La introducción de la vacuna de la hepatitis B ha dado grandes resultados, y las tasas mundiales de cobertura aumentan de manera constante. En abril de 2005, 158 países habían incorporado la vacuna en sus programas de inmunización sistemática (12). Este logro importante se produjo debido a que los datos sobre la carga de la enfermedad se han establecido de forma adecuada, así como a una considerable reducción en los costos.
Los países de bajos ingresos recibieron asistencia para la compra y distribución de la vacuna de la hepatitis B por medio de la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización (GAVI), una alianza entre los sectores público y privado, y por medio de la sección de este organismo dedicada a la financiación, el Fondo para Vacunas. La meta de GAVI es que todos los países incorporen la vacuna en 2007.
La utilización de la vacuna conjugada contra la Haemophilus influenzae tipo b (Hib) está aumentando gradualmente, pero todavía está por debajo de lo que sería necesario, especialmente en los países más pobres. En abril de 2005, 96 países habían inmunizado a sus niños y niñas contra la Hib como parte de su programa de vacunación sistemática (13).
Las vacunas contra enfermedades neumocócicas y meningocócicas y los rotavirus son cada vez mejores. Estas vacunas tienen la posibilidad de salvar a millones de niños y niñas de la muerte y la discapacidad, y estarán disponibles de manera más amplia en los países en desarrollo en 2008 o 2009. Las nuevas vacunas son bastante más caras que las vacunas tradicionales, y la mayoría de los países en desarrollo carecen todavía de los recursos financieros y técnicos necesarios para incorporar y sostener su uso en los programas de inmunización sistemática. Ampliar la cadena del frío y la capacidad de distribución, determinar las cargas de la enfermedad y realizar predicciones de manera precisa son cuestiones que presentan nuevos desafíos.
A este respecto, GAVI ha logrado grandes éxitos en la movilización de recursos para prestar asistencia a países que tratan de incorporar vacunas nuevas y poco utilizadas como parte de sus programas de inmunización. Desde que comenzó sus labores en el año 2000, la alianza ha concedido subvenciones de cinco años por un total de unos 1.400 millones de dólares a 72 países que cumplían los requisitos para todo tipo de apoyos (14). Un desafío ulterior será asegurar a los países una sostenibilidad constante de los fondos para la inmunización con nuevas vacunas una vez que termine el apoyo de GAVI.
























