Protección infantil contra la violencia, la explotación y el abuso

Los niños están atrapados en la nueva oleada de violencia del conflicto palestino-isarelí

Por Priyanka Pruthi

NUEVA YORK, Estados Unidos de América, 19 de noviembre de 2012. Eran demasiado jóvenes para comprender la violencia que los mataría. Cargaron con las consecuencias del conflicto palestino-isarelí envueltos en sus mortajas: cuatro niños de la familia Dalu, enterrados entre los continuos bombardeos de la ciudad de Gaza (Territorio Palestino Ocupado). Su hogar familiar quedó convertido en escombros por un misil el domingo.

Violencia incesante

Durante los últimos cinco días, Gaza ha sido machacada incesantemente por misiles, ataques aéreos y bombardeos israelíes. La Fuerza Aérea israelí ha alcanzado 1.000 objetivos en Gaza. El fuego indiscriminado de misiles por parte de grupos armados palestinos hacia las comunidades israelíes del sur de Israel también se ha intensificado.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2012-1524/El Baba
El 19 de noviembre, unas personas lloran durante el entierro de Al Nahel (13 años) en la ciudad de Gaza. La niña murió el día anterior por culpa de la metralla durante un ataque aéreo israelí. Entre los asistentes al duelo está su hermano Tasneem, de cinco años de edad. “Esto debe parar”, afirma Ban ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas.

Un total de 88 palestinos han sido enviados a la tumba: 57 civiles, incluidos 18 niños y 12 mujeres. Más de 700 han resultado heridos, según las informaciones, de los que 252 eran niños. Las bajas civiles israelíes ascienden a tres y según fuentes más de 50 israelíes han resultado heridos.

UNICEF condenó las hostilidades entre Israel y Gaza el miércoles y ha llamado a todas las partes a "ejercer la máxima contención y proteger los derechos y el bienestar de todos los niños".

"Esto debe parar", afirmó Ban ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas. "Insto con firmeza a las partes a cooperar con todos los esfuerzos dirigidos por Egipto para alcanzar un alto el fuego inmediato. Una mayor escalada aumentará inevitablemente el sufrimiento de la población civil afectada y debe evitarse".


La infancia gravemente afectada

A ambos lado de la frontera, los niños son los peores afectados: con cicatrices de por vida provocadas por la lluvia de balas y bombas. Aterrorizados por las sirenas antiaéreas, los niños del sur de Israel y de Tel Aviv corrieron a los refugios en numerosas ocasiones durante el día para escapar de la muerte. En Gaza, muchos duermen al raso. Las ventanas se dejan abiertas por temor a que los cascos de cristal provoquen heridas si las ventanas estallan por las explosiones. Atrapados por la pobreza y por un bloqueo de seis años, no tienen adónde ir.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2012-1524/El Baba
El 18 de noviembre, unas niñas recuperan sus pertenencias de entre los escombros de su casa, en el campamento para refugiados de Shabbora, próximo a la ciudad de Rafah, al sur de la franja de Gaza. A ambos lado de la frontera, los niños son los peores afectados: con cicatrices de por vida provocadas por la lluvia de balas y bombas.

Cinco equipos de apoyo psicosocial de emergencia de UNICEF visitan actualmente los hospitales y viviendas, para hablar con las familias y los niños que han sido víctimas o testigos de la violencia extrema. Sin embargo, debido a la tensa situación de seguridad, la mayoría de la actividad está suspendida en Gaza y las organizaciones humanitarias se han quedado para atender a las familias con recursos limitados.

Las existencias médicas son escasos y se necesitan con urgencia suministros médicos para tratar a los pacientes gravemente heridos. Escasean las lonas de plástico para sellar las ventanas rotas, combustible para accionar los generadores de los hospitales y las instalaciones de agua y saneamiento, así como cloro para las plantas depuradoras de agua.

Trabajar contra un sufrimiento innecesario

“No olvidemos que los niños de toda Gaza necesitan apoyo ahora más que nunca. En este clima de incertidumbre y a la luz de sus compromisos con el pueblo palestino, las Naciones Unidas y sus organismos tienen la responsabilidad de mitigar una crisis humanitaria", expone Jean Gough, representante especial de UNICEF en el Territorio Palestino Ocupado.

“UNICEF tiene el mandato de trabajar contra la muerte y el sufrimiento innecesarios de mujeres y niños: con independencia del contexto político en el que viven. Tenemos un trabajo urgente por hacer y estamos completamente comprometidos a realizarlo".
 


 

 

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