Protección infantil contra la violencia, la explotación y el abuso

Un nuevo estudio describe la violencia contra las niñas y las mujeres indígenas

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El 28 de mayo de 2013, la activista indígena Jessica Vega Ortega habla en la mesa redonda “Rompiendo el silencio sobre la violencia contra las niñas, las adolescentes y mujeres jóvenes indígenas”. “El hecho de que estemos reconociendo la violencia contra las mujeres y las niñas indígenas, y hablando de ello, es un gran paso adelante”, dijo.

Un nuevo estudio sobre la violencia contra las niñas, las adolescentes y las mujeres jóvenes indígenas describe violaciones masivas de los derechos humanos.

NUEVA YORK, Estados Unidos, 4 de Junio de 2013 - El tema de la violencia contra las niñas y las mujeres indígenas no sólo se ha debatido y estudiado insuficientemente, sino que también permanece oculto en la mayoría de los países. Las comunidades indígenas han sido históricamente marginadas y siguen siendo objeto de discriminación, y son las jóvenes y las mujeres quienes pagan el precio más alto.

Breaking the Silence on Violence against Indigenous Girls, Adolescents and Young Women (Romper el silencio sobre la violencia contra las niñas, las adolescentes y las mujeres jóvenes indígenas), un nuevo estudio presentado por UNICEF, ONU Mujeres, UNFPA, la OIT y la Oficina del Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños, es una llamada a la acción que se centra en las violaciones masivas de los derechos humanos contra las niñas y mujeres de las comunidades indígenas.

Gran paso adelante

“El hecho de que estemos reconociendo la violencia contra las mujeres y las niñas indígenas, y hablando de ello, es un gran paso adelante “, dijo Jessica Vega Ortega, activista indígena, en un acto especial para presentar de la publicación en la sede de UNICEF en Nueva York.

“Para nosotros, el término ‘violencia’ es muy significativo porque sufrimos mucho la violencia, especialmente la exclusión, la pobreza y la migración. Se nos discrimina y expone por hablar nuestra lengua, se nos pasa por alto o no se nos escucha; en mi opinión, eso es violencia.

“Tenemos miedo de expresarnos en nuestro idioma”, agregó. “Tenemos miedo de que nos humillen y abusen de nosotros. Hay violencia dentro de la comunidad y por parte de personas ajenas a nuestra comunidad que están tomando lo que nos pertenece”.

Otro elemento de subordinación

Mediante ejemplos procedentes de África, Asia y el Pacífico, y América Latina, el estudio revela que la violencia contra las niñas y las mujeres indígenas se agudiza debido a, entre otras razones, la historia de la dominación colonial, el despojo de los pueblos indígenas, la exclusión económica y política y la falta de servicios básicos como sanidad, educación y registros de nacimientos.

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La Directora Adjunta de UNICEF, Geeta Rao Gupta, habla durante el debate. Según la Sra. Gupta, “aunque es importante abordar los casos de violencia y proporcionar a las víctimas y sus familias el apoyo a sus necesidades, es esencial detener la violencia antes de que comience”.

“Este estudio es importante porque documenta el hecho de que el pertenecer a una comunidad indígena añade otro elemento más de subordinación de las niñas y las mujeres jóvenes que son víctimas de violencia”, dijo la Directora Ejecutiva Adjunta de UNICEF, Geeta Rao Gupta. “El estudio pone de relieve la urgencia de reconocer las distintas formas de la violencia y su alcance entre las niñas indígenas, desde la violencia doméstica hasta los conflictos comunales o la explotación en el servicio doméstico”.

“Este estudio es más que una investigación para arrojar luz sobre un grave tema social al que no se le ha prestado la debida atención”, dijo el Director Ejecutivo Adjunto de ONU Mujeres, Oficina de Políticas y Programas, John Hendra. “Es un llamado a la acción para que los gobiernos, los organismos de la ONU, las comunidades y las organizaciones de la sociedad tomen medidas urgentes para hacer frente a estas violaciones de derechos humanos”.

Las niñas y las mujeres indígenas continúan haciendo frente a la negligencia, el abuso y la explotación, la trata de personas, el trabajo forzoso y de servidumbre y otras prácticas similares a la esclavitud. El informe explica que la violencia contribuye a que sufran traumas, baja autoestima, problemas de salud y un rendimiento escolar deficiente, y a menudo se asocia con una alta incidencia de depresión, abuso de alcohol y de drogas, autolesiones y suicidio.

Mucho que aprender

Según el Representante Permanente de Guatemala ante las Naciones Unidas, SE Gert Rosenthal, “el informe alude... a las familias indígenas que se ven obligadas a forzar a las jóvenes a que abandonen sus estudios y busquen un empleo, a menudo en el servicio doméstico en las zonas urbanas, sometiéndose a condiciones de trabajo deficientes y a unos bajos salarios, así como al peligro de la explotación sexual”, dijo. “Todavía tenemos mucho que aprender sobre el alcance, la amplitud y las características de este tipo de violencia, pero el informe es sin duda un paso en la dirección correcta”, dijo.

El estudio expone una serie de deficiencias importantes en los conocimientos y datos sobre la violencia contra las niñas, las mujeres y los adolescentes indígenas. “Debe haber una mejora de la investigación, el seguimiento y la presentación de informes sobre este tema”, explicó Victoria Tauli-Corpuz, consultora principal del estudio. “Como hemos visto, hay una absoluta falta de datos sobre la situación, y el informe insta a los gobiernos y los organismos de la ONU a participar más activamente en el seguimiento y la notificación de estas cuestiones”.

Detener la violencia antes de que comience

El informe no solamente presenta nuevos datos empíricos. También alienta a los responsables políticos a utilizar mejor los datos existentes y establecer las bases para una respuesta eficaz.

“Un componente fundamental de los esfuerzos nacionales para la prevención de la violencia y la protección efectiva de los niños, incluidas las niñas y los adolescentes indígenas, es la promulgación de una legislación que prohíba explícitamente todas las formas de violencia en todos los contextos”, escribió la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños, Marta Santos Pais, en un informe especial.

Dar prioridad a la prevención es una de las principales recomendaciones señaladas en el informe. “Si bien es importante hacer frente a los casos de violencia y proporcionar a las víctimas y sus familias el apoyo a sus necesidades, es esencial detener la violencia antes de que comience”, dijo Gupta. “El estudio pone de relieve la necesidad de intensificar la acción comunitaria y la movilización por medio de una conciencia jurídica y la participación activa de los hombres y los niños, especialmente de los ancianos en las comunidades indígenas.

“También debemos abordar el limitado acceso que las comunidades indígenas, especialmente las mujeres y las niñas, tienen a los medios de comunicación, como se ve en los ejemplos proporcionados en el informe, ya que los medios de comunicación son un mecanismo importante para cambiar las normas de género que son perjudiciales”, señaló.


 

 

Fotografía UNICEF: Violencia de género

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