Por Mariana Palavra
PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 10 de enero de 2012. El 12 de enero de 2010, el día en que un terremoto de 7,0 grados de magnitud sacudió Haití, aún está fresco en la memoria de Renold Telford, director de educación básica de Haití.
| VÍDEO: UNICEF informa acerca de la situación de la infancia dos años después del terremoto que sacudió Haití en 2010. Véalo en RealPlayer |
El sistema educativo –al igual que muchos otros sistemas e infraestructuras esenciales del país– quedó paralizado por el desastre.
“Me sentí abrumado por la destrucción y por la enorme tarea que teníamos ante nosotros”, recuerda.
Dos años más tarde, la Representante de UNICEF en Haití, Francoise Gruloos-Ackermans, en cambio no tiene dudas de que la situación de los niños está mejorando lentamente.
“Hay pruebas que reflejan pequeñas victorias en todas partes, a pesar de graves deficiencias e insuficiencias que sigue habiendo en las estructuras básicas del gobierno de Haití”, dijo.
Con un esfuerzo sostenido, estas victorias ofrecen la promesa de un progreso duradero y significativo que permita superar incluso las condiciones previas al terremoto.
“Existe una clara evidencia de un proceso de cicatrización y progreso entre los niños, especialmente en las esferas de la educación, la salud, la nutrición y la protección infantil”, dijo Gruloos–Ackermans.
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| © UNICEF/NYHQ2011-2092/Dormino |
| Unos niños completan un examen de final de curso en una escuela de Puerto Príncipe. Este centro semipermanente fue construido por UNICEF después de que la escuela se derrumbara durante el sismo. |
Victorias para los niños
“Mediante la planificación en conjunción con UNICEF, los niños y niñas pudieron volver a la escuela poco después del terremoto. El Ministerio se movilizó con rapidez para poner en marcha escuelas en tiendas de campaña y luego en estructuras semipermanentes”, dijo Telford.
Desde la catástrofe de 2010, UNICEF ha ayudado a más de 750.000 niños a regresar a la escuela. Alrededor de 80.000 de estos niños asisten ahora a clases en 193 escuelas seguras y resistentes a los terremotos, construidas por UNICEF.
Además, con el apoyo de UNICEF, más de 120.000 niños disfrutan de un programa de juego estructurado en 520 espacios acogedores para la infancia. Más de 15.000 niños desnutridos han recibido atención vital a través de 314 programas de alimentación terapéutica que reciben apoyo de UNICEF. En 95 comunidades rurales se han puesto en marcha programas para mejorar el saneamiento.
Los esfuerzos de recuperación también han ayudado a que el Gobierno de Haití se comprometa a mejorar los entornos de protección infantiles.
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| © UNICEF Haiti/2011/Dormino |
| La Representante de UNICEF en Haití, Françoise Gruloos-Ackermans, visita a una mujer y su recién nacido en Puerto Príncipe. |
“Antes del terremoto, el gobierno no sabía cuántos niños vivían en instituciones, o incluso dónde estaban”, comentó Christina Torsein, oficial de Protección infantil de UNICEF. “Ahora, con el apoyo de UNICEF, se ha puesto en marcha el primer directorio de residencias, un avance sin precedentes. Hasta la fecha, más de la mitad de los 650 centros del país han sido evaluados, y se ha inscrito a más de 13.400 niños de una estimación total de 50.000 que viven en residencias”.
De hecho, UNICEF trabaja con una red de aliados de protección infantil que nunca antes había sido tan amplia, tan coherente y con un alcance parecido. Uno de estos aliados, la organización no gubernamental MOSAJ (Movimiento social para el adelanto de la juventud, por sus siglas en francés), fue uno de los primeros grupos en ofrecer atención psicosocial tras el terremoto
El director de MOSAJ, Alexandre Clarens Jr., sufrió pérdidas en el desastre. “Perdí todo en el terremoto”, dijo Clarens. “Pero lo importante es lo que está en mi corazón. UNICEF me respalda para hacer lo que es realmente importante, que es ayudar a todos estos niños y niñas”.
Un largo camino por delante
No obstante, queda un largo camino por recorrer.
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| © UNICEF/NYHQ2011-2102/Dormino |
| Unos alumnos de pie frente a los cascotes de su escuela en Puerto Príncipe. Un total de 27 estudiantes y maestros murieron cuando el edificio se derrumbó durant el seísmo de 2010. La escuela está en proceso de reconstrucción con el apoyo de UNICEF. |
Un informe publicado el 9 de enero de 2012 sobre las secuelas persistentes del desastre señala que más de 500.000 personas todavía viven en centros para desplazados en la zona afectada por el terremoto. La epidemia de cólera todavía supone una carga en exceso para la limitada infraestructura de Haití.
Pese a los recientes avances, los niños a quienes resulta más difícil llegar y los más vulnerables están en peligro de quedarse atrás, especialmente los que viven en los campamentos, los centros de atención residencial, en la calle o en zonas rurales alejadas de la zona del terremoto, donde el acceso a la salud, los servicios de nutrición, el saneamiento, la educación y la protección son limitadas.
“No se equivoquen: el país permanece en un estado frágil, acosado por la pobreza crónica y el subdesarrollo. La debilidad de las instituciones deja a los niños vulnerables ante las crisis y las consecuencias de los desastres”, subrayó Gruloos-Ackermans.
UNICEF continuará sus esfuerzos con el gobierno y otros aliados para garantizar que los niños no sólo se recuperen sino que también prosperen.
“Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar”, escribió Gruloos–Ackermans en el informe. “Y en Haití, se trata de un compromiso a largo plazo”.
Telford no podía estar más de acuerdo. “El trabajo era enorme, pero la parte más fácil, en realidad, la hemos dejado atrás”, dijo.”Ahora empieza el trabajo difícil”.
Los niños de Haití dos años después

Informe [PDF]
Dos años después del sismo en Haití
Algunas victorias para los niños de Haití dos años después del terremoto
con vídeo
Dos años después del terremoto, la recuperación de Haití ofrece pequeñas victorias para la infancia
En Haití, una mejora de la atención de los niños que viven en las calles y las residencias
Aumentar la capacidad local para acabar con la desnutrición infantil en Haití