Somalia

En Somalia, un programa que cuenta con apoyo de UNICEF trata la desnutrición antes de que sea letal

Imagen del UNICEF
© UNICEF Somalia/ 2010/ Pflanz
Filsan Yusuf, un trabajador de la salud de la Clínica terapéutica para pacientes externos de Hargeisa, entrega a una madre raciones del alimento terapéutico Plumpy’nut. En la clínica se revisa semanalmente a los niños gravemente desnutridos y se les trata con esa pasta de cacahuete de alto contenido energético.

Por Mike Pflanz 

HARGEISA, Somalia, 30 de diciembre de 2010 – Desde un rincón de la choza con paredes de chapa, Salman Haji, de cuatro años de edad, observa con rostro muy serio al hombre de la bata blanca que revisa una cantidad impresionante de documentos de aspecto oficial desperdigados de manera aparentemente azarosa sobre una vasta mesa. Finalmente, el hombre encuentra una ficha médica amarilla con los datos de la visita más reciente de Salman a la clínica móvil, que se encuentra en las afueras de Hargeisa.

“Estaba mejorando, pero ahora tiene nuevos síntomas de desnutrición, además de una enfermedad crónica de las vías respiratorias", le comenta Ali Mayag Muse a Hodan Mohamed, la madre de Salman, mientras el niño se esfuerza por contener un ataque de tos.

El apoyo de UNICEF

Muse se desempeña como supervisor del innovador Programa terapéutico para pacientes externos, cuyo objetivo consiste en brindar a los niños tratamiento contra la desnutrición antes de que ésta adquiera tal gravedad que dé lugar al contagio de otras enfermedades potencialmente mortales, como la tuberculosis, la diarrea y la neumonía. El programa cuenta con el apoyo de UNICEF y recibe fondos de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea; del Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido; de los gobiernos de Dinamarca, España e Italia; y de los comités nacionales pro UNICEF de Francia e Italia.

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En una clínica móvil en Hargeisa (Somalilandia) un niño come Plumpy’nut, un alimento terapéutico de alto contenido energético y proteínico que se fabrica con pasta de cacahuete y que sirve para tratar la desnutrición grave.

Mediante la medición semanal del peso y la estatura de los niños, así como de la circunferencia de sus brazos, es posible obtener un resumen periódico del estado nutricional de cada uno y compararlo con los datos obtenidos en visitas anteriores. Además, a los niños se les suministran raciones de Plumpy’nut, una pasta de cacahuete de alto contenido nutricional diseñada para tratar la desnutrición grave aguda; suplementos de vitamina A; y pastillas de zinc para combatir la diarrea. Los niños que, como Salman, padecen otros problemas de salud pueden también recibir tratamiento con otros medicamentos, como antibióticos.

Durante los primeros 10 meses de 2010, un 90% de los más de 6.000 niños y niñas de Somalilandia que recibieron tratamiento contra la desnutrición grave aguda lograron recuperarse. Lamentablemente, UNICEF calcula que sólo se ha brindado tratamiento a la mitad de los niños que lo necesitan.

Intervenciones graduales

Entre los niños y niñas que no habían recibido atención médica figuró Ayan, de nueve meses de edad, que vive con su madre, Asha Mohamed, en una apartada aldea al sur de Hargeisa a la que sólo se puede llegar tras una recorrido de 24 horas.

“La niña estuvo enferma durante un mes, y cada vez se ponía más grave", señala Mohamed. "Finalmente, decidí traerla a Hargeisa en camión. Pasamos un día y una noche viajando. Ayan estaba muy enferma y exhausta. Nos recomendaron que viniéramos aquí, donde mi hija se recupera muy rápidamente".

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Un bebé es pesado en el pabellón para niños gravemente desnutridos del Hospital de Hargeisa, en Somalilandia. En ese centro de estabilización, que recibe apoyo de UNICEF, los niños y niñas desnutridos con complicaciones médicas reciben constante atención especializada.

La pequeña Ayan recibe tratamiento en un pabellón especializado del hospital de Hargeisa que recibe apoyo de UNICEF. Se trata de uno de los tres "centros de estabilización" para pacientes internados que existen en Somalilandia. En esos centros se atiende a las personas cuyo estado es demasiado grave para que se les trate en el programa para pacientes externos. En el caso de los pacientes de muy corta edad, como Ayan, se trata de lograr su recuperación mediante cuidadosas intervenciones graduales.

“Cuando se trata demasiado rápido a un niño desnutrido se le puede causar la muerte”, explica Hawale Abdullahi, que supervisa el programa. “Es necesario tratar primero las complicaciones que pueda tener".

Posible ampliación

En el centro se trata mensualmente a unos 40 pacientes internados, pero Abdullahi tiene esperanzas de que si se amplía el programa para pacientes externos será posible reducir el número de internaciones.

Zivai Murira, Especialista en Nutrición de UNICEF en Hargeisa, coincide con él.

“La salud de los niños y niñas puede deteriorarse tan rápidamente que resulte difícil darles tratamiento contra la desnutrición grave", explica. "A eso se debe la existencia de los centros de estabilización. Pero esa es también la razón por la que estamos tratando de ampliar el programa para pacientes externos, con el fin de poder brindar tratamiento a esos niños antes de que se agraven las complicaciones que puedan sufrir".

 


 

 

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