Pakistán

Un niño de trece años y su activo papel en un campamento para desplazados de Pakistán ante la continua inseguridad

Por Karina Coates

CAMPAMENTO DE JALOZAI, Pakistán, 5 de diciembre de 2012. En su tiempo libre, Irfan Ullah (13 años) practica el lanzaminto de pelota con efecto, emulando a su jugador de críquet pakistaní favorito, Shahid Afridi. Bate en mano, Irfan espera representar a la selección nacional de Pakistán algún día.

VÍDEO: El corresponsal de UNICEF, Ildefonso González, informa sobre Irfan Ullah (13 años) que ha sido un modelo a seguir y un defensor de sus hermanos y hermanas, así como de otros niños, durante sus tres años en el campamento de Jalozai (Pakistán).  Véalo en RealPlayer

 

“Me gusta Shahid Afridi porque batea, lanza e intercepta bien. Es un gran polifacético", afirma Irfan.

Lo mismo puede decirse del elocuente niño de Bajaur Agency, que ha vivido en el campamento de Jalozai situado en Khyber Pakhtunkhwa más de tres años. Desde que la inseguridad en las proximidades del hogar de Irfan forzara a su familia a mudarse por seguridad, Irfan ha consagrado su energía al aprendizaje y la planificación de futuro, así como a la enseñanza, el fomento y la defensa de la causa en favor de otros niños.

De huir a defender la causa

Hace más de tres años, los enfrentamientos iniciados en julio de 2008 entre las fuerzas gubernamentales y los agentes no estatales llegaron hasta la aldea de Irfan, ubicada en las zonas tribales de administración federal del noroeste de Pakistán.

La familia de Irfan huyó al campamento de Jalozai. "Sólo teníamos la ropa que llevábamos puesta y un poco de comida", dice. "Cuando llegamos, encontramos tiendas de campaña, escuelas y lugares para jugar".

Desde entonces, Irfan se ha mantenido ocupado en el campamento con un comportamiento modélico y en defensa de sus seis hermanos y hermanas, así como de otros niños. "Cada mañana, me levanto temprano, me lavo la cara y voy a la escuela, donde soy el jefe del sindicato estudiantil", expone Irfan. "Facilito información sobre salud e higiene y si los niños tienen problemas, aviso a quienes prestan servicios en el campamento".

“También animo a los niños que no van a la escuela para que se matriculen", añade y explica que la educación contribuye a mantener a las personas a salvo y en un entorno limpio. "Invité a mis amigos que no iban a la escuela a que me acompañasen y les presenté a los maestros".

Imagen del UNICEF
© UNICEF/Pakistan/2012/Zaidi
Preocupado por que sus hermans pequeños no caigan enfermos, Irfan aprovecha toda oportunidad para enseñarles la manera correcta de lavarse las manos con jabón, aquí, en el lavadero instalado por UNICEF.

Hacia la tranquilidad

Después de clase, Irfan acude a uno de los 21 servicios de aprendizaje para la protección y las emergencias de la comunidad (PLaCES por sus siglas en inglés) de Jalozai, que cuenta con el apoyo de UNICEF y donde mujeres y niños disfrutan de un espacio seguro y protector para debatir sus problemas, ser remitidos a otros servicios y aprender habilidades. Los niños pueden juegar con otros niños. Además de integrar los servicios de salud, nutrición, agua, saneamiento e higiene, todas las instalaciones incluyen un espacio dedicado a las mujeres y adolescentes para alentar su participación.

Los servicios PLaCES también ayudan a mujeres y niños a recuperarse del trauma y las penurias provocadas por sus experiencias.

Irfan ha aprendido a dibujar y ahora enseña otros niños y niñas, también le gusta practicar deportes. Según dice, estas actividades ayudaron a aliviar su estrés cuando llegó al campamento. "El ruido de los disparos en nuestra aldea tuvieron un efecto estresante en nosotros. Aquí, las actividades nos ofrecieron otras cosas en las que centrarnos y nuestro estado de ánimo cambió gradualmente", comenta.

Alentar la buena salud

La familia de Irfan también recibió un botiquín, que incluía jabón y pasta dentífrica. "Nos dan estas cosas para lavarnos las manos y mantenernos limpios. La limpieza supone la mitad de nuestra religión" comenta.

Irfan comparte su conocimiento sobre salud e higiene con otros niños en los servicios PLaCES. En casa orienta a sus hermanos y los lleva a lavaderos y retretes instalados por UNICEF, con el fin de enseñarles como lavarse las manos con jabón.

“Tengo miedo de que caigan enfermos. Son niños: juegan con cualquier cosa en casa", afirma. "Cuando no nos lavamos las manos, los gérmenes pasan a nuestra comida. Luego tenemos molestias de estómago".

Irfan también es consciente de los peligros de la poliomielitis. "Si alguien no recibe las gotas para la polio, podrían quedar discapacitados", comenta. Se trata de un mensaje que su héroe Shahid Afridi, personaje célebre y promotor en contra de la poliomielitis en Pakistán, comparte también para erradicar esta enfermedad en el país.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/Pakistan/2012/Zaidi
Irfan afirma que le gusta particularmente compartir lo aprendido con familias y niños cuando regresa a su comunidad natal, pues ellos no han tenido las mismas oportunidades de aprendizaje.

Planes para beneficiar a su comunidad

Irfan afirma que le gusta particularmente compartir lo aprendido en la escuela y en los servicios PLaCES con familias y niños cuando regresa a su comunidad natal, pues ellos no han tenido las mismas oportunidades de aprendizaje. "Echo de menos mi casa", expone. "Ojalá Dios permita que mi país sea próspero y se restablezca, para que podamos regresar".

Según Wafaa Saeed, jefe de la oficina sobre el terreno de UNICEF en Peshawar, Irfan es un ejemplo inspirador. "La experiencia de Irfan Ullah demuestra el modo en que el apoyo de UNICEF y sus aliados puede facultar a un niño y a su familia para recuperarse de los efectos de las situaciones de emergencia", comenta. "Irfan es un modelo a seguir para su familia y para otras personas en la comunidad del campamento de Jalozai, porque está motivado para cambiar sus circunstancias y las de los demás, así como trabajar por sus sueños".

Debido a la inseguridad en curso, unas 774.600 personas viven lejos de sus hogares, de las que 64.983 están alojadas en el campamento de Jalozai. Existen dos campamentos más pero la mayoría reside en comunidades de acogida.

Hasta la fecha, más de 153.400 familias ha regresado a casa en zonas seguras, donde precisaron la asistencia para restablecer sus condiciones de vida, matricular de nuevo a sus niños en la escuela y acceder a otros servicios fundamentales.

Actualmente, UNICEF y sus aliados continúan apoyando a las familias que viven en los campamentos y en las comunidades de acogida, así como a aquellas personas que regresan a sus casas. No obstante, la financiación de emergencia para las respuestas críticas de supervivencia, incluida el agua y el saneamiento, se agotarán a finales de 2012, lo que pondrá a los niños y sus familias al borde de los brotes de enfermedades, desnutrición, absentismo escolar y explotación.

UNICEF y sus aliados solicitan financiación adicional por valor de 18,2 millones de dólares estadounidenses, para continuar con la ayuda de supervivencia destinada a los afectados por esta emergencia, cuya mitad representan mujeres y niños.


 

 

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