Mauritania

Los líderes religiosos de Mauritania exhortan a que se elimine el castigo físico

Imagen del UNICEF
© UNICEF Mauritania/2009
Al fin de una nueva jornada de arduos estudios, Ahmed con varias alumnas de una escuela coránica de Atar, en Mauritania.

Por Christian Skoog y Brahim Ould Isselmou

ATAR, Mauritania, 6 de mayo de 2009 – Durante la primera hora de su primer día en la mahadra (escuela coránica) de Atar, Ahmed fue golpeado varias veces, y en los cuatro meses siguientes sufrió castigos corporales todos los días.

Su “cheikh”, o maestro, apelaba a distintos métodos para castigar a Ahmed y sus compañeros. A los que consideraba más indisciplinados les amarraba durante varias horas a un árbol, donde sufrían hambre y calor.

“Le ruego a Alá que nunca tenga que ocultar las cicatrices de la espalda bajo mi camisa harapienta”, exclama Ahmed.

Colaboración con la Red de imanes
En Mauritania, como en muchos otros países, el castigo físico es una práctica habitual tanto en las escuelas coránicas como en los establecimientos primarios seculares, así como en las familias. Se considera que el castigo corporal es un método de educación eficaz y adecuado.

La Oficina de UNICEF en Mauritania analizó ese fenómeno generalizado para afrontarlo con más probabilidades de éxito. Dada la importante posición que ocupan en la República Islámica de Mauritania los líderes espirituales, se decidió establecer una alianza con la Red de imanes y dirigentes religiosos pro derechos de los niños.

Esa alianza se ajusta también a las recomendaciones del Estudio del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la violencia contra los niños, que alienta una colaboración más estrecha con los dirigentes comunitarios y religiosos.

Prohibido por el Corán
La Red de imanes y dirigentes religiosos, por su parte, llevó a cabo un estudio para determinar si la religión islámica permite el castigo corporal. El estudio indicó de manera inequívoca que el Corán  no tolera ese tipo de violencia.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Mauritania/2009
Christian Skoog, Representante de UNICEF en Mauritania, diversos funcionarios locales y Hademine Ould Saleck, presidente de la Red de imanes y dirigentes religiosos pro derechos de los niños, en un seminario sobre la eliminación del castigo corporal.

Los resultados del estudio se emplearon en la redacción de una fetua (edicto religioso) que prohíbe la violencia física y verbal contra los niños en el sistema de educación y en el hogar.

“Las pruebas de que el islamismo prohíbe el castigo corporal son claras, y todos debemos acatar esa prohibición”, declaró Hademine Ould Saleck, Presidente de la Red. “Basta de debates. No hay nada que discutir, ya que tenemos que aplicar la Sharia (el derecho islámico), que brinda absoluta protección a los niños”.

Una poderosa herramienta
El 20 y 21 de abril se llevó a cabo en Atar un seminario regional para convalidar el estudio. Entre los participantes del seminario figuraron 30 imanes de las regiones de Adrar e Inchiri, además de Christian Skoog, Representante de UNICEF en Mauritania.

“Debemos emplear la poderosa herramienta que representa esta fatwa que prohíbe el castigo físico para propagar ese mensaje y poner fin a la violencia en las mahadras, las escuelas y las actividades religiosas”, afirmó el Sr. Skoog.

La nueva iniciativa sobre los derechos de los niños en Mauritania coincide con la próxima celebración del vigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño y la ampliación del programa del país. El seminario regional sobre el estudio constituyó la primera actividad de una serie de eventos conmemorativos de ese aniversario.


 

 

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