes. En ese sentido, la proliferación de los parlamentos juveniles resulta un avance digno de mención. Sin embargo, esos parlamentos no deberían considerarse como simples ejercicios educativos para los niños y adolescentes que participan en los mismos (como muchos se sienten tentados a creer) sino una institución democrática importante por sí misma. Algunas de las democracias que emergen en Europa Oriental y la Comunidad de Repúblicas Independientes, especialmente Albania, Azerbaiyán, Georgia y la República de Moldova, han sentado importantes precedentes en ese sentido. Moldova no sólo cuenta con un Parlamento Infantil cuyos integrantes son elegidos por votación y que incluye representantes de niños que se encuentran en instituciones públicas, sino que ha establecido consejos juveniles igualmente electos que colaboran estrechamente con las 18 divisiones administrativas locales que componen el país, a fin de involucrar a los jóvenes en el proceso de toma de decisiones46. En Azerbaiyán, entre tanto, el Foro de la Juventud no sólo posibilita que los adolescentes formulen recomendaciones al Ministerio de Salud y Deportes sino que en 2000 recomendó al Parlamento la creación de un grupo de jóvenes consultores que asesorará a la Comisión de Política Social. Además de ello, Azerbaiyán tiene una cifra más elevada de jóvenes parlamentarios que la media general, entre ellos el que preside la Organización de los Niños47. En África también ha prendido la idea de los parlamentos infantiles, ya que casi prácticamente todos los países del continente cuentan con organismos de esa índole, aunque de características diversas. Como afirmaron en una declaración conjunta los niños que participaron en la reunión de enero del Comité Preparatorio de la Sesión Especial en favor de la Infancia de las Naciones Unidas: "Nos gustaría que los adultos cumplieran las promesas que nos hicieron, de manera que podamos aspirar a un futuro mejor... También abogamos por la participación de los niños y los jóvenes, porque conocemos mejor que nadie las cuestiones que nos afectan. Hacemos un llamamiento a nuestros gobiernos para que respeten nuestros derechos. La Sesión Especial en favor de la Infancia tiene que escuchar nuestras voces. Porque después de todo, ¿para quién es todo esto sino para nosotros? A los niños se les debería ver y escuchar, y no verlos y no oírlos"48. El Movimiento Mundial en favor de la Infancia Durante el último decenio del siglo XX, la Convención sobre los Derechos del Niño ejerció una influencia profunda que continúa aumentando mes a mes, a ritmo pausado pero seguro. Cada día que pasa, más gente descubre el concepto de los derechos de los niños; todos los días los funcionarios de los gobiernos nacionales y locales toman conciencia de las consecuencias que conlleva la obligación jurídica de respetar esos derechos; y todos los días un número mayor de niños y adolescentes avanza en el ejercicio de su derecho a que se les escuche y a transformar el mundo modificando los puntos de vista de los adultos que los rodean. Una vasta corriente de opinión y activismo dirigida hacia un propósito común está creando un movimiento mundial compuesto por los niños, sus familias y todas las personas que se interesan por los derechos de los niños. A fin de que esta tendencia cada vez más poderosa pudiera contar con una voz pública, seis de las principales organizaciones dedicadas a la causa de los niños -BRAC, Netaid.org Foundation, PLAN International, Save the Children, el UNICEF y World Vision- se unieron para anunciar la puesta en marcha de un Movimiento Mundial en favor de la Infancia. El objetivo de ese movimiento global e integrador consiste en convocar a todos los que creen que se debe dar prioridad absoluta a los derechos de los niños; desde los padres preocupados por sus hijos hasta los ministros de gobierno, y desde las empresas comerciales responsables hasta los maestros y los funcionarios a cargo de la protección de la infancia. Se trata de un movimiento que acumula un ímpetu y una fuerza moral que los políticos harían bien en no ignorar. Todos los aspectos del Movimiento Mundial en favor de la Infancia, incluso el hecho de que los niños sean aliados plenos y necesarios, se relaciona con la capacidad de liderazgo. Durante los meses previos a la Sesión Especial en favor de la Infancia de las Naciones Unidas, que en septiembre de 2001 examinará los avances logrados en los diez años transcurridos desde la Cumbre Mundial en favor de la Infancia y aprobará las metas y las normas para el futuro inmediato, ese Movimiento ha estado cosechando apoyo en todo el mundo en favor de un programa de 10 puntos que tiene como meta "cambiar el mundo con los niños". Su Solicitud de Reagrupación proclama: "Nosotros, como ciudadanos de todas las naciones y miembros de familias, comunidades y organizaciones de la sociedad civil de distinta índole, hemos decidido mediante el presente documento establecer un Movimiento Mundial en favor de la Infancia, una cruzada imparable para eliminar de una vez la pobreza, la mala salud, la violencia y la discriminación que han azotado y destruido muchas vidas de personas jóvenes. Nuestra decisión está orientada por un concepto que se deriva de nuestra experiencia: para avanzar los intereses de la infancia, las acciones más eficaces deben producirse en el contexto de nuestras propias vidas y estar guiadas por nuestros sentimientos, y estar basadas en las opiniones de los propios niños y de los jóvenes. Como miembros de la familia humana, todos nosotros somos responsables. Todos nosotros debemos rendir cuentas". Ese mensaje se difunde en aldeas, pueblos y ciudades de todo el mundo como parte de una campaña que cuenta con un amplio apoyo popular, y de la que el UNICEF forma una parte importante. A jóvenes y adultos se les propone que digan "sí por los niños", y que decidan cuáles les parecen las prioridades para pasar a la acción. La misma pregunta y el mismo pedido se formulan en la Red a quienes se conectan a www.gmfc.org y ofrecen su apoyo. También se alienta a que se lleven a cabo debates más complejos y se propongan ideas prácticas de manera más minuciosa, y la Alianza Save the Children coteja y analiza los resultados de este "módulo de acción" (véase el Recuadro 7). El sitio en la Red del Movimiento Mundial fue creado y es mantenido por Netaid.org, una entidad de carácter mixto público y privado nacida de la alianza entre el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y Cisco Systems. Netaid.org representa el tipo de iniciativa que el Movimiento Mundial trata de inspirar, y que World Vision, otro aliado fundador del Movimiento Mundial en favor de la Infancia, impulsa con especial empeño. Las presentaciones nacionales de "Decir sí por los niños", que comenzaron en marzo de 2001 en diversas partes del mundo, fueron espectaculares tanto por su diversidad como por la importancia de quienes participaron en las ceremonias. Presidentes y primeros ministros, músicos y deportistas famosos, y dirigentes religiosos y escritores sumaron sus fuerzas a las de miles de niños con el objetivo de difundir el mensaje al mayor número de personas posible. Estas fueron algunas de las actividades más importantes: En Azerbaiyán, la campaña Decir sí se puso en marcha durante un torneo internacional de lucha libre, aprovechando de esa manera la enorme popularidad que tiene ese deporte en todo el país. El campeón mundial de lucha libre, Namiq Abdullayev, fue uno de los primeros que anunció su compromiso. El Presidente, la Primera Ministra y la jefa de la oposición de Bangladesh firmaron sus respectivos formularios de compromiso en abril, demostrando así un impresionante consenso multipartidario sobre la importancia que tiene la causa de la infancia. En Bélgica, la campaña Decir sí por los niños se puso en marcha oficialmente el 26 de marzo. La noticia del acontecimiento fue ampliamente difundida por los medios de comunicación y las publicaciones para jóvenes de ese país. Los principales defensores de los derechos de la niñez de Bélgica se aliaron para difundir la campaña con la asistencia del Ministerio de Educación, el Movimiento Juvenil y otros. Como parte de la campaña, se distribuyeron numerosas ejemplares del formulario de compromiso en francés y holandés. El Presidente Stoyanov de Bulgaria firmó el compromiso en Sofía en abril, mientras la campaña se ponía en marcha de forma simultánea en otras 10 ciudades. La cadena nacional de televisión transmite mensajes alusivos a la campaña Decir sí por los niños todos los días, después de los programas infantiles y antes del noticiero de la tarde. En Burkina Faso, la campaña se inauguró durante el Festival Panafricano de Cine y Televisión, que se llevó a cabo en Ouagadougou. Los cineastas presentes demostraron su compromiso con los niños imprimiendo las huellas de sus manos en arcilla. El Primer Ministro de Camboya, Hun Sen, inauguró la campaña con una transmisión televisiva en el horario de mayor audiencia. Durante la transmisión, el funcionario firmó el formulario y alentó a todos sus compatriotas a que siguieran su ejemplo. En Chile, el Presidente hizo coincidir las actividades de presentación de la campaña Decir sí por los niños con la inauguración de su Política Nacional y Plan Integrado en favor de los Niños y de los Adolescentes y anunció también que a mediados de agosto, con motivo de la celebración del Día del Niño, participará en una ceremonia donde se le hará entrega de los resultados de varios meses de recolección de compromisos. El Presidente Gbagbo de Côte d'Ivoire fue la primera persona de su país que rellenó el compromiso ante unos 2.000 niños, jefes tradicionales y empresarios, quienes también disfrutaron de la actuación de artistas de circo, cantantes y bailarines, y escucharon un mensaje del Presidente del Parlamento de los Niños. En Georgia, las campanas de la gran Catedral Sameba anunciaron la campaña Decir sí el 1 de junio al tiempo que la Primera Dama, Nanuli Shevardnadze, encabezó la presentación en el Palacio de la Infancia y la Juventud. Con varios lugares de recogida de firmas diseminados por toda la ciudad y la presencia de jóvenes voluntarios que distribuían los formularios, al final de la jornada se habían recogido alrededor de 10.000 firmas. El 12 de junio, el Presidente Eduard Shevardnadze firmó su solicitud de compromiso y prometió asistir a la Sesión Especial en septiembre. Durante la inauguración de la campaña Decir que sí por los niños en Ghana, el Presidente prometió al Parlamento de los Niños que impondrá la educación básica obligatoria y gratuita, así como un programa ampliado de capacitación docente. En un marco de turbulencia social política que sacude a Haití, miles de niños y representantes de las ONG asistieron a una ceremonia en la que el Presidente Aristide se comprometió a participar en la Sesión Especial en favor de la Infancia y a garantizar la educación para todos para el 2004. Varios niños pronunciaron discursos espontáneos y apelaron a todo el país por que se respeten sus derechos y se ponga fin a la violencia contra la niñez haitiana. En Honduras, la campaña fue inaugurada en mayo, y en agosto se realizará una vigilia nacional que organizan diversos grupos religiosos del país. Los jugadores de la selección nacional de fútbol demuestran su solidaridad vistiendo camisetas alusivas a la campaña Decir sí por los niños en sus partidos internacionales. El Primer Ministro Patterson de Jamaica inauguró el Mes Nacional del Niño el 1 de mayo con un mensaje que se transmitió por radio y televisión. La campaña se lleva a cabo en conjunción con actividades de otro tipo previamente planificadas, como los días de feriado en la capital, en junio; los campamentos de verano que organizan en julio varias iglesias, agrupaciones comunitarias y ONG; una feria agrícola nacional que tiene lugar en agosto; y las sesiones del Parlamentos de los Niños de septiembre. La Reina Rania de Jordania inauguró la campaña Decir sí en mayo, y apenas 21 días más tarde se había superado el objetivo de obtener un millón de compromisos. El Presidente Ratsiraka de Madagascar se comprometió personalmente a garantizar la vigencia de los derechos de los niños en su país, y a protegerlos del trato discriminatorio. "¡Hoy seguimos afirmando que el niño es rey!", manifestó el primer mandatario. Como parte de la celebración del Día de la Madre y la Niñez en Mongolia el 1 de junio, el Presidente, el Primer Ministro y el Gobernador de Ulan Bator alentaron a sus conciudadanos a decir sí por los niños. Ariunaa, una cantante de música popular muy famosa en ese país, fue nombrada Enviada Especial del UNICEF y entonó una canción alusiva a la campaña Decir sí por los niños que ella compuso y que había presentado junto a otros el día que comenzó la campaña. El movimiento mundial también recibió apoyo real en Marruecos, donde la Princesa Lalla Meryem inauguró una campaña nacional en mayo, con motivo de la celebración del Día Nacional del Niño de ese país. Decir sí se inició el 26 de abril en Mozambique, durante una actividad muy concurrida y animada cuyos puntos más sobresalientes consistieron en la participación de 150 estudiantes, la promesa de apoyo gubernamental a la campaña realizada por el Ministerio de la Mujer y del Bienestar Social y el extraordinario concierto de la cantante Julia Mwithu. Las ONG nacionales han distribuido los formularios y recogido más de 50.000 firmas hasta la fecha. El 1 de junio, Día Internacional de la Infancia, el presidente Joaquim Chissano manifestó su adhesión delante de miles de personas reunidas en Maputo. El 1 de junio, durante una jornada completa de celebraciones en la que se inauguraron cinco importantes iniciativas relacionadas con los derechos de la infancia, más de 500 niños, parlamentarios, maestros y otras personas a cargo de la crianza y atención de los niños presenciaron un acto en el que cuatro Ministros del Gabinete de Sudáfrica rellenaron el formulario "Escucha mi voz", que es la versión sudafricana del formulario de compromiso, en el nuevo sitio en la Red de la Oficina de los Derechos del Niño . Con esa ceremonia se puso en marcha en Sudáfrica la campaña Decir sí por los niños. Rebautizada con el nombre "Decir sí a la paz para los niños", la campaña ha cobrado impulso en el Sudán, donde un grupo de artistas, encabezado por el famoso actor Ali Mahdi, participará en una Marcha por los Niños, y se detendrá en los poblados de la ruta a fin de presentar un espectáculo teatral y de reunir firmas. En el sur del Sudán, una de las regiones más gravemente afectadas por los conflictos y más aisladas del mundo, se han distribuido solicitudes de compromiso impresas que después serán recopiladas por medio de las escuelas o de los programas de vacunación y de información sanitaria en el marco del programa de emergencia Operación Supervivencia en el Sudán. También se recopilarán los formularios en 500 poblados acogedores para los niños en los estados de Darfur, Gedarif, Kordofan y Río Nilo. En Tanzanía, el Presidente Mkapa estuvo al frente de la inauguración oficial de la campaña Decir sí y escuchó el conmovedor reclamo de niños de 20 regiones continentales del país y de la isla de Zanzíbar, quienes pidieron que se eliminen las tarifas escolares. En la ex República Yugoslava de Macedonia, la empresa postal Makednski Posti suministró tarjetas postales con el franqueo pagado que se distribuyeron con los periódicos y en las escuelas y centros comunitarios de todo el país. Vrcak, un cantante local de música hip-hop, difundirá el mensaje de la campaña Decir sí por los niños durante el mes de septiembre. La inauguración de la campaña en la región de Europa Central y Oriental, la Comunidad de Estados Independientes y los Estados Bálticos tuvo lugar en Estambul, Turquía, durante un espectacular y colorido programa de televisión con el que se celebró el Día del Niño. Menores de 41 países exigieron a los dirigentes mundiales que den prioridad absoluta a la protección de la infancia. El 25 de abril se produjo otra inauguración regional de la campaña Decir sí por los niños en el museo infantil más importante de México, D.F. La ceremonia, a la que asistieron niños, jóvenes y adultos de todos los estratos sociales, económicos y culturales, se puso en marcha cuando los niños recitaron los diez puntos del compromiso y varios mexicanos famosos rellenaron los primeros formularios de compromiso de ese país. En África Occidental, 300 jefes tradicionales de Burkina Faso, el Camerún, el Chad, Malí, Mauritania, el Níger, Nigeria y el Senegal firmaron la Solicitud de Reagrupación del Movimiento Mundial en favor de la Infancia. Al hacerlo, esos líderes prestaron su considerable autoridad moral y religiosa a la causa de los niños y las mujeres, defendieron la educación de las niñas y manifestaron su oposición al matrimonio adolescente. La presentación mundial de la campaña Decir sí ha sido uno de los actos más destacados de 2001. En muchos casos, los propios dirigentes políticos han solicitado a los pobladores de sus países y regiones que los presionen al máximo posible a fin de que "rindan lo que se espera de ellos" en la Sesión Especial. Queda en nuestras manos garantizar que se mantenga esa presión, y no sólo hasta el fin de setiembre, sino en los años por venir. Eso lo podemos lograr formulando nuestros compromisos personales, sumando así nuestras voces al creciente coro internacional que dice sí por los niños. Nadie es demasiado importante o demasiado insignificante cuando se trata de comprometerse con esta causa. Como señala claramente el Movimiento Mundial en favor de la Infancia: "[Pedimos] a todos en todas partes del mundo que hagan todo lo posible en favor de la niñez, durante su tiempo libre y de la manera que cada uno crea conveniente". Capitulo III Acciones que pueden cambiar el mundo Indudablemente, los países económicamente más poderosos del mundo deben demostrar capacidad de liderazgo en la lucha en pro de los derechos de la infancia. Pero la situación de desventaja en que se encuentran los países en desarrollo no exime a sus gobernantes de la obligación de demostrar también esas aptitudes en favor de los niños. Los derechos de los niños son indivisibles y supremos. Ninguna sociedad debería sentirse satisfecha hasta que no garantice y respete los derechos de todos sus integrantes. La inversión en la niñez constituye, pura y simplemente, la mejor inversión que puede realizar un gobierno. Ningún país ha ingresado en la senda del desarrollo significativo y sostenido sin haber realizado una inversión considerable en beneficio de sus niños. Según el Banco Mundial, una de las principales razones por las que los países de Asia Oriental tuvieron mucho más éxito en materia de desarrollo económico durante los decenios de 1970 y 1980 que los de África al sur del Sahara, además de su buena capacidad de gestión macroeconómica, fue que habían realizado grandes inversiones en los niños en las décadas previas. El éxito se debió a que estaban cosechando lo que habían sembrado en los decenios de 1950 y 1960 en el fértil suelo de la salud, la nutrición y la educación de los niños49. Durante el decenio de 1990, el UNICEF realizó un estudio sobre nueve países en desarrollo y el estado de Kerala, en la India, a los que se seleccionó debido a los excelentes resultados que habían obtenido en materia de salud y educación, que superaban con creces los de otros países de similares características económicas. El propósito del estudio consistió en averiguar si existía un denominador común a esos nueve países y el estado indio que pudiera servir de ejemplo a otros países en desarrollo. Tal denominador común existía. Aunque los gobiernos de Barbados, Botswana, Costa Rica, Cuba, Malasia, Mauricio, la República de Corea, Sri Lanka, Zimbabwe y el estado de Kerala, que fueron los sujetos del estudio, diferían ampliamente en sus orientaciones políticas, todos habían dado prioridad a la inversión en la niñez mediante un firme apoyo estatal a la prestación de servicios sociales básicos. De esa manera, cada uno de ellos había asignado constantemente una proporción de su ingreso nacional más elevada que sus vecinos a la educación primaria y había evitado la imposición de tarifas de matriculación a los alumnos de sus escuelas primarias50. Como contrapartida, los estudios realizados recientemente en más de 30 países demuestran que en esas naciones los servicios sociales básicos reciben, como promedio, sólo entre el 12% y 14% del total de los gastos públicos51. Esa proporción dista mucho de ser suficiente, ya que los gobiernos nacionales deberían tratar de invertir alrededor de un 20% de sus presupuestos en los servicios sociales básicos, lo que representa la meta que se aprobó como parte de la Iniciativa 20/20 en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social de 1995. Los países que no realizan suficientes inversiones en los servicios sociales básicos, y que por lo tanto no dotan a sus pueblos de los elementos necesarios para confrontar la turbulencia -o para hacer buen uso de las oportunidades- que presenta la mundialización, se ponen en una posición de gran desventaja. El acceso universal a esos servicios es un "amortiguador social" que hace posible transitar el accidentado camino hacia la economía mundializada, al darle a los pobres una mayor posibilidad de beneficiarse y haciendo que el proceso de la mundialización tenga un carácter más democrático52. La capacidad de liderazgo estratégico Las decisiones de los dirigentes políticos tienen efectos profundos en las vidas privadas de las familias, desde los primeros años de la vida del niño hasta la edad escolar; los años del aprendizaje, que abarcan de manera general el período de la enseñanza primaria; y los años de la adolescencia, cuando el niño confronta la compleja realidad del mundo. El desarrollo del niño en la primera infancia En la actualidad se otorga al desarrollo del niño en la primera infancia una importancia mucho mayor que la que en general tenía antes de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990. La atención de buena calidad en la primera infancia es un requisito indispensable para el desarrollo humano saludable. También se trata de un derecho humano fundamental. Los dirigentes mundiales deben garantizar que todos los niños, sin excepciones, sean inscritos al nacer; que puedan comenzar sus vidas a salvo de la violencia y el abuso; que reciban una nutrición suficiente, agua potable, saneamiento ambiental adecuado y atención de la salud. Y lo que resulta igualmente importante, las comunidades deben garantizar que se satisfagan las necesidades de los niños en cuanto a su desarrollo intelectual y emocional; que los niños reciban suficientes estímulos y oportunidades de aprender a edad temprana; y que sus padres y las otras personas que los atiendan dispongan de suficiente apoyo e información para ofrecerles un ambiente donde los niños reciban amor y se enriquezcan intelectual y emocionalmente (véase el Recuadro 8). Los gobiernos nacionales que no suministren todo esto estarán cometiendo un costoso error, y estarán faltando a las obligaciones morales y jurídicas que les fija la Convención sobre los Derechos del Niño. Los buenos programas de desarrollo del niño en la primera infancia abarcan todas las metas de la supervivencia del niño con las que se ha identificado tradicionalmente el UNICEF: la salud materna, el alumbramiento seguro, consultas médicas periódicas tras el parto, la inmunización, la lactancia materna como método para garantizar el crecimiento del lactante, la alimentación complementaria y la educación de los padres acerca de la nutrición y la salud. Pero también cubren el desarrollo mental, social, emocional y espiritual de los niños en sus primeros años, especialmente la atención física y psicosocial y los estímulos que reciben. Año tras año se confirma científicamente que la manera en que comienza la vida de los niños determina en gran medida la calidad de vida que tendrán durante el resto de su infancia. Cada vez se comprende mejor, por ejemplo, que el proceso de aprendizaje comienza con el nacimiento y que se desarrolla más veloz y plenamente si el niño tiene experiencias positivas y favorables en los primeros años. En Dalmau, India, por ejemplo, los programas de desarrollo del niño en la primera infancia determinaron un incremento de la asistencia escolar del 16%, mientras que en Colombia los niños que participaron en programas orientados a los niños en la primera infancia tuvieron dos veces más probabilidades de terminar el ciclo primario que los que no asistieron a los mismos53. A esto se debe agregar que cuando se invierte en los niños a partir de su nacimiento se aumentan las probabilidades de que lleguen a la adolescencia y de que continúen aprendiendo mientras enfrentan los desafíos del trabajo, la sexualidad y la supervivencia. Los fondos que los gobiernos asignan a los niños de corta edad, especialmente cuando se trata de niños vulnerables, se compensan con la disminución de los gastos que deberían realizarse de otra manera cuando los niños fueran mayores o llegaran a la edad adulta. Para cumplir las obligaciones adquiridas al firmar la Convención sobre los Derechos del Niño, los gobiernos deben dejar de lado la idea de que la atención de los niños en la primera infancia atañe solamente a sus familias, o que se trata de una inversión opcional. En esta época, la inversión en el desarrollo del niño en la primera infancia debería ser una actividad casi instintiva para la familia humana; un componente de nuestras vidas tan natural e inevitable como el sol y la lluvia sobre una plantación de arroz. La educación básica Los beneficios de invertir en la educación básica de alta calidad, especialmente en la educación de las niñas, han sido evidentes en multitud de casos. La educación no sirve solamente para preparar a oficinistas y clérigos, sino que enriquece la vida y amplía las oportunidades de todo el mundo. Los beneficios de la educación son visibles en todas partes. Los agricultores que saben leer y han aprendido a buscar y analizar información, por ejemplo, están más capacitados para mantenerse al corriente de los avances en la agricultura. Un estudio llevado a cabo en 13 países de escasos recursos indicó que los agricultores con cuatro años de estudios producen, como promedio, un 9% más de alimentos que los que no tienen estudios54. Se ha demostrado que la educación también hace las veces de "vacuna" contra los peligros del trabajo infantil peligroso y el VIH/SIDA55 (véase el Recuadro 9). Las niñas que disponen de la oportunidad de ir a la escuela no sólo tienden a contar con mejores oportunidades y más posibilidades en la vida, sino que aumentan las de sus futuros hijos y familias, así como las de las sociedades en que viven (véase el Recuadro 10). Se ha demostrado que la educación de las niñas reduce la mortalidad infantil, mejora la nutrición y la salud de los niños y de las mujeres, y reduce el aumento de la población, ya que las mujeres educadas tienden a contraer matrimonio a una mayor edad y a tener menos hijos. Las sociedades que invierten de manera equilibrada en la educación de los niños y las niñas también cosechan enormes beneficios con respecto a su desarrollo. "La inversión en la educación de las niñas", afirma el Banco Mundial, "puede ser la inversión más rentable en el mundo en desarrollo56". Pero la educación no es una mera inversión, sino un derecho fundamental establecido por la Declaración de los Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos del Niño. Pero además de ello, el UNICEF cree firmemente que el mejoramiento de la educación de las niñas constituye la forma más rápida y adecuada de combatir la pobreza y crear sociedades más justas. Ese organismo coordina la Iniciativa sobre la Educación de las Niñas de las Naciones Unidas, que fue inaugurada por el Secretario General