Sudán

En el Sudán se muestran en contra de la mutilación genital femenina

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sudan/2014/Simonsen
“A mi hija no la van a cortar”, dice Fatema de su hija recién nacida, Imtenan, en el Hospital Saudita, en Kassala, Sudán.

Por Sven G. Simonsen

El Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, que se celebra el 6 de febrero, pretende llamar la atención sobre una práctica que representa una forma extrema de discriminación contra la mujer y que casi siempre se realiza con menores. Viola los derechos de la persona a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no sufrir tortura ni tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida cuando el procedimiento acaba en la muerte de la víctima.

UNICEF trabaja actualmente en 22 países en la eliminación de la mutilación/ablación genital femenina.

En el este del Sudán, la tradición de la mutilación genital femenina se está convirtiendo en una cosa del pasado, ya que las mujeres –y sus familias– reconocen los peligros que supone para las niñas y las madres.

KASSALA, Sudán, 7 de febrero de 2013 – Sentada en una cama en el Hospital Saudita con su hija recién nacida, Imtenan, Fatema explica que tomar su decisión fue fácil, a pesar de la fuerza de la tradición. “A mi hija no la van a cortar”, dice Fatema.

La gran mayoría de las mujeres sudanesas han sido objeto de una de las formas más graves de mutilación genital. Pero las actitudes están cambiando, y hay cada vez más padres y madres que deciden no realizar la práctica.

“Mi padre fue el que lo empezó”, dice esta mujer de 35 años. “No quiso que nos cortaran ni a mí ni a mi hermana. Ahora toda nuestra familia ha acordado que no vamos a cortar a nuestras hijas”.

El marido de Fatema comparte su punto de vista. “De hecho”, dice ella, “él es el quien más está insistiendo”.

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En el exterior del Hospital Saudita se pueden ver los brillantes colores típicos del programa Saleema, cuyo objetivo es poner fin a la mutilación/ablación genital femenina promoviendo el ideal de “saleema” –que significa “todo”, “intacto”, “en una condición dada por Dios”.

Cambio de actitud

Casi 9 de cada 10 mujeres sudanesas de 15 a 49 años de edad han sufrido la ablación. La mayoría han sido sometidas a un procedimiento conocido como infibulación o “circuncisión faraónica”, en el que se eliminan la totalidad o parte de los labios mayores y menores, y por lo general el clítoris. Muy a menudo, la operación la realiza una partera tradicional.

Es un procedimiento que no tiene ningún beneficio para la salud; todo lo contrario, puede tener graves consecuencias.

“Crea muchos problemas”, dice Fatema. “Afecta a la mujer durante su período. Causa infecciones. Es un problema al comienzo del matrimonio, y durante el embarazo y el parto. Y el niño también sufre sus efectos”.

En Kassala se da la tercera más alta prevalencia de niñas y mujeres que han sufrido la ablación, un 78,9%, de acuerdo con la Encuesta de Salud de los Hogares del Sudán de 2010.
Pero hoy en día, más de la mitad de las mujeres del Sudán creen que la práctica debería eliminarse. Y el cambio de actitud está empezando a tener un impacto en la incidencia de los casos.

“Si comparamos las Encuestas de los Hogares del Sudán de 2006 y 2010, se observa una notable disminución en la práctica de la ablación”, dice Abdelraouf Elsiddig Ahmed, Especialista de UNICEF en Protección de la Infancia.

“Por ejemplo, en el grupo de edad de 5 a 9 años, el 34,5% había sufrido la ablación en 2010, comparado con el 41% en 2006. En la próxima Encuesta de Hogares esperamos ver una mayor disminución. Es entonces cuando veremos las repercusiones del programa Saleema”.

Un mensaje positivo

La iniciativa Saleema, que se puso en marcha a nivel nacional en 2008, tiene como objetivo lograr lo que décadas de legislación y de campañas no han logrado: poner fin a la mutilación/ablación genital femenina en el Sudán. La palabra “saleema” es en sí misma un componente clave del programa. Significa “todo”, “intacto”, “en una condición dada por Dios”, y ha sido elegida porque evoca connotaciones positivas.

El mensaje que anima a los padres y madres a permitir que sus hijas permanecen “saleema” se comunica ampliamente en la radio y la televisión, así como en los establecimientos de salud, incluyendo el Hospital Saudita en Kassala, donde se explica a las mujeres embarazadas los beneficios de no realizar el corte.

Originalmente concebida con el apoyo de UNICEF, la iniciativa Saleema forma parte de la Estrategia Nacional para la abolición de la mutilación/ablación genital femenina en el Sudán, que está supervisada por el Consejo Nacional de Bienestar Infantil.

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Saudi Hospital Medical Director Abbaker Ramadan Aadam views signatures of mothers who have declared that they will not cut their daughters.

“Mi marido dijo que no”

Aziza, de 30 años, es madre de tres niñas y tres niños. Visita el Hospital Saudita para un examen de rutina, tiene seis meses embarazo de su séptimo hijo. Aziza confirma la impresión de que son las mujeres, no los hombres, quienes se muestran más reacias a abandonar la práctica de cortar a las niñas.

“No hemos cortado a ninguna de mis tres hijas”, dice. “Yo misma estoy convencida de que el corte es malo. He sufrido sus consecuencias al dar a luz. Pero mi madre y mi abuela no apoyan mi decisión”.

En un intento de resolver el conflicto familiar, Aziza sugirió que cortaran a sus hijas mediante un procedimiento menos intrusivo.

“Pero mi marido dijo que no. Él no permitiría que se realice ningún corte a nuestras hijas”.

En opinión de Aziza, la mayoría de las familias de la zona de Kassala donde ella y su familia viven están cambiando de actitud, y adoptan una postura en contra del corte de las niñas.

“No se cortará a ninguna mujer joven”

El Dr. Abbaker Ramadán Aadam es el director médico del Hospital Saudita y coordina aquí la iniciativa Saleema. Él se enteró de la iniciativa cuando estaba en la escuela, y pidió a sus padres que no cortaran a su hermana pequeña.

“Ella tenía 3 años entonces. No la cortaron. Me las arreglé para convencer a mis padres”, recuerda.

Hoy en día, el Dr. Aadam está impresionado por la apertura que muestran la mayoría de las mujeres cuando se discute el tema del corte.

“Yo había imaginado que se iban a mostrar muy tímidas al respecto, pero sucedió todo lo contrario: son muy activas y están abiertas al debate, y han pensado en la importancia de la cuestión”.

En cuanto a Fatema, está segura de que el corte será pronto cosa del pasado en el Sudán.

“Cuando las mujeres hablan en favor de la ablación, es debido a la ignorancia”, dice.

“Pero yo estoy observando un gran cambio en la manera de pensar acerca de este tema. Dentro de veinte años, creo que ninguna de las mujeres jóvenes de este país habrán sufrido el corte”.


 

 

Fotografía UNICEF: Cuestiones de género

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