Panorama: Perú

Gian Marco Zignago, Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, visita varios refugios en la región del Perú castigada por el terremoto

Imagen del UNICEF
© UNICEF Peru/2007
Gian Marco Zignago, Embajador de Buena Voluntad de la Oficina de UNICEF en el Perú, juega con niños y niñas durante su visita a refugios para desplazados en ese país sudamericano.

Por Christine Skladany

LIMA, Perú, 14 de septiembre de 2007 – Gian Marco Zignago, Embajador de Buena Voluntad de la Oficina de UNICEF en el Perú, visitó recientemente varios refugios donde se albergan personas damnificadas por el devastador terremoto que el mes pasado sacudió la región de Pisco. El Sr. Zignago, un cantante que goza de enorme popularidad en el Perú, escuchó atentamente los relatos de muchos niños y niñas sobre sus experiencias y sus temores. El artista también compartió con ellos los recuerdos de un terremoto ocurrido durante su niñez.

“Mi mamá me envolvió con una toalla para sacarme de la tina donde me estaba bañando”, rememoró el Sr. Zignago. “Todo el edificio temblaba, y esa fue una experiencia que realmente me asustó. Estaba tan aterrado que lloré durante varios días, y probablemente ustedes se sientan igual en estos momentos”.

El Sr. Zignago visitó la región para interiorizarse de la situación de los niños y niñas afectados por el desastre. Durante su visita, les alentó a que traten de superar sus temores, aunque sea por corto tiempo, y vuelvan a ser niños. Tras esos consejos, el artista invitó a los niños y niñas a jugar al fútbol con él en un campo vecino.

Preocupación por las condiciones en los refugios

El Sr. Zignago también visitó dos refugios en la zona de Pisco en los que las condiciones de vida distan de ser ideales. Por cierto, algunos albergues están mejor equipados y organizados que otros.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Peru/2007
Gian Marco Zignago conversa con varias personas alojadas en un refugio provisional en la ciudad peruana de Pisco.
“El principal problema es la higiene”, explicó el Sr. Zignago. “¿Cómo es posible que estas familias puedan vivir en el futuro inmediato en estos albergues provisionales si no disponen de baños ni otras instalaciones sanitarias cerca?”.

En cooperación con el Ministerio de Salud del Perú y otros aliados –como la Organización Panamericana de la Salud– UNICEF realiza esfuerzos por dotar a los refugios de instalaciones sanitarias adecuadas. El organismo internacional ha anunciado que suministrará 50 letrinas a los 11 refugios que funcionan en la región de Pisco. Asimismo, UNICEF prestará ayuda para la excavación de dos pozos para letrinas.

El juego cierra las heridas

Mediante sus visitas y diversas actividades más, el Sr. Zignago crea conciencia acerca de la importancia que reviste la atención de la salud mental de los damnificados por el terremoto, especialmente los niños y niñas.

“Estos niños y niñas están asustados y temerosos de lo que les puede suceder cuando cae la noche. Algunos se pegan a sus madres y otros lloran constantemente”, comentó Gisela, una mujer que vive con sus hijos en uno de los albergues. “Hay niñas que dicen que si hay otro terremoto nadie los salvará”.

Numerosos psicólogos, docentes y adolescentes colaboran para aliviar los temores de los niños y niñas mediante la recreación y el juego. UNICEF has suministrado a los niños de Pisco y zonas aledañas centenares de pelotas de fútbol y materiales para la construcción de cometas. Según los funcionarios de UNICEF, la recreación no sólo constituye un componente importante de la recuperación post traumática sino que ayuda a devolver gradualmente la normalidad a las vidas de los niños y niñas.

Por pedido de muchos de los habitantes del refugio, el Sr. Zignago cantó acompañándose con una guitarra que alguien había logrado rescatar de su hogar en ruinas.
 
Al cierre de su visita, un padre de familia se acercó al artista para agradecerle por haber apuntalado la moral de sus hijos.

“Nuestros niños”, comentó el hombre, “nunca olvidarán este momento. De manera que le estamos profundamente agradecidos”.


 

 

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