tanto en el Foro Mundial sobre la Educación, que se llevó a cabo en Dakar en abril de 2000, como en la Cumbre del Milenio de septiembre de ese mismo año. Durante los últimos cinco años, la Iniciativa de Educación de las Niñas Africanas ha demostrado que los programas orientados a sectores específicos obtienen resultados positivos. Entre las estrategias que funcionan figuran el reclutamiento de un mayor número de mujeres y la capacitación de los docentes para que sean sensibles a las cuestiones relacionadas con el género y los derechos de los niños; la eliminación de los prejuicios basados en el género que puedan contener los manuales de estudios y otros materiales educativos; la participación de los padres y las comunidades locales; el incremento de la educación y la atención preescolar; la localización de las escuelas en sitios adonde las niñas puedan llegar sin peligro; la construcción de letrinas separadas para niñas y niños; y la eliminación de los costos de matriculación y otras cargas financieras que impiden que las familias pobres envíen a sus hijos a la escuela (véase el Recuadro 11). No se puede alegar ignorancia: después de un decenio de investigación y experiencias sabemos perfectamente qué funciona bien y qué no. Lo que se necesita ahora es contar con personas que luchen por obtener los fondos necesarios para ampliar las oportunidades de aprender, de manera que beneficien a todos los niños. La comunidad internacional dio un importante paso en ese sentido durante el Foro Mundial sobre la Educación, donde se ratificó la meta de la Educación para Todos al tiempo que se fijaron otros objetivos y normas más exigentes, y donde se prometió también una atención y una educación más amplia y mejor para los niños en la primera infancia, especialmente para los niños más vulnerables y en situación de mayor desventaja. En ese foro también se estableció la meta de que para el año 2015 no sólo se conquiste la meta anterior del acceso universal a la educación primaria, sino que todos los niños reciban una instrucción básica completa de buena calidad, incluidas las niñas, los niños pertenecientes a sectores étnicos minoritarios y los que sufren circunstancias difíciles. En Dakar se ratificó el carácter central de la educación de las niñas con respecto a toda estrategia de desarrollo responsable, y se hizo hincapié en que el plazo para la eliminación de la desigualdad entre los géneros en materia de matriculación primaria y secundaria no vence en 2015, como en la mayoría de los demás objetivos internacionales del desarrollo, sino en 2005. Al mundo le restan tan solo cuatro años para hacer realidad la igualdad de las niñas en cuanto a sus derechos al aprendizaje, a la alfabetización y los beneficios de la educación en general. La adolescencia La tercera oportunidad para realizar inversiones sensatas ocurre durante la adolescencia. La adolescencia es un período de cambios muy rápidos en todo sentido: físicos, emocionales, psicológicos, sociales y espirituales. Después del período inmediatamente previo y posterior al nacimiento, la adolescencia es la etapa de la vida humana en que el desarrollo se produce con una gran rapidez. Se trata, también, de una época de grandes peligros. Estos niños de más edad son los que confrontan las amenazas más graves a sus derechos como niños, desde el peligro del VIH/SIDA y la explotación sexual hasta los riesgos del trabajo infantil en condiciones de explotación, los conflictos armados y el reclutamiento como soldados (véase el Recuadro 12). Los adolescentes se ven obligados a correr esos graves riesgos sin contar con la información, las aptitudes y los servicios de apoyo que necesitan. La adolescencia constituye también una etapa de importancia fundamental en lo que concierne al mejoramiento de la situación de las mujeres. Del bienestar de las adolescentes depende en gran medida la posibilidad de interrumpir los ciclos de discriminación por razones de género que relegan a tantas niñas a la situación de desventaja que ocupan sus madres. Es en los años de la adolescencia, por ejemplo, cuando las desigualdades en materia de educación se acentúan de manera más pronunciada. Aunque en los países en desarrollo la diferencia a favor de los niños con relación a las niñas en las tasas de matriculación escolar primaria es de sólo el 6%, cuando esos niños llegan a la escuela secundaria la brecha aumenta al 16%. Y en algunas regiones, como Asia Meridional, alcanza un alarmante 36%. Las adolescentes son las que están más expuestas a las amenazas del abuso sexual, la trata de niños y el trabajo infantil en condiciones de explotación (véase el Recuadro 13); y son ellas, también, a quienes se empuja, ya sea por insistencia cultural o por órdenes lisas y llanas, al matrimonio y la maternidad adolescentes. Debido a que la satisfacción de las necesidades de los jóvenes compite con las demandas y prioridades de los adultos, que sí están en disposición de ejercer una presión política, a menudo se relega a un segundo plano. Sin embargo, los gobiernos que han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño deben reconocer que los adolescentes disfrutan de derechos inalienables que en la actualidad no se toman en cuenta. Los adolescentes tienen derecho a obtener información fidedigna y pertinente de fuentes diversas, como sus padres, sus maestros, los medios de comunicación y la educación entre pares. También tienen derecho a aprender las aptitudes para la vida que necesitan durante los años de adolescencia, cuando buscan su identidad e independencia. Se trata de las aptitudes para resolver las diferencias de opinión, para resolver conflictos de manera pacífica, para ejercer un pensamiento crítico, para tomar decisiones, para comunicarse y para ganarse la vida. El bienestar de cada adolescente depende de un ambiente que les prodigue seguridad y apoyo y en el que participen los adultos a cargo de su atención. También tienen derecho a participar en las decisiones que afecten la vida familiar. Cuando se aseguran y garantizan estos derechos no sólo se está ayudando a los jóvenes sino a toda la sociedad humana. Aunque los adolescentes constituyen una gran proporción de la población de los países en desarrollo, como grupo no se les suele tomar en consideración. Se tiende a tratarlos como un sector de la población problemático y potencialmente delincuente en lugar de dársele valor por su energía e inventiva (véase el Recuadro 14). De la vivacidad y el idealismo de los jóvenes depende, por ejemplo, nuestra capacidad de cambio, nuestras posibilidades de quitarnos de encima los oxidados hábitos y pautas de un cinismo que se interpone en la senda que conduce a un mundo mejor y más decente. Por eso y por muchas otras razones, la participación de los jóvenes en la Sesión Especial en favor de la Infancia de las Naciones Unidas, que se llevará cabo en septiembre de 2001, tendrá una importancia fundamental. Cuando se respeten los derechos de los adolescentes, el vigor, la confianza, el poder creativo y la pasión de los jóvenes harán posible la esperanza y el hallazgo de soluciones incluso en las situaciones más desesperadas. Responsabilidades sin fronteras Todos los países tienen diversos incentivos económicos para invertir en los niños. Todo estado que haya ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño está obligado a cumplir la cláusula que establece que los gobiernos nacionales deben respetar todos los derechos enumerados en la Convención "hasta el máximo de los recursos de que dispongan;" y debe acatar la obligación jurídica y moral de emplear el interés superior de los niños como principio rector cuando se vean obligados a tomar decisiones espinosas. Los ministros de finanzas y las instituciones financieras nacionales y provinciales deben hacerse cargo de las responsabilidades que les caben con respecto a las maneras en que los países emplean los fondos públicos para invertir en los niños. Pero la Convención también contiene una cláusula adicional que establece que "cuando sea necesario" se deben obtener esos recursos "dentro del marco de la cooperación internacional". Los países en desarrollo deben hacer al respecto todo que esté al alcance de sus posibilidades, pero está absolutamente claro que a menos que se produzca un importante aumento de la ayuda externa y una mayor infusión de los recursos provenientes del alivio de la deuda, la mayoría de ellos no logrará conquistar para 2015 las metas que la comunidad internacional ratificó en la Cumbre del Milenio. Después de todo, la pobreza es, junto a los conflictos y el VIH/SIDA, el tercer obstáculo importante en la senda de los derechos de los niños, y es desesperadamente necesario que los que se benefician en mayor grado de la creciente prosperidad de la economía mundial garanticen que los más vulnerables, que son invariablemente las mujeres y los niños de los países más pobres, también disfruten de esos beneficios. La verdad es que aunque se ha producido un aumento general de la riqueza en el mundo, ésta se concentra en unos pocos países. La brecha que existe entre los países más ricos y más pobres del mundo es cada día más pronunciada. En 1990, el ingreso per cápita de los países industrializados era 60 veces mayor que el de los países menos desarrollados, mientras que en 1999 había llegado a ser 100 veces mayor. En los últimos cinco años, la comunidad internacional se ha mostrado cada vez más preocupada por la reducción de la pobreza, y hay buenas razones para ello. Durante los últimos 15 años, muchos países del mundo han seguido en términos generales las políticas económicas de lo que, debido al apoyo que le prestan el Tesoro de los Estados Unidos e instituciones con sede en Washington como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, se dio en llamar el Consenso de Washington. Esas instituciones se han propuesto la meta de reducir la inflación mediante la disciplina fiscal, la liberalización del comercio y las operaciones financieras, y la privatización generalizada. Aunque, desde un punto de vista positivo, estas políticas han hecho hincapié en la eficiencia, en un aspecto más negativo no han prestado suficiente atención a la equidad. Se ha dado por supuesto que esas políticas determinarían un crecimiento económico que beneficiaría a los pobres. Pero los pobres han sido los últimos en salir beneficiados como resultado de las ventajas de la reforma económica y la mundialización. En América Latina, por ejemplo, donde la mayoría de los países acató el Consenso de Washington durante el decenio de 1990 con una notable unanimidad y resolución, ya fuera por decisión propia o por necesidad, las nuevas políticas económicas tuvieron un efecto mínimo en los ingresos de los pobres. Sin duda existieron beneficios, como las tasas de inflación inferiores al 10%, una reducción de la carga de la deuda y un flujo de capitales privados, pero aumentó el desempleo mientras casi 80 millones de personas continuaron viviendo en condiciones de pobreza extrema y en la región sigue imperando el sistema de distribución de ingresos y bienes más desigual del mundo57. Las deficiencias del Consenso de Washington resultan cada vez más evidentes, y entre quienes las reconocen figura el propio Banco Mundial58. Es necesario proteger a los pobres de los seísmos de la mundialización mediante la inversión pública en los servicios sociales básicos. Si la mundialización es inevitable, y para que sea una fuerza liberadora y no un proceso perjudicial, el conjunto de normas mínimas que abarca no sólo debe contemplar la eliminación de las barreras arancelarias sino también la vigencia de los derechos de los niños. Afortunadamente, existen por lo menos señales de que algunas de las naciones más ricas han comenzado a tomarse seriamente la responsabilidad de combatir la pobreza mundial. Durante los decenios de 1980 y 1990, las organizaciones no gubernamentales, las agrupaciones religiosas y los organismos internacionales - entre ellos el UNICEF, por medio de sus informes anuales sobre El Estado Mundial de la Infancia- llevaron a cabo una prolongada campaña orientada a convencer a las naciones e instituciones financieras más poderosas de que actuaran de manera más firme y con mayor rapidez para resolver el enorme problema de la deuda. La labor que realizó la coalición Jubileo del Año 2000 con vistas a que el alivio de la deuda dejara de ser una "preocupación secundaria" y se convirtiera en una propuesta sensata y práctica, tuvo ribetes heroicos. Actualmente, la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME), que se puso en marcha de una forma muy lenta y limitada, ha comenzado por fin a cobrar ímpetu. El alivio de la deuda ha tardado mucho tiempo en concretarse. Después de que, por muchos años, los gobiernos occidentales y las instituciones financieras internacionales se opusieran a cualquier clase de alivio "por principio", sus críticos se preguntaron si no se trataba de una cortina de humo destinada a ocultar una renuencia fundamental a resolver el problema de la deuda. Para principios de 2000, la Iniciativa para la reducción de la deuda de los PPME sólo había ayudado a cuatro países: Bolivia, Guyana, Mozambique y Uganda59. Hoy en día, y en una versión "mejorada", la Iniciativa ha comenzado a dar resultados más positivos, ya que 22 países pobres reciben beneficios del alivio que en el futuro totalizarán unos 34.000 millones de dólares, lo que debería ayudarles a reducir sus deudas a una tercera parte de sus montos al comenzar el proceso60. Otro acontecimiento extremadamente esperanzador fue el anuncio por parte de los países del Grupo de los Siete de que condonarán el 100% de la deuda bilateral que mantenían con ellos varios países de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los PPME. El Gobierno del Reino Unido ha demostrado especial capacidad de liderazgo en el plano internacional con respecto a esa política. Su decisión de depositar en un fondo fiduciario los pagos corrientes del servicio de la deuda de los países en situación de conflicto hasta que logren la paz, que cuenta con el respaldo del Gobierno del Canadá, resulta altamente previsora. El Reino Unido también demostró visión al abolir la práctica injusta de condicionar la ayuda a la compra de productos de compañías del país donantes, y ahora se propone convencer a otros países industrializados de que sigan su ejemplo. Asimismo, el Gobierno del Reino Unido se propone incrementar su ayuda externa, que en 1999 representaba el 0,24% de su producto nacional bruto (PNB), a una suma equivalente al 0,31% en los próximos dos años. Aunque ese aumento por parte del Gobierno británico siente un buen precedente, los líderes en materia de asistencia externa son desde hace mucho tiempo los países de Europa septentrional, como Dinamarca, los Países Bajos, Noruega y Suecia, que han satisfecho o excedido de manera constante el mínimo recomendado por las Naciones Unidas, que equivale al 0,7% del PNB. En la actualidad, la asistencia bilateral que prestan los países industrializados es inferior en unos 100.000 millones dólares anuales a lo que esos gobiernos habían acordado suministrar. En la medida en que los niveles de ayuda son tan bajos, los países ricos están renegando de manera espectacular de las obligaciones que habían contraído. Si los países con las economías más poderosas del mundo pasan por alto los objetivos establecidos. ¿Con qué autoridad pueden sus gobiernos aleccionar a sus homólogos de los países en desarrollo, que disponen de muchos menos recursos? Las naciones que se adjudican el liderazgo de la economía mundial deben dejar atrás las promesas incumplidas del siglo pasado. Deben responder al llamamiento que efectuó el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Horst Köhler, en favor de "una campaña de movilización en pro de la acción para que todos los gobiernos y parlamentos de la ODCE cumplan con la meta del 0,7% durante este decenio61". Obtener ese respaldo público no debería resultar difícil. Una encuesta realizada hace poco en los Estados Unidos indicó que la mayor parte de la población supone que su gobierno asigna mucho más del 20% del presupuesto federal a la asistencia externa. Cuando se preguntó a los encuestados cuál era en su opinión un nivel adecuado de asistencia externa, la respuesta promedio fue un 14% del presupuesto. La asistencia externa que presta ese país en la actualidad representa el 0.3% del presupuesto62. En España, entre tanto, algunos municipios han demostrado capacidad de liderazgo con respecto a este tema al asignar el 0,7% de sus presupuestos a la ayuda a municipalidades de países en desarrollo. En febrero de 2001 ocurrió en Londres un acontecimiento profundamente esperanzador. El Ministro de Finanzas del Reino Unido, Gordon Brown, y la Ministra para el Desarrollo Internacional, Clare Short, convocaron una conferencia de un día sobre la acción internacional contra la pobreza infantil. La reunión trajo consigo un notable cambio de perspectivas. Gordon Brown se tomó al pie de la letra la convocatoria del Movimiento Mundial en favor de la Infancia para que todas las personas, independientemente de la posición que ocupen en la sociedad, hagan todo lo que esté a su alcance para garantizar la vigencia de los derechos de los niños, y apeló a su influencia como ministro de finanzas de una nación con una de las economías más ricas del mundo. Asistieron a la reunión los ministros de finanzas de muchos países del mundo, así como los jefes del Banco Mundial y el FMI, y delegaciones de los principales organismos de las Naciones Unidas y de ONG, a quienes se les pidió que detallaran de qué manera podían contribuir a esa causa. La reunión constituyó un reconocimiento tácito de que no había manera de conquistar las metas para el desarrollo que la comunidad internacional se había comprometido a lograr para el año 2015 si todas las partes no colaboraban con un grado de compromiso mucho mayor al que se había demostrado hasta entonces, y especialmente si no se contaba con la participación de los ministros de finanzas y las instituciones financieras internacionales que controlan los recursos. "Lo que podemos lograr juntos, uniéndonos en pos de un objetivo común, es mucho más que lo que podemos conseguir mediante acciones individuales", afirmo Gordon Brown. "Sólo si las necesidades de los jóvenes y los pobres ocupan un lugar preeminente en nuestra política social, en nuestros procesos de toma de decisiones financieras, en nuestra política económica y en nuestra actividad diplomática internacional, podemos garantizar un futuro mejor, un futuro de salud y esperanza, en el que ningún niño quede relegado y en el que todos los niños, en todos los países, tengan la oportunidad de aprovechar al máximo sus aptitudes63". Nelson Mandela se dirigió a los presentes mediante una transmisión televisiva por satélite en la que les dijo: "Debemos dar prioridad a los niños en el temario mundial. Debemos modificar las estrategias dirigidas a reducir la pobreza de manera que otorguen prioridad a las inversiones en los niños". Entre las iniciativas que se pusieron en marcha durante la conferencia figuró una propuesta del Gobierno de Italia, que aprovechó la capacidad de liderazgo propia de su condición de presidente de los países del Grupo de los Siete para proponer la creación de un Fondo Fiduciario para la Salud, al que las 1.000 empresas más grandes del mundo donarían por lo menos 500.000 dólares cada una. Los gobiernos de los países industrializados equipararían esas donaciones de manera que el fondo contaría con 1.000 millones de dólares como mínimo, y esos fondos se emplearían para ayudar a los países a conquistar sus metas de salud para el 201564. Esta es la clase de alianzas entre los países pobres y ricos, entre los gobiernos y las empresas comerciales, y entre los organismos de las Naciones Unidas y las ONG, que han estado ausentes en los últimos decenios del siglo XX, y que el Movimiento Mundial en favor de la Infancia trata de inspirar y fomentar al iniciarse el siglo XXI. A todos nosotros, desde maestros hasta ministros de gobierno, desde voluntarios hasta altos ejecutivos de corporaciones, y desde trabajadores sociales hasta banqueros, nos corresponde colaborar con ese movimiento. La pobreza mundial no debe continuar teniendo rostro de niño. La Sesión Especial en favor de la Infancia La Sesión Especial en favor de la Infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se celebrará en septiembre de 2001, es la culminación de varios años de trabajo por parte de miles de organizaciones. Tal como sucede con casi todas las conferencias importantes de las Naciones Unidas, la Sesión Especial se producirá tras una serie de reuniones preparatorias en las que se han estudiado y debatido sus aspectos fundamentales, y en las que se han adoptado nuevos principios rectores y metas para el futuro. La cuestión de la obligación de rendir cuentas se ha convertido en una de las cuestiones más importantes, sobre todo cuando se refiere a los compromisos en favor de la infancia para los años venideros. A diferencia de las demás conferencias de las Naciones Unidas, desde el principio de los debates se ha contado en esta oportunidad con la participación activa de la gama más amplia posible de organizaciones de la sociedad civil que trabajan con los niños y para ellos. Los representantes de las ONG han contado ahora con acceso pleno a los borradores de los documentos y han contribuido de manera notable al proceso. Las organizaciones grandes y pequeñas de todo el mundo han sabido superar sus diferencias y han dado su apoyo a un temario común. Las ONG han establecido una alianza multidireccional con el propósito de garantizar que los dirigentes mundiales se tomen con seriedad la idea de que los niños disfrutan de derechos humanos fundamentales, y de que debemos dedicarles con carácter prioritario nuestras energías, nuestro compromiso y nuestros recursos. Se trata, asimismo, de una alianza que no se limita a tratar de representar las necesidades y los intereses de los niños, sino que se propone basarse en su participación. No hay ámbito más adecuado para la participación de los niños que la Sesión Especial y las importantes reuniones previas a ese acontecimiento. A ello se debió que en abril se reuniera en Jomtien, Tailandia, un número sin precedentes de niños de entre 11 y 18 años provenientes de países de Asia Oriental. Los niños se reunieron para tratar los problemas de la niñez de la región, para expresar sus ideas sobre cómo deberían ser las cosas, y para efectuar sus recomendaciones a los gobiernos y las ONG que asistirán a la Sesión Especial. Ese mismo mes se reunieron en Budapest niños de 27 países de Europa y Asia Central, a fin de elaborar un temario juvenil regional. En noviembre de 2000 se llevó a cabo un Foro Juvenil Regional de características similares en Amman, al que acudieron niños de Oriente Medio y África Septentrional. En ese foro se hizo hincapié en que los niños deben estar involucrados en todos los esfuerzos tendientes a poner fin a la desigualdad, la violencia y la injusticia que menoscaban sus derechos y su desarrollo. En abril de 2001, se reunió en Katmandú el grupo conocido como Los factores del cambio, donde estuvieron representados niños de ocho países de Asia Meridional, quienes dieron a conocer su visión del futuro a los jefes de las empresas más importantes de la región. "Queremos un mundo", dijeron, "en el que no exista discriminación entre niños y niñas, o entre las personas en pleno uso de sus funciones y los discapacitados, o entre los ricos y los pobres. Queremos un medio ambiente saludable, seguro y limpio para todos. Y queremos una buena educación y oportunidades de jugar, en lugar de tener que trabajar". Un mundo justo para los niños La Sesión Especial en favor de la Infancia ofrecerá a las naciones del mundo una oportunidad inédita de dejar atrás una época en que cientos de millones de niños cayeron en la pobreza o la explotación laboral, fueron condenados a pasar hambre todos los días o se les denegaron los beneficios de la enseñanza. Quienes asistan a la Sesión Especial tendrán ocasión de participar en una ocasión histórica, cuando los dirigentes del mundo se comprometan a crear un mundo justo para los niños en el plazo de una generación. En el plano regional, las labores ya están en marcha. En la Décima Reunión Cumbre Iberoamericana, que se llevó a cabo en Panamá en diciembre de 2000, 21 Jefes de Estado y de Gobierno firmaron una Declaración mediante la cual se comprometieron a brindar educación gratuita y obligatoria a todos los niños para el 2015; a reducir a la mitad las tasas de mortalidad para 2010, y a eliminar el tráfico, el secuestro y la explotación sexual de los niños. La Presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, presentará en la Sesión Especial en favor de la Infancia una propuesta para establecer un sistema más integrado de vigilancia, a fin de determinar si los gobiernos cumplen sus compromisos con los derechos de los niños. En abril de 2001 se llevó a cabo en El Líbano un simposio en el que se elaboró un plan de acción llamado Un mundo árabe justo para los niños. Un mes después, se realizó en Marruecos una conferencia de ministros de finanzas árabes y africanos que recomendó que se lleven a cabo evaluaciones oficiales sobre las consecuencias que tienen las políticas gubernamentales sobre los niños. En esa conferencia se propuso asimismo la creación de comités nacionales cuya misión consistirá en ejercer presión para que los presupuestos de esos países den prioridad a las necesidades de los niños. En ese mismo mes de mayo, los gobiernos de Asia Oriental y el Pacífico acordaron en China dar prioridad en sus políticas nacionales a las cuestiones relacionadas con los niños, quienes representan "el indicador más importante del progreso nacional y económico- social". Se trató de la quinta reunión regional destinada a examinar los avances logrados en la concreción de las metas de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, y fue la primera en la que niños y adolescentes tuvieron participación activa. En el Nepal, entre tanto, los ministros de finanzas de Asia meridional se reunieron ese mismo mes para debatir acerca de la urgente necesidad de incrementar las inversiones en los niños, y llegaron a un acuerdo sobre la manera de hacerlo. Los ministros acordaron que los gobiernos deben forjar nuevas alianzas con el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y los propios niños a fin de generar los recursos necesarios. En Berlín, por otra parte, se llevó a cabo una reunión correspondiente a la región de Europa y Asia Central en la que se elaboró un plan de acción de 20 puntos. "Para crear un mundo mejor y un futuro mejor para nuestros niños", afirmó ante los delegados el Ministro de Relaciones Exteriores de Bosnia y Herzegovina, Zlatko Lagumd_zija, "debemos dar prioridad absoluta a los niños en nuestros programas políticos". En los últimos decenios, hemos aprendido mucho durante las actividades relacionadas con el desarrollo acerca de las diversas maneras en que se pueden descartar o eludir las promesas o su cumplimiento, y sobre la manera en que los niños terminan pagando las consecuencias de esta negligencia. Hemos aprendido que las metas y los objetivos deben ser específicos, sujetos a plazos establecidos y mensurables, y que los avances que se logren deben ser vigilados y examinados cuidadosamente. A los delegados que asistan a la Sesión Especial en favor de la Infancia se les pedirá que se comprometan a cumplir metas concretas en materia de salud infantil, educación, lucha contra el VIH/SIDA y protección de los niños ante el maltrato, la explotación y la violencia. Pero más que eso, también deberán aceptar rendir cuentas de sus logros y fracasos. A fin de posibilitar el logro de esas metas, se pedirá a los delegados que se comprometan