Deporte para el desarrollo

Personalidades célebres se enfrentan en un partido humanitario de fútbol y recaudan millones para la infancia

Imagen del UNICEF
© UNICEF 2012/United Kingdom
El jugador inglés Jonathan Wilkes celebra junto a sus compañeros de equipo después de marcar un gol durante el Soccer Aid 2012, en Manchester (Reino Unido).

Por James Elder

MANCHESTER, Reino Unido, 29 de mayo de 2012. Parecía como un guión de Hollywood: el muchacho pequeño contra el gigantón de más de 2 metros de altura. El actor de los Estados Unidos Mike Myers se enfrentaba a Martin Keown, ex capitán del equipo nacional de fútbol y uno de los mejores defensas de la Premier League de Inglaterra en el Arsenal.

Como actor secundario se encontraba el actor y comediante norteamericano Will Ferrell, que envió un “pase de hospital” a Myers –es decir, un pase demasiado cerca para que Myers lo dejara pasar, pero también muy cerca de Keown. El defensa inglés golpeó con fuerza y Myers acabó por los suelos. Desde la banda, el actor norteamericano Edward Norton estaba preparado para sustituirlo, pero el intérprete de Austin Powers no tardó en ponerse de pie. La multitud de 70.000 espectadores apreció con gritos de apoyo el detalle.

Bienvenidos a Soccer Aid, un acontecimiento destacable en el que las personalidades célebres se enfrentaron –en el caso de Myers, literalmente– con leyendas del fútbol en el mayor estadio de Inglaterra, todo ello con el objetivo de recaudar dinero para los niños más desfavorecidos del mundo.

Recaudar fondos y crear conciencia

Organizado por ITV, una de las emisoras nacionales del Reino Unido, y por el Comité del Reino Unido pro UNICEF, Soccer Aid enfrenta al equipo de Inglaterra frente a un equipo denominado Resto del mundo.

Cada bando tiene sus personalidades célebres, así como uno de los mejores futbolistas veteranos. Este año, en el equipo del Resto del mundo se encontraban el cocinero Gordon Ramsay y el actor Michael Sheen (con los señores Myers, Ferrell y Norton) junto con grandes de este deporte como Clarence Seedorf (el único jugador que ha ganado cuatro campeonatos de Europa y con tres equipos diferentes), el argentino Hernán Crespo, el campeón de Holanda y del Manchester United Edwin Van Der Sar, y quien tal vez fue el mejor mediocampista del equipo de Manchester, el irlandés Roy Keane. Se trataba de una alineación formidable que confiaba retener el trofeo que ganaron hace dos años cuando el actor norteamericano Woody Harrelson anotó el gol de la victoria.

Inglaterra presentó a los cantantes Robbie Williams, Olly Murs y Mark Owen, y a las estrellas del fútbol inglés Teddy Sheringham, Kevin Philips, además de Keown por supuesto. El acontecimiento fue televisado en vivo en el Reino Unido para millones de personas, con un programa de varias horas de duración dedicado a presentar cortos realizados con Embajadores de UNICEF y personalidades célebres que apoyan la causa, como Keira Knightley y Lewis Hamilton, que explicaron las dificultades que afrontan los niños y niñas en todo el mundo. Durante el partido, se invitó a millones de televidentes a que donaran 5 libras esterlinas a través de mensajes de telefonía móvil.

Imagen del UNICEF
© UNICEF 2012/United Kingdom
El jugador inglés Jonathan Wilkes celebra junto a sus compañeros de equipo después de marcar un gol durante el Soccer Aid 2012, en Manchester (Reino Unido).

Competir para ayudar a los más vulnerables

Tanto la naturaleza del acontecimiento como el compromiso de las personalidades célebres fueron un ejemplo. “Escuché lo que decían Mike Myers y Will Ferrell antes del partido”, dijo Jason Farmer, de Liverpool, que acudió al partido. “Hablaron sobre los niños a los que se dirigía este acto, los niños a quienes ayudamos simplemente por comprar una entrada y estar aquí. Es una manera increíble de contribuir, para mí y para las personas famosas”.

El Gobierno del Reino Unido aportará la misma cantidad de dinero que se logró recaudar. Como resultado, los fondos obtenidos este año por Soccer Aid para UNICEF llegarán a un gran número de los niños más vulnerables que sufren a causa de las crisis de alimentos en África oriental y occidental. “Están alimentando a los niños, los están educando, los están vacunando”, dijo Harrelson. “Son una organización increíble, y este es un acto increíble”.

En el campo, puede que el partido no tuviera el ritmo al que están acostumbrados los espectadores del estadio del Manchester United, pero la calidad y el espíritu competitivo no faltaron, e incluso hubo momentos de gran brillantez. El primero se produjo cuando Sergio Pizzorno superó al ex portero de la selección nacional de Inglaterra David Seaman, y puso al Resto del mundo en ventaja. El gol animó a Inglaterra y su legendario delantero chocó estrepitosamenteo contra Ramsay, que tuvo que salir en camilla. Gerard Butler sustituyó a Joe Calzaghe. Luego Robbie Williams entró en el terreno de juego y los gritos de alegría resonaron en todo el estadio.

Un compromiso compartido

Al final, Inglaterra anotó otros 2 goles de gran calidad y ganó el partido 3-1.

Los aplausos atronadores del público se mantuvieron después del pitido final, dejando claro que no aplaudían sólo el resultado. La victoria era secundaria. Los espectadores, al igual que los millones de personas que veían el acontecimiento en casa, se dieron cuenta de que formaban parte de algo especial, un acto que afectará las vidas de quienes más lo necesitan y un compromiso compartido en favor de la infancia.

A medida que las familias abandonaban el estadio, las personalidades célebres ofrecieron entrevistas y un grupo de voluntarios de UNICEF hablaron con los espectadores sobre la labor de su organización. Se escuchó a un niño que le decía su padre: “Esto fue realmente especial, papá”. Tenía toda la razón.

Poco después, UNICEF anuncio que hasta el momento había recaudado 4 millones de libras esterlinas.


 

 

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