Estado Mundial de la Infancia 2000

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Recuadro 2 - La desesperanza de Indonesia

Igualdad en una economía mundial

No cabe duda de que el mercado mundial ha redundado en enormes beneficios para una pequeña minoría dotada de capital y aptitudes. Entre 1994 y 1998, las 200 personas más ricas del mundo han duplicado con creces su fortuna neta para llegar a más de 1 billón de dólares. Mientras tanto, las disparidades siguen aumentando: en 1960, la diferencia de ingreso entre la quinta parte más rica de la población mundial y la quinta parte más pobre era de 30 a 1; en 1997, fue de 74 a 1.

Los problemas y las desigualdades suscitadas por la mundialización requieren respuestas tanto mundiales como nacionales. Entre las medidas mundiales que se sugieren en el Informe sobre Desarrollo Humano de 1999 figuran mecanismos para contribuir a calmar la inestabilidad de los mercados internacionales antes de que surja una crisis y asegurar una corriente más sostenida y equitativa de inversiones para los países en desarrollo. A escala nacional, varios países ya han instituido reformas y sistemas macroeconómicos, sociales y políticos de los cuales pueden aprender los demás países para prevenir o modular las fluctuaciones extremas.

Una medida fundamental e ineludible, encaminada a fortalecer la capacidad de los países para participar en condiciones equitativas en la economía mundial, es velar por el acceso de las personas a servicios sociales básicos de calidad. Esos servicios de salud, educación, planificación de la familia, abastecimiento de agua y saneamiento, posibilitan un progreso económico sostenido y estable, ayudan a la gente a lograr mayor productividad y forman una amortiguación de importancia especialmente crucial para las mujeres y los niños en tiempos difíciles. Los servicios básicos son viables financieramente si, en el espíritu de la Iniciativa 20/20, los países en desarrollo asignan el 20% de sus presupuestos nacionales a esos servicios y si los países donantes, en forma similar, reservan el 20% de su asistencia oficial para el desarrollo (AOD) a los mismos fines.    
Copyright© 1999 UNICEF/99-0805/Lemoyne
Una familia de precaristas duerme en una vivienda improvisada junto a las vías del tren en el distrito central de Yakarta.

"Después de la crisis financiera asiática, tanto los gobiernos como las entidades de la sociedad civil opinan que la Iniciativa 20/20 es necesaria, imprescindible y viable", declaró Horacio Morales, Secretario de Reforma Agraria del Gobierno de Filipinas, en su discurso de presentación a la reunión de Hanoi sobre la Iniciativa 20/20, celebrada en octubre de 1998. El Sr. Morales afirmó: "La Iniciativa no se limita a promover meramente un conjunto de medidas básicas de seguridad; además de contribuir a proteger los adelantos en materia de desarrollo humano, puede contribuir a la recuperación económica". El Sr. Morales insistió en que la Iniciativa era viable y señaló: "En una economía mundial cuyo importe asciende a 25 billones de dólares, el acceso universal a los servicios sociales básicos hacia el año 2005 requerirá menos del 0,2% del ingreso mundial, o aproximadamente el 1% del ingreso de los países en desarrollo".

La Iniciativa 20/20 ofrece una práctica vía de avance; pero debe superar una tendencia inquietante: la AOD de los países donantes, en lugar de aumentar hasta la meta del 0,7% del producto nacional bruto (PNB), ha disminuido en un tercio desde 1986 y representó en 1997 un promedio de un 0,22% del PNB, el punto más bajo desde 1970. Mientras tanto, la deuda externa de los países menos adelantados ha aumentado desde el 62,4% del PNB en 1985 hasta el 92,3% en 1997. Un reciente estudio de 30 países en desarrollo realizado por el UNICEF indica que casi dos tercios de esos países asignan al pago de la deuda importes superiores a los que destinan a los servicios sociales básicos. La solución de este "juego de suma cero" es clara, según Hilde Johnson, Ministra de Desarrollo Internacional y Derechos Humanos de Noruega: "Para quebrar el círculo vicioso de la pobreza también es necesario eliminar la carga insostenible de la deuda".

Acerca de las inequidades entre los ricos y los pobres
  • En momentos en que los mercados de divisas del mundo intercambian cada día 1,5 billón de dólares, más de 1.200 millones de personas viven en todo el mundo con menos de 1 dólar diario; y de ellas, más de 600 millones son niños.
  • Si bien cada año a partir de 1990 el ingreso medio per cápita ha aumentado en 40 países en más del 3% anual, en 55 países se ha producido en el mismo período una declinación y más de 80 países del mundo tienen ahora ingresos per cápita menores que los que tenían hace un decenio.
  • La quinta parte más rica de la población del mundo disfruta de una porción del ingreso mundial 74 veces superior a la correspondiente a la quinta parte más pobre.
  • A partir de 1980, en la mayoría de los países de la OCDE ha aumentado la desigualdad en el ingreso.
  • Según se estima, un 12% de las personas que viven en los países más ricos del mundo están afectadas por la pobreza.

Fuentes: UNICEF, PNUD: Informe sobre Desarrollo Humano 1999.

 
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