a movilizar los recursos que hasta ahora han sido negados a los niños. Exhortamos a los dirigentes gubernamentales de los países en desarrollo e industrializados que trabajen de manera conjunta para cumplir con las siguientes metas: Todos los países que no lo hayan hecho hasta ahora deben procurar cumplir con la meta, acordada hace mucho tiempo, del 0,7% del PNB para la asistencia oficial al desarrollo; Es preciso lograr una financiación completa a fin de intensificar el alivio de la deuda, especialmente en el caso de los países menos adelantados, y la cancelación de todas las deudas oficiales bilaterales; Los países menos adelantados deben disponer de un mayor acceso a las exportaciones, y se deben eliminar los aranceles aduaneros y los cupos restrictivos; Las inversiones sociales deben estar por encima de los gastos militares; Los recursos nacionales deben utilizarse en pro del desarrollo social y para reducir las disparidades en los ámbitos nacional e internacional; y La asistencia y los gastos gubernamentales deben reestructurarse siguiendo las recomendaciones de la Iniciativa 20/20, de acuerdo a los documentos del Consenso de Oslo y de Hanoi, a fin de lograr el acceso universal a los servicios sociales básicos; En la Sesión Especial los gobiernos deberán demostrar que han comprendido por fin que, por el bien de todos, se debe dar prioridad a los derechos de los niños. Como ha afirmado Nelson Mandela: "Una nación o una sociedad que no cuida a sus niños no es una nación". Los Jefes de Estado y de Gobierno, los ministros y funcionarios públicos, y los expertos y activistas que se reúnan en Nueva York compartirán la responsabilidad de todos los que pertenecen al Movimiento Mundial en favor de la Infancia. Cada persona que ha dicho "Sí" por los niños en las montañas del Afganistán, las selvas del Perú, las ciudades de Alemania o los pueblos de Sudáfrica, ha dado su conformidad con los 10 puntos del compromiso de cambiar al mundo, y seguirá trabajando por esos principios todos los días, aún mucho después de la clausura de la Sesión Especial en favor de la infancia. Ahora es el turno para cambiar las cosas de quienes detentan el poder político y la confianza de la opinión pública, aquellos que tienen las mayores oportunidades y responsabilidades. Los millones de personas de todos los países del mundo que han comprometido su apoyo con la causa de los derechos de los niños los estarán observando más detenidamente que nunca. Quienes se consideran dirigentes deben dar de sí mismos todo lo necesario, porque menos que eso no sería suficiente para crear un mundo justo para los niños. El derecho de nacimiento y la promesa El concepto del derecho de nacimiento es muy antiguo y aparece en todas las culturas y religiones. Mientras damos los primeros pasos en la senda de un nuevo siglo, comprometámonos a garantizar que todos los niños nacidos y por nacer puedan disfrutar de la salud, la nutrición, la educación y la protección que les corresponden por derecho de nacimiento. Hoy sabemos mejor que nunca cómo cumplir esa promesa. La comunidad mundial de la que todos formamos parte dispone hoy de más recursos que en cualquier otra época, y estos pueden ser empleados para lograr ese objetivo. Para Ayodele y los niños del decenio de 1990, para quienes nacieron en la época de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, ya es demasiado tarde. Pero las decisiones que se tomen en septiembre de 2001 y las medidas que se apliquen en los años posteriores pueden cambiar el destino de la próxima generación. Tenemos en nuestras manos la posibilidad de consignar a los libros de historia el abandono, el maltrato y la explotación de los niños, y de escribir un nuevo capítulo en la historia de la niñez. Si malgastamos esta nueva oportunidad, nuestros hijos nos juzgarán con dureza y de nuevo habremos traicionado un compromiso sagrado. Las promesas que formulemos hoy son promesas que debemos cumplir. Ya no hay excusas. El objetivo es claro y tenemos un largo camino por delante. Pongámonos manos a la obra. RECUADROS Recuadro 1 Inmunización universal y más Cecilia Soriano, de 42 años de edad, vive con su esposo y sus ocho hijos en un barrio de viviendas precarias en Manila. Tiene una hija de cinco años llamada Katherine. Desde el embarazo, Cecilia sufre de hemeralopía o ceguera nocturna. Al principio pensó que los problemas de la vista se debían a su embarazo. Al nacer la niña, sin embargo, creyó que era la vejez. Pero cuando Katherine comenzó a llegar a casa cubierta de rasguños, arañazos y chichones en la frente tras jugar afuera al atardecer, y a quejarse a menudo de molestias en los ojos, Cecilia se inquietó. Recurrió a la ayuda de una trabajadora sanitaria de la comunidad, Nenita Ito, quien le sugirió que acudiera al centro de salud pública. El médico les diagnosticó a ambas hemeralopía provocada por carencia de vitamina A. La carencia de vitamina A afecta a unos 100 millones de niños en todo el mundo y es la causa principal de la ceguera infantil en los países en desarrollo. Incluso en los casos de carencia leve, el sistema inmunológico de los niños puede verse afectado, un factor que debilita su resistencia a enfermedades tan peligrosas como el sarampión, el paludismo y la diarrea. En el caso de niños que padecen carencia de vitamina A, el riesgo de morir a causa de enfermedades infantiles es un 25% superior al que corren los niños que reciben una dosis diaria adecuada de este micronutriente o aquellos cuya dieta se enriquece con vitamina A o que reciben con regularidad suplementos de vitamina A en forma de cápsulas. A principios del decenio de 1990, el Gobierno de Filipinas promovió los suplementos de vitamina A y la inmunización universal de los niños por medio de días nacionales de inmunización y días dedicados a la administración de micronutrientes. Como resultado de las rigurosas campañas que se pusieron en marcha entre 1993 y 1996, las autoridades sanitarias administraron vacunas y suplementos de vitamina A a cerca del 90% de los niños filipinos de hasta 6 años de edad. En 1998, las campañas se integraron en un programa de mayor envergadura que, dos veces al año, brindaba a los niños de hasta 6 años de edad suplementos de vitamina A, vacunación sistemática, eliminación de parásitos, administración de suplementos de hierro y sometía a prueba la sal yodada para su distribución. Se impartió formación a madres, y a quienes atienden a niños, sobre el amamantamiento, la higiene y las ventajas de la sal yodada. Leticia Bancairen, una trabajadora sanitaria de la comunidad que participó en el programa, recuerda haberse adentrado en la selva hasta llegar a las aldeas remotas que pueblan los b'laans, uno de los cinco grandes grupos indígenas de las Islas Sarangani, para instar a las madres a que llevaran a sus hijos al centro de salud. Un 85% del sector de la población al cual se dirigía el programa recibió una segunda dosis de vitamina A en el año 2000. Pese a las campañas, la carencia de vitamina A representa todavía una grave amenaza para las vidas de los niños filipinos, y en especial de los niños más pobres. Una de las metas que se fijaron en 1990 en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia fue la de reducir la carencia de vitamina A mediante un mínimo de dos rondas de suplementos de vitamina A al año con una cobertura del 70% de los niños de entre 6 y 59 meses de edad. En el último decenio se han logrado progresos en varios frentes. Citaremos como ejemplo que el número de países en desarrollo que brindan suplementos de vitamina A al 70% de los niños, o a un porcentaje incluso mayor, ascendió de 11 países en 1996 a 27 en 1998 y a 43 en 1999. Durante los tres últimos años se ha logrado salvar la vida de por lo menos un millón de niños gracias a los suplementos de vitamina A. A pesar del éxito de las campañas en favor de la vitamina A realizadas hasta la fecha, es necesario aún crear nuevos sistemas de distribución o, de lo contrario, reforzar los sistemas de atención básica de la salud, si las naciones del mundo desean alcanzar la meta fijada para el año 2015, a saber, reducir en dos tercios la tasa de mortalidad de lactantes y de niños menores de cinco años. Para lograr tal meta, cada niño debe recibir, como mínimo, vacunas regulares y suplementos de vitamina A. Los niños de los países más pobres son quienes menos protegidos están por las vacunas y las inmunizaciones sistemáticas, y corren por tanto el peligro de morir antes de alcanzar la edad de cinco años. Cada vez se abre más la brecha que separa a los niños de los países pobres de los niños del mundo industrializado que pueden recurrir con facilidad a medios que les salven la vida. El empeño de que se elimine tal brecha llevó a que se formara en 1999 la Alianza Mundial para el Fomento de la Vacunación y la Inmunización (GAVI), que aspira a llegar a los 30 ó 40 millones de niños de los países en desarrollo que no se han beneficiado de la inmunización. Figuran entre las entidades que colaboran en el marco de la Alianza Mundial gobiernos de naciones, el UNICEF, el Grupo del Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud, el Programa de Vacunación Infantil de Bill y Melinda Gates, la Fundación Rockefeller, la Federación Internacional de la Industria del Medicamento e instituciones que se dedican a la salud pública y a la investigación. Todos confían en que se ampliará de manera significativa el alcance y la eficacia de los programas de vacunación en cada país. GAVI aspira también a poner al alcance de todos los niños en situación de riesgo vacunas cuyo uso no está muy difundido en la actualidad, como la vacuna contra la fiebre amarilla y vacunas nuevas como la de la hepatitis B y el haemophilus influenzae de tipo b en 2002 y 2005 respectivamente. Gracias a una red mundial de organizaciones internacionales y bancos multilaterales de desarrollo, instituciones filantrópicas, personalidades claves del sector privado y otros copartícipes, GAVI promete mantener su compromiso mundial con los ciudadanos más jóvenes. Recuadro 2 Tostan: Un movimiento decisivo Ourèye Sall se ganaba la vida realizando ablaciones genitales femeninas en el Senegal. Ni siquiera cuando una de sus hijas estuvo a punto de morir de una hemorragia hace tres decenios, tras haber sido circuncidada por su abuela, pudo Ourèye dejar su oficio. La cultura y la tradición tenían demasiado peso. Además, se trataba de su única fuente de ingresos. Pero en 1997, junto a otras personas de su pueblo, Ourèye guardó para siempre su cuchilla. La ablación genital femenina, la mutilación de algunos o todos los órganos genitales femeninos, ha existido durante miles de años. Sin embargo, durante los últimos cuatro años, 282 pueblos del Senegal, en los que habitan aproximadamente 220.000 personas, han dejado de realizar esta práctica. Estos pueblos no la abandonaron cediendo a presiones externas o acatando leyes nacionales. Al contrario, fue un movimiento de base popular surgido entre la gente común el que puso fin a esta práctica. Ourèye Sall es una de las dirigentes de este movimiento. Ourèye mantiene alta la cabeza cuando habla a los lugareños, dirigentes religiosos, funcionarios del gobierno, periodistas y a la comunidad internacional de su decisión de dejar de realizar este tipo de ablación y la función que ha asumido para conseguir erradicar esta práctica en todo el Senegal. Este movimiento para acabar con la ablación genital femenina comenzó en la localidad de Malicounda Bambara. Los habitantes de este pueblo decidieron abolir la práctica tras participar en un programa educativo elemental financiado por el UNICEF y ejecutado por Tostan, una ONG. Tostan significa "adelanto decisivo" en wolof, una lengua local. Al contrario que los programas de alfabetización de los decenios de 1970 y 1980, que consistían en debates dirigidos por el maestro y la repetición de letras y sílabas, Tostan emplea un proceso participativo en el que los educandos se sientan en corro y aprenden mediante juegos de rol, cantos, proverbios, poesía y teatro. En 1997, dos años después de que Tostan iniciase su andadura, mujeres de Malicounba Bambara, con el apoyo de sus esposos y de sus líderes religiosos, pusieron fin a la ablación genital femenina en su comunidad. Estas mujeres habían dado inicio a un movimiento de cambio cultural apoyándose en artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos y explicando las consecuencias negativas que esta práctica tiene para la salud de sus hijas. Una versión abreviada de este programa original se está aplicando ahora en más de 400 pueblos de Burkina Faso, Malí, el Senegal y el Sudán, con resultados parecidos. Sin duda, las clases prácticas, centradas en el alumno, son las que promovieron esta corriente de activismo social. El objetivo del programa, muy directo y sencillo, es la información técnica. La clase comienza a recibir enseñanza en materia de derechos humanos y resolución colectiva de problemas, el núcleo del resto de los módulos, y también aprende sobre higiene, rehidratación oral, inmunización, gestión financiera y material, dirección, dinámica de grupos, salud de la mujer y oportunidades de generación de ingresos. Cada módulo incorpora usos, lenguas y tradiciones de los pueblos, creando así un entorno respetuoso que se adapta a los estilos de aprendizaje de los alumnos. Las actividades de movilización social garantizan que el proceso de aprendizaje sea participativo y tenga que ver con la comunidad. A medida que avanzan en el programa, los alumnos se van encontrando más cómodos al debatir temas que antes eran tabúes. El programa Tostan se centra en hechos, pero no emite juicios. Son los participantes quienes deciden qué hacer con la nueva información que reciben. "Si me lo tratan de imponer, me opondré", dice Demba Diawara, el imán de Keur Simbara, que recorre los pueblos en su campaña para poner fin a la ablación genital femenina. "Pero si se me permite conservar mi dignidad y disponer de un margen de actuación, cooperaré por todos los medios". Una de las actividades iniciadas en el aula, que después se difundió en los pueblos vecinos, es un juego. Los alumnos de la clase escenifican la historia de Poolel, una niña de 8 años que debe sufrir el antiguo rito de la ablación. Como otras niñas de su edad, va a convertirse en una "verdadera mujer", respetable y preparada para el matrimonio. A medida que avanza la función, Poolel supera este rito de iniciación, pero sangra profusamente. Temiendo que la niña muera, la familia la lleva a la enfermera de la clínica. La enfermera organiza el traslado de Poolel al hospital regional, en donde la niña muere al día siguiente. Tras realizar un coloquio sobre la obra y los sentimientos que ha provocado, y responder a preguntas sobre la ablación genital femenina, muchas clases han llegado a la conclusión de que esta antigua práctica debe cesar. Animados por esta nueva comprensión de los derechos de las mujeres y las niñas, los participantes están más que dispuestos a proteger a sus hijas, nietas, sobrinas y otras niñas del pueblo. "Las mujeres de África son unas madres increíbles, que hacen mucho por sus hijos", dice Molly Melching, directora de Tostan. "Decir que son mutiladoras es un insulto. La ablación genital femenina es un acto de amor de estas madres, realizado para proteger el honor de sus hijas. Acabar con la práctica para proteger los derechos humanos y la salud de sus hijas es ahora su nuevo acto de amor". En el Senegal, el verdadero impulso del movimiento dirigido a poner fin a la ablación genital femenina es la base popular, un nivel en el que mujeres, hombres y líderes religiosos y tradicionales están inmersos en una colaboración dinámica. Después de que el movimiento hubiera cogido fuerza, el Parlamento del Senegal aprobó una ley nacional aboliendo esa práctica ritual. Si bien las leyes pueden suponer un apoyo para las acciones de la gente, el verdadero poder estriba en las declaraciones de los pueblos. Estos decretos públicos son los que decantan la balanza en favor o en contra. Allí donde, en el pasado, mujeres como Ourèye Sall no podían dejar de realizar ablaciones por miedo a que las niñas del pueblo no fueran capaces de encontrar marido, ahora sucede exactamente lo contrario. Recuadro 3 Niños de Liberia: Decididos a cambiar su destino Liberia todavía tiene abiertas las llagas de la guerra civil que asoló el país entre 1989 y 1997. En ese conflicto murieron 150.000 personas, un millón tuvo que desplazarse internamente y 666.000 liberianos fueron expulsados del país. Lo más horrible, sin embargo, es que 15.000 niños -algunos de hasta seis años de edad- fueron adiestrados como soldados. Con tantas vidas malgastadas y la infraestructura del país destruida, parecía haber pocas esperanzas para los niños de Liberia. Y sin embargo, de alguna manera, el país se ha hecho más fuerte y su gente se ha vuelto más decidida. Nadie ilustra mejor este cambio que los propios niños, a quienes en el pasado inmediato se les utilizó como instrumentos de destrucción y ahora trabajan con denuedo para mejorar su suerte. Solomon, un muchacho de 16 años, refleja a esa juventud decidida a cambiar su destino. Tras haber sido miembro de uno de los grupos de niños soldados más temidos, Solomon participa ahora en un programa apoyado por el UNICEF que busca la reintegración y proporciona conocimientos útiles para la vida diaria. Mientras se esfuerza por superar su trágico pasado, Solomon explica: "Quiero sacar las cosas verdaderamente malas de mi corazón". Cuando se le pregunta por las esperanzas que tiene depositadas en el futuro, responde calmadamente: "Quiero volver a la escuela. Quiero volver a nacer, a ser un niño otra vez". Liberia está llena de casos de niños que están "naciendo otra vez". En un momento en que los disturbios civiles, las sanciones internacionales y las deficientes condiciones sociales siguen constituyendo enormes desafíos para los niños, su espíritu optimista permite augurar que van a renacer, a ser niños de nuevo. "Los niños se marcharon a luchar con los rebeldes y todavía actúan como rebeldes", explicó el magistrado Perry al hablar sobre la delincuencia juvenil en Liberia. En el pasado, los niños considerados problemáticos eran internados en centros de detención mezclados con adultos y sufrían duros castigos corporales y maltratos. Ello, no obstante, sólo sirvió para aumentar y perpetuar el problema. En respuesta, el UNICEF y la Oficina del Ministro de Justicia pusieron en marcha una iniciativa para renovar los tribunales, a fin de que se establecieran zonas donde celebrar vistas de casos en los que estuvieran implicados delincuentes juveniles. Los magistrados participaron en un curso de capacitación sobre justicia de menores. El UNICEF también patrocinó un viaje del Ministro de Justicia de Liberia a Namibia y Sudáfrica, con el objeto de estudiar sobre el terreno sus programas sobre justicia de menores. A finales de 2000, se habían creado programas de justicia de menores en cuatro condados, en los que la detención de menores se ha reducido en un 95%. Por primera vez en la historia de Liberia, los delincuentes juveniles están recibiendo atención especial de los tribunales. El subinspector David White, un veterano oficial de policía de la ciudad de Tubmanburg, dice que la capacitación que ha recibido ha sido definitiva. "Antes llevaba mal los casos de niños. Los trataba con rudeza", confiesa. "Ahora, se nos ha dicho que no debemos tratar a los niños como delincuentes, que hay que tratarlos como si fueran nuestros propios hijos". En vez de considerar que "los niños son malos", se abordan las "malas circunstancias" y se buscan soluciones útiles. Los delincuentes juveniles son enviados a organizaciones donde sus asesores reúnen a las familias para resolver los problemas e impartirles cursos de formación profesional. Zoe Thomas es una de las beneficiarias de esta iniciativa. Esta mujer de 19 años trabaja con una máquina de coser haciendo ropa de niños. "Quiero ser una mejor persona", dice, "quiero trabajar y ayudarme a mí misma". Otros jóvenes afectados por la guerra han aprendido a fabricar aperos con armas decomisadas, a fin de ayudar a sus comunidades. Los niños que no pudieron recibir una educación primaria debido a la guerra civil participan en un programa de aprendizaje acelerado patrocinado por el UNICEF, que permite a los alumnos mayores volver a la escuela y recuperar el tiempo perdido. Un hombre de 22 años, en clase de tercer y cuarto curso, declara: "Volví porque quería aprender. Tengo la esperanza de poder ser médico algún día". Comunidades enteras muestran una disposición impregnada de optimismo y de voluntad de trabajar, a pesar de los desengaños y las tribulaciones del pasado. Cuando la OMS, el UNICEF y el Ministerio de Sanidad de Liberia se dirigieron al Condado de Bong para pedir su participación en la campaña de erradicación de la polio, su colaboración fue plena a todos los niveles, desde los gobiernos a los hogares. En 2000, se llevaron a cabo seis rondas de inmunización y la nación logró una cobertura total del 90%. El Condado de Bong obtuvo un increíble 100%. "Normalmente, en este condado no fallamos", afirmó ufano el superintendente del Condado. Los niños no sólo asistieron, sino que desempeñaron una función importante al ayudar a otros. Radio C'est la Vie, puesta en marcha en marzo de 2000, está gestionada principalmente por niños que "educan tanto a niños como a adultos sobre un amplio espectro de cuestiones sociales", explica Korlu Willie, un alumno de noveno. Por ejemplo, la emisora "enseña a los niños a cuidar de sí mismos y a escuchar a sus padres. A veces, entrevistamos a niñas que no van a clase y dejan a sus padres, se juntan con hombres y se quedan embarazadas. Es bueno que los niños hablen porque aprenden más. Escuchan a otros niños". Cuando los desamparados pasan a ayudar, cuando las víctimas se vuelven vencedores, cuando los niños se convierten en salvadores, el mundo debe escuchar. El mundo debe aprender. Recuadro 4 Educar a todos los niños: Los sueños de Nagaland En el remoto y montañoso extremo nororiental de la India, en la frontera con Myanmar, se encuentra Nagaland, un minúsculo estado sumido en casi medio siglo de conflicto ininterrumpido. La población, de dos millones de habitantes, está cansada de tanta violencia y amenazas de extorsión y de vivir en el temor. Durante los últimos tres años, un frágil alto el fuego se ha mantenido en pie. Un estudiante universitario escribe hoy: "La paz sólo la recuerdo de cuando era niño; después, nada". Con el apoyo del Primer Secretario de Nagaland, el funcionario más importante del estado, se iniciaron a principios de 2001 una serie de talleres de investigación a fin de cambiar la situación. En los talleres se pide a las personas que "imaginen Nagaland", centrándose en lo que desean para su estado antes que en los problemas a los que tienen que enfrentarse en la actualidad. Los participantes pasan por un ciclo de entrevistas compuesto por cuatro fases: Descubrimiento, Sueño, Diseño y Destino. Se han celebrado ya más de 1.000 entrevistas y están previstas 20.000 más. Cada entrevista genera otras seis adicionales, dando lugar a un efecto dominó que llegará a cada rincón de la sociedad de Nagaland, haciendo que adultos y niños se comprometan en la causa común de crear una nueva sociedad. En abril de 2001, más de 70 participantes procedentes de diversos grupos interesados y originarios de ocho distritos, se reunieron para participar en un taller denominado "Fase de Descubrimiento". Representaban a funcionarios gubernamentales auxiliares de grado medio y superior, medios de comunicación, maestros, legisladores y ONG, además de dirigentes religiosos y activistas de derechos humanos. Pero lo más importante es que casi un tercio de los participantes eran niños y jóvenes de diferentes orígenes tribales. Para muchos de los adultos, se trató de su primera experiencia de interacción en pie de igualdad con la generación más joven. Al principio, los jóvenes y los adultos comenzaron a mirar los ejercicios por separado. Cuando se les preguntaba: "¿Qué da vida a Nagaland?", los adultos se referían a su sentimiento de orgullo por su rico acervo cultural, su aceptación estoica de la situación actual, su sociedad sin clases ni castas, sus fuertes convicciones religiosas y su anhelo de paz y de desarrollo. El grupo más joven parecía estar más claramente centrado en el futuro que en el pasado. Lo que preocupaba a los niños es que "Nagaland necesita poner fin a la violencia". Se refirieron al desarrollo comunitario como algo más importante que el desarrollo individual. También hicieron un llamamiento para construir más parques y canchas deportivas. Y expresaron la necesidad de establecer una educación primaria, porque, tal como dijeron, "incluso un edificio puede venirse abajo si no posee cimientos fuertes". Un estudiante escribió: ¡Oh, habitantes futuros de Nagaland, Pongamos fin a este mal! Dejemos que vuelva a haber paz Acabemos con la cultura de las armas, Que no es la nuestra Porque no podemos sobrevivir en esta Ciénaga de odio, conflictos y corrupción. A fines del primer día, la honestidad y elocuencia de los jóvenes, representada en pinturas, lemas y poemas, había impresionado a los adultos. Los niños hicieron un recuento de aquellas cosas que tenían en mayor abundancia, en comparación con la madurez, la experiencia y las responsabilidades de los adultos. "Somos más educados, más creativos, más sinceros y valientes, y solemos pasar a la acción con más facilidad". Su lista de deseos era muy clara: paz, unidad, reforestación, más avances estatales en materia de ciencia y tecnología y trabajo garantizado al acabar la escuela. Un grupo de periodistas participantes comentaron en un artículo aparecido en el diario local Northeast Herald: "Algunos de nosotros que creíamos saber cuáles eran los problemas de la sociedad Naga hemos descubierto que no sabíamos lo suficiente". Escuchando a escolares y jóvenes universitarios se dieron cuenta de que "son las personas que más se juegan en el futuro.... ¡Muchos de ellos tenían muy claro el tipo de futuro que desean y la claridad de su pensamiento nos dejó fuera de juego! Está claro que estábamos oyendo y palpando su grito de angustia". En un segundo taller, se realizaron dos encuestas tanto de entrevistadores como de entrevistados, sobre los diez imperativos de la Solicitud de Reagrupamiento en torno a la Infancia. "Educar a todos los niños" fue lo que primero tuvieron presente casi todos, seguido de "Cuidar de todos los niños", "Combatir el VIH/SIDA" y "Escuchar a los niños". "Los niños son los dirigentes del futuro, así que debemos educarlos debidamente si queremos que nos dirijan debidamente", escribió uno de los corresponsales. Un estudiante pareció darle la razón: "Imagino un Nagaland en donde la gente tenga menos quejas y sea menos crítica, los niños participen con interés en las actividades escolares debido a las buenas instalaciones y a las actividades extracurriculares, los pueblos participen en su propio desarrollo y todos y cada uno se interesen por su patrimonio cultural y sean conscientes de él". Estas historias de sueños que se cuentan, recuentan e interpretan ¿influirán en último extremo en el diálogo íntimo del pueblo Naga y harán que esta transformación interna dé un mayor impulso al necesario cambio social? Sí, según un estudiante universitario, que escribió en una carta: "Está más que claro que lo que tenemos ahora es consecuencia de lo que nuestros adultos hicieron en su momento. Así que es una buena ocasión para remodelar nuestra sociedad. De lo contrario, la situación que se presente en el futuro será de nuevo el resultado del presente, y tendremos entonces que asumir responsabilidades por ello". Recuadro 5 PYALARA: Jóvenes dirigentes palestinos A través de los cristales de una oficina llena de luz, varios jóvenes palestinos