Los cálculos recientes del UNICEF sobre la participación en la educación secundaria en el mundo en desarrollo (5) indican que apenas un 39% de los niños y niñas en edad escolar secundaria asisten a la escuela secundaria.
Las experiencias en diferentes regiones varían incluso más en el nivel secundario que en el primario. En ECE/CEI, la tasa neta de asistencia a la escuela secundaria es, en un 70%, todavía más elevada que en cualquier otra región. En África subsahariana, por el contrario, sólo un 20% de todos los niños y las niñas de esa edad asisten a la escuela secundaria. En Asia oriental y el Pacífico y en Oriente Medio y África del Norte, más de la mitad de los niños y niñas acuden a la escuela secundaria, mientras que en América Latina y el Caribe y Asia meridional las proporciones son de un 44% y un 40%, respectivamente.
La preocupación más apremiante con respecto a la educación secundaria es eliminar la disparidad entre los géneros a finales de 2005. De los 75 países donde se realizaron encuestas, 22 se encontraban en el buen camino para lograr el objetivo de paridad entre los géneros a nivel secundario y 21 necesitaban tomar medidas adicionales. Entretanto, 25 países estaban lejos del objetivo, de los cuales 15 se encontraban en la región de África occidental y central. El país con la proporción más baja de matriculación de niñas con respecto a niños en la escuela secundaria - 41 niñas por cada 100 niños - era Yemen.
En el aspecto regional, la diferencia entre los géneros a nivel secundario es mayor en Asia meridional (44% de los niños de edad secundaria asistían a la escuela secundaria en comparación con solamente un 36% de niños) y Oriente Medio y África del Norte (54% de los niños y 43% de las niñas). En América Latina y el Caribe, la diferencia entre los géneros favorece a las niñas, con un 47% en la escuela secundaria en comparación con solamente un 41% de niños.
En el nivel secundario se pueden obtener avances importantes para la igualdad entre los géneros. Por medio de la educación, las niñas consiguen obtener una mejor posición social y ganar autoconfianza a medida que adquieren una gama de conocimientos, aptitudes, actitudes y valores fundamentales para ocupar su lugar en la sociedad. Esto subraya la importancia de cimentar los avances logrados a nivel primario mediante un aumento en las tasas de participación en la enseñanza secundaria.



















