Panorama: Estados Unidos

La historia de Marcell: crecer y ser pobre en los Estados Unidos de América

El "Estado mundial de la infancia 2011.  Adolescencia: Una edad de oportunidades", la edición del emblemático informe de UNICEF, se centra en el desarrollo y los derechos de más de mil millones de niñas y niños de todo el mundo con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años. Esta serie de historias, ensayos y artículos multimedia pretende acelerar y elevar el nivel de lucha de los adolescentes contra la pobreza, la desigualdad y la discriminación por motivos de género.

Por Bob Coen

CAMDEN, EE.UU., 29 de marzo de 2011. Marcell Jenkins tiene 12 años y crece en una de las ciudades más peligrosas en los Estados Unidos de América. Nunca se aventura más allá de unas cuantas cuadras de distancia de su casa.

VÍDEO (en inglés): Bob Coen, de UNICEF, informa sobre las dificultades de Marcell. Se trata de un adolescente criado en Camden (Nueva Jersey), una de las ciudades más peligrosas de los Estados Unidos de América.  Véalo en RealPlayer

 

“Tienes que pensar que te juegas la vida todos los días”, explica. “Un muchacho recibió un disparo. Puede que se cruzaran por allí. Podrías estar en medio de la línea de fuego y morir a tiros porque estabas allí en el momento equivocado”.

Camden, que en su época fue una próspera ciudad industrial en el estado de Nueva Jersey, lleva en declive desde hace décadas. Hoy en día es una de las ciudades más pobres per cápita de los Estados Unidos, con altos índices de desempleo y de criminalidad.

En los últimos años, Camden se ha convertido en un paraíso para los narcotraficantes que ejercen abiertamente su comercio en las calles. Para empeorar las cosas, casi la mitad de las fuerzas de policía de la ciudad, que ya estaban sobrecargadas de trabajo, han sido despedidas recientemente debido a los recortes presupuestarios.

Todos estos problemas han configurado la propia vida de Marcell. “Mis padres se pasaban el día en la calle drogados y no estaban en condiciones de ejercer de padres, así que tuve que venir a vivir con mi abuela”, dice.

Problemas de fondo

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Marcell tiene 12 años y se ha criado en Camden (Nueva Jersey), una de las ciudades más peligrosas de los Estados Unidos de América.

Los niños desfavorecidos que crecen en el mundo industrializado son el objetivo del último estudio realizado por el Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF. El Report Card 9 – The Children Left Behind (Ficha informativa nº9. Los niños que se quedan atrás) presenta una primera visión general de las desigualdades en el bienestar de la infancia en 24 de los países más ricos del mundo.

Se examinaron tres dimensiones de la desigualdad: el bienestar material, la educación y la salud. El informe sostiene que los niños merecen el mejor comienzo posible en la vida, que la experiencia temprana puede tener repercusiones a largo plazo y que no se puede responsabilizar a los niños por las circunstancias en las que nacen.

Al igual que muchos padres y cuidadores, la abuela de 76 años de Marcell, que recibe ayuda limitada del gobierno, se esfuerza por dar a su nieto todas las oportunidades posibles para tener éxito en un entorno muy problemático. Camden tiene un 70% de tasa de abandono escolar y sólo un 13% de los estudiantes aprueban los exámenes estatales de competencia en matemáticas.

“Me preocupo constantemente por mi abuela, porque ha hecho mucho por mí”, dice. “Todas las noches entro y le doy un beso de buenas noches y le digo, ‘te quiero’, porque no sé si se va a despertar al día siguiente”.

El informe de UNICEF también pone de relieve las consecuencias de la pobreza sobre la salud de los niños debido a la mala alimentación y la falta de ejercicio. Estados Unidos, Italia y Hungría tienen los más altos niveles de desigualdad en la salud infantil entre los sectores más pobres.

La pobreza y sus consecuencias

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Marcell vive con su abuela en Camden, Nueva Jersey. Está tratando de labrarse un futuro mejor en una ciudad asolada por las elevadas tasas de delincuencia, desempleo y deserción escolar.

“Tomo medicamentos. Peso tanto como un hombre adulto, tal vez aún más, y sufro problemas de salud”, explica Marcell. “Es más difícil comer sano que comer basura, porque la comida basura siempre va a estar ahí”.

Marcell añade que un año se puso a dieta en la escuela y su abuela tuvo que pagar 100 dólares más de lo normal para que la escuela comprara ingredientes más saludables para los almuerzos del niño.

“Estoy bajo vigilancia médica, porque estoy en el límite para contraer diabetes y están tratando de evitar que tenga problemas”, dice, “y por eso es que ahora estoy tratando de mantenerme más activo con mis amigos”.

Al llamar la atención sobre el alcance de las disparidades que sufren los niños desfavorecidos, el informe de UNICEF afirma que un niño se “quede atrás” es una cuestión grave no sólo para millones de ellos, sino para el futuro económico y social de sus naciones.

“A medida que crezco no sé exactamente lo que me gustaría ser”, comenta Marcell mientras mira por encima del páramo postindustrial de su ciudad natal y las vías del tren que conducen a las relucientes torres de rascacielos de la vecina Filadelfia. “Podría ir allí y ser un joven muy inteligente, o cometer un error y convertirme en una persona sin hogar. Así que trato de ver lo que la vida me ofrece”.


 

 

Búsqueda