de ambos sexos contemplan uno de los principales cruces cerca de Jerusalén. Siguiendo con la mirada el denso tráfico de la intersección, meditan sobre sus vidas. Les ha llegado la hora de elegir y es necesario optar por un modo de vida, abrazar una profesión y hacer planes para el futuro. Los jóvenes acuden al local de la Asociación Palestina de Jóvenes para la Dirección y la Defensa de los Derechos (PYALARA) a reunirse con otros jóvenes que se hallan ante la misma encrucijada. Vienen también en busca de paz, rehuyendo los horrores del conflicto. En un momento en que tantos jóvenes palestinos sienten que no tienen ya nada que perder ni razón alguna que los impulse a vivir, a trabajar o a cursar estudios y son, además, víctimas del desamparo e incapaces de hacer oír su voz, PYALARA representa una opción. Con el apoyo del UNICEF, Cordaid (Países Bajos), la Fundación Friedrich Naumann (Jerusalén), la Unión Europea, la Fundación para la Paz en el Oriente Medio y otras organizaciones, PYALARA congrega a unos 150 jóvenes de 14 a 22 años. "Lejos de buscar conversos, trabajamos con ahínco para que la mayoría de los jóvenes palestinos logre vislumbrar una salida", señala la directora general de la Asociación, Hania Bitar, y cita en seguida a Noam Chomsky, quien juzga que la creatividad constituye, antes que el afán de posesión, una necesidad humana fundamental. "Aspiramos a que los jóvenes que integran PYALARA desempeñen un papel activo al servicio de su país y consigan expresar su amor a la patria y su vocación nacionalista con espíritu de creatividad y ánimo constructivo", añade la directora. A fin de crear condiciones para que los jóvenes realicen su potencial, PYALARA concede especial valor a que adquieran conocimientos especializados en materia de comunicaciones y medios de difusión. Además, organiza de manera ininterrumpida cursos prácticos para dirigentes, cursos sobre derechos del niño y solidaridad entre jóvenes de intereses afines así como cursos de asesoramiento. En el marco de uno de los proyectos de servicio a la comunidad de la Asociación, se presta apoyo a estudiantes de periodismo que editan desde 1998 la primera y única revista juvenil en la región palestina, The Youth Times. La publicación mensual de 16 páginas, que recoge artículos en inglés y en árabe, alcanza una tirada de 7.000 ejemplares. Gracias a la orientación y formación que imparten el personal y los voluntarios de PYALARA, la labor de los estudiantes abarca desde la concepción de ideas para artículos hasta la impresión final. Gracias al nuevo sitio en la web con que cuenta la Asociación (www.pyalara.org), la publicación se difunde hoy en todo el mundo. Más de 2.000 jóvenes palestinos han enviado artículos y relatos a PYALARA para dirigirse a los lectores del país y la región así como a un público lector de ámbito internacional. En una profesión como el periodismo, en que las opiniones de los adultos son las que más cuentan, los jóvenes escritores palestinos alzan su voz y su pluma confiando en que acertarán. Este año preparan un volumen que lleva el título provisional de "Voces jóvenes de Palestina", donde presentarán al mundo un testimonio de primera mano sobre las vidas de los jóvenes palestinos. Los jóvenes de PYALARA no se limitan, sin embargo, al periodismo. Y es que han asumido la tarea de ser dirigentes palestinos. Conscientes de las graves repercusiones que la situación política acarrea no sólo en cuanto a daños físicos sino también en lo psicológico, PYALARA ha conseguido articular un proyecto de extensión denominado "Sí nos importa", en cuyo marco se brinda formación a estudiantes universitarios en materia de asesoramiento individual y de grupo con miras a que los jóvenes se ayuden unos a otros. Gracias a su generosidad, los jóvenes logran por fin animar a otros jóvenes como ellos y les animan a que descarguen tensiones y analicen sus problemas de índole sicológica y afectiva, entre otros, ofreciendo soluciones que van más allá del mero formulismo. "Hace dos días, en el bombardeo de Ramallah, tomé a mi hermana pequeña en brazos e intenté que no oyera ni los disparos ni el bombardeo. No logré detenerla. Corrió hasta donde estaba mi madre que lloraba desvalida presa de un ataque de nervios", explica Dima, una joven de 18 años de edad, que cursa el primer año de estudios en la Universidad de Birzeit. "En PYALARA la esperanza se ha materializado", según explica Saleem Habash, un joven de 18 años de edad originario de Ramallah que se cuenta entre los fundadores de la Asociación. "Tenemos un cometido y sabemos quiénes somos, concedemos prioridad a atender determinadas necesidades y resolver ciertas cuestiones y obramos en consecuencia. Adquirimos conocimientos en materia de medios de difusión y en la esfera de las comunicaciones y aprendemos a crear conciencia en jóvenes palestinos como nosotros y jóvenes de otras regiones con quienes dialogamos de manera directa. Aprendemos a ayudar a nuestras familias, a los jóvenes, a la sociedad y, antes que nada, aprendemos a ayudarnos a nosotros mismos". El proyecto denominado "Sí nos importa" representa un avance significativo en la medida en que se presta atención a las necesidades afectivas de niños y jóvenes que padecen las consecuencias sicológicas de la violencia imperante. "En los medios de difusión nos ven como los 'muchachos armados de piedras' y es una triste ironía que no seamos de piedra, que tengamos el corazón destrozado y los ojos nublados de lágrimas no sólo a causa del gas lacrimógeno. Hemos perdido a quienes amábamos y donde antes había familias hoy solo hay separación. El bombardeo que han sufrido nuestras ciudades, aldeas y campamentos ha dejado un surco profundo no sólo en las grietas de los muros derruidos", son las palabras de algunos jóvenes palestinos. Con la asistencia del UNICEF, diversos ministerios palestinos y organizaciones no gubernamentales se propusieron traer alegría a los niños con motivo de la celebración del Día del Niño Palestino el 5 de abril. Bajo la consigna "Devolvednos la niñez", los jóvenes que integran PYALARA concibieron programas especiales de televisión para niños y trabajaron en la producción y conducción de episodios que se transmitieron todo el mes. Según Hania Bitar, el mensaje es inequívoco. "A fin de sobrevivir, de perseverar en nuestro esfuerzo y proteger la calidad humana de nuestras vidas, es menester que tengamos espacios para la sonrisa, para la inocencia y para los niños". Recuadro 6 Encuestas que recogen la opinión de los niños Durante los dos últimos años se entrevistó de manera detallada a unos 40.000 niños de edades comprendidas entre los 9 y los 18 años en 72 países de Asia Oriental y el Pacífico, Europa y Asia Central y América Latina y el Caribe. El UNICEF se propuso reunir de manera sistemática las ideas y la opinión de los niños a propósito de cuestiones que les afectan directamente. Si se compara con las consultas que se han llevado a cabo en varios países hasta la fecha, la encuesta del UNICEF es una de las de mayor envergadura jamás realizada entre una población infantil. Los jóvenes respondieron a preguntas que el UNICEF formuló a propósito de temas como la escuela, la violencia de la que son víctimas y lo que esperan del gobierno de su país. Al examinar los resultados se puede obtener una perspectiva singular de incalculable valor sobre el estado mundial de la infancia tal como perciben la situación los propios niños. El derecho a la educación Cerca de la mitad de los niños de Europa y Asia Central y de América Latina y el Caribe respondieron que iban a la escuela para aprender. Un 60% de los niños de América Latina y el Caribe se refirieron espontáneamente al derecho a la educación cuando se les consultó sobre los derechos del niño y más del 40% de los encuestados deseaban que se promulgaran leyes que protegieran ese derecho. El UNICEF constató que la mitad de los niños consultados en el Asia Oriental y el Pacífico señalaron de manera espontánea que los niños tenían derecho a recibir una educación y, hecho que apenas provoca sorpresa, que la escuela era el tema principal de las conversaciones que los niños sostenían con sus amigos. Cuando se preguntó a los niños de Europa y Asia Central qué les dirían a los maestros si pudieran expresar su opinión, un 20% respondió que pedirían que las relaciones entre maestros y alumnos fueran mejores. En América Latina y el Caribe, las dificultades de los niños en su relación con los maestros se deben sobre todo a una serie de actitudes que los niños juzgan autoritarias y a que consideran que les ofrecen muy pocas oportunidades para expresarse. El derecho a ser vistos, oídos y a recibir afecto Más de la mitad de los niños entrevistados en América Latina y el Caribe sienten que nadie les escucha, ni en casa ni en la escuela. En Europa y Asia Central, más de un 60% afirmaron que el gobierno no tomaba en cuenta como era menester la opinión de los jóvenes y tan sólo un 30% manifestó que juzgaba al gobierno digno de confianza. Cerca de un 20% de los niños opinó que votar en las elecciones no sirve para nada. Interrogados en torno a lo que esperan de instituciones sociales como la iglesia, la alcaldía, el gobierno o las leyes, los niños de América Latina y el Caribe respondieron que ayudar a los pobres y menesterosos era una de las dos cuestiones a las que concedían prioridad. Cerca de la mitad de los niños consultados en Europa Central y Oriental, en la Comunidad de Estados Independientes y en los Estados Bálticos aspiraban a que su país gozase de una situación económica más próspera y a que hubiera pleno empleo. Los niños de todas las regiones donde se realizó la encuesta reafirmaron su derecho al afecto. La violencia dentro y fuera del hogar En Europa y Asia Central, 6 de cada 10 niños denunciaron haber sido víctimas de violencia o de agresión en el hogar mientras que en América Latina y el Caribe algo más de la cuarta parte de los niños entrevistados se quejaron de un nivel elevado de conductas agresivas en el hogar, incluidos gritos y palizas. En el Asia Oriental y el Pacífico, el 23% de los niños dijeron que sus padres les propinaban palizas en casa; la tasa es incluso mayor en lugares como Camboya, donde el porcentaje es del 44%, en Myanmar, donde equivale a un 40%, y en Timor Oriental, donde alcanza el 53%. Prácticamente uno de cada cinco niños entrevistados en Europa y Asia Central opinó que no era seguro caminar por su barrio. En América Latina y el Caribe, el clima de inseguridad les pareció incluso mayor, ya que alcanzó la proporción del 43%. Cerca del 15% de los niños entrevistados habían sido víctimas de robo. VIH/SIDA Tan sólo un 15% de los entrevistados del grupo de edades comprendidas entre los 14 y los 17 años en el Asia Oriental y el Pacífico declaraban saber "mucho" acerca del VIH/SIDA. Más de la mitad de los jóvenes entrevistados por el UNICEF en Europa Central y Oriental y los Estados Bálticos y un 40% en Europa occidental señalaron que disponen de escasa información sobre el VIH/SIDA o que sencillamente carecen de información al respecto. Un tercio de los jóvenes entrevistados en América Latina y el Caribe se sentía desinformado en lo que se refiere a la educación sexual, en lo relativo al VIH/SIDA y el uso indebido de drogas. En países como el Ecuador, Guatemala y Panamá, el porcentaje de niños que sostienen equivocadamente que para evitar contraer el VIH hay que mantenerse alejado de personas infectadas ascendió a un 20%. Un 4% de los consultados afirmaron que se podía contraer el virus de la inmunodeficiencia humana tocando a alguien infectado por el VIH. En Tailandia y en el Asia Oriental y el Pacífico, la proporción alcanza el 10%. La justicia social y la paz Más de la mitad de los entrevistados de Europa y Asia Central opina que se ejerce discriminación en contra de los niños que provienen de familia pobres, en tanto que un 46% opinaba que los niños discapacitados son víctimas de trato desigual. En Europa Occidental y Central, más del 40% de los entrevistados opina que se prodiga un trato injusto a los niños de distintos grupos étnicos. En América Latina y el Caribe, cerca del 12% de los niños encuestados mencionaron que, a fin de prestar ayuda a niños y adolescentes, promulgarían leyes para proteger el derecho a no ser víctima de ninguna forma de discriminación. En la región de América Latina y el Caribe, uno de cada cinco niños aspiraba a vivir en un país en paz, cifra que se elevaba hasta alcanzar el 50% en los países andinos. En Europa y Asia Central, cerca del 40% de los niños que respondieron a la encuesta del UNICEF dijeron que su aspiración a vivir sin delincuencia en un país donde no haya violencia y reine la paz era mayor que su aspiración al empleo pleno y a una situación económica más próspera. Recuadro 8 El mejor punto de partida para la infancia: Escuelas para progenitores en Jordania Al insistir en que la familia es la célula fundamental de la sociedad y el núcleo en el cual se cría y educa a los niños, Su Majestad la Reina Rania Al- Abdullah ha invitado a especialistas en desarrollo del niño en la primera infancia a que diseñen estrategias nacionales encaminadas a elevar la calidad de los cuidados que se prodigan al niño. A juicio de Su Majestad, "toda medida vinculada con el desarrollo temprano debe quedar engarzada en un programa que abarque el bienestar de la familia como unidad y que atienda especialmente al bienestar de la mujer". El Consejo Nacional en favor del desarrollo del niño en la primera infancia, que dirige la Reina, está abocado a la tarea de determinar los temas que reclaman mayor atención. Destaca en ese marco el papel de los años en que el niño desarrolla la capacidad de pensamiento y de aprendizaje, cuando se sientan las bases de los valores y la conducta por la que optará en la vida adulta. El Consejo Nacional formulará las recomendaciones del estudio a fin de que el Gobierno de Jordania las ratifique. La Reina Rania opina que es prioritario dotar a los súbditos jordanos, no sólo a los padres de familia de cada comunidad sino también a los jóvenes que más tarde serán padres, de conocimientos vinculados con la crianza de los hijos y la condición de progenitor. "Sólo entonces podremos capitalizar el talento y el potencial de los niños, que representan el futuro de la nación, en esta etapa decisiva de sus vidas". Es costumbre arraigada en Jordania que, durante sus primeros seis años de vida, los niños reciban en el hogar los cuidados que suelen prodigar madres, hermanos y hermanas mayores y, en ocasiones, vecinos. Tradicionalmente, el padre no interviene en la crianza de los hijos o apenas lo hace. En el marco de una larga trayectoria de apoyo a los servicios comunitarios, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia creó en 1996 el Proyecto de Escuelas de Padres y Educadores. El proyecto se dirige a los padres de familia, a maestros y futuros progenitores, y les brinda asistencia para que adquieran la experiencia necesaria para atender con mayor eficacia a las necesidades de sus hijos. Jordania fue uno de los primeros países donde se puso en marcha el proyecto piloto. Se contó para su ejecución con el apoyo decidido de diez copartícipes, a saber, el Proyecto de Habilitación de las Comunidades, la Asociación Al-Nasir, la Unión General de Asociaciones Voluntarias, la Unión de Mujeres de Jordania, la Fundación Hachemita de Jordania en favor del Desarrollo Humano, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de la Juventud, la Fundación Noor Al-Hussein, UNICEF y el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente. Como primera medida se formó un equipo nacional de instructores, procedente de diversos organismos que ejecutan en Jordania diversos proyectos. El programa se fijó la meta de ampliar los conocimientos de los padres sobre el tema de la crianza y la educación y el objetivo de divulgar conocimientos de salud y nutrición así como de desarrollo social e intelectual del niño. El equipo utilizó diversos medios de comunicación, así como estrategias de difusión para las comunidades, a fin de divulgar información entre las familias acerca de la puericultura y el desarrollo infantil. Grupos de progenitores, inclusive los padres, se reunieron con mediadores para debatir temas de interés e intercambiar opiniones. Se invitó también a maestras de escuelas de párvulos y asistentes de guarderías para mejorar sus aptitudes. Los logros obtenidos por el Proyecto de Escuelas de Padres y Educadores al cabo de los tres primeros años son notables. Han participado en el proyecto más de 13.000 progenitores, 12.257 madres y 960 padres, quienes adquirieron una mayor confianza para cuidar a sus hijos y advirtieron modificaciones positivas en su conducta. El módico costo representó solamente 3,75 dólares por niño. Como parte de su labor, el Consejo Nacional en favor del desarrollo del niño en la primera infancia cuenta entre sus prioridades las que se enumeran a continuación: promulgar leyes encaminadas a proteger los derechos del niño, mejorar la atención médica para las gestantes, elevar la calidad de los cuidados que los niños reciben en guarderías, ayudar a sus progenitores a mejorar sus conocimientos para cuidar a sus hijos, velar por que los niños con discapacidades reciban la atención que necesitan, prestar especial atención al caso de los niños sin hogar y de niños mendigos y huérfanos, ampliar las perspectivas culturales de la infancia, impartir formación a quienes se dedican profesionalmente a la crianza de los niños y, por último, mejorar el sistema de atención de la salud. Pese a los progresos alcanzados, no se ha brindado todavía asistencia a los miles de niños jordanos menos favorecidos que viven en la pobreza. Es necesario aún sensibilizar a los círculos del gobierno y a los funcionarios públicos sobre la importancia decisiva de la primera infancia. Resulta indispensable promulgar leyes de protección de los derechos del niño. Es además necesario que un número mayor de padres participe en el programa para que comprendan mejor las necesidades de sus hijos y estén a la altura de la exigencia. Si brindamos a nuestros niños las oportunidades que merecen para alcanzar todo su potencial, habremos dado el primer paso en dirección hacia un mundo seguro y próspero. El compromiso firme de Jordania con el desarrollo del niño en la primera infancia y el enfoque integrado que el Gobierno, las organizaciones no gubernamentales y las organizaciones internacionales llevan a la práctica, señalan el camino por el que debemos avanzar hacia el porvenir. Recuadro 9 Desde el aula en Malawi: La lucha contra el VIH/SIDA Hay que evitar las relaciones sexuales", dice Rebecca Abraham, una niña de 12 años. "Evitar a los muchachos", añade una amiga suya. Al fondo de la clase se oye la voz de un joven que grita: "No hay que compartir cuchillas de afeitar ni agujas". Son las 10 de la mañana y Martha Chadzamakono, maestra de la Escuela Expe- rimental Domasi de enseñanza primaria situada en Zomba, Malawi, ha preguntado a un grupo de niños y niñas de 10, 11 y 12 años: "¿Cómo se evita el VIH/SIDA?" La Sra. Chadzamakono está a todas luces satisfecha con sus respuestas. Pero ahora que los jóvenes ya han agotado las más evidentes, sólo queda una mano en alto en el salón. Rebecca tiene una respuesta más. "Hay que evitar los bares y las licorerías", afirma la joven en tono categórico. Al parecer, no es necesario abundar en explicaciones, a juzgar por la actitud de los demás niños que asienten porque conocen bien las posibles consecuencias que tiene rondar por lugares donde el alcohol puede dar pábulo a un comportamiento sexual peligroso. En clases como ésta, que se imparten dos veces por semana, jóvenes de Malawi aprenden desde la corta edad de 8 años a tomar decisiones y a resolver problemas. También se les enseña a arreglar sus asuntos con jóvenes de su misma edad y a hacerse valer. Esta sencilla pregunta formulada por la maestra cumple con el propósito de ayudar a los jóvenes a que adquieran los conocimientos necesarios y la actitud positiva indispensable para reducir la vulnerabilidad de cada niño al VIH/SIDA. No es de extrañar que el aula se haya convertido en el campo de batalla más reciente de la guerra que el país libra contra el VIH/SIDA. Malawi es uno de los países más afectados por el VIH/SIDA en un continente asolado por la epidemia. La propagación de la enfermedad amenaza gravemente el desarrollo de la nación. Todos los días, una media de 267 personas contrae la infección por el VIH en Malawi y otras 139 personas mueren a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA. Se calcula que han muerto más de 300.000 personas a raíz de estas enfermedades desde que en 1985 se tuvo noticia del primer caso en el país. La población asciende a 10,6 millones de habitantes y hoy se cree que cerca del 9% ha contraído la infección por el VIH. En el marco del esfuerzo nacional destinado a cortar la epidemia de raíz, tanto las personas que padecen la infección por el VIH, como el 91% restante de la población, reciben educación para la vida. El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura de Malawi y el Instituto de Educación de Malawi diseñaron, con el apoyo del UNICEF, un proyecto piloto de educación para la vida que se ha puesto a prueba en 24 escuelas de enseñanza primaria donde asisten 2.400 escolares, divididos en grupos proporcionales de varones y niñas. Habida cuenta de que la tasa de propagación del VIH en Malawi es menor en el grupo cuyas edades oscilan entre los 10 y los 14 años de edad, las clases como la que imparte la señora Chadzamakono ofrecen una gran oportunidad para influir sobre el curso de la epidemia. "Es probable que estos niños empiecen a tener relaciones sexuales entre los 13 y los 14 años", dice la señora Chadzamakono. "A la edad de estos niños, el proyecto de educación gira en torno a la abstinencia. Cuando alcancen la edad de 14 o 15 años, se les enseñará sobre la vida sexual sin riesgos". Y añade: "Los padres ven con buenos ojos que se enseñe a sus hijos la verdad sobre el VIH/SIDA'. Pero los conocimientos que reciben los niños superan el ámbito de la lucha por impedir que se siga propagando la enfermedad, pese a lo acuciante que resulta esta necesidad. La preparación para la vida brinda a los jóvenes una base que les permite hacer frente a las exigencias de la cotidianeidad. Rebecca y sus compañeros no sólo aprenden a evitar el VIH/SIDA sino también sobre la relación entre el hombre y la mujer y sobre la capacidad de cada cual de ejercer control sobre su propia vida. "No cabe duda de que es indispensable dar a la mujer los medios para que logre la independencia económica y social", afirma Justin Malewezi, Vicepresidente de Malawi y encargado de presidir la comisión delegada del VIH/SIDA. Una de las tareas de Rebecca al salir de la escuela es ir a buscar agua a un pozo cercano. En el camino de vuelta a casa, con un cubo de 20 litros en equilibrio sobre la cabeza, se esfuerza por no cruzar miradas con un grupo de muchachos de la localidad. "Prefiero a las jovencitas porque no tienen VIH", afirma Davie, un joven de 18 años de edad que vive a 300 metros de la casa de Rebecca. Por muy inofensivos que parezcan, Davie y sus amigos Andrew y Anod, de 17 años los dos, representan un peligro para muchachas como Rebecca. La novia de Davie tiene 12 años, la misma edad que Rebecca, y él afirma que tienen relaciones sexuales una vez por semana. "Jamás uso condones porque confío en mi novia", explica con criterio práctico. Luego agrega: "Y si confío en ella es justo que ella confíe en mí". Aun cuando la comprensión de Davie sobre la forma en que se transmite el VIH es más bien limitada, hay tras sus palabras la arrogante lógica de quien se siente a salvo de la infección porque es menos probable que las jovencitas sean portadoras del virus que provoca el SIDA. A lo que no parece conceder igual atención es a la posibilidad de que sea él quien transmita el virus. Gracias a las clases de preparación para la vida que recibe, Rebecca contempla la situación con mayor claridad. "No temo contraer el SIDA porque en la escuela nos enseñan sobre el VIH", explica la niña. En la confianza de su respuesta, y en los conocimientos que sobre el VIH se difunden, radica la esperanza con que Malawi contempla el futuro. Recuadro 10 Libros a lomo de mula: La educación de las niñas en Badakhshan Los pequeños rodean alborotados a las mulas que van llegando a este pueblo situado en las montañas de la provincia nororiental de Badakhshan, en el Afganistán. Sorprende que, pese a la grave escasez que padece la región, no sean alimentos ni herramientas ni semillas lo que las bestias acarrean, sino material didáctico. Largo ha sido el recorrido de los libros de texto y las hojas de ejercicios adquiridos en el Pakistán por personal de la oficina del UNICEF para el Afganistán. El material se transporta en camiones que atraviesan la cordillera hasta llegar a Badakhshan con prisa cada otoño, antes de que las nieves hagan intransitable el puerto de montaña. El Comité Noruego para el Afganistán, que se encarga de distribuir el material en la provincia, alienta a las comunidades a que se responsabilicen enviando mulas y caballos a los centros de reparto para recoger los materiales didácticos. Las carreteras que surcan la provincia de Badakhshan son escasas y además están muy lejos entre sí. El personal de la dependencia regional de educación, que realizó visitas de inspección a cada pueblo antes de la distribución, cubrió gran parte del territorio a caballo y a pie, y llegó a tardar a veces hasta seis semanas en abarcar un solo distrito. La distancia no es, sin embargo, el único obstáculo que entorpece los esfuerzos por educar a la infancia en Badakhshan. El Afganistán es, desde 1979, un país asolado por la guerra. La destrucción generalizada apenas ha permitido contemplar la educación en el marco de las prioridades nacionales. Incluso antes de la guerra, eran muy limitadas las oportunidades de educación en el país, sobre todo fuera de las principales ciudades y los pueblos más importantes. Cuando se desató el conflicto en el año de 1978, la tasa de matrícula primaria ascendía a un 37% en el caso de los varones y tan sólo a un 8% en el caso de las niñas. Al cabo de dos decenios, las cifras de matrícula totales no acusan grandes mejoras y la proporción por sexo revela una disparidad incluso más grave. El porcentaje de niños inscritos asciende a un 53% mientras que el porcentaje de niñas que cursan estudios representa el 5%, una cifra descorazonadora. Con la llegada al poder en 1996 de los talibanes, que hoy ejercen control sobre la mayor parte del país, se redujeron de manera considerable las modestas oportunidades de educación que tenían ante sí las niñas afganas. En las regiones controladas por los talibanes se cerraron las escuelas para niñas. Además, los dirigentes prohibieron a las maestras ejercer su profesión mediante un edicto que ha tenido terribles repercusiones para las instituciones donde se imparte educación a los varones, ya que muchas de esas escuelas dependían de la labor de las docentes. La postura que el UNICEF defiende a este respecto coincide con la de numerosas organizaciones internacionales que sostienen que negar a las niñas el derecho a la educación constituye una violación de la Convención sobre los Derechos del Niño. El Fondo ha suspendido por consiguiente toda asistencia a la enseñanza escolar en el Afganistán y brinda en cambio apoyo a los programas no escolares que aspiran a incluir a niñas y a varones. La distancia que se yergue entre Badakhshan y la capital, Kabul, ha representado una cierta ventaja para los niños de esta provincia. Pese a la pobreza imperante en la región, y pese a tratarse de una zona de terremotos, la provincia se ha distinguido por su trayectoria de compromiso con la educación, y ha dejado a la zaga a casi todas las demás