Madagascar

UNICEF brinda apoyo a la Semana de la salud maternoinfantil en medio de la crisis en Madagascar

Por Guy Hubbard

ANTANANARIVO, Madagascar, 8 de noviembre de 2010 – Volatiana Rafaramalala estaba sentada en el salón comunitario de Ankazotoho Anosimahavelona, un vecindario de casi 11.000 personas, a las afueras de Antananarivo, la capital de Madagascar.

VÍDEO (en inglés): 29 de octubre de 2010 - El corresponsal de UNICEF, Guy Hubbard, informa sobre las labores para brindar apoyo a los deficientes servicios de salud para madres y niños en Madagascar.  Véalo en RealPlayer

 

Rafaramalala había traído a su hija de seis meses, Sanda Anna, para realizarle un chequeo y proporcionarle inmunización y suplementos vitamínicos como parte de la Semana de de la salud maternoinfantil semestral de UNICEF. Su bebé no había recibido alimento y había perdido mucho peso. Los trabajadores de la salud midieron los brazos de Sanda, comprobaron la elasticidad de su piel y encontraron que padecía denutrición grave. Volatiana dijo que ella misma no había podido comer y ya no podía producir leche para Sanda.

“Tengo un gran problema” añadió. “No estoy casada y tengo un bebé, y no puedo permitirme a comprar comida. Vivo con mis padres y mi madre está realmente enferma”. Los trabajadores de la salud la derivaron a otro centro para para realizar pruebas adicionales.

Servicios de salud deficientes

Lamentablemente, Volatiana no está sola en esta lucha por satisfacer las necesidades básicas de su niña. Las personas se empobrecen por momentos en Madagascar y no hay ninguna verdadera red de protección social para ellos. El país está en medio de una crisis política y financiera, después del violento golpe de Estado del año pasado. Los recortes financieros de los donantes internacionales han golpeado el sistema de asistencia social con fuerza, especialmente los servicios de salud. Mientras tanto, la suspensión de tratados comerciales internacionales ha destrozado la economía.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Volatiana Rafaramalala has her six-month-old daughter Sanda Anna checked by health workers in Ankazotoho Anosimahavelona, near Madgascar's capital, Antananarivo.

Durante el año pasado, los centros médicos se han visto obligados cada vez más a cerrar sus puertas, privando a poblaciones locales de servicios vitales. Los centros que han permanecido abiertos tienden a estar infraabastecidos y faltos de personal; sin muchos antibióticos y otras medicinas, como la oxitocina, imprescidible para la vida y empleada durante el parto.

El Representante de UNICEF en Madagascar, Bruno Maes, dijo la crisis ha debilitado profundamente los servicios de salud básicos y este sistema corre el riesgo de venirse parcialmente abajo.

“Estamos seriamente preocupados por la erosión de los servicios de salud esenciales y la capacidad del condado para garantizar que se cubren las necesidades elementales de la población, sobre todo entre los niños más vulnerables y de más difícil acceso”, explicó.

Los más vulnerables son los más afectados

UNICEF y sus aliados lanzaron la Semana de la salud maternoinfantil al final de octubre a pesar de las extremas circunstancias y la retirada del apoyo gubernamental. Mientras se animó a las madres a traer a sus niños a los centros médicos, los equipos de trabajadores prestaron servicios de salud a más de 4 millones de personas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Arm-circumference measurements reveal that Volatiana Rafaramalala's baby, Sanda Anna, is suffering from severe malnutrition.

La dirección del equipo de divulgación en Ankazotoho Anosimahavelona corrió a cargo de Mirana Ramantsoa, una trabajadora de la salud joven procedente de la capital, preocupada por el número creciente de niños que sufren de desnutrición, como Sanda.

“Lo que he notado en medio de esta crisis es que los más vulnerables se han hecho más vulnerables todavía” dijo Ramantsoa. “Incluso la clase media se ha vuelto vulnerable”.

El tratamiento del síntoma

Los controles de nutrición son ahora una parte rutinaria de las labores de divulgación domiciliaria realizadas durante la Semana de la salud maternoinfantil (como la inmunización contra el sarampión para los niños con edad inferior a los cinco años). En el centro médico Mahamasina Sud, las enfermeras realizaron un examen completo a Sanda. Se percataron de que estaba demasiado desnutrida hasta para recibir alimento terapéutico, pues su aparato digestivo no sería capaz de asimilarlo. Las enfermeras explicaron que el bebé necesitaba ir a un hospital.

Se espera que Sanda se recupere pero los doctores y las enfermeras aquí tratan simplemente el síntoma. La causa subyacente es la decadencia de la economía y de los sistemas de salud y asistencia social. Incluso con actividades como la Semana de la salud maternoinfantil, las familias en Madagascar seguirán sufriendo hasta se encuentre una solución a la crisis.


 

 

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