Venezuela (República Bolivariana de)

Los programas ofrecen asistencia a los niños que viven en barrios marginales y violentos de Caracas (Venezuela)

Por Tamar Hahn

El "Estado mundial de la infancia de 2012: Niñas y niños en un mundo urbano", el informe más importante de UNICEF, fue presentado el 28 de febrero en Ciudad de México para llamar la atención sobre los niños en las zonas urbanas. Mil millones de niños viven en las zonas urbanas, una cifra que va en rápido aumento. Sin embargo, las disparidades dentro de las ciudades revelan que muchos de ellos carecen de acceso a escuelas, centros de salud y servicios de saneamiento, a pesar de vivir junto a estos servicios. Este artículo forma parte de una serie que destaca las necesidades de estos niños.

CARACAS, Venezuela, 20 de marzo de 2012. Todas las noches, tan pronto como cae el sol, Yeremi Reyes* (14 años) y su familia cierran todas las puertas de su casa, bajan las persianas y se ocultan de la noche de tiroteos y peleas violentas en la calle. Yeremi no vive en un país asolado por la guerra, sino en un barrio pobre de la ciudad de Caracas.

© UNICEF video
El corresponsal de UNICEF, Pedro Bujalance Andrés, informa sobre los esfuerzos para ayudar a los niños en los suburbios de Caracas (Venezuela), plagados de violencia.  Véalo en RealPlayer

 

La violencia está muy extendida aquí, como resultado de profundas desigualdades, y los efectos sobre los niños han sido devastadores. Muchos han visto a amigos y familiares muertos como consecuencia de las peleas entre pandillas, robos o balas perdidas. Viven con el miedo en el hogar y en la escuela, especialmente los que viven en barrios marginales de la ciudad.

"La violencia es insoportable"

Petare es un barrio enorme en las afueras de Caracas. Una extensión grande de viviendas destartaladas y rodeadas de edificios de lujo. La zona es un claro ejemplo de la desigualdad que caracteriza a gran parte de la región.

Para los residentes de Caracas, Petare es un emblema de la violencia que azota a la ciudad, pero para los niños de 14 años de edad como Enrique Hernández*, Petare es simplemente su casa.

"A veces, el barrio es tranquilo, pero a veces la violencia es intolerable y tenemos que quedarnos encerrados en la casa durante horas", dijo Enrique, cuya casa fue alcanzada por varias balas durante un reciente tiroteo en la calle.

La violencia priva a él y otros niños de su derecho a la protección, su derecho a jugar y a veces incluso su derecho a la educación.

Más de una vez, los niños en la escuela 24 de Marzo, ubicada en el corazón de Petare, tuvieron que ser evacuados cuando se escucharon disparos fuera de sus ventanas.

"A veces los niños están en el recreo y escuchamos disparos y tienen que volver corriendo al salón de clases o ser evacuados", dijo Janet Maraima, una maestra de quinto grado en 24 de Marzo.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Un programa de béisbol enseña a los niños las reglas del juego y también las habilidades para prevenir la violencia.

Encontrar refugio seguro

Maraima y otros maestros de esta escuela han recibido capacitación, proporcionada por UNICEF y una ONG local, acerca de cómo ayudar a los niños a usar las actividades artísticas para hablar sobre la violencia que interfiere sus vidas.

"Ha sido una experiencia muy fuerte verlos reflexionar sobre sus propias realidades a través del arte", dijo Maraima. "Estos niños no dejan de inspirarme. Los miro y veo todo lo que tienen que afrontar a diario, y todavía veo esperanza en sus pequeños rostros".

Otros también están ayudando a reclamar el derecho a jugar de los niños de Petare.

Yeremi  ha encontrado refugio en un pequeño campo cerca de su barrio. El municipio de Baruta y la comunidad limpian el terreno para iniciar unas clases de béisbol para los niños de la zona.

Las sesiones están dirigidas por el famoso equipo de béisbol Los Leones de Caracas, que proporciona una oportunidad para que los participantes aprendan el juego y disfruten de un ambiente seguro y divertido durante algunas pocas horas de la semana. Sin embargo, las clases van más allá de la enseñanza del béisbol, ya que están diseñadas para enseñar valores e impartir conocimientos para la vida, con el fin de prevenir la violencia.

"Me encanta venir aquí", dice Yeremi. "Me divierto y olvido todos mis problemas”.

"También he aprendido a compartir, a ayudar a otros niños y niñas que todavía están aprendiendo el juego, a defender a los niños más pequeños si uno más grande se quiere aprovechar de ellos. Y no sólo funciona aquí en el campo de béisbol, sino también en la escuela".

Estas iniciativas cuentan con el apoyo de UNICEF en Venezuela, como parte de su labor de prevención de la violencia contra la niñez y la promoción de un desarrollo saludable de los adolescentes.

*Nombres ficticios para proteger la identidad de los niños.


 


 

 

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