La paridad entre los géneros en la educación es tan fundamental para lograr los ODM que se trata de la única esfera en la que se estableció un plazo más corto.
Eliminar la disparidad entre los géneros es sin duda un importante avance hacia la meta más amplia de la educación para todos, que sería imposible sin una paridad entre niños y niñas. Se trata también de una base para la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, que a su vez son necesarias para lograr otros ODM como la reducción de la mortalidad en la infancia, la mejora de la salud de las madres y la reducción de la pobreza.
Las proyecciones del UNICEF basadas en los datos de la asistencia en 81 países en desarrollo indican que, en 2005, el índice mundial de paridad entre los géneros (4) es de 0,96, lo que significa que hay 96 niñas que acuden a la escuela primaria por cada 100 niños. Esta cifra sitúa técnicamente al mundo en la senda apropiada para cumplir con el objetivo de promover la paridad entre los géneros en la enseñanza primaria. Pero en la práctica todavía queda un largo trecho por recorrer.



















