UN BALANCE SOBRE LA NUTRICIÓN NÚMERO 4, MAYO DE 2006 Ver ediciones anteriores >

La menor incidencia de bajo peso al nacer se registra en los países industrializados y en la región de Asia oriental y el Pacífico.

Asia meridional presenta la mayor incidencia de bajo peso al nacer.

Países industrializados

Muchos países industrializados recopilan datos sobre el estado nutricional, pero los analizan utilizando una metodología que no se puede comparar con la de los países en desarrollo. Los Estados Unidos es el único país industrializado con cifras comparables a las del mundo en desarrollo: el 2% de la niñez pesa menos de lo normal, el 1% presenta retraso en el crecimiento y el 6%, emaciación.

El bajo peso al nacer en los países industrializados presenta un promedio del 7%, es decir, igual al de Asia oriental y el Pacífico. La incidencia más reducida (4%) se registra en Estonia, Finlandia, Islandia, Lituania y Suecia. Esta incidencia reducida de bajo peso al nacer es un claro reflejo de una buena nutrición de las madres. Pero el porcentaje de recién nacidos con bajo peso ha aumentado en los países industrializados en los últimos años, un fenómeno que se puede atribuir al creciente número de nacimientos múltiples; los embarazos de mujeres mayores; y una mejor tecnología médica y atención prenatal que contribuye a la supervivencia de más bebés prematuros.34

Las disparidades según el género, la ubicación geográfica y la posición socioeconómica, tanto dentro de los países individuales como entre los distintos países, constituyen la principal amenaza contra la nutrición infantil en los países industrializados. Las desigualdades sociales se están incrementando, especialmente en algunos países de Europa oriental 35

Aunque los datos son incompletos, hay pruebas de un descenso de los niveles de yodación de la sal en Europa debido a la falta de atención a los programas para combatir los trastornos por carencia de yodo está afectando su sostenibilidad. 36 La yodación universal de la sal debe ser una prioridad para todo el mundo, y no solo para los países en desarrollo.

Los datos sobre alimentación exclusiva con leche materna también son limitados. Las tasas suelen ser bajas y solo están mejorando –aunque lentamente– en Europa.

La malnutrición es un problema en los países industrializados que suele deberse a los hábitos alimentarios poco sanos. En los países industrializados la obesidad constituye hoy en día un grave problema de salud pública, y está aumentando en muchos países en desarrollo 37; Un serio motivo de preocupación es la coexistencia, especialmente entre las poblaciones en situación desventajosa, de la “doble carga de morbilidad”, cuando se produce un exceso de nutrición entre los miembros de las mismas comunidades e, incluso, de las mismas familias, cuyo común denominador es la desnutrición infantil.

La obesidad conlleva grandes riesgos para la salud, entre ellos, una incidencia más alta de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes no dependiente de la insulina y otras graves enfermedades. En varios países de Europa occidental, la prevalencia de sobrepeso entre los niños y niñas, incluida la obesidad, se duplicó desde el comienzo de los años 80 a fines de los 90. En varias zonas de Europa meridional, uno de cada tres niños y niñas tiene sobrepeso 38

 

34  Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, Health at a Glance: OECD Indicators 2005, OECD, París, 2005, p. 32.
35  Organización Mundial de la Salud, European Health Report 2005: Public health action for healthier children and populations, Oficina Regional de la OMS para Europa, Copenhague, 2005.
36  Andersson, M., et al., Iodine Deficiency in Europe: A continuing public health problem, A WHO/UNICEF Report, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, 2004.
37  Darnton-Hill, Ian; Nishida, C., y James, W.P.T., “A life course approach to diet, nutrition and the prevention of chronic diseases”, Public Health Nutrition, vol. 7, no. 1A, 2004, pp. 101-121.
38  OMS, European Health Report: Public health action for healthier children and populations, Oficina Regional de la OMS para Europa, Copenhague, 2005, p. 64.