UN BALANCE SOBRE AGUA Y SANEAMIENTO: NÚMERO 5, SEPTIEMBRE DE 2006 Ver ediciones anteriores >

Alcanzar las metas

Alcanzar las metas

No hay duda de que es posible alcanzar la meta del ODM sobre el agua potable. Incluso la meta del saneamiento podría alcanzarse si se dedicaran los recursos y el compromiso suficientes para esta tarea.

Sin embargo, será necesario disponer de más recursos de los presupuestos nacionales y de los flujos de asistencia oficial al desarrollo. El nivel de inversión, tanto financiera como humana, tiene que incrementarse.

Esto no solamente exigirá acuerdos más firmes para compartir costos entre los gobiernos nacionales, las comunidades y los hogares, sino también la reubicación de los recursos existentes - tanto del gobierno como de otros sectores - para seleccionar las comunidades más pobres que durante demasiado tiempo han estado privadas de estos servicios básicos.

La OMS y UNICEF han calculado que alcanzar a los sectores que no reciben estos beneficios con servicios básicos de bajo costo para el agua potable y el saneamiento en el año 2015 costará 11.300 millones de dólares al año. Y más de un 80% de los recursos totales habrá que invertirlos en Asia y África.

Será un dinero bien empleado, considerando los grandes beneficios que se derivarían de este logro, entre ellos una reducción de las muertes infantiles y de los brotes de enfermedades, un aumento de los días que los alumnos pasan en la escuela, y una disminución del tiempo que emplean las mujeres y las niñas en estas tareas cuando el abastecimiento de agua y las instalaciones de saneamiento se encuentran más cerca del hogar.

A continuación presentamos nueve medidas para cumplir las metas del OMD. Se basan fundamentalmente en el informe del Grupo de Tareas del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas sobre Agua y Saneamiento:

  1. Aumentar el perfil del saneamiento y la higiene en todas las esferas políticas y de desarrollo. El saneamiento se encuentra en un estado de crisis que es preciso abordar con la urgencia debida.

  2. Aumentar los fondos del gobierno nacional para realizar mejoras en el agua y saneamiento, y designar países que puedan ser sujetos a una política “de vía rápida” para aumentar la escala de la asistencia oficial al desarrollo y de otras formas de asistencia financiera para el sector, utilizando criterios de selección como el buen gobierno y la capacidad de absorción.

  3. Apoyar e introducir una serie de “iniciativas de impacto rápido” que incluyan programas que promuevan el lavado de manos, la depuración del agua del hogar y el establecimiento de “franquicias” de abastecimiento de agua y saneamiento basadas en la comunidad, a fin de demostrar cómo es posible cambiar la situación en poco tiempo, al mismo tiempo que se hace hincapié en la importancia de intervenciones a largo plazo para proporcionar y modernizar estos servicios básicos.

  4. Acelerar el acceso al agua y el saneamiento, con una atención particular a quienes no reciben estos servicios, tanto en el medio urbano como rural, mediante la mejora de la gestión y la asignación de recursos, y asegurar que los programas nacionales del sector se centran en el acceso a los servicios de agua y saneamiento para mejorar la salud y potenciar los medios de vida sostenibles de los sectores más pobres.

  5. Centrarse en servicios esenciales y sostenibles de bajo costo, especialmente a nivel del hogar, con una atención adecuada al mantenimiento y la operación de sistemas basados en la comunidad, y asegurar que hay planes establecidos para la modernización de los servicios basados en la capacidad de la gente para pagar.

  6. Alentar la seguridad del agua del hogar por medio de la disponibilidad durante todo el año de una cantidad suficiente de agua de calidad adecuada para garantizar la supervivencia, la salud y la productividad de las familias, sin comprometer la integridad de la base de recursos del medio ambiente.

  7. Reforzar las políticas y los marcos institucionales necesarios para mejorar el saneamiento, el abastecimiento de agua potable y la higiene, y fomentar las capacidades de los gobiernos en materia de liderazgo y responsabilidad.

  8. Reconocer en los marcos de desarrollo nacionales y regionales la importancia de lograr los ODM sobre agua y saneamiento.

  9. Fortalecer las alianzas para contribuir a señalar los motivos de preocupación y movilizar los compromisos para la acción a fin de lograr los ODM.