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| El poder de la inmunización | |
| Comentario: un nuevo programa de vacunas | |
El poder de la inmunización |
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| Por el Dr. William Foege | |
Ami juicio, ninguna otra empresa humana a escala mundial ha tenido un legado tan espectacular, profundo y positivo como la inmunización. En innumerables aldeas y en densos centros urbanos, de África, de Asia, de América Latina y de la ex Unión Soviética, cada año se inmuniza a más de 100 millones de niños contra la difteria, el tétanos, la tos ferina, la poliomielitis, el sarampión y la tuberculosis, y así se salva a millones de la muerte y a muchos otros millones de la parálisis, la ceguera y el deterioro cerebral, a un costo mínimo. Generaciones enteras de adultos saludables deben su vida a que cuando niños fueron inmunizados y protegi-dos contra enfermedades mortales; y el progreso material y humano que han logrado tantas sociedades se debe en gran medida a las mejoras realizadas en los servicios de salud pública, de los cuales la inmunización es un elemento fundamental. No obstante, el éxito de la inmunización se considera a menudo como una historia sobria, moderada y circunspecta, que muchos dan por sentada, especialmente en el mundo industrializado, donde aún sigue salvando vidas. No recibe la atención y los encomios que merece, ni siquiera en el mundo en desarrollo, donde su contribución, particularmente en los últimos 15 años, ha sido verdaderamente notable. A partir del decenio de 1970, la cobertura mundial ha aumentado notablemente, desde menos del 10% hasta más del 75% en muchos países, y salva las vidas de 2,5 millones de niños cada año. Desde que se erradicara la viruela hace 20 años, nada ilustra mejor el poder de la inmunización que el sorprendente éxito de la campaña de 12 años de duración emprendida para erradicar la poliomielitis. El mundo ha observado y aplaudido la manera en que la inmunización ha ido frenando la oleada de discapacidad, sufrimiento y muerte que conlleva la poliomielitis. Los casos de poliomielitis que hace poco, en 1988, llegaban a unos 350.000 por año, disminuyeron hasta menos de 7.000 hacia 1999. En una movilización mundial sin precedentes en tiempos de paz, en 1999 se inmunizó a 470 millones de niños menores de cinco años, un éxito extraordinario posibilitado por el altruismo, la dedicación y la acción sostenida de Rotary International, el UNICEF, la OMS y más de 10 millones de voluntarios en cerca de 100 países. Merced a esas acciones se han logrado muy buenos resultados. Se ha certificado oficialmente que América del Norte y América del Sur están libres de poliomielitis, y en Europa, sólo en Turquía se registraron unos pocos casos en 1988. La enfermedad está desapareciendo rápidamente de gran parte del África oriental y meridional, África del Norte y la Península árabe. En el Asia oriental y el Pacífico, el último caso local fue registrado en Camboya en 1997. Ahora, la poliomielitis ha retrocedido hasta zonas periféricas en el Afganistán, Bangladesh, la India, Nepal y el Pakistán en Asia, así como Somalia, el Sudán y partes del África occidental y central, donde persiste debido a las guerras, la pobreza y las dificultades en llegar a ciertas zonas. Pero el mundo está decidido a vencer a la poliomielitis. * El Dr. William Foege es Profesor Distinguido Presidencial de Salud Internacional en la Facultad de Salud Pública Rollins, en la Universidad de Emory, en Atlanta, Georgia. También es Asesor Superior de la Fundación Bill y Melinda Gates e Investigador Principal sobre subsidios otorgados al Equipo de Tareas para la Supervivencia y el Desarrollo del Niño. |