Comentario: Polio/Vitamina A Un legado inapreciablePor Sheikh Hasina *La campaña mundial para erradicar la poliomielitis y eliminar la carencia de vitamina A es una historia impresionante que refleja una gran dosis de visión y de compromiso, y es la consecuencia de una tarea que está muy cerca de obtener unos notables resultados. Son las 3:30 de la mañana en una aldea de Monirumpur Thana, en la región occidental de mi país, Bangladesh, y el primer llamado a la oración aún no ha roto el sombrío silencio de la noche. Aunque en las calles reina la oscuridad, en esta jornada especial los agentes sanitarios y los voluntarios ya trabajan sin tregua en el complejo sanitario a la luz de velas y linternas. Velozmente, empacan ampollas en cajas de transporte que cargan en carruajes a pedal, y al rayar el alba decenas de trabajadores de la salud y voluntarios se alejan pedaleando y haciendo sonar los timbres de las bicicletas. Se dirigen a los puestos de vacunación ubicados en aldeas, oficinas, plazas públicas, paradas de autobuses y amarraderos de transbordadores, donde ya se han congregado muchas madres con sus hijos. Cuando todos los protagonistas ocupan sus sitios, comienza a desarrollarse un sorprendente ejercicio de salud pública que durará todo el día, con escenas que se repetirán caso por caso y niño tras niño. Los voluntarios vierten metódicamente dos gotas de un líquido y el contenido de una cápsula en la boca de cada niño. El líquido en cuestión es la vacuna antipoliomelítica, y la cápsula contiene vitamina A. Cuando los agentes sanitarios y los voluntarios terminan sus actividades en Monirumpur y en miles de otras comunidades de Bangladesh, casi el 90% de los niños menores de cinco años del país no sólo han sido inmunizados contra la poliomielitis sino también protegidos contra la carencia de vitamina A. Ha terminado otro de los periódicos, y extraordinarios, Días Nacionales de Inmunización. Estos Días han galvanizado a la nación, y en ellos participan prácticamente todos los estratos de la sociedad. Los voluntarios constituyen el elemento central de los esfuerzos. Unos 600.000 voluntarios hicieron posible la realización de nuestro más reciente Día Nacional de Inmunización, y muchos de ellos ya habían participado en años anteriores en otras jornadas similares. Cada Día se planifica meticulosamente, lo que requiere un gran empeño y un trabajo intenso. Las labores de preparación incluyen reuniones de difusión y planificación en todas las esferas, desde el ámbito nacional hasta el local, donde se moviliza a los voluntarios y se motiva a la población para que vacune a los niños. Durante los Días Nacionales de Inmunización, las cadenas de radio y televisión difunden debates y entrevistas alusivas a las actividades. Los periódicos publican suplementos especiales con mensajes de los líderes políticos y sociales de nuestro país, como el Presidente o yo misma. También se distribuyen carteles, panfletos, calcomanías y letreros, y los cantores de música folklórica informan con especial eficacia a la población sobre los sitios adonde los padres deben llevar a vacunar a sus hijos, y en qué fechas y horarios. Según los expertos, los Días Nacionales de Inmunización y otras intervenciones en materia de salud salvan anualmente en Bangladesh las vidas de más de 120.000 niños. Antes de que comenzáramos a realizar los Días Nacionales de Inmunización en 1995, se calculaba que en Bangladesh se registraban más de 2.000 casos de poliomielitis por año. El año pasado, según la OMS, tuvimos 282** casos. * Sheikh Hasina es la Primera Ministra de la República de Bangladesh
** Solamente cinco de ellos se debieron al virus silvestre de la poliomielitis, que es el agente causante del contagio de la enfermedad de una persona otra, según se confirmó.
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