regiones del país. Además de ello, Badakhshan permanece bajo el control de la Alianza del Norte, grupo de la oposición que no impide a las niñas asistir a clases. Semejante situación ha permitido que distintos organismos internacionales presten ayuda a la dependencia regional de educación, cuyos recursos son insuficientes, y que fomenten en particular la educación de las niñas. Una de la modalidades efectivas de apoyo ha sido el suministro de material didáctico. Se ha impartido además formación a maestros de la localidad cuyo sueldo equivale a solo dos dólares por mes, muy por debajo de los niveles de subsistencia. En el año 2000, el Programa Mundial de Alimentos, en colaboración con el UNICEF y el Comité Noruego para el Afganistán, pusieron en ejecución el programa "alimentos por educación" encaminado a fomentar la asistencia a las escuelas que conceden especial relieve a la situación de las niñas. En cinco distritos piloto, los maestros y alumnos que asisten a clases con regularidad reciben una ración mensual de trigo y se conceden a las niñas una ración adicional de aceite comestible. Las cifras permiten juzgar las repercusiones notables de programas como el que arriba se describe. Mientras que en 1993 ascendía a 45.000 la cifra de niños matriculados en las escuelas y el porcentaje de niñas representaba un 19% de la totalidad de alumnos inscritos, hoy están matriculados 64.000 niños y la proporción de niñas representa un 33%. Más aún, las maestras que en 1993 constituían un 15% de los docentes de la provincia, representan hoy un 29%. En el contexto internacional, las cifras son motivo de consternación. Por este motivo, el UNICEF no cejará en su empeño por brindar a todas las niñas y niños de la provincia de Badakhshan las oportunidades de educación a que tienen derecho. Queda aún mucho terreno por recorrer en lo que a calidad de la enseñanza en Badakhshan se refiere. Si este ejemplo se juzga, no obstante, por oposición a la imagen del Afganistán asolado por la guerra y el contexto de violación sistemática de los derechos de las niñas que se perpetra en las zonas que controlan los talibán, los logros educativos de la provincia de Badakhshan auguran cambios alentadores. Si un programa de educación para las niñas consigue avances tan notables incluso en medio de las peores condiciones imaginables, puede lograr también grandes cambios en otras partes. Recuadro 11 El maestro anónimo Estos son los verdaderos magos. Sólo puede considerarse magia que un ser humano Con poca o ninguna preparación; Con escaso apoyo u orientación pedagógica y didáctica; Que vive en una cabaña de paja, mal ventilada y escasamente iluminada; Sin tiendas cerca, y con el agua a muchos kilómetros de distancia; A cinco o diez kilómetros de la escuela, que tiene que recorrer a pie; Dos veces al día (de mañana y tarde) Que gana un salario que sólo da para comprar alimentos para una semana, a menudo pagado con retraso; Y que no llega siquiera para comprar vestidos o muebles; ...consiga hacer que un niño... Que ha caminado de 5 a 10 kilómetros para llegar a la escuela; Después de haber pasado la noche durmiendo sobre una estera raída; Dentro de una cabaña llena de grietas por donde entra ruidoso el frío Sin haber comido mucho Y después de haber tenido que hacer varias faenas del hogar ...Aprenda a leer, escribir y contar... A la sombra de un árbol Sentado en el suelo En un grupo de 70 niños Sin tizas ni materiales didácticos Sin libros ni cuadernos Sin bolígrafos ni lápices Será magia, para los esotéricos; un milagro, para los religiosos. Heroísmo, para el pueblo y para todo niño que, partiendo de esa nada, adquiera conocimientos y desarrolle habilidades. Éstos son los héroes anónimos de cada nación. No son héroes de guerra. Sus únicas armas son un tremendo amor por los niños y una voluntad de contribuir para que el mundo sea mejor. Son los héroes de la paz. (De la oficina nacional del UNICEF en Mozambique) Traducido del original en portugués. Recuadro 12 La participación de niños en los conflictos armados: Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el 25 de mayo de 2000 el Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados. Hasta la fecha, son 79 los Estados que han firmado el Protocolo. Cuatro Estados han depositado igualmente sus instrumentos de ratificación. Es necesario contar con 10 ratificaciones para que el Protocolo entre en vigor. Los Estados Partes en el presente Protocolo, Alentados por el apoyo abrumador que ha merecido la Convención sobre los Derechos del Niño, lo que demuestra que existe una voluntad general de luchar por la promoción y la protección de los derechos del niño, Reafirmando que los derechos del niño requieren una protección especial y que, para ello, es necesario seguir mejorando la situación de los niños sin distinción y procurar que éstos se desarrollen y sean educados en condiciones de paz y seguridad, Preocupados por los efectos perniciosos y generales que tienen para los niños los conflictos armados, y por sus consecuencias a largo plazo para la paz, la seguridad y el desarrollo duraderos, Condenando el hecho de que en las situaciones de conflicto armado los niños se conviertan en un blanco, así como los ataques directos contra bienes protegidos por el derecho internacional, incluidos los lugares donde suele haber una considerable presencia infantil, como escuelas y hospitales, Tomando nota de la adopción del Estatuto de la Corte Penal Internacional, en particular la inclusión entre los crímenes de guerra en conflictos armados, tanto internacionales como no internacionales, del reclutamiento o alistamiento de niños menores de 15 años o su utilización para participar activamente en las hostilidades, Considerando que para seguir promoviendo la realización de los derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño es necesario aumentar la protección de los niños con miras a evitar que participen en conflictos armados, Observando que el artículo 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño precisa que, para los efectos de esa Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que, en virtud de la ley aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad, Convencidos de que un protocolo facultativo de la Convención por el que se eleve la edad mínima para el reclutamiento de personas en las fuerzas armadas y su participación directa en las hostilidades contribuirá eficazmente a la aplicación del principio de que el interés superior del niño debe ser una consideración primordial en todas las decisiones que le conciernan, Tomando nota de que en diciembre de 1995 la XXVI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja recomendó a las partes en conflicto que tomaran todas las medidas viables para que los niños menores de 18 años no participaran en hostilidades, Tomando nota con satisfacción de la aprobación unánime, en junio de 1999, del Convenio de la Organización Internacional del Trabajo No. 182 sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y la acción inmediata para su eliminación, en el que se prohíbe, entre otros, el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados, Condenando con suma preocupación el reclutamiento, adiestramiento y utilización dentro y fuera de las fronteras nacionales de niños en hostilidades por parte de grupos armados distintos de las fuerzas de un Estado, y reconociendo la responsabilidad de quienes reclutan, adiestran y utilizan niños de este modo, Recordando que todas las partes en un conflicto armado tienen la obligación de observar las disposiciones del derecho internacional humanitario, Subrayando que el presente Protocolo se entenderá sin perjuicio de los objetivos y principios que contiene la Carta de las Naciones Unidas, incluido su Artículo 51 y las normas pertinentes del derecho humanitario, Teniendo presente que, para lograr la plena protección de los niños, en particular durante los conflictos armados y la ocupación extranjera, es indispensable que se den condiciones de paz y seguridad basadas en el pleno respeto de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y se observen los instrumentos vigentes en materia de derechos humanos, Reconociendo las necesidades especiales de los niños que están especialmente expuestos al reclutamiento o utilización en hostilidades, contra lo dispuesto en el presente Protocolo, en razón de su situación económica o social o de su sexo, Conscientes de la necesidad de tener en cuenta las causas económicas, sociales y políticas que motivan la participación de niños en conflictos armados, Convencidos de la necesidad de fortalecer la cooperación internacional en la aplicación del presente Protocolo, así como de la rehabilitación física y psicosocial y la reintegración social de los niños que son víctimas de conflictos armados, Alentando la participación de las comunidades y, en particular, de los niños y de las víctimas infantiles en la difusión de programas de información y de educación sobre la aplicación del Protocolo, Han convenido en lo siguiente: Artículo 1 Los Estados Partes adoptarán todas las medidas posibles para que ningún miembro de sus fuerzas armadas menor de 18 años participe directamente en hostilidades. Artículo 2 Los Estados Partes velarán por que no se reclute obligatoriamente en sus fuerzas armadas a ningún menor de 18 años. - Reproducido de "Protocolos facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño relativos a la participación de niños en los conflictos armados y a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía", A/RES/54/263, 26 de junio de 2000. Recuadro 13 La venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en pornografía: Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño El 25 de mayo de 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Hasta la fecha, 72 Estados lo han firmado y ratificado. Se necesitan diez ratificaciones más para conseguir que entre en vigor. Los Estados Partes en el presente Protocolo, Considerando que para asegurar el mejor logro de los propósitos de la Convención sobre los Derechos del Niño y la aplicación de sus disposiciones y especialmente de los artículos 1, 11, 21, 32, 33, 34, 35 y 36, sería conveniente ampliar las medidas que deben adoptar los Estados Partes a fin de garantizar la protección de los menores contra la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, Considerando también que en la Conven-ción sobre los Derechos del Niño se reconoce el derecho del niño a la protección contra la explotación económica y la realización de trabajos que puedan ser peligrosos, entorpecer su educación o afectar su salud o desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social, Gravemente preocupados por la importante y creciente trata internacional de menores a los fines de la venta de niños, su prostitución y su utilización en la pornografía, Manifestando su profunda preocupación por la práctica difundida y continuada del turismo sexual, a la que los niños son especialmente vulnerables ya que fomenta directamente la venta de niños, su utilización en la pornografía y su prostitución, Reconociendo que algunos grupos especialmente vulnerables, en particular las niñas, están expuestos a un peligro mayor de explotación sexual, y que la representación de niñas entre las personas explotadas sexualmente es desproporcionadamente alta, Preocupados por la disponibilidad cada vez mayor de pornografía infantil en la Internet y otros medios tecnológicos modernos y recordando la Conferencia Internacional de Lucha contra la Pornografía Infantil en la Internet (Viena, 1999) y, en particular, sus conclusiones, en las que se pide la penalización en todo el mundo de la producción, distribución, exportación, transmisión, importación, posesión intencional y propaganda de este tipo de pornografía, y subrayando la importancia de una colaboración y asociación más estrechas entre los gobiernos y el sector de la Internet, Estimando que será más fácil erradicar la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía si se adopta un enfoque global que permita hacer frente a todos los factores que contribuyen a ello, en particular el subdesarrollo, la pobreza, las disparidades económicas, las estructuras socioeconómicas no equitativas, la disfunción de las familias, la falta de educación, la migración del campo a la ciudad, la discriminación por motivos de sexo, el comportamiento sexual irresponsable de los adultos, las prácticas tradicionales nocivas, los conflictos armados y la trata de niños, Estimando que se deben hacer esfuerzos por sensibilizar al público a fin de reducir el mercado de consumidores que lleva a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, y estimando también que es importante fortalecer la asociación mundial de todos los agentes, así como mejorar la represión a nivel nacional, Tomando nota de las disposiciones de los instrumentos jurídicos internacionales relativos a la protección de los niños, en particular el Convenio de La Haya sobre la Protección de los Niños y la Cooperación en materia de Adopción Internacional, la Convención de La Haya sobre los Aspectos Civiles del Secuestro Internacional de Niños, la Convención de La Haya sobre la Jurisdicción, el Derecho Aplicable, el Reconocimiento, la Ejecución y la Cooperación en materia de Responsabilidad Parental y Medidas para la Protección de los Niños, así como el Convenio No. 182 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y la acción inmediata para su eliminación, Alentados por el abrumador apoyo de que goza la Convención sobre los Derechos del Niño, lo que demuestra la adhesión generalizada a la promoción y protección de los derechos del niño, Reconociendo la importancia de aplicar las disposiciones del Programa de Acción para la Prevención de la Venta de Niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de Niños en la Pornografía, así como la Declaración y el Programa de Acción aprobado por el Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Comercial de los Niños, celebrado en Estocolmo del 27 al 31 de agosto de 1996, y las demás decisiones y recomendaciones pertinentes de los órganos internacionales competentes, Teniendo debidamente en cuenta la importancia de las tradiciones y los valores culturales de cada pueblo a los fines de la protección y el desarrollo armonioso del niño, Han convenido en lo siguiente: Artículo 1 Los Estados Partes prohibirán la venta de niños, la prostitución infantil y la pornografía infantil, de conformidad con lo dispuesto en el presente Protocolo. Artículo 2 A los efectos del presente Protocolo: i) Por venta de niños se entiende todo acto o transacción en virtud del cual un niño es transferido por una persona o grupo de personas a otra a cambio de remuneración o de cualquier otra retribución; ii) Por prostitución infantil se entiende la utilización de un niño en actividades sexuales a cambio de remuneración o de cualquier otra retribución; iii) Por pornografía infantil se entiende toda representación, por cualquier medio, de un niño dedicado a actividades sexuales explícitas, reales o simuladas, o toda representación de las partes genitales de un niño con fines primordialmente sexuales - Protocolos Facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño relativos a la participación de los niños en los conflictos armados y a la venta de niños, prostitución infantil y utilización de niños en la pornografía. Documento A/RES/54/263, de fecha 26 de junio de 2000. Recuadro 14 Crónica de una mala suerte anunciada Era como ver muertos en vida", dice Rosemberg Marín, que recuerda a los heridos atrapados entre escombros en su aldea natal, Cojutepeque, situada a una hora de distancia al este de la capital. "No había estructura física de las casas -añade el joven- pero lo más doloroso fue ver a niños que no sólo habían perdido eso sino también a alguien de su familia o a toda [la familia]". En los meses de enero y febrero de 2001, se registraron en El Salvador dos terremotos de considerable magnitud y miles de temblores secundarios que vinieron a sumarse a las repercusiones socioeconómicas adversas que sufre el país tras años de guerra, pobreza, deterioro del medio ambiente y superpoblación. El Salvador tuvo entonces que hacer frente a un desastre natural en el que pueblos enteros quedaron sepultados y hubo miles de muertos y heridos, muchos de ellos niños. Casi una cuarta parte de la población quedó sin hogar. Según los cálculos, los daños en las estructuras sociales, la infraestructura de salud y educación, el sector productivo y el medio ambiente representarían pérdidas por valor de un 12% del producto interno bruto del país en el año 2000. Se estima que los costos de reconstrucción superarán los 1.900 millones de dólares. Los sismos que sacudieron el país son el último eslabón de una cadena de desastres naturales cuya frecuencia e intensidad, cada vez mayores, acentúan la vulnerabilidad ecológica de El Salvador. Tan sólo en los tres últimos años, sacudieron al país calamidades como el fenómeno "El Niño", el huracán Mitch y el fenómeno "La Niña", con tal celeridad que un desastre venía a multiplicar los efectos del fenómeno anterior. Se diría que Rosemberg, cuyo hogar quedó casi en escombros por efecto del terremoto, es, con sólo 18 años, casi un experto en la mitigación de efectos de desastres naturales. Trabaja como voluntario en las Defensorías de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia. La iniciativa cuenta con el apoyo del UNICEF desde 1998, año en que se produjo el huracán Mitch. Las Defensorías brindan capacitación en materia de rehabilitación psicosocial a jóvenes voluntarios para que presten asistencia a niños y adultos traumatizados por las catástrofes. Mirna Bulnes, de 19 años de edad, se ofreció como voluntaria poco antes de que el huracán Mitch azotara el país; aún recuerda los rostros de dolor y desesperación de niños y adultos. La geología centroamericana es propensa a movimientos sísmicos, a huracanes, maremotos y erupciones volcánicas y también a inundaciones y sequías. Hay, sin embargo, importantes factores que dependen del ser humano y que contribuyen a incrementar los efectos de los desastres. En el curso de pocos años, los terrenos deforestados de manera indiscriminada pierden firmeza y dejan de ser fértiles. Las laderas escarpadas ceden rápidamente a la erosión cuando no se invierte en la conservación del suelo. La gran densidad demográfica que se aprecia en El Salvador, por ejemplo, suele provocar el crecimiento acelerado y espontáneo de asentamientos humanos en regiones vulnerables, lo cual contribuye a incrementar la desprotección de los lugareños. Suelen ser los más pobres quienes viven en estas regiones vulnerables y marginales, en terrenos que nadie reclama, lejos de los servicios y los centros de trabajo, en zonas rurales apartadas o escarpadas. La relación entre la pobreza, el crecimiento demográfico y la tensión ambiental, factores que se agravan mutuamente, crea un círculo vicioso en virtud del cual la pobreza contribuye a que se mantengan las tasas elevadas de crecimiento demográfico y agrava la tensión ambiental. Ambos factores contribuyen a su vez a perpetuar la pobreza. La relación recíproca entre pobreza, crecimiento demográfico y el deterioro ambiental se reducen en realidad a un solo problema. Los sismos que sacudieron El Salvador este año fueron, en gran medida, una guerra avisada. Durante años se había alertado al país insistiendo en que los problemas acumulados habían alcanzado un grado tal que sería imposible evitar el desastre. En numerosos trabajos, estudios y evaluaciones publicados se ha puesto de relieve la necesidad de contar con una estrategia nacional para prevenir los efectos de los desastres y con leyes e instituciones idóneas que brinden protección al medio ambiente y velen por el desarrollo sostenible. "Nuestro país necesita un plan estratégico de prevención de desastres que vaya enfocado a realizar acciones de mitigación de riesgos en zonas vulnerables", señala Mirna, que desea que se tome en cuenta a los jóvenes. "Los jóvenes queremos involucrarnos y participar activamente en todas aquellas acciones encaminadas a prevenir este tipo de desastres, a fin de lograr una concienciación a nivel político y social", agrega. Rosemberg considera que impartir a los jóvenes formación en materia de prevención para casos de desastre constituye una solución: "Sería alentador ver a jóvenes y niños capacitados para organizar a sus comunidades". El joven aspira a que El Salvador cuente con un sólido Ministerio del Medio Ambiente y a que las políticas públicas del gobierno giren en torno a cuestiones sociales, económicas y ecológicas. A la pregunta de si albergan esperanzas de ver un país reconstruido, Mirna responde: "No sólo confío en que mi país pueda ser reconstruido sino también confío en que todo el mundo contribuya a este cambio y que todos y todas logremos algún día vivir en un país con más oportunidades de un progreso social y económico". Rosemberg señala por su parte: "Si nos unimos todos los salvadoreños sin esperar bonificación económica para ayudar a los demás, podremos vencer cualquier cosa". Recuadro 15 En Timor Oriental: capacidad de liderazgo para establecer un país independiente En una pequeña tienda ubicada cerca del mercado en Maliana, dos mujeres, Agusta y Victoria da Silva, atienden a sus clientes desde un mostrador de madera tosca. En la puerta de al lado, Dulce María confecciona una camiseta con una máquina de coser. Estas tres mujeres están a cargo de la tienda Nove Nove Cooperacion, donde venden productos elaborados a mano, como vestidos o cestas, junto a otros artículos manufacturados, la mayoría importados de Indonesia. Las tres mujeres pertenecen al grupo de autoayuda Nove Nove (Nueve Nueve). En total, las 48 asociadas de Nove Nove tienen más de 200 hijas e hijos entre todas, pero todas ellas son viudas. Los hombres fueron asesinados en septiembre de 1999, durante los violentos desórdenes que sacudieron Timor Oriental después del 30 de agosto, cuando la población votó a favor de independizarse de Indonesia. Las repercusiones de aquellas semanas de caos fueron a un tiempo inmediatas y duraderas. Los servicios gubernamentales cesaron prácticamente sus funciones de un día para el otro cuando grupos de manifestantes saquearon y arrasaron todos los edificios que tenían alguna relación con la administración pública y el personal que trabajaba para el gobierno abandonó en masa sus puestos de trabajo. Los participantes en los desórdenes destruyeron las escuelas, incendiaron los puestos sanitarios hasta sus cimientos y dos terceras partes de la población tuvieron que desplazarse de sus lugares de residencia. Desaparecieron muchos vehículos, barcos de pesca y artículos personales, así como varios miles de personas. Hoy en día hay muchos organismos que colaboran en la formación de las personas que dirigirán Timor Oriental cuando alcance la plena independencia. El vacío de políticas y estructuras que existe en la actualidad es al mismo tiempo una amenaza a los derechos de la infancia y una oportunidad para conseguir que entre las prioridades nacionales se incluyan las cuestiones que afectan a la niñez. Regina Leite vive con seis de sus hijos en una amplia casa situada en una colina desde la que se divisa el centro de Maliana. Otros dos de sus hijos viven en Dili y uno de ellos en Australia, con una beca. Su marido era el dirigente local de la CNRT, una organización que coordinaba diversos grupos que estaban en favor de la independencia. El nombre Nove Nove hace referencia a la fecha de la muerte de su marido, el 9 de septiembre de 1999. Regina, pese a que en la actualidad está enferma debido a una recaída de paludismo, no pone reparos para hablar. "Decidí crear Nove Nove cuando me di cuenta de que había muchas mujeres en una situación parecida a la mía. También me di cuenta de que hablar con otras personas que habían sufrido la misma experiencia servía de gran ayuda", dice. Las mujeres de Nove Nove comenzaron a reunirse para examinar sus necesidades cotidianas: cómo recoger agua, alimentar a los niños y enviarlos a la escuela, cómo reconstruir las casas que habían sido incendiadas durante los desórdenes. "Hablamos juntas y lloramos juntas. Saber que no estábamos solas nos ayudó a sentirnos mejor. Hay veces en que si una mujer llora, sus amigos le hacen bromas para animarla. Nosotros sabemos cuando podemos hacer bromas y cuando necesitamos llorar". Aunque hablar les vino muy bien, las mujeres se dieron pronto cuenta de que hablar no serviría para resolver sus problemas ni les ayudaría en la dura tarea de alimentar y vestir a sus hijos. En aquel momento, la Sra. Leite asistió a un curso de formación de dirigentes organizado por el UNICEF en Maliana. Durante el programa de tres días de duración, ella y otras 34 mujeres aprendieron técnicas para dirigir una organización, entre ellas cómo preparar un plan de trabajo, establecer objetivos y tomar decisiones en grupo. También viajó a Dili, donde FOKUPERS, el Foro de Comunicación para Mujeres de Timor Oriental, que recibe también asistencia del UNICEF, realizaba un seminario sobre la gestión de empresas cooperativas. "La formación que recibimos del UNICEF nos vino muy bien, no sólo en el negocio, sino también en casa. Tenemos niños que criar y hogares que organizar, así que una buena administración del tiempo, por ejemplo, es de gran utilidad. Sin embargo, necesitamos aprender más aptitudes y disponer de la posibilidad de entrar en contacto con otras mujeres". Aunque Nove Nove es un éxito y una fuente de inspiración, todavía quedan algunos desafíos formidables en Timor Oriental. Todas las esferas de la seguridad social, especialmente los servicios para la infancia, carecen de recursos. La relación entre estudiantes y maestros es de 60 alumnos por cada maestro en la escuela primaria y son las ONG quienes prestan la mayoría de los servicios de salud. El UNICEF ha capacitado a maestros en métodos de participación y colabora estrechamente con el futuro departamento de educación para elaborar un programa de formación para directores de escuelas, la mayoría de los cuales carece de experiencia. Debido a que la situación actual ha obligado a los jóvenes y las mujeres a asumir funciones dirigentes para las que no se encuentran preparados, el UNICEF y otros organismos ofrecen cursos de formación de personal directivo para grupos de mujeres y jóvenes, en los que capacitan a cientos de personas sobre los mecanismos necesarios para establecer y dirigir organizaciones. Miles de mujeres en distritos alejados como Bobonaro y el enclave de Ambeno aprenden a leer y a escribir por medio de clases de alfabetización. La Sra. Leite encuentra tiempo también para ayudar a dirigir uno de estos grupos de alfabetización, aunque no ha sido fácil. "Ellos [sus hijos] están todos estudiando, así que ha sido una carga bastante pesada para mí. He tenido que esforzarme todos los días, pero quiero que vayan a la escuela, así que tengo que ser fuerte para sacarlos adelante". La juventud opina. . . Sobre cambiar el mundo con los niños La Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce: "los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana" que "los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos" que la infancia "tiene derecho a cuidados y asistencia especiales". "Todos los niños deberían tener derecho a estudiar, derecho a que sus padres les prodiguen cuidados y derecho a jugar". Joven de China "Lo más importante para mí ha sido la oportunidad para expresar mis sentimientos, decir lo que siento; ésa es la gran diferencia con otras escuelas donde no ocurre lo mismo". Sara, alumna de octavo grado en la República Dominicana, a propósito de su escuela "Como salvadoreños tenemos que reconocer que los terremotos del 13 de enero y de febrero fueron muy duros y que sin la ayuda de la comunidad internacional estaríamos