La desnutrición contribuye anualmente a la muerte de 5,6 millones de niños y niñas menores de cinco años en el mundo en desarrollo. Sus efectos pueden ser un rendimiento deficiente en la escuela o el abandono de la enseñanza, al tiempo que amenaza la capacidad de las niñas para tener hijos sanos en el futuro y perpetúa un ciclo generacional de pobreza. Este volumen de la publicación Progreso para la Infancia informa sobre la manera en que el mundo mejora la nutrición de los niños de corta edad, una medida fundamental para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio.