Panorama: Jordania

Los niños sirios desplazados en Jordania dan muestras de aflicción

Imagen del UNICEF
© UNICEF Jordan/2011
Unos niños sirios participan en Jordania durante una clase respaldada UNICEF y su aliado local, la fundación Noor Al Hussein.

Por Najwa Mekki

RAMTHA, Jordania, 23 de diciembre de 2011. Conforme saco mi cámara, Salwa me mira y exclama "No, fotos no por favor. Si no la policía nos matará". Salwa tiene cinco años de edad.

Ella es una de miles de sirios que han llegado a Jordania en los últimos meses huyendo de los disturbios y la violencia en sus pueblos de origen.

Casi 2.000 sirios se han inscrito en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), aunque se estima que la cifra actual de personas que han buscado seguridad en Jordania es muy superior. La mayoría de los desplazados o bien se quedan con familiares o bien alquilan viviendas por su cuenta.

Relatos de miedo, violencia y represalias

Un gran número de personas han huido a Ramtha, una ciudad fronteria de Jordania situada a una hora y media en auto de Amán y a 10 km de la localidad siria de Deraa, foco inicial de los disturbios. Algunos desplazados sirios se las arreglan con el cultivo de la aceituna o con empleos en restaurantes, mientras que otros buscan refugio aquí en una instalación protegida, con la asistencia de las organizaciones humanitarias.

Sus relatos hablan de miedo, violencia y represalias.

Um Ahmed lleva en la instalación dos semanas junto con sus dos nueras y dos nietos. Una de sus nueras está casi de nueve meses de embarazo, si bien acaba de ser examinada por un médico por primera vez en cuatro meses.

Otro hombre habla de su hijo adolescente, muerto en un centro de detención en Siria.

Una madre viuda recuerda cómo los disturbios la obligaron a ella y a sus dos niños pequeños a abandonar su casa en la ciudad de Homs, al oeste del país. Con la ayuda de una organización local de beneficencia, ella y otras cinco familias viven ahora en un apartamento alquilado. Mientras expresa su preocupación por los familiares que se quedaron, su hijo Kamel (7 años) me pregunta si puedo fabricarle armas de papel en vez de los barquitos con los que yo trataba de impresionarlo.

Ayudar a los niños a superar la situación

Omar (13 años) es uno de los aproximadamente 26 niños refugiados en la instalación protegida de Ramtha. Ya hace tres meses que está aquí con su familia ampliada y ahora pasa sus días entre juegos con otros niños y los debates de familiares más mayores sobre las víctimas mortales en su país de origen.

Omar y sus compañeros de juego tienen ganas de pasar el rato en el espacio acogedor para la infancia de la instalación, donde UNICEF y la fundación Noor Al Hussein ofrecen enseñanza no estructurada y apoyo psicosocial.

“Es evidente que los niños están angustiados por los acontecimientos desatados en Siria", comenta Dominique Hyde, Representante de UNICEF en Jordania. "La prioridad de UNICEF es asegurar que Salwa, Omar y otros niños como ellos puedan recuperar el sentimiento de seguridad y protección que han perdido, así como reanudar sus estudios".

*Los nombres se han modificado para proteger la identidad de las personas entrevistadas.


 

 

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