UN BALANCE SOBRE LA NUTRICIÓN NÚMERO 4, MAYO DE 2006 Ver ediciones anteriores >

Algunas de las mayores disparidades que se producen en las regiones del mundo en desarrollo ocurren en América Latina y el Caribe.

Los niños que viven en los hogares más pobres tienen 3,6 más probabilidades de sufrir bajo peso que los niños que viven en los hogares más acomodados. Los coeficientes entre los sectores pobres y ricos en Bolivia, Brasil, Nicaragua y Paraguay son incluso más elevados.

América Latina y el Caribe

América Latina y el Caribe se halla en camino de conquistar la meta del ODM, ya que logró reducir las tasas de peso inferior al normal para los niños y niñas menores de cinco años a un promedio del 3,8% todos los años entre 1990 y 2004, un avance más rápido que en cualquier otra región. Aquí se registra también la tasa de mortalidad de menores de cinco años más baja del mundo en desarrollo y la proporción más alta de consumo de sal yodada.

Sin embargo, la infancia de América Latina y el Caribe sufre aún graves problemas nutricionales como resultado de la existencia de graves disparidades y de una delicada crisis socioeconómica. Los principales problemas a largo plazo son el retraso en el crecimiento y la anemia debido a la carencia de hierro. 

Algunos países han progresado de una manera impresionante en la reducción del peso inferior al normal. En Cuba, por ejemplo, la incidencia se redujo en más de la mitad en solo cuatro años. También hubo reducciones en Jamaica, Perú y República Dominicana. Chile ha reducido la incidencia de peso inferior al normal a solo el 1% y, al igual que Jamaica y otros países, ha logrado la yodación universal de la sal.

Los dos países más poblados de la región influyen de un modo desproporcionado en los buenos resultados de las tasas regionales. El Brasil tiene una incidencia relativamente baja de niños y niñas con peso inferior al normal (6%), y se considera que va en camino de lograr la meta. México ha logrado una reducción del 14% al 8% en unos 10 años.

Ecuador, Honduras, Nicaragua y Trinidad y Tabago no están alcanzando los progresos necesarios para lograr la meta del ODM, aunque los cuatro países han logrado reducir sus niveles de prevalencia del peso inferior al normal. 

Guatemala debería alcanzar la meta del ODM, a pesar de tener la proporción más alta de niños y niñas con peso inferior al normal (23%) de la región y la mayor tasa de retraso en el crecimiento (49%) del mundo.

Una rápida evaluación nutricional efectuada en 2002 por UNICEF reveló que los promedios nacionales tienden a ocultar gigantescas disparidades 30 Por ejemplo, los niños y niñas de las zonas rurales de Bolivia, Honduras, México y Nicaragua tienen más del doble de probabilidades de presentar un peso inferior al normal que los niños y niñas de las zonas urbanas; esa probabilidad es cuatro veces mayor en el Perú. 31

A nivel regional, el peso inferior al normal es 3,6 veces más frecuente entre los niños y niñas de familias pobres que entre los de familias ricas (datos provenientes de nueve países), en comparación con la relación mundial de peso inferior al normal de 2:1 entre los niños y niñas pobres y ricos.32

 

30   Kamatsuchi, Mahoko, “Disparities en LAC: Rapid Nutritional Assessment”, Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, Panamá, 2000.
31  UNICEF, Análisis de la prevalencia de peso inferior al normal por lugar de residencia, con base en datos de encuestas.
32  UNICEF, Análisis de la prevalencia de peso inferior al normal por género y quintil de la sociedad al cual pertenecen las familias, con base en datos de encuestas.