RESUMEN INFORMATIVO Conocer al enemigo: los sistemas de vigilancia de la poliomielitis Entre 1988 y 1998, el número de casos confirmados de poliomielitis descendió de 32.251 a 5.108. Se trata de una disminución tan acentuada que por segunda vez en la historia pone al alcance del mundo la posibilidad de eliminar una enfermedad infecciosa. Sin embargo, 50 países carecen aún de sistemas operativos de vigilancia de la poliomielitis, y hacia fines de 1998, sólo 7 países africanos contaban con sistemas de vigilancia que se podría considerar adecuados. Vale destacar, sin embargo, que la India, donde se registra un 70% de los casos de esa enfermedad de todo el mundo, tiene desde 1998 un sistema de vigilancia operativo. Los sistemas adecuados de vigilancia de la poliomielitis constituyen una de las metas mundiales para el año 2000. Para ayudar a conquistarla, el mundo deberá concentrar su atención en los 13 países donde la enfermedad se propaga en forma incontrolada. En esas 13 naciones, que constituyen la mayor fuente de poliomielitis del mundo, se registró el 92% de los casos confirmados de la enfermedad durante 1998. Los sistemas de vigilancia resultan fundamentales para eliminar la poliomielitis, ya que todos los casos de parálisis causada por una infección deben localizarse y analizarse en un laboratorio. Cuando se sospecha que la parálisis se debe a la poliomielitis, se deben recoger muestras de materia fecal 48 horas después de la aparición de los síntomas, y se deben transportar al laboratorio más cercano en un lapso que permita la realización de pruebas para detectar al virus vivo. Si se descubre que se trata de poliomielitis, es necesario realizar pruebas adicionales en laboratorios de la región. El paciente se debe someter a un examen complementario en los 60 días posteriores a la aparición de los síntomas, a fin de verificar si sufre vestigios de parálisis. Si se comprueba que la causa de la parálisis es la poliomielitis, es necesario determinar si se trata de una cepa silvestre (autóctona o foránea) del virus, o una cepa mutante del virus de la vacuna. Resulta importante saber de qué cepa se trata porque sólo se puede considerar que un país está libre de la poliomielitis cuando durante tres años consecutivos no se registra ningún caso de la enfermedad causado por una cepa silvestre. Además de ello, si las autoridades sanitarias conocen el origen de la cepa del virus pueden dar una respuesta adecuada, ya sea mediante un nuevo programa de inmunización o una campaña de vacunación domiciliaria "de limpieza". En el mundo existen 134 laboratorios donde se analizan posibles casos de poliomielitis. Ya se han evaluado 107 y 89 han sido acreditados.
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