Côte d'Ivoire

Los ex niños soldados aún en peligro por la inestabilidad en Côte d’Ivoire

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Varios ex niños combatientes conversan con Francis Zacko, Oficial de Protección de la Infancia de UNICEF, en la aldea de Gnakanzou, ubicada en la volátil región occidental de Côte d’Ivoire.

Por Bob Coen

GNAKANZOU, Côte d’Ivoire, 22 de febrero de 2006 – La reanudación de la violencia en esta nación de África occidental dividida por tres años de conflicto civil y étnico ha generado preocupación por la posibilidad de que cientos de ex niños combatientes que han sido desmovilizados y reintegrados en sus comunidades sean reclutados nuevamente.

“Mientras no se establezca una paz duradera, la mayoría de esos grupos no desean desarmarse. Lo que quieren es mantener la mayor cantidad posible de soldados, retener a los niños”, explica Manuel Fontaine, Asesor de Protección Infantil de UNICEF. “Y en algunos casos, reclutan aun más niños y niñas porque quieren dar una impresión de mayor poder cuando comiencen las negociaciones sobre cargos y puestos en el futuro gobierno”.

La desmovilización de los niños soldados, así como la de otros niños y niñas vinculados a las agrupaciones armadas, constituye una de las prioridades más urgentes de UNICEF en Côte d’Ivoire. Se calcula que en este conflicto, más de 5.000 niños y niñas han estado asociados con los grupos armados. Con la colaboración de otras dependencias de las Naciones Unidas y diversas organizaciones aliadas, UNICEF ha logrado reintegrar en sus comunidades a más de 1.900 niños en esas condiciones.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
UNICEF advierte que hasta que en Côte d'Ivoire no se imponga una paz firme y duradera, los niños y niñas continuarán corriendo peligro de ser reclutados o secuestrados por grupos armados.

Uno de los mayores éxitos se logró en la aldea de Gnakanzou, ubicada en la volátil región occidental del país, cerca de la frontera con Liberia, una zona donde desde hace más de un decenio reina la inestabilidad. En noviembre de 2002, los rebeldes atacaron la aldea y mataron, hirieron y violaron a decenas de civiles, además de secuestrar a más de 1.000 niños y niñas. Los niños fueron reclutados por la fuerza por diversos jefes de bandas armadas, que les obligaron a participar en campañas de violencia antes de llevarlos a Liberia.

A fines de 2004, como consecuencia de los enfrentamientos entre facciones rebeldes antagónicas, la mayoría de esos niños y niñas logró escapar de Liberia. En colaboración con PAHO, una organización no gubernamental local, UNICEF logró repatriar a 720 niños a Gnakanzou, donde fueron reintegrados con éxito en la comunidad mediante labores de orientación psicológica, capacitación en materia de conocimientos para la vida y visitas periódicas de seguimiento.

Sin embargo, los renovados brotes de violencia interétnica y los recientes ataques contra las fuerzas de paz de las Naciones Unidas por parte de agrupaciones de jóvenes militantes ocurridos en la región occidental del país han determinado la evacuación de muchos trabajadores humanitarios, lo que aumenta notablemente el riesgo de que los ex niños combatientes sean reclutados nuevamente por los grupos armados.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Rigobert, de 17 años de edad, de espaldas a la cámara, le explica a Francis Zacko, Oficial de Protección de la Infancia de UNICEF, que recientemente le ofrecieron dinero para que volviera a sumarse a las filas de los rebeldes.

Rigobert, de 17 años de edad, que pasó casi dos años combatiendo en el bando rebelde antes de ser repatriado, afirma que en septiembre de 2005 rechazó una propuesta de un grupo de jóvenes que llegó a la aldea ofreciendo dinero a los niños que se sumaran a sus filas.

“Les dije que abandonaran las armas”, comenta, “que tomar las armas contra el propio hermano no es bueno. Que dejaran las armas”.

En julio de 2005, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 1612 con el objetivo de vigilar la situación de los niños en varios países afectados por los conflictos, entre ellos Côte d’Ivoire, e imponer sanciones a quienes la violen. De manera conjunta con otros organismos de las Naciones Unidas que se desempeñan en Côte d’Ivoire, UNICEF ha comenzado a establecer un mecanismo de vigilancia y presentación de informes sobre la aplicación de esa resolución.

“Lo que hacemos es elevar periódicamente informes al Consejo de Seguridad en los que decimos si aún se está reclutando niños o no; o si éste o aquel grupo armado aún está o no está utilizando niños”, explica Manuel Fontaine. “De esa manera, el Consejo de Seguridad cuenta con los elementos necesarios para tomar medidas e imponer sanciones a los líderes de esos grupos. Por ejemplo, puede prohibirles que viajen al exterior, o impedir que ocupen posiciones de poder en futuros gobiernos. Creemos que se trata de una excelente oportunidad para lograr finalmente avances concretos en la lucha contra el reclutamiento de menores”.

UNICEF también lleva a cabo una amplia labor de difusión del contenido y la aplicación de la Resolución 1612 entre todas las partes en pugna en el conflicto de Côte d’Ivoire. Sin embargo, mientras persista la inestabilidad y no se logre una paz firme y duradera, los niños y niñas seguirán corriendo peligro de ser reclutados.


 

 

Vídeo (en inglés)

22 de febrero de 2006: Bob Coen, corresponsal de UNICEF, informa sobre la reintegración de los ex niños soldados en sus comunidades de origen, en la región occidental de Côte d’Ivoire, y acerca de la manera en que la reanudación de la violencia amenaza su rehabilitación.

Anchura de banda
baja | alta
(Real player)

Periodistas:
Obtengan vídeo de calidad profesional en The Newsmarket

Vídeo (en inglés)


22 de febrero de 2006:
Manuel Fontaine, Asesor Superior de Protección Infantil de UNICEF, nos informa sobre los desafíos que afrontan antiguos soldados en Côte d’Ivoire y el riesgo planteado a ellos por la inestabilidad en el país.

Anchura de banda
baja | alta
(Real player)

Periodistas:
Obtengan vídeo de calidad profesional en The Newsmarket

Búsqueda