todavía tratando de encontrar soluciones que, gracias a su ayuda, ya hemos conseguido resolver. Ningún hombre ni ningún nombre son responsables; es algo que todos compartimos, desde los más pequeños a los más grandes". Carlos, 18 años, El Salvador "Los niños también tienen derecho a gozar de momentos de felicidad". Niña de 12 años, Alemania "Opino que la peor imagen de la juventud que se transmite en los medios de difusión es la que muestra a jóvenes indiferentes". Efthimis, 15 años, Grecia "Creí que sería un fracaso. Me veía representando a adolescentes de todo el mundo. Si no lograba mi cometido la gente diría que la próxima generación era irresponsable e inútil. Pensaba que mi deber era demostrar que estaban equivocados". Kuheli, 15 años, India, a propósito de un proyecto de vacunación financiado por la Fundación Netaid.org "Nosotros los jóvenes, tras la apariencia de adolescentes rebeldes o buenos o lo que sea, necesitamos demostrar que tenemos dos dedos de frente y que nos atrevemos a decir la verdad". Seira, 20 años, Indonesia [La participación en la toma de decisiones] "te da una sensación de cooperación, te hacer sentir adulto, te hace adquirir confianza". Joven de la República Islámica del Irán "A veces, lo que los adultos creen que es importante no lo es para nosotros, y viceversa". Joven de Jamaica "Los adolescentes de la televisión no son como nosotros, los adolescentes de carne y hueso. Son espléndidos y parecen adultos en miniatura". Ji-Hye, 12 años, República de Corea "Es bueno que los niños digan lo que piensan porque aprenden más escuchando a otros niños". Korlu, estudiante del noveno grado, Liberia "Tenemos que trabajar desde dentro y no esperar que los demás lo hagan todo". Joven del Perú "Si pudiera cambiar una sola cosa del mundo sería que los niños y los jóvenes participaran en todas las decisiones que afectan a sus vidas. Debería existir un consejo de jóvenes por cada uno de los consejos de gobierno, de forma tal que los jóvenes pudieran someter a examen lo que ocurre en su área y poder opinar al respecto". Claire, 17 años, Reino Unido Sobre el VIH/SIDA La mitad de los casos de SIDA ocurre entre jóvenes con edades de 15 a 24 años. Se calcula que viven en el mundo 1,4 millón de niños menores de 15 años con VIH. El 80% de los niños menores de 15 años con VIH viven en Africa. Desde que se desató la epidemia han muerto por causa del SIDA 4,3 millones de niños menores de 15 años. Más de 13 millones de niños de 14 años o menos son huérfanos a causa del SIDA. "Opino que los jóvenes no hacemos caso a los mayores porque no predican con el ejemplo. Me parece que esto no es justo". Joven de África "La mayoría de las campañas no cuentan con los jóvenes para que intervengan en la preparación... es tal vez por eso que no funcionan, porque son simplemente campañas del ministerio de salud, dirigidas por adultos. ¡No tienen ninguna gracia!" Joven de África "En Azerbaiyán, la educación sexual es bien recibida por los jóvenes; son los padres los que suelen oponerse a ella". Joven de Azerbaiyán "No basta con saber que existe el VIH/SIDA para cambiar de forma de actuar. Hay otro factor: el poder. Son víctimas del SIDA los que carecen de poder y las niñas son las más vulnerables. Suelen obligarlas a que tengan relaciones sexuales o presionarlas para ello o se les niega la información que haría falta para tomar una decisión fundamentada. A menudo las niñas carecen de experiencia para llegar a un arreglo con muchachos o varones mayores o carecen de la seguridad que les permitiría defender su postura. Temen que si son demasiado atrevidas perderán su reputación. Incluso cuando una niña toma una decisión fundamentada, no está garantizado que convenza a su pareja de la importancia de practicar el sexo sin riesgo". Hortense, 19 años, Côte d'Ivoire "Todos [los vecinos] lo saben. Se figuran que también nosotros somos VIH positivos. La gente sentía gran estima por mi madre. Sus hermanos la ayudaban y gracias a una ONG pudo hacerse gratis la prueba. Entonces descubrió que era VIH positiva. Nos llevó a que nos hicieran la prueba porque temía que estuviésemos infectados con el virus. A Dios gracias, todas nuestras pruebas dieron negativo. Nuestros vecinos se muestran muy distintos, se han alejado de nosotros. Deberían mantenerse apartados del virus, no de nosotros". Ammanuel, 13 años, es huérfano a causa del SIDA, Etiopía "[Nuestros parientes] quieren que cada hermano se vaya por su lado. Quieren que nos convirtamos en sus sirvientes. Nadie ha propuesto ninguna salida para que permanezcamos juntos ni tampoco para ayudarnos. Cada pariente ha elegido a qué niño se llevaría no para ayudarnos sino para que trabajemos para ellos. Pero no estamos dispuestos a que nos separen. Queremos seguir viviendo juntos. Poco nos importa comer solo frijoles si logramos permanecer juntos". Yemisrach, joven de 21 años cuyos padres murieron de SIDA, Etiopía "Debo decir que aun cuando recibo mucha información sobre el SIDA, tengo siempre la impresión de que es a otros a quienes afecta y que no es un problema para mí". Lucie, 15 años, Europa Central y Oriental "Una cosa tengo clara, quiero hacer algo útil por los demás. La necesidad más apremiante en este momento es impedir que se extienda el VIH/SIDA, que siembra la muerte en nuestro país. Los jóvenes podemos desempeñar un papel importante en la prevención ayudándonos unos a otros a permanecer VIH negativos. Los jóvenes tienen que dedicarse también a actividades constructivas y esforzarse por lograr mejoras en las comunidades". Teleza, 13 años, Malawi "Somos seres humanos como cualquier otro, seres que hablan y se mueven". Nkosi Johnson (ahora fallecido), 12 años, Sudáfrica "No dejo de entristecerme, pero quiero vivir por mi hija, quiero vivir para verla crecer". Lan, de poco más de 20 años, VIH positiva, Viet Nam Sobre el conflicto Las mujeres y los niños representan el 80% de los 35 millones de refugiados y las personas desplazadas de todo el mundo. En el período comprendido entre 1990 y 2000, murieron a causa de conflictos dos millones de niños, seis millones sufrieron heridas o quedaron impedidos y doce millones perdieron su hogar. Entre el 80 y el 90% de los muertos y los heridos en los conflictos son civiles y los niños y sus madres constituyen la abrumadora mayoría. A causa de los conflictos, más de un millón de niños son huérfanos o se han visto separados de sus familias en el último decenio del siglo XX. "Muchos adultos ofrecieron su apoyo al Mandato [por la paz en Colombia] porque lo consideraron un ejercicio educativo para ayudar a los niños de Colombia a aprender sobre cómo ser buenos ciudadanos. En lugar de esto, al votar en grandes cantidades y al comprender realmente lo que la guerra nos estaba causando, enseñamos una lección a los adultos: ellos eran quienes nos habían fallado. Ellos eran quienes no habían participado en elecciones, quienes nos habían dejado un gobierno débil y habían permitido que la guerra continuara". Mayerly, 16 años, Colombia "Cuando comenzó el bombardeo, mi madre, mis hermanos pequeños y yo emprendimos juntos la huida de Senafe. Huimos sin vacilar a las montañas como todos los que buscaban amparo y permanecimos escondidos en las cuevas varios días. Mi madre decidió que yo debía continuar la huida solo porque ella y mis hermanos me harían aminorar el paso. Sentí temor al verme solo pero conseguí viajar en un vehículo a Adi Keyih, donde me reuní con muchachos mayores que conocía del barrio. Hice con ellos el largo recorrido hasta Mai Habar. Ahora vivimos juntos en una tienda de campaña. No he sabido nada de mi madre ni de mis hermanos. Hace ya más de dos meses que nos separamos". Mulugeta, niño de 12 años, Eritrea "Lo que no me gusta es el bombardeo [de artillería]. Atacan casi todos los días. A causa del bombardeo, la escuela se tuvo que trasladar de los dos locales anteriores. En el antiguo edificio, cuando comenzaba el bombardeo teníamos que huir a las cuevas para refugiarnos. Algunas personas [de la comunidad] han sido víctimas del bombardeo pero no ha muerto ningún estudiante. Aún así, siento miedo cuando escucho el ruido estrepitoso del ataque". Hadgu, 12 años, Etiopía "Cuando estallaron las bombas en Omagh murió mi mejor amigo. Aunque todavía no me he recuperado, se ha decretado ahora un alto el fuego en el Norte de Irlanda y no ha habido más bombas, pero no van a respetar el alto el fuego y siento de nuevo temor porque sé que si no se respeta, a pocos centenares de millas de aquí morirán personas todos los meses si no cada semana, y me invade tal sensación de impotencia cuando veo que hay niños aún muy jóvenes para comprender por qué ocurre todo esto..." Briain, 12 años, Irlanda "Cuando se desató el conflicto en Europa, en Kosovo, casi todo el mundo lo vio con sus propios ojos: todos sintonizaban las noticias. En Africa, sin embargo, ocurren cosas más graves sin que nadie haga nada. ¿Es o no racismo?" Robert, 16 años, Letonia "Quiero que todo, absolutamente todo lo malo salga de mi alma. Quiero volver a la escuela. Quiero volver a nacer, volver a ser niño". Solomon, 16 años, Liberia "La guerra nos afecta de manera directa e indirecta... hagamos lo que hagamos, vivimos en guerra y no nos podemos sustraer a su influencia. Es como una pelota de goma que hundimos en el agua, vuelve una y otra vez a la superficie". Mahesh, 16 años, Sri Lanka "Habíamos estado gritándole al mundo y mucha gente vino e hizo fotos y aunque prometieron que harían algo, jamás volvieron y la situación no parece que vaya a resolverse". Joven del Sudán "Quiero hacer llegar al mundo un mensaje: ruego que se haga todo lo posible para que el mundo sepa lo que nos está ocurriendo a los niños. Para que otros niños no tengan que sufrir en carne propia esta violencia". Niña de 15 años, secuestrada en Uganda por el Ejército de Resistencia del Señor, a quien obligaron a matar a un niño que intentaba huir "Ignoro las razones por las cuales la muerte de medio millón de niños iraquíes debida a las sanciones no llama la atención del mundo. A mí me parece que medio millón de niños son muchos niños". Marwa, 10 años, Estados Unidos Sobre la discriminación Hay en el mundo 100 millones de jóvenes que no van la escuela, de los cuales 60 millones son niñas. Hay de 60 a 100 millones de mujeres "desaparecidas": víctimas de infanticidio por razón de sexo, feticidio, malnutrición y abandono. El 90% de los trabajadores del hogar, una tarea a la que se dedica la mayoría de los niños que trabajan, son niñas cuyas edades oscilan entre los 12 y los 17. En algunas zonas, las niñas tienen cinco veces más posibilidades de contraer la infección del VIH que los niños. "Comprendo que mi padre no estuvo en condiciones de elegir. Pero, ¿por qué asiste mi hermano a la escuela y yo no puedo asistir?" Niña de China "A los niños indígenas, muchas veces, se les impide tener una identidad e imagen propias lo cual les imposibilita el estudio y les quitan sus territorios por falta de documentación, dejándolos sin una casa y un hogar." Niña indígena de Costa Rica "Ahora trabajo de sirvienta y vivo con una familia en Arsi Negele. No puedo vivir con mi familia en el interior del país porque en nuestra cultura se aborrece a las niñas que logran huir tras haber sido raptadas. En lugar de vivir con mi familia y que me odien, prefiero vivir y trabajar entre extraños y continuar mis estudios. En la comunidad se juzga con otros ojos a las niñas secuestradas que escapan. Se habla de lo que nos ocurrió y no nos tratan como a seres humanos. En mi nueva escuela las personas son amables porque ignoran lo ocurrido. Sin embargo, los que están enterados me evitan". Shegitu, 16 años, Etiopía "Es una pena que no tenga la oportunidad de asistir a la escuela... tengo, por lo menos, la oportunidad de aprender a coser, pero quisiera tanto ir a la escuela". Abena, 13 años, Ghana "Resulta evidente que se paga a los jóvenes mucho menos que a los mayores en el empleo. Aun cuando el aporte que realizan sea igual o mayor, no se considera a los niños parte de la mano de obra". Deepti, 17 años, India "Entre jóvenes y adultos no hay igualdad, ni tampoco entre hombres y mujeres ni entre impedidos y personas comunes y corrientes. Allí reside el problema del mundo entero: en combatir estas formas de discriminación. Los jóvenes luchamos también. Siento que logro cambiar algo en mi sociedad, así que no creo que haya discriminación en este país. E incluso si existe, lograremos cambiar la situación. Nos acercamos a la igualdad". Layali, 17 años, Jordania "Como joven africana me veo a menudo en una situación desventajosa no por las circunstancias en que me ha tocado vivir sino por las imágenes y ficciones ajenas que circulan sobre mi vida, mi pasado, mis sueños e incluso mi porvenir. Cuando llega el momento de desempeñar un papel en el mundo, no encuentro mi lugar debido a los prejuicios por imágenes supuestamente 'africanas' que otros difundieron sin respetar el derecho a mi propia imagen". Alison, 17 años, Kenya "No puedes ir tranquila a comprar ni a dar un paseo. Tal vez si yo fuera varón, nada de esto ocurriría". Nosie, 15 años, Namibia "Si uno imagina una familia en la que hay un hijo y una hija, la niña se hará cargo de todo el trabajo de la casa. Si hay algún sacrificio que hacer, la primera en sufrir las consecuencias será la niña. Si los ingresos de la familia disminuyen, por ejemplo, la niña se dedicará a la venta ambulante en las calles y en la carretera. La mayoría de las veces se la ofrecerán a algún hombre mayor o la harán prostituirse. Incluso nuestras madres tienen en esto culpa. Está muy mal y la gente del mundo debería cambiar su actitud hacia las niñas y las mujeres". Taiwo, 13 años, Nigeria Sobre la pobreza y la educación Los niños son quienes sufren con mayor rigor las consecuencias de la pobreza y los daños mentales y físicos que provoca. Más de 500 millones de niños viven con menos de un dólar al día. La educación es la clave para poner fin a la pobreza. Más de 100 millones de niños no van la escuela debido a la pobreza, la discriminación o la falta de recursos. "Los seis últimos años mi escuela ha sido un coche de ferrocarril. Aprender así es difícil. No hay cristales en las ventanas. En verano el calor arrecia y en invierno es imposible mantenerse caliente. Como no tengo guantes, me cuesta mucho escribir. Al cabo de una o dos horas en el frío, los maestros nos suelen mandar a la casa". Isa, 17 años, Azerbaiyán "[Y] al vislumbrar el futuro con esperanza, recobras el sentido del humor. Hasta te permites gastarles bromas a tus padres". Xiuhua, 15 años, al conseguir un empleo, China "Mi nombre es Eilyn. Tuve que abandonar la escuela a los 13 años debido a problemas económicos. A los 15 intenté regresar, pero ya no me aceptaron". Eilyn, 15 años, Costa Rica "De noche siempre tengo miedo porque unos borrachos vienen a molestarme constantemente. Un día intenté huir con mis hermanos pequeños. Pero no teníamos adónde ir ni nada para comer ni lugar alguno donde dormir. Así que volvimos y ahora es aún peor. No hay muchas niñas como yo; la mayoría de las familias cuentan con uno de los progenitores; vivimos en la pobreza; jamás comemos ni bebemos lo suficiente como otras personas". Zewdi, 14 años, Eritrea "¿Cómo puedo seguir estudiando si apenas tengo qué comer?" Vendedor ambulante de 12 años, Etiopía "Algunos de nosotros tendrán el privilegio de una buena educación... Algunos aprovecharán las oportunidades que se les han concedido. Hay otros que no aprovechan las oportunidades o que, por trabajar siendo menores, se ven privados de toda oportunidad. Los padres juzgan que el trabajo de los menores es más rentable porque sus hijos aportan dinero a la familia en lugar de ir a la escuela. En muchos casos, las familias no se pueden permitir enviar a sus hijos a la escuela aun cuando ello representaría una inversión". Deepti, 17 años, India "Antes de que Bachpan Bachao Andolan me pusiera en libertad, trabajé en las canteras de piedra de Faridabad, en la India septentrional, donde me azotaban regularmente alegando un motivo u otro. Jamás terminaríamos de pagar el préstamo que mi padre había contraído. Trabajé año tras año hasta el día en que apareció Bachpan Bachao Andolan. Hoy comprendo la importancia de tener estudios. Nadie logrará que ni yo ni mi familia firmemos hojas en blanco condenándonos a trabajar en condiciones de esclavitud". Kaushalya, 14 años, India "No nos gusta este trabajo porque es duro y arrancar té cansa mucho, pero sabemos hacerlo porque nos sirve de ayuda para conseguir alimentos y dinero y poder pagar el colegio y ropa y otras cosas aunque, al mismo tiempo, desearíamos ponerle fin". Betty, 13 años, Kenya "Aun cuando pudiera inscribirme gratis en el primer año, no habría dinero con qué comprar los materiales". Piana, 13 años, Lesotho "Vivo entre paredes desvencijadas en un antiguo edificio del gobierno. No tenemos techo. Vivo con mi hermana de 14 años y mis tres hijos, un varón y unas mellizas. El mayor tiene cuatro años y las niñas uno y medio. Cuando salgo a pedir limosna, llevo a los niños conmigo. Mi hermana también pide limosna. Comemos juntos lo que nos dan". Niña refugiada de 16 años, Somalia "Me casé joven (con 14 años) y no tengo estudios. Pero no permitiré que mi hija se case joven ni que deje de estudiar. Le brindaré la oportunidad de que estudie y de que tenga sus propios ingresos antes de casarse. La guerra civil me obligó a casarme joven. A mi hija, en cambio, la protegeré del matrimonio a edad temprana y de la falta de educación". Miliciana de 20 años, Somalia PROTAGONISTAS EN DEFENSA DE LA INFANCIA Carlos Arévalo, coronel de la policía nacional del Perú, es fundador de COLIBRI, una ONG que trabaja con niños y adolescentes abandonados que viven en la calle y los ayuda para que sigan estudiando. Henita Asinsaun sólo tiene 15 años, pero es ya una veterana de la organización y el activismo; en su pueblo natal de Malaian Bobonaro, ubicado en Timor oriental, enseña a mujeres a celebrar reuniones, preparar presupuestos y fijar y cumplir sus objetivos. La discapacidad de Caroline Awuor Agwanda, de Kenya, no le ha impedido ser dirigente empresarial; con sólo 24 años, es una mujer de negocios que da empleo en su taller, HOPE, a 20 artesanos y mantiene a los 11 miembros de su familia. La periodista brasileña Ambar de Barros fundó ANDI, siglas en portugués de la Agencia de Noticias sobre Derechos del Niño, que es una organización de noticias dedicada a movilizar y capacitar a periodistas con miras a fomentar la igualdad social, la investigación y el debate en relación con los problemas de los niños y los jóvenes de la calle. Junto con cinco amigos y mediante 720 dólares de los Estados Unidos procedentes de la Fundación Netaid.org, Kuheli Battacharya, de 15 años de edad, ha servido de inspiración tanto a adolescentes como a adultos por sus labores al frente de una clínica de vacunación de niños pobres ubicada en su comunidad de Pune (India). "Si nosotros no hacemos nada," pregunta, "¿quién lo va a hacer?" Partiendo del supuesto de que la mutilación genital femenina "cercena la mente, además de cercenar el cuerpo", la ex Comisaria de la Unión Europea Emma Bonino ha puesto en marcha una campaña para que se reconozca que esta mutilación constituye un abuso fundamental de los derechos humanos y para modificar la política europea de asilo para aquellas mujeres en peligro que solicitan la condición de refugiado. Geoffrey Canada se crió en las calles de Harlem, uno de los barrios más duros de Nueva York, donde aún sigue viviendo y se dedica a ayudar a los niños y a sus familias que se ven amenazados por las drogas, la violencia y otros peligros por medio de programas de educación, vivienda y rechazo a la violencia. "Si los niños necesitan paz, deben actuar". Tal es el lema de Farid Dadashev, niño de 11 años de Azerbaiyán que reunió más de 1.000 firmas trabajando en la Red de Paz de Niño a Niño de Azerbaiyán. Con 12 años de edad, Aminata Diallo "adoptó" en su aldea del Senegal a varios niños que actualmente reciben vacunas con regularidad. "Tengo sus nombres apuntados en una libreta; voy a seguirles el rastro, uno por uno, para que no falten a las citas". Con 22 años de edad, Diallo continúa trabajando actualmente en favor de la infancia y se ha ocupado de la gestión de una red infantil. Todos los niños de las calles de Addis Abeba saben lo que es Gash Abera Molla, fundación creada por el artista y músico etíope Seleshe Demesse para luchar contra la degradación del medio ambiente de la ciudad. Unos 13.000 niños y adolescentes, muchos de los cuales viven en la calle, se han movilizado para ayudar a limpiar la ciudad y ajardinar zonas que antes hacían daño a la vista. El periodista de 24 años Kodjo Djissenou lleva media vida actuando de dirigente y activista en la esfera de los derechos humanos; en 1994 fundó en su Togo natal La Conscience, una ONG que imparte enseñanza y facilita organización en materia de derechos humanos y democracia. También se conoce con el nombre de La Conscience el periódico que publica, redactado exclusivamente por jóvenes. "Si existen esperanzas de cambio", dice Djissenou, "residen en los jóvenes de la nación". "Sólo una sociedad sana puede generar empresas sanas", dice el brasileño Oded Grajew, que fundó el Instituto Ethos, una asociación de compañías dedicada al fomento de empresas con una dimensión social, y la Fundaçao Abrinq, organización de derechos del niño promotora de empresas que favorecen a la infancia. En Sierra Leona, el Padre Berton Giuseppe, un activista italiano de 69 años que lleva 30 dedicado a la protección y reintegración de la infancia, tiene un solo objetivo en la vida: trabajar con los niños y para ellos. Candlelight for Health and Education es una de las pocas organizaciones que ha realizado actividades para fomentar la participación de la mujer en programas sociales de Somalia, en gran medida gracias a la dedicación y las dotes directivas de su fundador, Shukri Ismail, dirigente elocuente y dinámico encargado de las actividades sobre el terreno de Candlelight. Rodwell Jacha, de Image Africa Advertising, aplicó la experiencia adquirida en el sector privado en favor de una causa pública: la lucha contra el abuso sexual de la infancia. La campaña publicitaria llevada a cabo en Zimbabwe con ocasión del Día del Niño Africano de 2000 concienció a la opinión pública acerca de los abusos sexuales a los niños y la necesidad de que la información sobre el abuso sexual de la infancia y el VIH/SIDA sea más favorable a los niños. Nkosi Johnson, el activista sudafricano más joven en la lucha contra el SIDA, murió en junio de 2001 a los 12 años de edad. La influencia de su corta vida se dejará sentir durante mucho tiempo. Además de vivir más de los 9 meses de vida que le diagnosticaron, Nkosi defendió en el Parlamento sudafricano la igualdad de derechos en la enseñanza para los niños que tienen SIDA, lo cual fue motivo de que se promulgara una ley contra la discriminación de los niños que padecen SIDA y desean ir a la escuela. El Padre Júlio Lancelotti, del Brasil, lleva mucho tiempo defendiendo los intereses de los niños y los adolescentes; últimamente promueve la reforma de las instituciones que acogen a los jóvenes en conflicto con la ley y facilita viviendas y otro tipo de servicios destinados a mujeres y niños que son VIH positivos. Akosua Mfumuwaa, una de las pocas mujeres de Ghana licenciadas en ingeniería, fundó Akos Engineering Service, una empresa que fabrica maquinaria para facilitar las labores de la cosecha, una tarea que por lo general suelen realizar las mujeres. Mfumuwaa capacita asimismo a mujeres jóvenes de zonas rurales para que aprendan un oficio y abran su propio negocio. Teleza Mseche sabe que el SIDA está aniquilando su país y que los jóvenes tienen posibilidades de actuar al respecto. "Los jóvenes pueden intervenir de forma decisiva en este tipo de prevención ayudándose mutuamente para mantenerse libres del virus", dice Teleza. A los 13 años de edad, preside el club de lucha contra el VIH/SIDA de su escuela y es presidenta de la división local de las Guías Scout. Ella y otros dos jóvenes han representado a Malawi en reuniones internacionales celebradas en Nueva York y Nairobi. Agnes Pareyio y Leah Muuya han viajado en repetidas ocasiones desde 1996 por el valle del Rift de Kenya, unas veces en coche y otras a pie, en el marco de Tasaru Ntomonok o "Iniciativa de Maternidad sin Riesgo", con objeto de acabar con la tradición de la mutilación genital femenina y dar a conocer a los jóvenes de ambos sexos los peligrosos efectos secundarios derivados de esta práctica. El actor y director Rob Reiner fundó en 1997 la Fundación I Am Your Child para lograr que en los Estados Unidos se dé prioridad al desarrollo del niño en la primera infancia, que comprende los años decisivos que van del parto a los tres años de edad. La Fundación ha educado desde entonces a millones de personas y ha ejercido influencia en el gobierno para que se aumente el gasto público destinado a programas sobre el niño en la primera infancia. La peruana Agripina Rojas es una agente de comunicación autodidacta que, mediante un programa de radio emitido en quechua, lengua indígena, fomenta los derechos del niño y de la mujer. El obispo anglicano Dinis Sengulane ha lanzado un llamamiento a las iglesias de Mozambique para que participen en las tareas de ayuda a los soldados jóvenes, algunos reclutados cuando eran niños, para que se integren a una sociedad donde impere la paz. Su apoyo al programa Transforming Guns into Hoes ha servido para cambiar muchas armas, reales o de juguete, por aperos agrícolas. Solidarity with Women in Distress, o SOLWODI, se acerca a las profesionales del sexo de Mombasa y Malind en las calles donde trabajan y les facilita orientación y asesoramiento en relación con el VIH/SIDA y las enfermedades transmitidas sexualmente. Muchas de estas mujeres eran adolescentes cuando se incorporaron a la floreciente actividad comercial sexual de Kenya. La ONG imparte asimismo formación profesional y preparación para la vida cotidiana de carácter psicosocial. El Reverendo Leon Sullivan, que falleció en abril de 2001 con 78 años de edad, no se arredró ante ninguno de los obstáculos que encontró en su lucha en pro de los derechos, aun cuando ésta conllevara "la demolición de montañas que obstaculizan la libertad, la justicia y la verdad." Concibió los "Principios de Sullivan", que son directrices para las empresas estadounidenses que invierten en Sudáfrica, y los "Principios de Sullivan de ámbito mundial," para abordar la cuestión de las normas de las empresas en la era de la mundialización. Bajo los puentes de múltiples carriles tendidos sobre las bulliciosas intersecciones de Yakarta, Sri Irianingsih y Sri Rosiati, hermanas gemelas a las que se conoce con el nombre de Rian y Rosi, han apañado cajas de cartón, cajas de jabón y esterillas de yute para crear centros de salud y escuelas que prestan servicios a centenares de niños que viven en las calles de la ciudad. Las hermanas se gastan al mes 2.000 dólares de los Estados Unidos que proceden en su mayor parte de su propio bolsillo. La Sra. Tho, trabajadora social en el refugio Rose Warm para niñas víctimas de abusos sexuales de la ciudad de Ho Chi Minh (Viet Nam), ha dedicado la vida a ayudar a los niños víctimas de abusos sexuales y de trata de menores a recuperarse de los traumas sufridos y a llevar una vida provechosa. Lescek Zawadka, músico polaco que vive en México, fundó en uno de los diez municipios más pobres del país Niños Cantores de Valle de Chalco, coro infantil al que se considera el mejor de México. El coro da conciertos con frecuencia y ha estado de gira en Europa y América Latina. Cuando la Princesa Lalla Fatima Zohra de Marruecos habló en público del SIDA a principios de este año, rompió uno de los tabúes de su país. El número de casos de SIDA registrados