Quiénes somos

Abigail tiene una conexión especial con los niños de la calle

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ02-0085/Markisz
Abigail Manglicmot Fabrigas en la Sesión Especial de las Naciones Unidas en favor de la infancia, mayo de 2002.

La joven líder filipina, Abigail Manglicmot Fabrigas, puede dar fe de la importancia de tomar la palabra. “Los niños forman más de la mitad de la población mundial y, aunque vivamos en lugares diferentes, si gritásemos con todas nuestras fuerzas nos haríamos oír. Es fenomenal pensar en eso”, afirma.

En mayo de 2002, con 16 años, Abigail llegó a Nueva York para participar en la Sesión Especial de las Naciones Unidas en favor de la infancia. Abigail era una de los más de 600 jóvenes dirigentes de todo el mundo que asistieron a la Sesión Especial.

Conexión emocional

Abigail viene de Olongapo City, a tres horas en auto de Manila, capital de Filipinas. Su padre es ingeniero y su madre es maestra estatal. Abigail es la mayor de tres hermanos y, en su opinión, este hecho le ha hecho más responsable hacia los demás.

A partir de los once años, Abigail comenzó a trabajar con niños de la calle y con niños que requieren cuidados especiales. Dice que, al principio, lo hizo por curiosidad –se daba cuenta de que nunca había conocido a ningún niño que viviera o trabajara en la calle–, pero más tarde la curiosidad cedió su lugar a una conexión emocional. Como miembro de la delegación del gobierno filipino a la Sesión Especial en favor de la infancia, su participación se centró en la grave situación de los niños de la calle, la inadecuada inversión en salud y educación infantil, y el problema global de los conflictos armados.

Decir Sí por los niños y las niñas

Con su inteligencia y facilidad de expresión, Abigal presidió, junto a la Presidenta Gloria M. Arroyo, el lanzamiento de la campaña “Decir Sí por los niños y las niñas”, en mayo de 2001. La campaña, basada en diez principios clave para mejorar y proteger las vidas de los niños de todo el mundo, consiguió 94 millones de participantes en todo el mundo.

Era la primera vez que Abigail salía de su país, y su visita a Nueva York le resultó muy emocionante. Abigail disfruta reuniéndose con personas de diferentes culturas y escuchando sus vivencias, por lo que hizo muchas amistades durante la Sesión Especial.

Entre sus esperanzas y expectativas estaba la siguiente: “Que dentro de dentro de algunos años y gracias a nuestros esfuerzos el mundo sea un lugar adecuado para los niños”.


 

 

Búsqueda