Etiopía

En los poblados de Etiopía, mejoras en el agua y la nutrición sientan las bases para un futuro

Dos programas que reciben apoyo de la Unión Europea, la construcción de pozos de agua y las lecciones sobre una buena nutrición, tienen efectos positivos en las comunidades de Etiopía. (Video en inglés)  Descarga este vídeo

 

Por Elshadai Negash y Wossen Mulatu

DISTRITO DE MACHAKEL, Etiopía, 1 de noviembre de 2013 – A las 10 de la mañana en el pequeño poblado de Amari Yewabesh, en la región de Amhara en Etiopía, Wubalem Asmamaw saluda con calma a sus vecinos antes de colocar su vasija de arcilla bajo el grifo de agua. La estudiante de 17 años abre el grifo y llena la vasija. Luego camina de vuelta a la casa de su familia.

De muchas maneras, el viaje de Wubalem al pozo recuerda a cualquier otra niña de un poblado de Etiopía que realiza sus labores cotidianas para ayudar a su madre. Pero a diferencia de millones de niñas en todo el país, Wubalem no tiene que escoger entre acudir a la escuela o caminar durante tres horas para obtener agua contaminada de un río.

Y tampoco tiene miedo de cruzar todos los días los campos y de correr el peligro de sufrir un asalto.

El punto de agua, construido en 2008 y rehabilitado en 2011 por UNICEF, la Unión Europea y otros aliados, se encuentra solamente a 10 minutos de su casa.

Ampliar el acceso al agua potable

“Ahora Wubalem puede controlar más lo que ocurre en su vida”, dice Haimanot Assefa, oficial de proyectos de agua saneamiento e higiene (WASH) para UNICEF en Etiopía. “Es frecuente que las niñas falten a clase o que en algún punto abandonen la escuela. A algunas incluso las obligan a contraer matrimonio temprano después de haber sido víctimas de un secuestro y una violación”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ethiopia/2013/Ose
Wubalem Asmamaw, de 17 años, vive en el punto de agua de Amari Yewabesh, en el distrito de Machakel, de la región de Amhara en Etiopía.

Aunque la construcción de la fuente de agua ha contribuido a aumentar la cobertura de agua y saneamiento en la aldea en un 60%, otro factor de éxito ha sido un plan comunitario innovador de apropiación y mantenimiento del abastecimiento de agua. Las comunidades WASH –que son grupos de cinco personas que supervisan el mantenimiento y la seguridad de las instalaciones de agua– han sido elegidas por los residentes de Amari Yewabesh y otros pueblos cercanos.

“Hoy, casi dos de cada tres personas de nuestro distrito tiene acceso al agua potable”, dice Balew Yebel, director de la oficina de agua del distrito de Machakel. “En dos años queremos ampliar esta cifra al 100%, y confío en que con el apoyo de donantes como la Unión Europea y UNICEF, y la participación de la comunidad, podremos lograrlo”.

La nutrición dirigida a apoyar a los hogares

Las repercusiones del programa no terminan en el punto de agua. Gracias al apoyo de la Unión Europea, un programa sobre la nutrición basado en la comunidad en el distrito de Machakel está ayudando a salvar las vidas de los niños más pequeños y a reducir los casos de desnutrición.

Los trabajadores de difusión de la salud, que son parte de los 38.000 empleados del servicio de salud que reciben un salario del gobierno, son un enlace fundamental en las zonas remotas como ésta. Todos los días ofrecen intervenciones de nutrición, y de orientación y servicios para el cambio de comportamiento relacionado con la salud, a millones de personas en todo el país.

La orientación sobre la nutrición se centra en la mejora de la práctica de la lactancia materna y de la alimentación complementaria adecuada y en la vigilancia y promoción del crecimiento, y se celebran reuniones de la comunidad para conversar.

Las madres solían pensar que el calostro [la leche secretada por la madre en los dos o tres primeros días después del parto] no es saludable y no se debe dar al bebé”, explica Biruktawit Mulu, una trabajadora de divulgación de la salud. “Por ello le dan mantequilla, gotas de agua, e incluso hacen que el recién nacido pruebe la tella [una bebida alcohólica tradicional a base de cebada]. Ahora entienden la importancia de la lactancia materna exclusiva durante seis meses y la importancia de dar el calostro”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Ethiopia/2013/Ose
Biruktawit Mulu, a la izquierda, una trabajadora de difusión de la salud, ofrece consejos a Wagaye Fanta, de 35 años, que aparece con su hijo en su hogar en el poblado de Kerer, en la región de Amhara en Etiopía.

En el poblado de Kerer, donde trabaja la Sra. Mulu, una mejora en la concienciación de la comunidad sobre la alimentación infantil ha contribuido a reducir el número de niños que sufren desnutrición grave aguda en un 50% durante los últimos tres años. En 2013 solamente hubo que ingresar y tratar a siete niños por padecer este tipo de desnutrición, en comparación con 12 niños en 2010. En el caso de los niños moderadamente desnutridos, el número ha descendido desde 88 niños en 2010 a 40 en 2013.

“La semana pasada tratamos los dos últimos casos de desnutrición grave aguda”, dice la Sra. Mulu. “Ahora ya no tenemos a ningún niño que tratar en el puesto de salud”.

La Sra. Mulu atendía habitualmente a Wagaye Fanta durante sus visitas a los hogares. “Como madre, sufro cuando mis hijos no se sienten bien”, dice. “Rápidamente acepté lo que Biruktawit me aconsejaba cuando me dijo que mantuviera el sitio limpio y alimentara apropiadamente a mis hijos”.

El desarrollo es un proceso

“El acceso a la alimentación no es suficiente. Es importante cambiar la mentalidad de la gente enseñándoles que la calidad y la variedad de los productos alimentarios que dan a sus hijos tiene repercusiones para una mejora de la nutrición”, dice Denis Thieulin, ex director de la Delegación de la Unión Europea en Etiopía. “El desarrollo es un proceso, y su financiación tiene que ampliarse para servir las necesidades de la gente. En Amhara, las cosas avanzan bastante bien en lo que se refiere a la nutrición y al agua, el saneamiento y la higiene, pero todavía queda mucho por hacer con el apoyo de las autoridades locales y los aliados”.

A medida que el apoyo de la Unión Europea se integre en el nivel local a través de programas como las comunidades WASH y los trabajadores de divulgación de salud, Machakel podrá alcanzar un desarrollo sostenible mediante la concienciación sobre la importancia de la educación, la nutrición adecuada, el agua potable y la higiene. Y cuando los jóvenes como Wubalem comiencen a alcanzar poco a poco sus sueños, la labor de UNICEF y sus aliados dará sus frutos para la próxima generación.

“Yo quiero ser doctora cuando sea mayor”, dice Wubalem. “Quiero ayudar a las personas que están enfermas y necesitan atención médica”.


 

 

Fotografía UNICEF: El agua potable es la vida

Alianza de UNICEF y la Unión Europea

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