Sri Lanka

Mediante una encuesta de nutrición se vigila la salud de los niños y niñas de Sri Lanka afectados por los conflictos

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sri Lanka/2006/Mead
Durante el desarrollo de una encuesta de nutrición en las zonas de Sri Lanka afectadas por conflictos, personal sanitario mide a Kisharthan, un niño de tres años de edad.

Por Francis Mead

MULLAITIVU, Sri Lanka, 1 de noviembre de 2006 – Kisharthan, un niño de tres años de edad, no entiende por qué lo han colocado de espaldas sobre una plancha de madera. Su padre lo sostiene por la cabeza mientras que una enfermera le sujeta los pies. El niño parece asustado, pero cuando está a punto de llorar lo ponen nuevamente de pie. Una partera hace unas anotaciones en un formulario, y ya hay otro niño colocado de espaldas sobre la plancha de medición.

Unos 67.000 habitantes de los distritos de Kilinochchi y Mullaitivu, localizados en la Región de Vanni, en Sri Lanka septentrional, huyeron de sus hogares durante los últimos meses. Muchos de ellos escaparon de los bombardeos y cañoneos desatados por los enfrentamientos entre el Ejército de Sri Lanka y el Ejército de Liberación de los Tigres de Tamil Eelam.

En la actualidad, UNICEF colabora con el Ministerio de Salud en la realización de una encuesta de nutrición sobre las familias desplazadas. La encuesta es el resultado de informes que indicaron que las familias no disponían de alimentos suficientes. Los datos correspondientes al año pasado indican que un tercio de los niños menores de cinco años que residían en esos dos distritos antes de la actual crisis tenía peso inferior al normal.

Una de las primeras evaluaciones

En la Región de Vanni, la producción agrícola continúa a pesar de las tensiones. Sin embargo escasean algunos suministros y el funcionamiento de los molinos de arroz está afectado por la carencia de combustible.

Jan Egeland, Coordinador del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas, ha manifestado su preocupación sobre las limitaciones en materia de acceso a las zonas de conflicto de Sri Lanka. También dijo que la encuesta de nutrición que se lleva a cabo con apoyo de UNICEF y el análisis sobre la seguridad alimentaria que realiza el Programa Mundial de Alimentos constituyen las primeras evaluaciones sobre las necesidades de la población que se efectúan en Vanni desde principios de agosto, cuando se reanudaron las hostilidades.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sri Lanka/2006/Mead
Amutharajan Mariyalaisa llevó a su hija Ashomitha, de un año de edad, para que la evaluaran como parte de la encuesta de nutrición.

La encuesta de nutrición se concentra en las mujeres embarazadas, las madres lactantes y los niños y niñas menores de cinco años.

Kisharthan ocupa uno de los primeros lugares en la fila que se ha formado en el centro de salud de Mamoolai, una localidad del Distrito de Mullaitivu, cerca de la costa oriental del país. Su padre, Logeswayan Vallipuram, abandonó hace un mes la devastada ciudad de Jaffna con su familia.

“Quiero criar a mi hijo en un sitio donde no tenga que preocuparme por los bombardeos y combates", explica. "Yo trabajaba de chofer, pero ahora soy jornalero. Si la situación se normalizara en Jaffna, regresaría allí".

Desplazamiento y desnutrición

Como señalan varias madres, en la región se ha producido un notable aumento del precio de la leche en polvo. Una de ellas es Konsi Nadeskumar, que llegó al centro de salud acompañando a Nathiyaran, su hijo de un año de edad, cuya familia vive en Vanni desde hace tres meses.

“Vivíamos muy cerca del frente de batalla, y ahora vivimos en casa de familiares", explica. "Nos resulta difícil obtener alimentos porque no tenemos ingresos. Perdimos nuestra embarcación y el equipo de pesca y mi marido no tiene trabajo. Nos resulta muy difícil conseguir leche en polvo y fideos".

“En esta región hay desnutrición crónica", señala el Dr. TW Jeyakularajah, subdirector provincial de Servicios Sanitarios. "Si esta gente se ve obligada a permanecer lejos de sus hogares durante un tiempo prolongado se producirán complicaciones en materia de nutrición. Cuanto antes puedan regresar a sus hogares, mejor".

En el Distrito de Kilinochchi, los agentes sanitarios gubernamentales aprovechan la realización de la encuesta para distribuir una mezcla de trigo y soja, así como harina precocida. Esos alimentos suplementarios son suministrados por el Programa Mundial de Alimentos.

Las actividades son supervisadas por Priya Ramanan, de UNICEF, que forma parte del equipo que colaboró con la organización de la encuesta. "El objetivo consiste en obtener un panorama claro de las necesidades de la población desplazada", explica la funcionaria. "A tal fin les pedimos que respondan nuestras preguntas sobre acceso a los alimentos, establecimientos sanitarios y agua potable, además de la disponibilidad de inodoros. También les hacemos preguntas acerca de sus hábitos de alimentación, etcétera. Con esa información nos es posible descubrir cuáles son las causas reales de la desnutrición".


 

 

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