Malí

Las familias pugnan por alimentarse mientras empeora la crisis en el Sahel

Por Chris Niles

NUEVA YORK, EE.UU., 9 de abril de 2012. Es la hora de cenar en el poblado pesquero de Tako y Mariam Dianapo está preocupada por cómo alimentar a sus cinco hijos hambrientos.

La corresponsal de UNICEF, Jimena Cañedo, informa sobre un aumento de la desnutrición infantil en Malí, al tiempo que una grave crisis alimentaria atenaza el Sahel.

 

Sólo tiene un cuenco de arroz.

“Tengo dificultades para alimentar a mi familia este año. Vivimos de la pesca pero el nivel de las aguas es bajo y casi no hay peces en el río. Los graneros están vacíos", afirmó.

Millones de familias en la región del Sahel se encuentran en la misma situación desesperada que atraviesa Dianapo. Sólo llueve una vez al año en la región y el año pasado no hubo precipitaciones. Los campos están hechos polvo, las fuentes de agua secas y el ganado y los suministros de pescado han menguado. El precio del arroz en los mercados ha aumentado de forma dramática.

Millones de personas en riesgo

Un total de tres millones de personas en Malí carecen de recursos para alimentarse. Se estima que 175.000 niños se enfrentan a la muerte como consecuencia de la desnutrición aguda grave. Esta cifra podría ascender a 220.000 de cumplirse los peores pronósticos. Todos los días más y más mujeres como Dianapo llevan a sus hijos desnutridos a los centros de salud para obtener tratamiento.

Imagen del UNICEF
© UNICEF VIDEO
Una carreta tirada por caballo atraviesa un campo polvoriento en el poblado de Tako (provincia de Djenné, Malí). Sólo llueve una vez al año en la región y el año pasado no llovió.

Su hija Kadia, de 10 meses, recibe una ración de Plumpy’nut, un alimento terapéutico listo para el consumo que le aportará todos los micronutrientes necesarios para que se recupere del todo.

Sin embargo, la preocupación de todo el personal del centro está puesta en la imposibilidad de superar la denominada temporada de "vacas flacas" cuando ésta llegue con toda su fuerza.

“Hay muchos poblados por aquí que están en esta situación y eso me asusta. Ni siquiera estamos en época de siembra, por no hablar de la temporada de cosechas, lo que significa que todavía tenemos que esperar más de seis meses y la gente ya está sufriendo. ¿Qué pasa si no hay lluvia para plantar o cosechar?, afirmó la enfermera jefe Isaka Traoré.

Las Naciones Unidas estiman que más de un millón de niños en el Sahel necesitarán en 2012 tratamiento para la mortífera desnutrición. UNICEF requiere 120 millones de dólares para tratarlos y alimentarlos. La oficina de UNICEF en Malí hace un llamamiento por importe de 26 millones de dólares para cubrir las necesidades de los niños en materia de nutrición y salud para finales del año.

UNICEF ha lanzado una campaña internacional para concienciar sobre la crisis de alimentos y nutrición que se avecina en el Sahel, así como para recaudar fondos para una respuesta coordinada.

Imagen del UNICEF
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Las madres esperan que sus hijos sean tratados de desnutrición en la clínica del poblado de Konio (Malí).

La urgencia de una respuesta rápida

La situación en Malí es complicada por el hecho de que más de 200.000 personas se han visto desplazadas por el conflicto en el norte.

UNICEF ha colaborado con los aliados de la región durante meses para mitigar los efectos de la crisis que se avecina. Además de alimentos, UNICEF envía suministros médicos y brinda apoyo para garantizar que los niños disfruten de unos mejores servicios de agua y saneamiento, así como de una salud mejor.

Una rápida respuesta resulta vital para prevenir el deterioro de la situación. Por el momento, la bebé Kadia está fuera de peligro aunque su madre sabe que el futuro es incierto.

“Si no vuelve a llover este año no sé que haremos", expuso Dianapo.


 

 

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