Panorama: República Árabe Siria

La esperanza renace en los espacios acogedores para los niños y niñas iraquíes refugiados en Siria

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syria/2008/Rashidi
Una niña iraquí dibuja en un espacio acogedor para los niños refugiados que funciona en la localidad siria de Jaramana.

Por Annika Folkeson

DAMASCO, Siria, 10 de febrero de 2009 – En Siria, donde han buscado refugio más de 1,5 millones de iraquíes, resulta muy difícil satisfacer hasta las necesidades básicas de esas personas que en muchos casos huyeron de la guerra en su país sólo con la ropa que llevaban puesta. Y en ese contexto, no se puede pasar por alto las necesidades especiales de los niños y niñas refugiados.

En 2007, UNICEF y la Media Luna Roja Árabe Siria crearon cinco espacios acogedores para los niños y niñas donde se satisfacen las necesidades de los pequeños refugiados iraquíes.

Durante 2008, se inscribieron en esos espacios acogedores más de 11.500 niños y niñas iraquíes que disponen desde entonces de sitios seguros para jugar y relacionarse con sus pares. Esas actividades tienen una importancia fundamental para que los niños y niñas superen los traumas relacionados con su situación y sus experiencias y para estimular su desarrollo normal.

Los juegos y actividades que los niños y niñas llevan a cabo en esos espacios les brindan más que entretenimiento y la posibilidad de olvidarse momentáneamente del pasado, ya que hacen posible que los menores expresen sus pensamientos y aborden sus dolorosos recuerdos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syria/2008/Mala
Varios niños juegan en un espacio acogedor del centro de inscripción de un organismo para refugiados de las Naciones Unidas en Duma, Siria.

Observar, escuchar

Selma es una niña de corta edad que recibe ayuda en un centro para niños que funciona en Jaramana. Al igual que los otros cuatro centros que cuentan con espacios acogedores para los niños, éste está a cargo de los voluntarios de la Media Luna Roja Árabe Siria, quienes han recibido capacitación para brindar apoyo psicosocial básico.

Inmediatamente después de llegar al centro, Selma se escondió en una de las habitaciones vacías. La niña se negó a responder preguntas y evitó mirar a nadie a los ojos. Después de un rato, sin embargo, los voluntarios del centro lograron que  Selma comenzara a dibujar.

Selma hizo un dibujo donde aparecían soldados apuntando a sus padres con armas de fuego mientras, en segundo plano, se veía la casa de la familia en llamas.
Al observar el comportamiento de los niños refugiados y escuchar lo que dicen, los voluntarios capacitados pueden establecer si necesitan apoyo adicional. Los dibujos hacen posible que los niños y niñas menos comunicativos, como Selma, expresen lo que sienten.

Un sitio seguro para el juego

Las familias iraquíes refugiadas en Siria suelen vivir en condiciones de hacinamiento, y sus niños no disponen de suficiente espacio para jugar. Muchos de ellos se pasan el día mirando televisión. Los niños y niñas en esa situación se muestran inquietos e impacientes, lo que dificulta su ajuste a la nueva vida y agrava una situación de por sí difícil.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syria/2008/Al-shoura
Varios niños juegan con voluntarios de UNICEF y la Media Luna Roja Árabe Siria en un espacio acogedor para los niños de un centro comunitario de Qudsaya, en Siria.

Sin embargo, cuando pueden volver a jugar con sus pares, esos niños y niñas pueden recuperar una sensación de normalidad.

Cuando los juegos y las actividades en los espacios acogedores para los niños no son suficientes para normalizar y estabilizar las vidas de los pequeños, se les remite a alguna de las unidades multidisciplinarias de protección y apoyo psicosocial de la infancia, cuyas actividades se vinculan estrechamente con las de los centros. En esas unidades especializadas, los niños y niñas afectados pueden ser evaluados y obtener apoyo psicológico.

Orientación a las madres

Otra manera de brindar apoyo a los niños consiste en prestar ayuda a los padres. Los espacios acogedores para los niños han comenzado a ofrecer sesiones de orientación a las madres, que reciben información sobre aptitudes para la crianza de los niños, cómo resolver los problemas más frecuentes en su nueva situación y la manera de comunicarse mejor con sus hijos e hijas.

Las unidades de apoyo psicosocial cuentan también con una psiquiatra y varias psicólogas que prestan asistencia a las madres que requieren atención profesional.

A pesar de todo, muchos niños y niñas iraquíes refugiados en Siria carecen aún de suficiente apoyo y los centros están cada vez más sobrecargados. El mes pasado, por ejemplo, el centro de Seyda Zeynab recibió 13 niños y niñas adicionales.

Más servicios

Como parte de sus esfuerzos por prestar servicios a un número mayor de niños y niñas, UNICEF ha unido fuerzas con el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas y ha inaugurado un nuevo espacio acogedor para los niños en el campamento de refugiados de Al-Yarmouk.

En 2009, UNICEF se propone satisfacer en la medida de sus posibilidades las necesidades de los niños y niñas iraquíes refugiados, así como las de sus familias. Para ello empleará los fondos provenientes del Procedimiento de llamamientos unificados que iniciaron los organismos de las Naciones Unidas en Siria en 2008.


 

 

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