Panorama: Sierra Leona

Una trabajadora social de Sierra Leona aborda la explotación infantil

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© UNICEF Sierra Leone/2013/Davies
Theresa, una trabajadora social de Makeni, Sierra Leona, se ocupa habitualmente de los niños que se consideran vulnerables y necesitan asesoramiento y apoyo.

Una joven víctima de abuso forma parte del grupo de niños y niñas que reciben ayuda de una trabajadora social que trata de mejorar la protección de la infancia en Sierra Leona.

MAKENI, Sierra Leona, 14 de agosto de 2013 – Aminata*, una estudiante de 16 años, vive con sus cuatro hermanos menores y su abuela en Makeni, la principal ciudad de la Provincia Norte de Sierra Leona. “No tenemos madre”, explica. “Algunos dicen que fue asesinada durante la guerra”.

La familia es pobre. Para que los cinco niños puedan ir a la escuela, tienen que contribuir a los gastos. “Gano un poco de dinero vendiendo pasteles, y este dinero los usamos para el almuerzo o para las cosas que la escuela pide que compremos, como los libros y las plumas”, dice Aminata, claramente orgullosa de su logro.

Pero recientemente sufrió una experiencia aterradora que aún está fresca en el recuerdo. Esto demuestra la facilidad con que niños como ella –que viven por su cuenta en las calles– pueden convertirse en víctimas de la explotación y el abuso, y también los cambios que una persona puede lograr con su ayuda.

Invitación de un desconocido

“Fui al mercado y vi a un hombre rico sentado junto al camino, esperándome. Yo no entendía por qué, pero él estaba sentado allí cuando llegué al mercado”, dice Aminata. “Entonces, un día me llamó y me preguntó cuál era mi nombre y dónde vivía. Me dijo que quería ayudarme a tener una vida mejor, porque podía ver que era una niña valiente y no como los demás niños. Me preguntó si podía pagar mis cuotas escolares, y le dije que no. Me indicó la calle donde vivía y me dijo que me reuniera con él en su casa. Incluso me dio el dinero para el viaje en moto para llegar allí. Y dijo que si me reunía con él, me daría el dinero para mis gastos escolares”.

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© UNICEF Sierra Leone/2012/CharlyCoxCommunication
Aminata camina por una calle en su ciudad natal de Makeni.

En Sierra Leona, a los niños no se les enseña a cuestionar a los adultos, y se espera que las personas ricas o con un estatus social más alto apoyen a aquellos que son menos afortunados. Por ello, Aminata no cuestionó los motivos del hombre y aceptó la invitación.

“Fui a su casa y me senté en una silla. Insistió en que debería sentarme en la cama junto a él, porque tenía algunas preguntas que hacerme. Así que me senté junto a él, y fue entonces cuando empezó a tocarme. Le dije: ‘No he venido aquí para esto. Si esto es lo que usted quiere, entonces me voy’. Pero él había cerrado la puerta y comenzó a forzarme para tener relaciones sexuales conmigo. Me negué, pero sucedió tan rápido. Él me abrazó con fuerza y puso su mano sobre mi boca”.

Aminata logró sacar la mano de su boca y gritar. El hombre se asustó y soltó su presa, y ella abrió la puerta a una mujer que la había oído.

“La mujer entró corriendo y le preguntó qué había pasado”, recuerda. “Pero yo solo salí corriendo y salté a una moto para llegar a casa de mi abuela. Estaba respirando tan pesadamente que mi abuela me preguntó qué había sucedido. Le dije lo que me había pasado. No podía dejar de llorar mientras se lo contaba”.

Apoyo y estímulo

La abuela de Aminata la llevó inmediatamente a visitar a su amiga Teresa en Defensa Internacional de los Niños (DNI), un programa que ayuda a niños y jóvenes que han sufrido abuso y explotación sexual. Theresa acompañó Aminata y a su abuela al hospital local para un examen médico. Aminata consiguió un certificado médico y se dirigió a la comisaría, donde Theresa la ayudó con la declaración.

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© UNICEF Sierra Leone/2013/Davies
Teresa visita a su colega de la policía de Sierra Leona, Millicent Squire, para garantizar que los niños víctimas de malos tratos reciban la ayuda que necesitan.

El papel de un intermediario como DCI es crucial para asegurar que se sigan los procedimientos adecuados. DCI es uno de los aliados que UNICEF está apoyando para fortalecer el sistema de protección de la infancia en Sierra Leona y mejorar la prevención y atención contra el maltrato infantil, la violencia y la explotación.

Aminata recuerda: “Fue muy doloroso para mí hablar con la policía, y lloré mucho. Pero la tía Theresa me ayudó”.

Como resultado de su declaración, la policía detuvo al hombre, que ahora se enfrenta a un juicio.

El apoyo que Theresa le dio fue un elemento importante para que Aminata lograra recuperarse de su trauma.

“La tía Theresa me animó y habló conmigo. Yo estaba muy triste, y me aseguró que no le diría a nadie lo que yo le había contado. El día después de que ocurriera el suceso no pude ir a la escuela, y cuando volví al día siguiente, mis amigos me preguntaron por qué había faltado, pero yo les dije que había estado enferma. Tenía demasiada vergüenza como para decir la verdad”.

A Aminata le faltan unos cuantos años para completar su educación secundaria, pero ya sabe qué quiere hacer en el futuro. “Cuando termine la escuela quiero ser abogada”, declara. “A las mujeres nos han quitado los derechos, y yo quiero que eso no ocurra”.

* El nombre es ficticio.


 

 

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