| Recuadro 1 - Sudáfrica: Ayuda a los niños mediante la
ayuda a las familias Empleos ante todo Una mañana, en el Servicio de Joubert Park, 30 niños de entre 3 y 6 años de edad están atareados en diferentes puestos de trabajo. El salón está dividido en zonas para juegos de fantasía, dotadas de muñecas y ropas para vestirlas, puestos para las matemáticas y los acertijos y otras zonas para ciencias, bloques, artes y libros. "Estos niños están trabajando libremente y haciendo lo que les gusta", explica Liza Titlestad, artista y educadora en el sistema Montessori, perteneciente al Proyecto de Formulación de Planes de Estudio de la provincia. "La gente, en su mayoría, presume que los niños no pueden pensar por sí mismos. En verdad, son mucho más creativos y están mucho mejor estimulados cuando pueden escoger de qué manera expresarse a sí mismos". Los encargados del Servicio se reúnen todos los meses con padres y madres y los alientan a participar en la educación de sus hijos. Las reuniones también se han ideado para aprender qué necesitan los progenitores a fin de poder ayudar a sus familias. Durante las reuniones iniciales, los padres y madres destacaron repetidamente su preocupación principal: empleos. Se puso de manifiesto que la mejor manera de ayudar a los niños era velar por que sus familias tuvieran un ingreso regular. El coordinador del proyecto, Leon Mdiya, explica: "La idea era ayudar al niño ayudando a la familia. Una vez que la familia cuenta con una fuente de ingresos, es más pertinente para nosotros hablar de la educación y la atención de la salud del niño". Fue así como nació entre padres y madres la idea de establecer una panadería. A pocas calles del Joubert Park, la panadería comunitaria Itsoseng ("Despierte") atiende a una constante corriente de visitantes a la hora del almuerzo. La panadería, establecida con el apoyo del Urban and Rural Development Project, la Junta del Trigo de los Estados Unidos y la Open Society Foundation, sirve comidas calientes y en el futuro venderá pan fresco y otros productos horneados. Al cabo de un mes de su inauguración, en mayo de 1999, la tienda estaba rebosante de entusiastas parroquianos. La panadería emplea a 17 personas, todas las cuales tienen hijos en la guardería de Joubert Park. Una de las madres es Catherine Bosoga, de 27 años de edad, cuyo hijo de 5 años participa en las actividades del Centro mientras ella trabaja. La Sra. Bosoga había estado desempleada durante cinco años, antes de participar en la cooperativa de la panadería. Señala que ahora gana 200R (33 dólares) por semana y afirma "Ahora tenemos comida en nuestro hogar". La Sra. Bosoga señala la cola de personas que aguardan para comprar los alimentos que ella y los progenitores de otros niños cocinaron durante la mañana y dice: "Pienso que tendremos éxito". |
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