en Marruecos se multiplicó por cuatro el año pasado hasta llegar a los 20.000, y la región está a punto de verse invadida por una epidemia. La princesa Lalla Fatima aboga por que el silencio y la negativa a admitir los hechos no contribuyan a la propagación del virus. CONSULTAS REGIONALES La Posición Conjunta de Africa tal como se aprobó en el Foro Panafricano en favor de la Infancia A fin de contribuir a la Sesión Especial en favor de la Infancia de las Naciones Unidas, representantes de los gobiernos, la sociedad civil, grupos de jóvenes y otras instituciones se dieron cita en el Foro panafricano celebrado en Egipto, del 28 al 31 de mayo de 2001, y aprobaron una posición conjunta. En los pasajes que figuran a continuación quedan reseñados los principios fundamentales del plan de acción propuesto. "Debemos hacer hoy frente al desafío que supone reafirmar nuestro compromiso de velar por que se alcancen las metas fijadas para el presente. Reconocemos que el futuro de África depende del bienestar de sus niños y sus jóvenes. La transformación socioeconómica del continente es una posibilidad vinculada a la inversión que se realice en los jóvenes. La inversión de hoy en la infancia es la paz del mañana y la estabilidad, la seguridad, la democracia y el desarrollo sostenible del futuro. Reconocemos que la infancia y la juventud africanas constituyen más de la mitad de la población del continente. No se ha consultado, sin embargo, la opinión de jóvenes y niños a propósito de las apremiantes cuestiones sociales, económicas y relativas a los derechos humanos, que los afectan directamente. Lejos de hacer caso omiso de la voz de los jóvenes de África, es menester prestar oídos. Afirmamos que responder a las necesidades de los niños de África constituye un imperativo. Para los encargados de la adopción de decisiones, los niños deben ser el fundamento a partir del cual se determinan las prioridades. A los niños de África les toca desempeñar un papel decisivo respecto de la actualidad y el porvenir de nuestro continente. Observamos que los niños de África viven en una situación de mayor desventaja en comparación con otros niños del mundo. Sus vidas suelen ser demasiado cortas y más que escasas las oportunidades con que cuentan. Están expuestos a la violencia y a la infección del VIH/SIDA; se ven privados del derecho a la educación y amenazados por la malnutrición y las enfermedades. Es menester que se conceda atención especial en este momento y en los años próximos a las necesidades y exigencias específicas de los niños y los jóvenes de África. Los niños de África necesitan nuestro apoyo pleno y nuestro compromiso y lo necesitan en este preciso momento. Observamos también que la juventud de África se enfrenta a un futuro de violencia y pobreza que el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades pandémicas suelen recortar con demasiada frecuencia. Observamos también que los desastres naturales y los que provoca el ser humano así como las repercusiones adversas del servicio de la deuda externa, la mundialización y la liberalización del comercio no han hecho sino empeorar la difícil situación de los niños de África. Se ha pasado por alto a la juventud en el nivel de la adopción de políticas y medidas de ámbito nacional e internacional y se han descuidado durante demasiado tiempo los vínculos entre los niños y los jóvenes. El dinamismo y el compromiso de la juventud constituyen, sin embargo, un impulso notable en favor del cambio positivo. Los jóvenes señalarán el rumbo de África en los próximos decenios. Los niños y los jóvenes constituyen el mayor recurso por aprovechar. Reafirmamos que los niños tienen derecho a gozar de un entorno saludable propicio al bienestar físico, mental y espiritual. Igualmente, tienen el deber de participar en actividades de protección y de reparación del medio ambiente. Estamos profundamente preocupados de que África siga siendo víctima del flagelo de la guerra y los conflictos armados que acarrean repercusiones negativas enormes y desproporcionadas para la población civil, en especial para niños y mujeres, y de que en tal situación los derechos humanos de los niños jamás se puedan invocar a cabalidad. Reafirmamos los compromisos contraídos por África en lo que a convivir en paz respecta y en lo que atañe a la solución de controversias por la vía de la negociación, el diálogo y la reconciliación como condición fundamental para la creación de un entorno favorable a niños y jóvenes y un clima propicio para la protección, la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo de niños y jóvenes. Reconocemos que, pese a los logros alcanzados, lo ocurrido durante los últimos años resulta desalentador. Si se juzga desde el punto de vista general, los niños de África han perdido otro decenio, y a raíz de la tragedia de la enfermedad pandémica del VIH/SIDA que se logró prever mas no evitar, se cierne sobre África la amenaza de la desaparición de una generación entera. La cifra excepcional nos obliga a admitir que hemos descuidado las obligaciones fundamentales que se nos habían encomendado y nos obliga a adoptar paradigmas alternativos teniendo en cuenta el porvenir. No podemos permitirnos la grave falta que sería para la niñez y la juventud de África de echar a perder un decenio más. Es menester que los niños de África gocen efectivamente ya mismo de su derecho a la salud, a la educación y a la formación. Es también menester que los niños de África asuman las responsabilidades con las que deben cumplir. Señalamos que hasta la fecha las necesidades especiales de los niños de África no han quedado reflejadas de manera idónea ni en las políticas ni en los programas internacionales. Los niños y los jóvenes de África necesitan y exigen que se les conceda un lugar especial en todas las estructuras vinculadas con la adopción de decisiones y en la próxima Sesión Especial en favor de la Infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Es el objetivo de este Foro dar expresión a esas necesidades especiales; por ello, las recomendaciones que se formulen deben ser específicas y pertinentes. Se debe conceder a las preocupaciones de los niños y los jóvenes de África atención decidida en el marco del programa mundial. Subrayamos que la responsabilidad de velar por la aplicación de los Derechos del Niño ha de asumirse en todas las esferas, la de los niños y la de los jóvenes, la esfera de las familias, de las comunidades, de la sociedad civil y del sector privado, la esfera de los gobiernos nacionales, de las organizaciones subregionales y regionales y de la comunidad internacional. El programa "África a la medida de los niños" debe encender la llama del compromiso auténtico, de la voluntad indesmayable y de la elección de medidas concretas en favor de la infancia. Han transcurrido más de diez años desde la celebración de la histórica Cumbre Mundial en favor de la Infancia, y de la aprobación de la Declaración Mundial y del Plan de Acción en que se fijaron metas específicas en materia de derechos y bienestar del niño que debían alcanzarse en el año 2000 y estamos en condiciones de evaluar los progresos realizados. Se han alcanzado metas significativas pero hay aun muchas promesas por cumplir y muchas aspiraciones que no se han materializado. Ciertas limitaciones han obedecido a factores externos, otras las tenemos que asumir nosotros. Reafirmamos el principio de la universalidad de los derechos del niño en el marco de una diversidad cultural positiva". CONSULTAS REGIONALES La Declaración de Beijing sobre los Compromisos en favor de la Infancia en la Región de Asia Oriental y el Pacífico para 2001 - 2010 En la Quinta Reunión Ministerial de Consulta de Asia Oriental y el Pacífico, celebrada del 14 al 16 de mayo de 2001 en Beijing, los delegados de 21 países de la región aprobaron por unanimidad la Declaración de Beijing. En la Declaración, las medidas propuestas para asumir la responsabilidad de velar por los derechos del niño se fundan en los principios y estrategias que a continuación se enumeran. "Apoyar un movimiento mundial en favor de la infancia y de una sociedad dispuesta a acoger a los niños recurriendo a una amplia movilización comunitaria, que apele a niños y jóvenes, en cooperación con el gobierno, la sociedad civil y el sector privado; Seguir de cerca y evaluar los logros alcanzados en lo que atañe a la aplicación de las disposiciones contenidas en la Convención de los Derechos del Niño; Conceder al bienestar de los niños un lugar clave en el marco del programa nacional de gobierno reconociendo que se trata del indicador más importante del progreso económico y social del país y asignar recursos suficientes que han de invertirse en la infancia. Promover y proteger el interés del niño prestando especial atención a las etapas decisivas de la vida del menor ya que en tales situaciones tendrá toda intervención un efecto más pronunciado y duradero. Velar, en consecuencia, por que se brinde a todos los niños: El mejor comienzo en la vida, que implica prodigar a los niños los mejores cuidados en la primera infancia y durante su desarrollo, así como garantizar el registro universal de los nacimientos y el derecho de los niños a adquirir una nacionalidad; Enseñanza básica de calidad elevada; La oportunidad de que cada niño aproveche plenamente su capacidad y participe en la sociedad realizando aportes, especialmente durante la adolescencia; Promover la elaboración y la ejecución ulterior de planes nacionales de acción para este decenio que recojan la opinión de los niños, los padres de familia y las comunidades, en consonancia con las metas y objetivos de la próxima Sesión Especial en favor de la Infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas; Reforzar la capacidad de instituciones nacionales y subnacionales a fin de que queden integrados los planes nacionales de acción en el marco de un sistema descentralizado; Incrementar la cifra de alianzas estratégicas y asociaciones en pro de los niños en todos los niveles con miras a poner en ejecución programas integrados, multisectoriales y multidisciplinarios en favor de la infancia; Prevenir y reducir al mínimo las repercusiones adversas de los desastres naturales y los que provoca el ser humano procurando que la ciudadanía esté mejor preparada y reforzando los servicios de seguridad social, incluidas las redes de seguridad necesarias que se han de brindar a los afectados; Reforzar los mecanismos que promuevan la participación plena de los niños y los adolescentes en la sociedad dándoles medios para que expresen sus preocupaciones y para que diseñen, ejecuten y evalúen las medidas que es indispensable adoptar en respuesta a esas preocupaciones. Reconocer y apoyar la labor de progenitores y familias que son los primeros en prodigar cuidados a los niños y reforzar su capacidad de brindar a sus hijos la atención y protección que la crianza exige; Reforzar la capacidad de quienes prestan servicios sociales y de otras personas que atienden a los niños con miras a lograr un desarrollo mayor de la infancia brindando a los niños cuidados y protección. Acoger con beneplácito que comunidades, gobiernos locales, grupos sociales, culturales, religiosos y empresariales así como organizaciones populares locales, organizaciones que trabajan en pro de la infancia y la sociedad civil, incluidos los medios de difusión, compartan la responsabilidad de velar por el bienestar de los niños. Brindar, en este contexto, apoyo a fin de que otras organizaciones desempeñen un papel de importancia mayor en interés de la infancia; Atribuir prioridad al diseño de soluciones y sistemas sostenibles con miras a mejorar la situación de los niños concitando la participación plena de los niños y de las comunidades a las que pertenecen; Reconocer que, aun cuando la mundialización ha promovido el crecimiento económico y el desarrollo en numerosas instancias, también ha condenado a la marginalidad a numerosos países pobres. Es, pues, menester someter a examen las políticas comerciales y los compromisos que puedan acarrear repercusiones adversas para los niños y brindar sistemas de seguridad social y mecanismos nacionales de protección encaminados a impedir que los niños y sus familias sufran los efectos negativos de la mundialización; Encauzar las oportunidades que inaugura la revolución mundial de la información y las comunicaciones y emplear, con la mayor eficacia posible, las nuevas tecnologías de las que pueden extraer provecho los niños y las mujeres. Brindar, al mismo tiempo, a los niños protección de las consecuencias perjudiciales de esa revolución; Velar por el interés del niño en todos los programas y en todos los niveles y sectores ofreciendo garantías de transparencia y de una buena conducción de los asuntos públicos; Aprovechar la experiencia adquirida para comprender mejor qué factores especiales contribuyen a la eficacia y eficiencia de medidas e intervenciones; Crear una sólida base de información desglosada que permita estudiar problemas, plantear soluciones y determinar los objetivos de las intervenciones así como seguir de cerca y evaluar los resultados obtenidos. Reconocer el valor de referencia que los indicadores cuantitativos y los objetivos trazados poseen para juzgar el éxito o el fracaso de los programas emprendidos; y Diseñar indicadores y sistemas, recogiendo el aporte de los niños y de los sectores involucrados, para seguir de cerca la situación de los grupos víctimas de la pobreza y la vulnerabilidad y evaluar los progresos alcanzados, incluso en el nivel administrativo más bajo". CONSULTAS REGIONALES El Compromiso de Berlín en favor de la Infancia de Europa y el Asia Central Como culminación de una serie de consultas regionales, se celebró en Berlín, del 16 al 18 de mayo de 2001, una reunión de alto nivel organizada por el Gobierno de Alemania y el Gobierno de Bosnia y Herzegovina en el marco de los preparativos para la Sesión Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia. Se dieron allí cita delegados de 52 países europeos y del Asia central y la Santa Sede. En el curso de los debates se formularon 20 compromisos específicos cuyo objetivo es que mejoren las condiciones de vida de los niños y adolescentes. Los pasajes que se reproducen a continuación resumen lo más fundamental de los compromisos adoptados. "Reconociendo los progresos alcanzados durante el pasado decenio en lo que atañe a la defensa de los derechos del niño en Europa y el Asia central, en especial en lo relativo a los compromisos contraídos en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990 y a las obligaciones dimanadas de la Convención sobre los Derechos del Niño ratificada universalmente por los países de Europa y el Asia central, Acogiendo con beneplácito el aporte considerable realizado por la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales, el sector privado, las organizaciones regionales e internacionales, especialmente las del sistema de las Naciones Unidas, el Consejo de Europa, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Unión Europea y la Comunidad de Estados Indepen-dientes, en la aplicación de la Convención de los Derechos del Niño, Acogiendo también con beneplácito que en Europa y el Asia central cunde el reconocimiento de derechos humanos de los niños y que tanto en las estrategias gubernamentales y los marcos jurídicos como en las políticas y prácticas de la administración se avanza de manera gradual en lo que atañe al respeto del derecho del niño a participar en la vida social y a intervenir en los procesos de adopción de decisiones que afectan su vida, Teniendo presente la responsabilidad que tenemos para con las generaciones venideras, lo cual implica, entre otras cosas, que los esfuerzos realizados hoy no deben comprometer el goce de los derechos humanos de nuestros niños, Reconociendo que la pobreza y las diferencias económicas y sociales, incluida la desigualdad cada vez mayor del ingreso especialmente en los países en transición, la falta de oportunidades de esparcimiento y recreación y los cambios que se advierten en la estructura de la familia recortan las posibilidades de los niños de lograr el desarrollo integral de la personalidad y la capacidad intelectual y física y de avanzar hacia una vida adulta plena. Preocupados por el número cada vez mayor de niños, particularmente en los países en transición, que se están viendo privados del derecho a crecer en un clima familiar y comunitario propicio, saludable y seguro, a raíz de lo cual aumenta el número de niños a quienes la exclusión social amenaza y se eleva la morbilidad de manera significativa y también el crecimiento frenado y el retraso en el desarrollo del niño como resultado de la calidad deficiente de los cuidados y de la reducción en la cifra de niños inscritos en programas de enseñanza básica, y preocupados por el aumento en la tasa de delincuencia juvenil así como en el índice de accidentes y suicidios, Reconociendo que hay aún mucho que hacer en lo que respecta a mejorar el entorno social y de salud de los niños, así como en lo relativo a la calidad y adecuación de los programas educativos y reconociendo que el volumen menor o decreciente del gasto público en los países en transición debido a limitaciones financieras generales y a otros factores sigue afectando la prestación de servicios sociales destinados a los niños e impidiendo el acceso de la infancia a una educación y atención sanitaria de calidad. Subrayando la necesidad de velar por que se preste apoyo, adoptando medidas que incluyen la reestructuración de presupuestos nacionales, corrientes internacionales de asistencia e inversiones extranjeras idóneas, a fin de aplicar reformas sociales y programas encaminados a promover y proteger los derechos del niño en los países de Europa y el Asia central, particularmente en los países en transición, Preocupados por la propagación, en los países en transición, de enfermedades como la tuberculosis, el paludismo, las enfermedades de transmisión sexual, la anemia y los trastornos causados por la carencia de yodo y observando con preocupación que el VIH/SIDA se sigue extendiendo en numerosos países de Europa y Asia central, afectando en gran medida a menores de 18 años y cada vez más a las niñas. Conscientes de las repercusiones adversas que en la salud física y mental de niños y jóvenes tiene el nivel cada vez mayor del uso indebido de drogas, incluido el alcohol, el tabaco y las drogas ilícitas, Conscientes también del número cada vez mayor de niños de Europa y Asia central expuestos a todo tipo de maltrato y violencia como el castigo corporal, la explotación sexual y económica, las formas más censurables de trabajo de menores, la trata de niños y la falta de vivienda, Preocupados porque los conflictos armados y los desastres naturales siguen afectando a los niños de Europa y el Asia central y destruyendo sus vidas y subrayando a este respecto la necesidad de que se tome mayor conciencia del imperativo de defender los derechos de los niños que viven en situaciones de conflicto y de la importancia que tiene proteger a los niños de amenazas para el medio ambiente como la contaminación química y nuclear y velar por que los niños vivan y crezcan en un ambiente favorable al mayor grado de salud que se pueda alcanzar. Conscientes del hecho según el cual los niños pertenecientes a minorías o los niños internamente desplazados, refugiados y migrantes, los apátridas, los impedidos, los niños infectados por el VIH y los que padecen SIDA corren el riesgo de ser víctimas de discriminación y necesitan por ello y tienen derecho a recibir protección especial y a que se garantice su inclusión y participación. Tomando nota de los resultados de las conferencias preparatorias y de las consultas regionales y subregionales celebradas, incluidas las propuestas presentadas por los jóvenes y las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos de los niños, y acogiendo con beneplácito el Mensaje Político del Comité de Ministros del Consejo de Europa que se presentará ante la próxima Sesión Especial en favor de la Infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Aspirando a contribuir, en colaboración con las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, con la sociedad civil y con los propios niños, en el marco de los preparativos para la Sesión Especial en favor de la infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas y en el diseño ulterior y la ejecución de medidas en favor de la infancia en el decenio próximo". CONSULTAS REGIONALES El Acuerdo de Katmandú La inversión en la Infancia en Asia meridional En la Reunión de alto nivel del Asia meridional sobre la inversión en la infancia se dieron cita en el mes de mayo de 2001 delegaciones de siete países de la región. Entre los asistentes había ministros de finanzas y planificación, directivos de empresas y jóvenes defensores de los derechos del niño a quienes se conoce con el nombre de "Los factores del cambio". A continuación aparecen fragmentos del Acuerdo de Katmandú que contiene las conclusiones formuladas en la reunión. "Convenimos en que la infancia es el futuro de nuestras naciones y en que se ha de atribuir, en consecuencia, prioridad a la inversión en la infancia [...] . Afirmamos que invertir en la infancia es una cuestión a la que es menester atribuir prioridad y sostenemos que la reducción de la pobreza debe comenzar por los niños. Reafirmamos que no hay inversión más noble que sentar para cada niño una base estable velando por que se apliquen los derechos consagrados en la Convención de los Derechos del Niño. Es obligación nuestra asignar los recursos financieros necesarios y adoptar las medidas a que haya lugar en favor de la supervivencia y el desarrollo de todos los niños del Asia meridional. Se incluyen entre tales medidas velar por la buena salud y la nutrición de la población de cada país y, en especial de los lactantes, los adolescentes y las mujeres, brindar enseñanza de calidad a niñas y varones, garantizar mayor acceso al agua apta para el consumo y a los servicios sanitarios de eliminación de excrementos y proteger a los niños de todas las formas de discriminación, explotación, violencia y malos tratos, trata de niños y trabajo de menores que representen un peligro para ellos y constituyan un acto de explotación. Reconocemos la necesidad apremiante de proteger a adolescentes y jóvenes adultos del VIH/SIDA y de velar por los niños que viven en situaciones de conflicto armado. Reconocemos que la universalidad de la enseñanza de calidad es el fundamento decisivo del cual depende el crecimiento económico. No obstante, la calidad de la enseñanza y el aprendizaje que se brinda a la mayoría de los niños del Asia meridional es motivo de gran preocupación. Afirmamos enérgicamente que el Asia meridional no puede permitir la desigualdad en la educación de varones y niñas. Se han de adoptar, en consecuencia, medidas encaminadas a lograr la igualdad de los sexos en el acceso a la educación y en la enseñanza. Reconocemos que es menester que los gobiernos, el sector empresarial, la sociedad civil, las comunidades, los jóvenes, las organizaciones internacionales y los medios de difusión colaboren a fin de velar por que se realicen inversiones idóneas, oportunas y productivas en favor de los derechos y el bienestar de todos los niños del Asia meridional. Es también menester que se adopten estrategias orientadas a mitigar la pobreza. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que se establezca un entorno favorable a la supervivencia, el desarrollo y la protección de los niños y se promueva un orden internacional que no esté basado ni en la violencia ni en la explotación. Instamos a los países donantes a que cumplan a cabalidad los compromisos contraídos en virtud de la Convención sobre los Derechos del Niño, a que adopten medidas destinadas a aliviar la carga de la deuda y a que evalúen y sigan de cerca los efectos que tienen en los niños las sanciones impuestas y velen por que se declaren excepciones de carácter humanitario atendiendo a las repercusiones adversas que las sanciones pueden acarrear para los niños. Instamos también a los países donantes a que contribuyan al bienestar de la infancia asignando un porcentaje mayor de la Asistencia Oficial para el Desarrollo de cada uno con arreglo a lo estipulado en la Iniciativa 20/20. Instamos al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y a nuestros asociados en el desarrollo a que reafirmen con palabras y hechos su voluntad de defender el ajuste estructural con dimensión humana adoptando en la práctica medidas idóneas para tal fin y a que suscriban acuerdos de comercio y aranceles aduaneros que garanticen el acceso preferencial a los mercados de los países desarrollados. Observando la situación de los niños en el Asia meridional: Reafirmamos nuestro compromiso de acelerar el progreso con miras a alcanzar los objetivos para los niños convenidos en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990 y en la Conferencia Ministerial de la Asociación del Asia Meridional para la Cooperación Regional celebrada en 1996; Apoyamos la gran inversión que se ha de realizar en los niños y solicitamos que se lleve a cabo este tipo de inversión con una frecuencia cada vez mayor; Instamos a nuestros asociados en el desarrollo a que eleven el monto de la ayuda y asistencia que destinan a apoyar una mayor inversión en la infancia del Asia meridional; Reconocemos la necesidad de prestar oídos a los niños y estudiar con diligencia la forma de hacerles partícipes en las decisiones que los afectan en todos los niveles; Reconocemos la importancia de las asociaciones en las que participan el gobierno, el sector empresarial privado, las organizaciones de la sociedad civil, las comunidades, los individuos, los niños, las organizaciones internacionales y los medios de difusión; Solicitamos que cada nación difunda la experiencia adquirida y las mejores prácticas, así como las estrategias adoptadas, a fin de llegar a las familias y a las organizaciones comunitarias de base en defensa de los derechos de la infancia; Reconocemos la importancia que posee seguir de cerca y examinar los progresos alcanzados en el marco de la responsabilidad que toca a cada uno cuando de juzgar los resultados obtenidos se trata; Sugerimos que el Acuerdo de Katmandú aquí suscrito se señale a la atención del Período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del Tercer Período extraordinario de sesiones del Comité Permanente de la Conferencia Ministerial de la Asociación del Asia Meridional para la Cooperación Regional que se celebrará en Colombo el 8 y 9 de junio de 2001, en cuyo marco nuestros países tendrán una nueva oportunidad de lograr un consenso en torno a la posición que los países de la región harán pública durante la Sesión Especial en favor de la Infancia de la Asamblea General. Nos comprometemos a velar por la aplicación de este Acuerdo". CONSULTAS REGIONALES El Consejo de Kingston Quinta Reunión Ministerial sobre la Infancia y las Políticas Sociales en las Américas Con motivo de la Quinta Reunión Ministerial sobre la Infancia y las Políticas Sociales en las Américas, ministros y representantes de los gobiernos de la región se dieron cita en Kingston, Jamaica, del 9 al 13 de octubre de 2000. La reunión de Kingston fue la primera de una serie de consultas regionales que se celebrarán en el marco de los preparativos para la Sesión Especial en favor de la Infancia. Los pasajes que se citan a continuación han sido extraídos de la declaración de Consenso. "Estamos decididos a: Adoptar las medidas necesarias a fin de brindar a los niños y adolescentes la oportunidad de que realicen su potencial físico, intelectual, espiritual, moral y social y con miras a garantizar y promover el respeto a los derechos humanos. Diseñar y poner en ejecución políticas y medidas integradas cuyo