ÚNETE POR LA NIÑEZ

Protección infantil contra el abuso y la violencia

Matrimonio infantil

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ 00-0837/ LeMoyne
Niñas adolescentes en un centro de salud vecinal, en el que los médicos, asistentes sanitarios y trabajadores sociales las ayudan a fortalecer su autoestima y les ofrecen los conocimientos necesarios para que puedan tomar decisiones bien fundadas. India.

El matrimonio precoz de las niñas es una práctica habitual en África subsahariana y Asia meridional. Sin embargo, en Oriente Medio, África septentrional y otras regiones de Asia es habitual el matrimonio en la pubertad o poco tiempo después de producirse. Existen también zonas de África occidental y oriental y Asia meridional en las que el matrimonio mucho antes de la pubertad no es infrecuente.

Es difícil conocer el número exacto de matrimonios infantiles, puesto que muchos de ellos no están inscritos y no son oficiales. Dicho esto, existen datos obtenidos a partir de encuestas para cerca de 100 países y que reflejan lo siguiente:

  • En los países en desarrollo, más de 60 millones de mujeres de entre 20 y 24 años contrajeron matrimonio o vivían en pareja antes de haber cumplido 18 años. Más 31 millones de ellas viven en Asia meridional (estimaciones de UNICEF basadas en Encuestas agrupadas de indicadores múltiples, Encuestas de Demografía y Salud y otras encuestas de ámbito nacional, 1987-2006). 
  • En países como Bangladesh, Chad, Guinea, Malí, Níger y la República Centroafricana, más del 60% de la mujeres contrajeron matrimonio o vivían en pareja antes de cumplir 18 años (Encuestas agrupadas de indicadores múltiples, Encuestas de Demografía y Salud y otras encuestas de ámbito nacional, 1987-2006). 
  • Las mujeres que viven en el 20% de los hogares más pobres muestran una mayor tendencia a contraer matrimonio a una edad más temprana que las que viven en el 20% de los hogares más prósperos. En el Perú, un 45% de las mujeres procedentes del 20% de los hogares más pobres habían contraído matrimonio antes de cumplir 18 años, en comparación con un 5% procedente del 20% de los hogares más prósperos (estimaciones de UNICEF basadas en Encuestas de Demografía y Salud 2000). 
  • Las mujeres que cuentan con una educación primaria son notablemente menos propensas a contraer matrimonio o vivir en pareja que las niñas que no han recibido una educación. En Zimbabwe, el 48% de las mujeres que habían asistido a la escuela primaria estaban casadas al cumplir 18 años, en comparación con el 87% de las mujeres que no habían asistido a la escuela (estimaciones de UNICEF basadas en encuestas demográficas y de salud, 1999).

Los padres optan por casar a sus hijas a edades tempranas por varios motivos. Las familias pobres consideran que las niñas son una carga económica, por lo que casarlas es una medida de supervivencia necesaria para la familia. Algunos piensan, además, que el matrimonio a una edad temprana protege a la niña frente al peligro de sufrir agresiones sexuales o, con carácter más general, le procura la protección de un tutor varón.

La discriminación por motivo de género puede ser también otro de los motivos subyacentes: a las mujeres se les casa siendo aún niñas con el fin de asegurar la docilidad y obediencia en el hogar del esposo y maximizar su reproducción.

El matrimonio precoz puede tener consecuencias muy perniciosas para las niñas, como por ejemplo:

Abandono de la educación: una vez casadas, las niñas tienden a dejar la escuela.

Problemas de salud: por ejemplo, los embarazos prematuros, que aumentan la tasa de mortalidad infantil y derivada de la maternidad. Las niñas adolescentes son también más vulnerables al contagio de enfermedades de transmisión sexual, como el VIH/SIDA.

Malos tratos: es habitual en los matrimonios precoces. Además, las jóvenes que se niegan a casarse o que eligen a un compañero para el matrimonio contra el deseo de sus progenitores a menudo son castigadas o incluso asesinadas por sus familias. Es lo que se conoce como "asesinatos por honor".


 

 
Búsqueda