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Mia Farrow

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© UNICEF/HQ 02-0442/Pirozzi
Mia Farrow da de comer a una niña desnutrida, Esperança, de seis años de edad, en un centro de nutrición en Angola (2002).

La galardonada actriz Mia Farrow ha dedicado buena parte de su tiempo a las causas humanitarias, en particular la de los niños. La Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy, anunció el nombramiento de Mia como Embajadora de Buena Voluntad el 27 de septiembre de 2000, durante la primera Global Polio Partners Summit, en la Sede de las Naciones Unidas, en Nueva York.

Mia, que sufrió de niña la poliomielitis, leyó uno de los discursos de apertura de esta cumbre. Su hijo adoptivo, Thaddeus, de 12 años, que contrajo la enfermedad durante su estancia en un orfanato en la India, participó también con la puesta en funcionamiento de un reloj que, en una cuenta atrás, indica el tiempo que queda hasta conseguir un mundo libre de poliomielitis. Desde su nombramiento, Mia ha contribuido en gran medida a dar a conocer al público los esfuerzos que se hacen por erradicar la enfermedad.

La asociación de Mia Farrow con el UNICEF comenzó en diciembre de 1998, cuando participó en la celebración, en la Sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, del 50 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos. En julio de 1999, participó en el lanzamiento del informe del UNICEF El Progreso de las Naciones 1999, que dedicó un capítulo a la lucha contra la poliomielitis.

Su contribución para llevar los programas a los niños

La primera misión de Mia como Embajadora de Buena Voluntad del UNICEF, la condujo a Nigeria en enero de 2001. Allí, participó en una jornada nacional de inmunización contra la poliomielitis, que tuvo por destinatarios a todos los niños menores de cinco años, y visitó una serie de programas educativos y de salud del UNICEF.

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Mia Farrow conversa con Julia, de 20 años, que perdió una parte de una pierna en la explosión accidental de una mina terrestre. Angola (2002).

En agosto de 2002, Farrow visitó Angola en apoyo a las demandas de las mujeres y los niños, después de casi tres decenios de guerra. Viajó por cuatro de las provincias más afectadas y celebró reuniones con víctimas de conflictos y con maestros, doctores, cooperantes, funcionarios y soldados rebeldes desmovilizados. También visitó los proyectos gubernamentales que apoya el UNICEF destinados a registrar el nacimiento de millones de niños angoleños y a localizar y reunir a las familias.

Entre estos viajes, colaboró activamente en la promoción de otras iniciativas del UNICEF. En mayo de 2002 asistió a la Sesión Especial en favor de la infancia, en la que se estableció un nuevo programa para el próximo decenio en materia de salud, educación y protección de los niños.

Talento y versatilidad

Mia Farrow nació en Los Ángeles y en 1963 inició su carrera interpretativa en una producción teatral off-Broadway de la obra de Oscar Wilde La importancia de llamarse Ernesto. Su carrera cobró más relieve con su papel protagonista en la serie de televisión Peyton Place, aunque el pleno reconocimiento de su talento sólo lo logró con la película de Roman Polanski El bebé de Rosemary, en 1968. Desde entonces ha demostrado constantemente su talento y versatilidad en películas como El gran Gatsby, Muerte en el Nilo, Comedia sexual en una noche de verano, Hannah y sus hermanas, Alice (por la que le concedieron el Golden Globe), Esposos y esposas, y Reckless. En 1997, publicó su autobiografía: What Falls Away.


 

 

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