UN BALANCE SOBRE AGUA Y SANEAMIENTO: NÚMERO 5, SEPTIEMBRE DE 2006 Ver ediciones anteriores >

Emergencias

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Los niños que resultan afectados por los desastres naturales, la inestabilidad y los conflictos tienen los mismos derechos que el resto de la infancia del mundo. En situaciones de emergencia, el agua, el saneamiento y la higiene son vitales.

Aun cuando el aprovisionamiento de agua es prioritario en las etapas iniciales de las emergencias, todo lo que se haga para mejorar el saneamiento y la higiene reviste una importancia crítica. Más allá de la respuesta inicial, es preciso gestionar estos tres elementos –agua, saneamiento e higiene – a nivel general y, en particular, en las escuelas y los puestos sanitarios.

La gran cantidad de emergencias que se presentaron en las dos últimas décadas, su frecuencia y la gravedad que revistieron subrayan la importancia incuestionable del agua, el saneamiento y la higiene en todas las intervenciones humanitarias. Pero, lamentablemente, el apoyo es a menudo insuficiente o llega tarde, lo que se traduce en una asistencia descoordinada y poco eficaz.

El interés renovado en este sector, unido a la perspectiva de una mejor capacidad de respuesta mediante un conjunto de estrategias integradas, representa una oportunidad única para corregir las fallas y limitaciones pasadas. El terreno está abonado para una mejor planificación, preparación y previsibilidad; para que haya más coherencia con un enfoque sistémico; y para que la colaboración y la coordinación entre los aliados sean más eficaces y permitan responder en las futuras crisis humanitarias de una manera más oportuna y con mejores resultados.