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Las consecuencias de la pobreza en la primera infancia

Cuando la pobreza castiga a una familia, los integrantes más vulnerables y afectados son los niños, cuyo derecho a la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo corre peligro. Cuatro de cada 10 niños nacidos actualmente en los países en desarrollo viven en condiciones de extrema pobreza. Esa pobreza condiciona todos los aspectos de sus vidas, desde la desnutrición y la carencia de agua potable y saneamiento adecuado hasta la esperanza de vida. Asimismo, la pobreza es la principal causa subyacente de millones de muertes prevenibles y la razón por la que los niños están desnutridos, no asisten a la escuela y son víctimas de abusos y explotación. Y la pobreza está también íntimamente relacionada con la violación de los derechos de los niños.

El ciclo de la pobreza no se agota en el transcurso de la vida de una sola persona. Una niña que nazca en condiciones de pobreza tendrá más probabilidades de casarse y tener hijos cuando todavía sea adolescente. Una niña desnutrida será una madre desnutrida, que dará a luz hijos con bajo peso al nacer. Y al igual que sus padres, los niños pobres tenderán a legar su pobreza a la generación siguiente.

La pobreza no se limita al mundo en desarrollo, ya que en todo el mundo industrializado existen también sectores con carencias materiales y regiones empobrecidas. En 15 países de la Unión Europea hay unos 3 millones de personas que carecen de vivienda permanente. En los Estados Unidos, un 17% de los niños, ó 12 millones, aproximadamente, viven en hogares que luchan por satisfacer sus necesidades nutricionales elementales. En todo el mundo industrializado muchos padres y muchas madres, a menudo acompañados por sus hijos de corta edad, tratan de conseguir servicios para sus hijos.

El cuidado de los niños en la primera infancia ofrece la vital oportunidad de interrumpir el ciclo de la pobreza. Cuando los gobiernos asignan fondos suficientes para los servicios sociales básicos, los niños y las comunidades más pobres pueden disfrutar de vidas más sanas y productivas. El UNICEF respalda programas que brindan a los niños a partir de su primer año de vida -- cuando se sientan las bases de los logros educacionales, la salud y la capacidad productiva-buena atención de la salud, nutrición adecuada, estímulos intelectuales, protección contra la violencia y oportunidades de jugar. Al garantizar los derechos y la supervivencia de los niños de menor edad, y al asegurar que puedan recibir educación de buena calidad, se abre la senda que les permitirá alejarse de la pobreza.

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