Haití

Una ampliación sin precedentes en los servicios de nutrición para mujeres y niños de Haití

Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/ 2011/Dormino
Una mujer sostiene a sus dos hijos en el centro de nutrición del hospital General de Puerto Príncipe (Haití).

Por Skye Wheeler

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 18 de enero de 2012. En dos tiendas de campaña apretujadas en medio del Hospital General, la enfermera jefe Bluette Jean-Louis y la Dra. Josiane Andrianarisoa atienden a los niños con desnutrición grave. Muchos están enfermos.

“Algunas veces ves a bebés desnutridos que caen enfermos. Otras los enfermos contraen la desnutrición. Es lo que denominamos un círculo vicioso", afirmó la Dra. Andrianarisoa, que dirige el programa de nutrición de Concern Worldwide en Puerto Príncipe.

Antes incluso del calamitoso sismo de 2010, la desnutrición había alcanzado niveles de crisis en Haití. Una quinta parte de los niños menores de cinco años tenía un peso inferior al normal y casi una tercera parte padecía desnutrición crónica. Sin embargo hoy, dos años después del desastre, se ha producido una ampliación sin precedentes de los servicios terapéuticos y preventivos para mujeres y niños.

Crear soluciones sostenibles

La Dra. Andrianarisoa forma parte de estos servicios ampliados y brinda apoyo para garantizar que estos programas sean sostenibles.

Pasa sus días recorriendo los callejones de la capital, con salidas y entradas en los centros y clínicas de nutrición administrados por Concern, garantizando que todos los niños a su cargo estén lo mejor posible. De manera crucial, transmite su conocimiento a sus colegas haitianos.

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La enfermera jefe Bluette Jean-Louis pesa a un bebé en una báscula con arnés del centro de nutrición del Hospital General de Puerto Príncipe (Haití).

En una tienda de campaña del Hospital General, la enfermera Jean-Louis, la Dra. Andrianarisoa y un pediatra local del hospital evaluaron a la bebé de cuatro meses Maya Max Davens.

Mientras el bebé no paraba de moverse, la Dra. Andrianarisoa interrogó al pediatra acerca de su tratamiento y luego examinó su documentación. Ayudar a los médicos locales para que afinen sus capacidades garantizará que los programas de nutrición de Haití sigan funcionando de manera eficiente en el futuro.

La importancia de la lactancia materna

“Es un buen bebé", afirmó la Dra. Andrianarisoa. "No está demasiado enfermo, simplemente tiene desnutrición". Se giró hacia la madre de Maya Max, Marie Luise Surin y le preguntó si lo había amamantado.

Surin dijo que lo intentó mucho tiempo pero Maya Max se negaba a aferrarse a su pezón. Más tarde abandonó esta práctica y comenzó a alimentarlo con gachas a base de leche de vaca y maíz molido.

“Eso no está bien", expuso la Dra. Andrianarisoa. "Debes amamantarlo hasta por lo menos seis meses".

La leche materna contiene todos los nutrientes que necesitan los lactantes y además proporciona los anticuerpos para fortalecer los sistemas inmunológicos de los niños. UNICEF y sus aliados colaboran para promover la importancia de la lactancia materna en todo el país, como parte de unas iniciativas más amplias para abordar la desnutrición infantil.

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La Dra. Josiane Andrianarisoa sostiene a un bebé en el centro de nutrición del Hospital General de Puerto Príncipe (Haití).

A Surin se le mostrará como amamantar adecuadamente a Maya Max y, al mismo tiempo, el bebé recibirá F100, una especie de leche enriquecida y llena de lípidos, vitaminas y minerales. UNICEF distribuye leche enriquecida y otros alimentos enriquecidos, apoyo técnico y recursos adicionales a muchas de las clínicas y pabellones hospitalarios del país.

Cuando se les dé el alta, Maya Max recibirá tratamiento ambulatorio para garantizar que sigue mejorando. Cada vez que un bebé se marcha es una victoria para la enfermera Jean-Louis y la Dra. Andrianarisoa.

“Te sientes feliz cuando crecen", afirmó la Dra. Andrianarisoa. "Adoro mi trabajo".

Nuevas instalaciones

Las tiendas de campaña del Hospital General están repletas de cunas y cajas de cartón de pasta de cacahuete enriquecida. Los médicos y enfermeras se mueven cuidadosamente entre pacientes y compañeros de trabajo.

Entre dos cunas hay una madre que duerme en el suelo. El aire está cargado de humedad y todos transpiran.

Sin embargo la nueva área de nutrición está cerca: no se trata de una tienda de campaña sino de una gran sala con cunas nuevas y ventiladores en las paredes, que lucen murales con dibujos.

“UNICEF financió esto. Está más cerca de los retretes y las instalaciones sanitarias. Está mucho mejor", comentó la Dra. Andrianarisoa.

“Aquí podremos hacer que más bebés recobren la salud".


 

 

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