República Centroafricana

UNICEF colabora con la liberación de los niños en manos de fuerzas rebeldes en la República Centroafricana

Imagen del UNICEF
© UNICEF CAR/2007/Holtz
En Gordil, una localidad de la región septentrional de la República Centroafricana, un niño frente a una pizarra en una escuela primaria que reabrió sus puertas con la ayuda de UNICEF como parte de un programa de reintegración de los niños liberados por las fuerzas rebeldes.

Por Emily Bamford

GORDIL, República Centroafricana, 2 de agosto de 2007 – “Cuando abrí fuego contra ellos me sentí mareado y me desmayé”, rememora Ahmed, un soldado que afirma tener 16 años de edad, pese a que parece mucho más joven.

El niño, que viste uniforme de combate caqui y se adorna con varias alhajas, sonríe mientras afirma que pasó tres años con la Unión de Fuerzas Democráticas para la Integración, que es el principal grupo rebelde que opera en la región septentrional de la República Centroafricana. Hasta hace poco, el niño había estado combatiendo en la región contra las tropas gubernamentales.

Ahmed, que vivía en un poblado localizado a más de 150 km. de distancia, abandonó la escuela y se alejó de su familia para convertirse en soldado. Hoy en día, Ahmed vive en el cuartel de las fuerzas rebeldes, aunque no permanecerá allí por mucho tiempo. El niño, que acaba de terminar una práctica de desfile con vistas a la ceremonia de desarme y desmovilización, afirma que anhela reintegrarse a la vida civil.

Por fin, esperanzas

A la celebración asistirá toda la población de Gordil. Pese al calor del mediodía, las mujeres cantan y bailan. Vestidas con prendas coloridas practican las canciones que han decidido entonar para la ocasión.

Imagen del UNICEF
© UNICEF CAR/2007/Holtz
En Birao, en la República Centroafricana, un niño muestra varios cartuchos gastados de armas de fuego que encontró jugando en la calle.
Se siente la excitación en el aire y se percibe que esta comunidad, que ha sufrido durante mucho tiempo las terribles consecuencias de una de las situaciones de emergencia más olvidadas del África, el prolongado conflicto en la República Centroafricana, tiene renovadas esperanzas.

Alentados por UNICEF, los jefes de las fuerzas rebeldes han aceptado liberar a todos los niños soldados para que puedan integrarse en sus comunidades. UNICEF ayudará a los jóvenes y sus familias mediante la combinación de labores de protección, prevención y defensa contra cualquier posible peligro de reclutamiento.

Pesadillas persistentes

Ahmed se pone de pie para ir a conversar con algunos de sus muchos amigos. Como los otros niños que forman parte de las fuerzas rebeldes, Ahmed camina con un marcado aire de confianza en sí mismo, como un hombre de mucha más edad. En privado, sin embargo, se muestra tímido y nervioso, e incluso tartamudea cuando conversa con el personal de UNICEF.

“Cada vez que duermo tengo pesadillas. Veo los cadáveres decapitados de los hombres que maté”, murmura mientras juega con los cordones de sus zapatos. Ahmed asegura haber matado “solamente a dos soldados”. Otros creen que el número es mucho mayor.

Sin embargo, muchos de los niños asociados con la Unión de Fuerzas Democráticas para la Integración no están armados, ya que sus tareas se limitan a prestar asistencia a los rebeldes y al mantenimiento del campamento. Esto resulta especialmente cierto en el caso de las niñas, que son menos visibles y que constituyen el sector más vulnerable de los civiles reclutado por los rebeldes. UNICEF realiza esfuerzos por identificarlas y prestarles ayuda.

Imagen del UNICEF
© UNICEF CAR/2007/Holtz
En la aldea de Mele, al norte de Gordil, en la República Centroafricana, varios integrantes del personal de UNICEF entrevistan a un adolescente que habría estado relacionado con las fuerzas rebeldes de la Unión de Fuerzas Democráticas para la Integración.
Una alternativa tentadora

En algunos casos, las fuerzas rebeldes les ofrecen a los niños lo que a éstos les parece una aventura, además del apoyo financiero que sus familias necesitan con carácter urgente dadas las condiciones de pobreza y peligro que imperan en la provincia de Vakaga. Para muchos, el reclutamiento constituye una alternativa tentadora a los estudios o la difícil vida doméstica, ya que les ofrece la posibilidad de adquirir libertad y responsabilidad.

“El ejército me dio la posibilidad de mantenerme a mí mismo”, afirma Modest, un niño de 14 años de edad.

Modest, que conversa sentado sobre el tocón de un árbol mientras se aferra a su fusil Kalashnikov, se siente mucho menos entusiasmado que Ahmed acerca de la ceremonia de desmovilización. Aunque anhela reunirse con su familia (su madre vive en un campamento de refugiados en el Chad y su padre en Bangui, la capital de la República Centroafricana), Modest sostiene que los rebeldes lo protegieron y educaron.

Recuperar la infancia

Mientras Modest quiere unirse a las fuerzas armadas nacionales, Ahmed se propone trabajar de mecánico.

El programa de desarme, desmovilización y reintegración de UNICEF trata de hacer realidad las esperanzas de estos niños con respecto a su futuro. El programa, cuyo objetivo consiste en que los niños se reintegren plenamente a sus comunidades y puedan vivir las vidas que ellos mismos escojan, les ofrece en lo inmediato la posibilidad de ir a la escuela, de reunirse con sus familias y de recibir capacitación laboral.

UNICEF también ayuda a que los niños soldados desmovilizados en la región de Vakaga, así como sus comunidades, cuenten con servicios de atención de la salud, educación escolar, agua potable y saneamiento ambiental. Todos esos aspectos forman parte fundamental del proceso de regeneración y desarrollo.

Este nuevo comienzo les brinda a los niños la posibilidad de recuperar su infancia, lo que representa un paso de gran importancia para que toda la República Centroafricana pueda transformarse en una nación pacífica y próspera.


 

 

Enlaces

Niños y niñas en situaciones de emergencia y de conflicto armado

Búsqueda