| El Estado Mundial de la Infancia 2000 procura avivar la
llama que iluminó brillantemente a los niños hace un decenio,
cuando numerosos dirigentes mundiales aprobaron la Convención sobre los
Derechos del Niño en 1989 y más tarde confirmaron sus compromisos
en pro de los niños y las niñas durante la Cumbre Mundial en
favor de la Infancia de 1990. Se trata de un llamamiento dirigido por igual a
los líderes de los países industrializados y en desarrollo para
que renueven las promesas que hicieron a los niños. Es un llamamiento
que requiere visión y liderazgo en las familias y las comunidades,
allí donde nace el respeto por los derechos de los niños y las
mujeres, y donde comienza la protección de estos derechos. Y
es un llamamiento dirigido a todas las personas para convertir en realidad un
nuevo sueño en el período de una generación: una
visión compartida en que los niños y las mujeres en
realidad, toda la humanidad estén a salvo de la pobreza y de la
discriminación, de la violencia y de la enfermedad.
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