El Progreso de las Naciones 2000
Página principal | Actividades del UNICEF | Series | Información y publicaciónes | Donaciones, tarjetas de felicitación y regalos | Para los medios de comunicación | La Juventud Opina | Sobre el UNICEF
 El poder de la inmunización
 
 Comentario: un nuevo programa de vacunas
 

Rendimientos desiguales

Copyright© UNICEF/ 00-0239/Piruzze
Cajas de seguridad, como la que se utilizó en una campaña de vacunación en Mozambique, son una manera eficaz con relación a sus costos de garantizar la seguridad de la inmunización. Este tipo de medidas contribuyen a eliminar la utilización continuada de agujas y evitar las prácticas antihigiénicas de eliminación.
Si bien la experiencia recogida con la poliomielitis nos colma de satisfacción, también debe impulsarnos a consolidar nuestros éxitos, llevando el poder de la inmunización hacia enfermedades que siguen cobrándose las vidas de millones de niños y menoscabando la capacidad de una innumerable cantidad de otros. Debemos aspirar a una cobertura total y una completa eficacia de la inmunización, no los rendimientos desiguales que sirven para proclamar triunfos en varias zonas dispersas del planeta, y postergación en muchas otras.

• En el mundo en desarrollo hay aún 30 millones de niños que no han sido inmunizados antes de cumplir un año.

• Cada año, más de 900.000 niños menores de cinco años mueren a causa del sarampión.

• El tétanos neonatal se cobra anualmente las vidas de 200.000 niños.

• Todos los años, la tos ferina mata a 370.000 niños menores de cinco años y la tuberculosis a 50.000.

• La difteria ha vuelto a surgir en partes de la ex Unión Soviética.

• La mitad de las mujeres embarazadas no han recibido vacunas contra el tétanos, que mata a 30.000 mujeres todos los años.

La persistencia del sufrimiento y de la pérdida de vidas turba el instinto humano natural de prestar ayuda en tiempos de desastre. Cabe imaginar la consternación y el espanto del mundo si se produjera un grave terremoto y los espectadores impasibles se abstuvieran de ayudar a los sobrevivientes. No obstante, todos los días se produce el equivalente a un terremoto que matara a más de 30.000 niños, frente a lo cual la respuesta es un asombroso mutismo. Esos niños mueren silenciosamente en algunas de las más empobrecidas aldeas del planeta, lejos de la mirada y de la conciencia del mundo. Esas multitudes se extinguen, inermes y silenciosas en vida y más invisibles aun en la muerte.

Todos los niños del mundo deben poder disfrutar los beneficios de la ciencia y de la experiencia derivados de las vacunas. Todos los niños, sin discriminación, tienen derechos y deben estar en condiciones de disfrutar de ellos. La Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por todos los países, salvo dos, une al mundo en un pacto para lograr la vigencia de esos derechos. Por consiguiente, la distancia y el alejamiento no deben ni cegarnos, ni embotar nuestros sentimientos, ni aplazar nuestra respuesta a esta recurrente tragedia sobrecogedora. Tenemos la responsabilidad colectiva de velar por que se prevengan esas muertes.

Y son susceptibles de prevención. Podemos y debemos hacer lo necesario y finalizar lo que tan desesperadamente es preciso hacer, desencadenando plenamente la potencia de la inmunización contra las seis enfermedades que tradicionalmente se cobran vidas de niños.

El sarampión sigue siendo una grave amenaza, especialmente en el Asia meridional y el África al sur del Sahara, y es preciso emprender acciones para poner coto a la disminución de la cobertura de vacunación contra el sarampión que ocurrió en África en el decenio de 1990.

De los niños nacidos en países en desarrollo, la mitad no están protegidos contra el tétanos y 200.000 mueren cada año de esa enfermedad debido a que sus madres no han recibido toxoide tetánico. Y al igual que los recién nacidos, también mueren las madres: en algunas partes de África, menos del 40% de las mujeres están inmunizadas contra el tétanos. En enclaves rurales de China y la India, es posible que menos del 10% estén protegidas.

La tos ferina (pertusis) sigue afectando cada año a entre 20 millones y 40 millones de niños de países en desarrollo, aun cuando hace más de 70 años que se dispone de una vacuna contra esta enfermedad.

Las acciones para llegar a las poblaciones no servidas deben conllevar la mejora de la seguridad de la inmunización. Las principales fuentes de problemas son la reutilización de agujas hipodérmicas no esterilizadas, la higiene deficiente en el momento de la vacunación y la inadecuada eliminación de los desperdicios. También surgen problemas cuando hay discontinuidades en la cadena de refrigeración y no se mantienen las vacunas a la temperatura correcta. Es preciso capacitar al personal e introducir sistemas a fin de prevenir las prácticas peligrosas.

La Red mundial en pro de inyecciones sin riesgo –que vincula a organizaciones internacionales, ONG y entidades del sector privado– está promoviendo el uso de jeringas que sólo pueden utilizarse para una sola dosis. También investiga la posibilidad de introducir vacunas para cuya aplicación no se necesitan agujas y pueden utilizarse otros métodos, inclusive la vía oral, los aplicadores percutáneos, los pulverizadores nasales, las cremas dérmicas e incluso los alimentos genéticamente modificados.

Actualmente, una clara prioridad es renovar los compromisos en todos los planos para alcanzar las metas de inmunización. Es necesario ampliar las acciones para llegar a quienes han quedado hasta ahora sin servicios: las personas pobres o desplazadas, las que viven en aldeas remotas, los niños que viven en las calles, los refugiados y los residentes en zonas de conflicto. Es preciso realizar amplias campañas educacionales y de divulgación en los países donde las tasas de incidencia de las enfermedades son altas. Los gobiernos deben renovar su y resolver los problemas causados por la corrupción, los servicios inadecuados y la gestión incorrecta.

Previo | Contenidos | Continuar
Página principal | Actividades del UNICEF | Series | Información y publicaciónes | Donaciones, tarjetas de felicitación y regalos | Para los medios de comunicación | La Juventud Opina | Sobre el UNICEF