fin sea quebrar el ciclo de la pobreza que padece una generación tras otra y erradicar la exclusión, la discriminación y la falta de respeto a los derechos humanos. Promover medidas y mecanismos encaminados a elevar al máximo la participación de niños y adolescentes en la adopción de decisiones a propósito de toda cuestión que los afecte de manera directa o indirecta. Apoyar la creación de mecanismos que favorezcan la participación de la sociedad civil en todas las cuestiones que afecten a los niños y a los adolescentes. Promover medidas destinadas a eliminar la discriminación y la exclusión de grupos étnicos, religiosos y lingüísticos y de otras minorías o pueblos indígenas así como medidas encaminadas a apuntalar la diversidad de su identidad cultural. Velar por que se brinde protección a los niños y a los adolescentes de todas las formas de maltrato incluidas las lesiones, la violencia, el abandono, el abuso sexual, la explotación con fines comerciales, la venta y la trata de niños, el trabajo forzoso y el reclutamiento forzado u obligatorio de niños y jóvenes para su utilización en conflictos armados... Velar por que se brinde protección a los niños y a los adolescentes de todas las formas de discriminación y de daño y prestar apoyo a las políticas, los planes y los programas que tengan por fin promover la igualdad de niños y jóvenes y el respeto a la infancia. Velar por que se reconozca el derecho de los menores en conflicto con la ley a contar con garantías procesales y velar además por que se les prodigue un trato que se halle en consonancia con los principios y disposiciones pertinentes de la Convención sobre los Derechos del Niño y otros instrumentos jurídicos y normas internacionales y nacionales relativas a la protección de menores. Velar también por que se adopten las medidas necesarias para impartir formación en materia de derechos humanos y administración de justicia para niños y adolescentes al personal cuyo ámbito de actividad se relacione con los menores en conflicto con la ley. Velar por que se respete el derecho de niños y adolescentes dotados de distintas capacidades, incluidos los que padecen alguna discapacidad, a contar con servicios idóneos y con atención y educación adecuadas a su capacidad... Fomentar las relaciones entre gobiernos y sociedad civil con miras a fomentar entre niños y adolescentes los valores vinculados con la defensa de los derechos humanos y la igualdad, la paz, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y las relaciones equitativas entre hombres y mujeres. Seguir realizando progresos encaminados a lograr la meta de garantizar a todos acceso a los servicios de salud, incluidas las estrategias eficaces de prevención, intervención oportuna, tratamiento y rehabilitación. Difundir, además, entre adolescentes y niños, información sobre la salud sexual y la higiene de la procreación, haciendo especial hincapié en el VIH/SIDA y otras infecciones transmitidas sexualmente. Realizar progresos para alcanzar la meta de impartir a todos educación de calidad durante la primera infancia y la enseñanza primaria en un ambiente en que se fomente el pleno desarrollo de niños y adolescentes, en que se inculque respeto por los derechos humanos y en que se prepare a los jóvenes para las responsabilidades de la vida en sociedad. Siempre que se disponga de los recursos, incrementar el monto destinado al cuidado y desarrollo integrados del niño en la primera infancia, a fin de que el aprendizaje rinda mejores frutos y con miras a reducir la desigualdad y garantizar el ejercicio de los derechos humanos... Preparar y poner en práctica programas encaminados a brindar oportunidades educativas a niños, adolescentes y adultos a quienes no se haya impartido enseñanza escolar o que hayan abandonado los estudios. Se ha de conceder especial atención a los niños y adolescentes en situación de desventaja y a los que padecen discapacidades, a los que se ha diagnosticado el VIH/SIDA y a los que se ven afectados por esta pandemia, a las madres adolescentes y a los menores en conflicto con la ley. Instar a todos los países a que consideren adherirse, ratificar y velar por la aplicación de todos los instrumentos jurídicos internacionales vinculados con los derechos del niño, en especial, ... Tales instrumentos jurídicos representan logros del primer orden en lo que atañe a los esfuerzos internacionales para el fortalecimiento y la aplicación de normas jurídicas y a los planes nacionales de acción destinados a brindar protección a los niños más vulnerables. Hacer un llamamiento a los países donantes y a los países acreedores así como a las instituciones financieras internacionales a fin de que consideren la posibilidad de acelerar la adopción de medidas concretas para aliviar la carga de la deuda pública... Reafirmar la aplicación de la iniciativa 20/20... Incrementar la cooperación técnica horizontal entre los países con miras a compartir experiencias y estrategias prometedoras ... Reconocer que la promoción y protección de los derechos y el bienestar de la infancia contribuirían al desarrollo humano equitativo y sostenible. El desarrollo individual del niño está estrechamente vinculado al desarrollo de la sociedad humana y contribuye, en consecuencia, a la forma que ha de cobrar el futuro del mundo. Responder a cualquier tipo de desafío inesperado que surja en el futuro y que este Consenso no haya contemplado. Las decisiones se basarán siempre en los principios de la no discriminación, el interés del niño, la mayor capacidad de supervivencia y desarrollo posibles, así como en el principio de la participación de niños y adolescentes". CONSULTAS REGIONALES Declaración de Panamá Unidos por la niñez y la adolescencia, base de la justicia y la equidad en el nuevo milenio Los Jefes de Estado y de Gobierno de los 21 países iberoamericanos se reunieron en la ciudad de Panamá los días 17 y 18 de noviembre de 2000 para celebrar la X Cumbre Iberoamericana, donde emitieron una declaración destinada a renovar los esfuerzos encaminados a proteger los derechos de la infancia. El texto íntegro de la Declaración se basó en el siguiente preámbulo. "Nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno de los 21 países Iberoamericanos reunidos en la ciudad de Panamá los días 17 y 18 de noviembre de 2000 para celebrar la X Cumbre Iberoamericana, convencidos que para lograr el desarrollo humano sostenible, la consolidación democrática, la equidad y la justicia social, y con base en los principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia de los derechos humanos, es de importancia estratégica dedicar especial atención a la niñez y la adolescencia, decidimos, una vez más, examinar conjuntamente la situación de los niños, niñas y adolescentes de Iberoamérica con el ánimo de formular políticas y promover programas y acciones que aseguren el respeto de sus derechos, su bienestar y desarrollo integral. Valoramos los avances obtenidos desde nuestra primera Cumbre, celebrada en Guadalajara, México y constatamos con beneplácito las profundas afinidades que unen y consolidan a la comunidad iberoamericana de naciones, como un espacio privilegiado de concertación política y solidaridad, con un papel cada vez más activo e influyente en la escena internacional. Reafirmamos nuestro compromiso de promover y defender la democracia y el estado de derecho; el pluralismo político y la identidad cultural; los derechos humanos en sus vertientes civiles y políticas, económicas, sociales y culturales, incluido el derecho al desarrollo, el respeto a los principios de la soberanía y la integridad territorial, la no intervención, el no uso o amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, la solución pacífica de las controversias y el derecho de cada pueblo de construir libremente, en paz, estabilidad y justicia, su sistema político; principios que forman parte del legado que dejamos a la niñez y a la adolescencia Iberoamericana. Convencidos que la expansión del comercio internacional es de vital importancia para la prosperidad de nuestros países, reiteramos nuestro compromiso individual y colectivo de fortalecer un sistema multilateral de comercio libre, abierto, no discriminatorio, seguro y previsible; la integración regional, el regionalismo abierto y la intensificación de las relaciones económicas entre las regiones del mundo, en condiciones de equidad. En consecuencia, rechazamos enérgicamente toda aplicación extraterritorial de leyes nacionales o medidas unilaterales que contravengan el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y las normas vigentes de comercio internacional, por lo que reiteramos la urgente necesidad de eliminar estas medidas, e insistimos en nuestra exhortación al gobierno de los Estados Unidos de América para que ponga fin a la aplicación de la Ley Helms-Burton, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Destacamos que la población de nuestros países pronto alcanzará los seiscientos millones de habitantes, que los niños, niñas y adolescentes conforman la mayoría de nuestras poblaciones y son fuente de creatividad, energía, dinamismo, iniciativa y renovación social. Nos congratulamos de que la mayoría de nuestros países han logrado reducir las tasas de mortalidad infantil y de menores de 5 años, erradicar algunas enfermedades inmunoprevenibles, así como aumentar las tasas de matriculación y egreso de la educación primaria y disminuir el analfabetismo. Sin embargo, la persistencia de altos índices de pobreza y pobreza extrema, de situaciones de exclusión social y desigualdad socioeconómica, de la insuficiente cobertura de los servicios de salud y educación, y las carencias y rezagos que muestran varios indicadores, demandan un renovado esfuerzo colectivo para consolidar las tendencias positivas y asegurar la efectiva observancia de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Asimismo, es preciso subrayar que la población infantil y adolescente constituye un grupo de edad que, por su propia naturaleza, resulta particularmente afectado por los factores socio-económicos negativos, sobre los cuales se hace necesario actuar con firmeza, a fin de evitar o reducir de modo sensible los efectos perturbadores del debilitamiento del tejido socio-familiar, causa de situaciones tales como el abandono familiar, la paternidad irresponsable y los conflictos con la ley. Reconocemos la importancia fundamental de los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho en nuestras sociedades y el papel rector y normativo del Estado en el diseño y ejecución de políticas sociales en beneficio de ellos y como garante de sus derechos, y reiteramos nuestro compromiso de construir las bases para el desarrollo pleno de sus potencialidades y su integración social, ante las oportunidades y retos que ofrece el mundo globalizado de hoy. En este sentido, reafirmamos nuestra adhesión a los principios y propósitos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, y demás convenciones, declaraciones e instrumentos internacionales, de carácter universal y regional, que comprometen la voluntad de nuestros gobiernos a asegurar a los niños, niñas y adolescentes el respeto de sus derechos, su acceso a mejores niveles de bienestar y su efectiva participación en los programas de desarrollo integral". CONSULTAS REGIONALES La Declaración de Rabat Foro Regional Árabe sobre la Infancia convocado por la sociedad civil Con motivo del Foro Regional Árabe sobre la Infancia convocado por la Sociedad Civil se reunieron en Rabat, Marruecos, del 15 al 19 de febrero de 2001, cerca de 250 participantes de 21 países en representación de organizaciones no gubernamentales, parlamentarios, medios de difusión y jóvenes. Convocaron a la reunión cuatro organismos, a saber, el Consejo Árabe para la Infancia y el Desarrollo, el Instituto Árabe de Derechos Humanos, el Centro Marroquí de Observancia de los Derechos del Niño y el UNICEF. Los delegados allí reunidos convinieron en la Declaración de Rabat. "Por cuanto dirigentes de todo el mundo se reunieron en 1990, hace más de un decenio, en la Sede de las Naciones Unidas y aprobaron la Declaración mundial sobre la supervivencia, la protección y el desarrollo del niño y adoptaron un Plan de Acción para velar por la aplicación de la Declaración en el decenio de 1990; Por cuanto los estados árabes figuraron entre los estados de la comunidad internacional que manifestaron su adhesión a la Declaración y se comprometieron a aplicar sus disposiciones y a poner en vigor sus principios con miras a mejorar la situación actual de los niños y su porvenir; Por cuanto la Convención sobre los Derechos del Niño aspira a brindar protección a los niños en las esferas de la salud y la educación y a velar por que se fomente la alimentación infantil en el seno de la familia en un entorno de bienestar y estabilidad, lejos de fanatismos y odios de toda laya, en un clima que proteja a los niños de las tragedias de la violencia, el asesinato o las guerras; Por cuanto los gobiernos de la región árabe están decididos a adoptar las iniciativas y las medidas indispensables para facilitar la puesta en práctica del espíritu de la Convención y están decididos también a adoptar enfoques eficaces en favor del cambio en la situación de la infancia y para brindar a los niños todas las oportunidades de vivir en un mundo a su medida en el que no exista la discriminación; Reconociendo el importante papel que las organizaciones de la sociedad civil desempeñan respecto de la formulación, la gestión y la vigilancia de la aplicación de la Convención y en lo que atañe a formular propuestas, ejercer presión o señalar cuestiones a la atención de dirigentes políticos, de gobiernos, del sector privado y de los parlamentos con miras a optar por estrategias encaminadas a mejorar la situación de los niños adoptando criterios idóneos y promulgando leyes a tal efecto, y en lo que se refiere a las tareas de coordinación y creación de asociaciones en el nivel regional e internacional; Por cuanto estamos convencidos de que el futuro de los niños depende de que vean cumplidas sus aspiraciones de vivir en un mundo hecho a su medida y que tal mundo ha de incorporar la opinión y el talento de los jóvenes y su voluntad firme y decidida en tanto que ciudadanos con derechos y opiniones, velando por que intervengan en la adopción de decisiones políticas, económicas y sociales; Por cuanto la supervivencia y el desarrollo de los niños constituye una obligación moral y de carácter humanitario y una responsabilidad que compete a todas las partes de la sociedad y es por ello menester que se afiancen las asociaciones, que se establezcan relaciones internacionales entre las organizaciones no gubernamentales de distintos países y que se aprovechen al máximo todos los recursos de personal y los recursos financieros de que se disponga para la promoción de las políticas económicas respecto de los programas para la infancia en distintos campos a fin de salvar la brecha de la desigualdad y mitigar la pobreza con miras a alcanzar un nuevo orden mundial que vele por la infancia en vez de agravar el infortunio de los niños llevándolos a un final prematuro; Las organizaciones no gubernamentales árabes y regionales y los representantes de la sociedad civil, reunidos en Rabat del 15 al 19 de febrero de 2001 por invitación del Consejo Árabe para la Infancia y el Desarrollo, el Instituto Árabe de Derechos Humanos, el Centro Marroquí de Observancia de los Derechos del Niño y el UNICEF, desean poner de relieve los siguientes puntos, a saber, Que aunarán esfuerzos, creando lazos de coordinación y asociación a fin de encauzar todo empeño, experiencia y talento en interés del niño en el mundo en general y en el mundo árabe en particular, con miras a poner en práctica los valores que consagra la Convención sobre los Derechos del Niño en tanto que requisito mínimo en torno al cual la voluntad de los países de la región coincide con la voluntad de la comunidad internacional; Que exhortarán a las organizaciones regionales e internacionales así como a los estados, gobiernos y dirigentes de todo el mundo a que se ciñan a la Convención y a que adopten en favor de la infancia políticas económicas y de desarrollo que representen mejores condiciones de vida y mayor seguridad y dignidad en un mundo de igualdad plena en el que no haya guerras, ni sanciones ni enfermedades; Que fijarán como una de sus metas contar con el aporte y la participación de los niños teniendo como fundamento la convicción arraigada según la cual el futuro de la infancia sólo se consolidará si participan los propios niños; Que recurrirán a todos los medios a su alcance para instar a los gobiernos árabes a que cumplan con la tarea de velar por los derechos de niños, adolescentes y jóvenes garantizando el ejercicio de tales derechos y brindando todas las facilidades y los mecanismos indispensables para fomentar las capacidades de los niños y atender a sus necesidades. Se instará en este contexto a los gobiernos árabes a que velen por que la legislación nacional se halle en consonancia con el espíritu y el contenido de la Convención sobre los Derechos del Niño, a que ratifiquen todos los protocolos de derechos humanos y retiren sus reservas con respecto a esas convenciones, a que amplíen el ámbito de las libertades fundamentales y a que se dé, de manera democrática, trato respetuoso a posturas opuestas en un estado que se funde en un régimen de derecho; Que darán muestras de renovado compromiso aunando esfuerzos para que se levanten sanciones y distintos embargos, abogando por la cesación de las guerras, los conflictos armados y la ocupación y procurando aliviar sus efectos devastadores sobre los niños que han sido tomados como víctimas en Palestina, el Irak, el Sudán, Libia, Somalia, el Golán ocupado y en otros lugares". Referencias Nacimiento y promesas rotas 1 Ayodele es un personaje imaginario, basado en muchas niñas similares a ella de las zonas rurales de África Occidental. 2 Se trata de 315 millones de personas (232 millones en los países industrializados, 83 millones en los países en desarrollo). 'Numbering cyberspace', International Telecommunication Union [www.itu.int/journal/200102/E/html/indicat.htm] 3 Public Broadcasting System [www.pbs.org/spacestation/station/issfactsheet.htm]; NASA [http:// spaceflight.nasa.gov/station/assembly]. 4 Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 'Mundialización con rostro humano', Informe sobre el Desarrollo Humano 1999, Ediciones Mundi-Prensa, S.A., Madrid, pág. 1. 5 Annan, Kofi A., Secretario General de las Naciones Unidas, 'Nosotros los pueblos: La función de las Naciones Unidas en el Siglo XXI', Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, Nueva York, 2000, pág.7. 6 Nyerere, Julius en entrevista con The NewsHour with Jim Lehrer; Public Broadcasting System, 27 de diciembre de 1996, [www.pbs.org/newshour/bb/africa/december96/nyerere_12-27.html] 7 Bunting, Ikaweba, 'The Heart of Africa. Interview with Julius Nyerere on Anti-Colonialism', New Internationalist 309, enero-febrero 1999 [www.hartford-hwp.com/archives/30/049.html] 8 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF en Somalia (publicación interna), UNICEF, 2000, págs. 13, 15, 27-28, 35. 9 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF en Namibia (publicación interna), UNICEF, diciembre de 2000. 10 Bounds, Andrew, 'Bull by the horns', New Internationalist 330, diciembre de 2000, pág. 22. 11 Ibíd, pág. 23. 12 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF en el Afganistán (publicación interna), UNICEF, Kabul, diciembre de 2000, págs. 9, 10, 30. 13 Piot, Peter 'Politicizing SIDA: Interview with Peter Piot,' Africa-on- Line, pág. 2, [www.afrol.com/Categories/Health/health045_piot_interview.htm]. 14 Anan, op. cit., págs. 27-29. 15 Naciones Unidas, 'Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General para examinar el problema del VIH/SIDA', Informe del Secretario General, A/55/779, 16 de febrero de 2001, pág.19. 16 Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General sobre el VIH/SIDA. Declaración de Compromiso sobre el VIH/SIDA, 'Global Crisis- Global Action', del 25 a 27 de junio de 2001, Nueva York. 17 Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, Informe sobre la epidemia mundial de VIH/SIDA, junio de 2000, ONUSIDA, Ginebra, pág. 132. 18 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Botswana (publicación interna), UNICEF, diciembre de 2000, págs. 12, 14. 19 Nelson, Kenrad E., et al., 'Changes in Sexual Behavior and a Decline in HIV Infection among Young Men in Thailand', The New England Journal of Medicine, 1 de agosto de 1996, vol. 335: 297-303, No 5. 20 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Mauricio (publicación interna), UNICEF, diciembre de 2000, págs. 5, 12, 19. 21 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Malawi (publicación interna), UNICEF, 2000, págs. 8, 9, 14. 22 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de China (publicación interna), UNICEF, 2000, pág. 5. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de la República Democrática Popular Lao (publicación interna), UNICEF, 2000, pág. 1. 23 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Camboya (publicación interna), UNICEF, 2000, págs. 11, 14. 24 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Jamaica (publicación interna), UNICEF, 2000, pág. 3. 25 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Venezuela (publicación interna), UNICEF, 2000, págs.1, 3. 26 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Cabo Verde (publicación interna), UNICEF, 2000, pág. 3. 27 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Camboya (publicación interna), UNICEF, diciembre 2000, pág. 14. 28 Wren, Christopher S., 'Ex-Diplomat to lead Group In AIDS Battle', The New York Times, 20 de junio de 2001, pág. A8 . 29 Rosenberg, Tina, 'The world's AIDS crisis is solvable - Look at Brazil,' The New York Times, Revista dominical, 28 de enero de 2001, pág. 29. 30 McNeil, Donald G. Jr. 'Money Isn't Everything.' The New York Times, 24 de junio de 2001, Sección 4, pág. 2. 31 Zimmerman, Rachel, 'Glaxo Unveils Another Price Cut for AIDS Drugs to Poor Countries', The Wall Street Journal, 11 de junio de 2001. 32 Nessman, Ravi, 'Drug Companies Drop S. Africa Suit', Associated Press, 19 de abril de 2001. 33 Nokia, Corporate Citizenship Program [www.nokia.com/insight/social/corp_citizen.html]. 34 Información suministrada por Hiba Frankoul, División del Sector Privado, UNICEF, 5 de abril de 2001, comunicación interna. 35 De comentarios de la oficina del UNICEF de Bangladesh, 25 de mayo de 2001, comunicación interna. 36 Sitio web de internet [www.tatasteel.com/tataorg/rural.htm] 37 Mandela, Nelson, y Graça Machel, 'Al servicio de los niños del mundo', carta entregada al UNICEF el 6 de mayo de 2000. Cambiar el mundo con los niños 38 Entrevista con Marie Staunton en la sede de PLAN International, en Woking, Inglaterra, el 5 de marzo de 2001. 39 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de la Zona del Caribe (publicación interna), UNICEF, 2000, párrafo 86. 40 Lansdown, Gerison, Promoting Children's Participation in Democratic Decision-Making, UNICEF, Innocenti Insight, Centro de Investigación Innocenti, Florencia, Italia. 41 'Young Voices Design a Program: The BRAC Experience', documento presentado por el BRAC (Comité para el Avance Rural de Bangladesh) al UNICEF, el 28 de marzo de 2001. 42 Información suministrada por la oficina del UNICEF de Bangladesh, 25 de mayo de 2001, comunicación interna. 43 Naciones Unidas, Informe del Secretario General, "Nosotros, los niños: examen de final de decenio de los resultados de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia", A/S-27/3, Naciones Unidas, Nueva York, 4 de mayo de 2001. 44 Fontaine, Nicole, Presidenta del Parlamento Europeo, Prólogo al documento de Gerison Lansdown para Euronet (La red de los niños europeos) 'Challenging Discrimination against Children in the EU', noviembre de 2000. 45 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Bolivia (publicación interna), UNICEF, diciembre de 2000, pág. 19. 46 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Moldova (publicación interna), UNICEF, 2000. 47 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Informe Anual 2000 de la oficina del UNICEF de Azerbaiyán (publicación interna), UNICEF, 2000, pág. 2. 48 Pasaje de una declaración conjunta presentada al Comité Preparatorio de la Sesión Especial de las Naciones Unidas por un vasto grupo de niños y jóvenes que representan a ONG africanas, asiáticas, europeas, latinoamericanas y norteamericanas. Medidas que pueden cambiar el mundo 49 Banco Mundial, The Asia Oriental Miracle: Economic growth and public policy, Policy Research Report, Banco Mundial/Oxford University Press 1993, págs. 46- 47. 50 Mehrotra, Santosh, y Richard Jolly, eds., Development with a Human Face, Clarendon Press, Oxford, 1997, págs. 46, 47. 51 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, La reducción de la pobreza comienza con los niños, UNICEF, Nueva York, marzo de 2000, pág.31. 52 Vandemoortele, Jan, 'Absorbing social shocks, protecting children and reducing poverty: The role of basic social services', Documentos de trabajo para el personal del UNICEF, Serie sobre Evaluación, Política y Planificación, Número EPP-00-001, UNICEF, Nueva York, 2000, págs. 21-23. 53 Young, Mary Eming, Early Child Development: Investing in the future, Banco Mundial, Washington, D.C., 1996, págs.10-11. 54 Lockheed, Marlaine E., Dean Jamison y Lawrence J. Lau, 'Farmer Education and Farm Efficiency: A survey', Economic Development and Cultural Change, Universidad de Chicago, octubre de 1980, páginas 37-76, Citado por Colclough, Christopher, con Keith Lewin, en Educating All the Children: Strategies for primary schooling in the South, Clarendon Press, Oxford, 1993, pág. 30. 55 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, La reducción de la pobreza comienza con los niños, UNICEF, Nueva York, marzo de 2000, págs. 15, 28. 56 Summers, Lawrence H., Investing in All The People, Conferencia de Quad-i- Azam en la Octava Reunión General Anual de la Sociedad Pakistaní de Economistas para el Desarrollo, celebrada en Islamabad en enero de 1992, Serie de Documentos de Trabajo sobre Investigación de Políticas, Banco Mundial, Washington, D.C., mayo de 1992, pág. 1. 57 Birdsall, Nancy y Augusto de la Torre con Rachel Menezes, Washington Contentious: Economic Policies for Social Equity in Latin America, Carnegie Endowment for International Peace and Inter-American Dialogue, Washington, D.C., 2001, págs. 6-7. 58 Banco Mundial, 'Making Markets Work Better for Poor People', capítulo 4 del World Development Report 2000/2001: Attacking poverty, Banco Mundial./Oxford University Press, Washington, D.C, 2001, págs. 61-76. 59 Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, La reducción de la pobreza comienza con los niños, UNICEF, Nueva York, marzo de 2000, pág. 33. 60 Köhler, Horst, 'Breaking the Cycle of World Poverty', discurso en representación del FMI ante la conferencia sobre La acción internacional contra la pobreza infantil, en Londres, 26 de febrero de 2001 [www.imf.org/external/pp/speeches/2001/022601.html]. 61 Köhler, op. cit. 62 Programme on International Policy Attitudes, 'Americans on Foreign Aid and World Hunger: A Study of US Public Attitudes', Universidad de Maryland, febrero de 2001 [www.pipa.org/OnlineReports/BFW/questionnaire.html]. 63 Brown, Gordon, discurso ante conferencia sobre la acción internacional contra la pobreza infantil, en Londres, 26 de febrero de 2001 [www.hm.treasury.gov.uk/docs/2001/child_poverty/chxspeech.html]. 64 Visco, Vincenzo, discurso en representación del Gobierno de Italia ante la conferencia sobre la acción internacional contra la pobreza infantil, en Londres, 26 de febrero de 2001.><#><#><#>