Lesotho

El programa piloto de subvenciones en efectivo de Lesotho tiene como objetivo garantizar los derechos de los niños vulnerables

Imagen del UNICEF
© UNICEF Lesotho/2009/Barbadoro
Mpolokeng, de 18 años, recibe su primer desembolso de la donación en efectivo en Semonkong, Lesotho. Como parte del programa, recibirá pagos periódicos trimestrales, junto con los paquetes de asistencia del Programa Mundial de Alimentos.

Por Clelia Barbadoro y Eva Gilliam

En vísperas de la celebración el 20 de noviembre de 2009 del vigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, un histórico acuerdo internacional sobre los derechos humanos básicos de todos los niños y niñas, UNICEF presenta una serie de artículos acerca de los avances logrados y los obstáculos que quedan por superar. A continuación, uno de esos artículos.

LEBAKENG, Lesotho, 18 de noviembre de 2009 - Mapalesa Sebatanyane, de 73 años, es la principal cuidadora de sus cuatro nietos, pero tiene problemas para darles de comer con los escasos ingresos que gana criando pollos en esta remota aldea.

Vea el VÍDEO

Recientemente, Sebatanyane recibió ayuda en forma de donaciones en efectivo del programa de subsidios infantiles distribuidos por helicóptero, una iniciativa del Gobierno de Lesotho, la Unión Europea (UE) y UNICEF.

El derecho a la protección social
El programa lleva ya varios meses en su fase piloto inicial. Su objetivo es mejorar el bienestar de los niños vulnerables, entre ellos las personas afectadas por el VIH y el SIDA, y las que viven en familias que luchan contra la pobreza, la inseguridad alimentaria, la desnutrición y la falta de acceso a los servicios esenciales.

Además de garantizar el derecho de todo niño a disfrutar de esas necesidades básicas, la Convención sobre los Derechos del Niño establece en su artículo 29 que todos los niños –ya sea por medio de sus tutores o directamente– tienen derecho a recibir ayuda del Gobierno si son pobres o lo necesitan.

“El futuro de Lesotho depende de cómo tratar a sus hijos”, dijo el Embajador de la UE en Lesotho, Peter Christiansen, en una ceremonia realizada en octubre para poner en marcha el programa de subsidios infantiles.

La pobreza endémica
La mitad de la población de Lesotho vive por debajo del umbral de la pobreza, y el país tiene la tercera tasa más elevada del mundo de prevalencia del VIH.

“Hemos tenido una muy alta tasa de mortalidad materna e infantil en esta zona y en otras que hemos elegido para distribuir la subvención”, dijo el Dr. Mphu Ramatlapeng, Ministro de Salud y Bienestar Social de Lesotho.

“Tenemos a niños que cuidan de las familias y personas que no cuidan de su salud”, añadió, refiriéndose a los hogares donde niños con edades tan jóvenes como 12 años están al cuidado de hermanos menores. “Estos son algunos de los factores que han contribuido a la miseria general en estas zonas”.

Alrededor de 950 familias –que comprenden a más de 2.370 huérfanos y niños vulnerables– se benefician actualmente de las pequeñas subvenciones trimestrales. Esta ayuda monetaria se complementa poco a poco con otros servicios, tales como la asistencia del Programa Mundial de Alimentos y el apoyo psicosocial para las familias y los niños afectados por el VIH.

Junto con las familias de gran tamaño como la de Sebatanyane, que no tienen los medios para ganarse la vida con un único ingreso, muchos hogares con niños como cabezas de familia se están beneficiando del programa de subvenciones.

El rostro de la necesidad

Mpolokengy Sellouna joven y un joven respectivamente, ambos de 18 años de edad, provienen de zonas diferentes pero tienen mucho en común. Ambos perdieron a sus padres, ambos son cabezas de familia y luchan para sobrevivir, y ambos se encontraban el mes pasado a la espera de recibir sus donaciones en efectivo en Semonkong, en la región central de Lesotho.

“Mi padre era un hombre muy fuerte”, recuerda Mpolokeng con una sonrisa. “Yo solía ser tan feliz cada vez que llegaba a casa desde las minas [en Sudáfrica], porque nos traía manzanas frescas, batatas y regalos”.

“Pero con el tiempo”, añadió, “comenzó a enfermarse, y finalmente regresó a casa para siempre, a morir. Entonces mi madre se enfermó y yo tenía que cuidar de ella y de mis hermanos, y tuve que abandonar la escuela”.

El padre de Sello también trabajó en las minas hasta que él también cayó enfermó y murió. “Lo echo de menos”, dijo Sello. “Cuando murió, mi madre le siguió, y tuvimos que utilizar algunos de nuestros animales para los funerales. Tuve que cuidar del ganado restante y de mis hermanos”.

Niños frente a la triple amenaza
Mpolokeng y Sello son sólo dos de los miles de niños basotho que hacen frente a enormes dificultades. La triple amenaza de la pobreza, el VIH, el SIDA y la inseguridad alimentaria, ha asestado un duro golpe a la supervivencia infantil, el desarrollo y la protección en Lesotho.

Los más de 160.000 niños huérfanos han perdido la protección y el cuidado de sus madres y padres. De éstos, se estima que 110.000 han perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Lesotho/2009/Barbadoro
Después de recibir su primera donación, Mapalesa se pone en marcha para regresar a su casa en la remota aldea de Thaba Qhubelu.

A pesar de los desafíos que afrentan, Mpolokeng y Sello se tienen una capacidad de recuperación increíble. Ambos tienen esperanzas y sueños para el futuro y estaban emocionados ante las posibilidades ofrecidas por las donaciones en efectivo que iban a recibir.

“Mi mayor deseo es volver a la escuela, para que un día pueda convertirme en un maestro y ayudar a otros niños a aprender y crecer”, dijo Mpolokeng. “El dinero que recibiré hoy me va a ayudar a comprarme un uniforme para que el próximo año pueda matricularme otra vez en la escuela”.

Sello está siguiendo el legado de su padre para asegurarse de que sus hermanos tengan un futuro mejor. Piensa usar el dinero para reponer sus existencias de ganado.

Programa piloto con éxito
El desembolso en Semonkong representó el primer pago completo en las tres comunidades que participan en el programa piloto de donaciones en efectivo: Matelile (distrito de Mafeteng), Lebakeng (distrito de Qacha Nek) y Semonkong (distrito de Maseru).

El Subsecretario Principal de Salud y Bienestar Social de Lesotho, Moliehi Khabele, explicó que la fase piloto está destinada a establecer y poner a prueba sistemas eficaces de selección, inscripción, pago a los beneficiarios, seguimiento, y gestión de adquisiciones y financiera, así como la formación de las partes interesadas, la sensibilización pública y la participación de la comunidad.

El programa piloto se perfeccionará para su despliegue gradual en otros distritos del país en 2011. A más largo plazo, el Gobierno planea absorber el programa en su presupuesto nacional.

“Las transferencias en efectivo tienen mayores repercusiones cuando se combinan con otros servicios sociales tales como la salud, la nutrición, la educación y la protección”, dijo el Dr. Ahmed Magan, Representante de UNICEF en Lesotho . “Los fondos son parte de un programa de protección más amplio que tiene en cuenta a la infancia y beneficiará a familias enteras”.


 

 

Vídeo (en inglés)

15 de octubre de 2009: Eva Gilliam, de UNICEF, informa sobre el programa de subsidios infantiles de Lesotho, un esfuerzo destinado a ayudar a los hogares pobres y garantizar los derechos de los huérfanos y niños vulnerables.
 VÍDEO  alta | baja

Obtengan vídeo
de calidad profesional
en The Newsmarket

Alianza de UNICEF y la Unión Europea

Búsqueda